viernes, 9 de enero de 2015

La invitación

No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber cual es tu dolor, y si te atreves a soñar que te permites encontrar lo que tu corazón añora.

No me interesa cuantos años tienes. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños o por la aventura de estar vivo.


No me interesan qué planetas hacen la cuadratura de tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu propio dolor, si las traiciones de la vida te han abierto o si te has encogido y cerrado por el temor a sentir más dolor! Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, mío o tuyo, sin moverte para esconderlo o para resolverlo. Quiero saber si puedes estar con el gozo, tuyo o mío; si puedes danzar, salvajemente y dejar que el Éxtasis te llene hasta las yemas de los dedos de las manos y de los pies, sin advertirnos que debemos tener cuidado y ser realistas, ni recordarnos las limitaciones de ser humanos.


No me interesa si es verdadera la historia que me cuentas. Quiero saber si puedes desilusionar a otra persona para ser auténtico contigo mismo; si puedes soportar la acusación de ser un traidor y no traicionar tu alma. Quiero saber si puedes ser fiel y por lo tanto confiable. Quiero saber si puedes sentir la belleza aún cuando no todos los días son bellos, y si puedes encontrar la fuente de tu vida en SU presencia. Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, tuyo o mío, y a pesar de ello pararte a la orilla de un lago y gritar "SI!" al plateado de la luna llena.


No me interesa saber donde vives ni cuanto dinero tienes. Quiero saber si puedes ponerte de pie, después de una noche de dolor y desesperanza, agotado y golpeado hasta los huesos, y hacer lo que hay que hacer por los niños.


No me interesa quién eres, ni cómo llegaste aquí. Quiero saber si permanecerías conmigo en el centro del fuego sin echarte para atrás.


No me interesa donde has estudiado, ni que has estudiado, ni con quién lo has hecho. Quiero saber que es lo que te sostiene desde adentro cuando todo lo demás falla. Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo y si te agrada verdaderamente la compañía que buscas en los momentos vacíos.

Oriah soñador de la montaña
, Anciano Indio


Lecciones escondidas

Procura caminar sobre los guijarros sin dejar de admirar la belleza de sus formas y deja a tus ojos el privilegio de contemplar el silencio del amanecer y la gracia de las garzas al describir con sus alas los colores del atardecer.

Afina tus oídos para oír la débil voz de las hojas al caer sobre el camino y anímate a seguir el ritmo de las olas al besar las rocas del serio acantilado.

Aprende de la naturaleza las lecciones escondidas en sutiles fragancias, frágiles cartílagos, e insignificantes escarabajos.

Acepta los consejos de los hombres probos, aunque viejos, porque si bien la razón ilumina, la experiencia es el lenguaje de todos los tiempos.

Esfuérzate por mantener tus manos limpias y tu corazón libre de sobresaltos. Así, cuando llegues al ocaso, podrás salir al encuentro de tu Padre y Creador sin sentir vergüenza de tu vida.

Desconozco su autor