lunes, 16 de febrero de 2015

Sinceridad o agresividad

Algunas personas dicen que son sinceras, cuando en realidad están siendo agresivas.

Cuando decimos lo que pensamos sin tener en cuenta los sentimientos de los demás, nos podemos convertir en personas imprudentes, y hasta temidas.

No se trata de ser hipócrita, se trata de cuidar nuestras relaciones y, por consiguiente, a las personas.

Busca decir lo que piensas de la mejor manera posible. Así evitarás imprudencias que muy probablemente te saldrían caras, ya que muchas veces toma años curar las heridas causadas por una sola de éstas.

Puedes ser firme, y al mismo tiempo ser respetuoso.

Pregunta, escucha y piensa antes de opinar. De este modo tendrás más elementos para expresar adecuadamente tus ideas. Es muy importante recordar que lo que uno piensa es tan sólo una opinión entre muchas, y que, precisamente por esto, es indicado no actuar como si uno fuera un exclusivo portavoz de la verdad.

No hay mérito en ser agresivo.

La vida consiste en construir puentes y no en lanzar piedras.

Desconozco su autor

12 secretos para conseguir lo que deseas

Todos tenemos ideas sobre lo que quisiéramos lograr, lo importante es que aprendamos a definirlas para que podamos convertirlas en objetivos concretos, tangibles, cuantificables y posibles.

1. Busca una persona en la que puedas apoyarte. Es importante tener un buen amigo o un familiar que te quiera de forma incondicional y que desee tu bienestar, en quien puedas apoyarte durante el proceso de conseguir lo que deseas. Pídele que te recuerde el compromiso que has hecho de cumplir cada uno de tus propósitos y de recorrer el camino que te llevará al éxito.

2. Evita la compañÍa de personas negativas. El pesimismo es altamente contagioso y, sobre tus dudas, el temor y la negatividad de otros tienen poder. Pon distancia entre tú y ellos; evita contarles tus planes para que no te asalten con sus comentarios destructivos. Rodéate de personas entusiastas, optimistas y exitosas, que te recuerden, con su comportamiento y actitud, que es posible lograr tus metas.

3. Haz una lista con cada uno de tus propósitos. Plasmar nuestras ideas en un papel es una forma de concretarlas y visualizarlas. Recuerda ser lo más concreto y realista posible al momento de definirlas.

4. Utiliza herramientas de apoyo. Algunas opciones son: anotar en una tarjeta pequeña tu próximo objetivo y revisarla varias veces al día para recordarlo; escribir frases positivas y afirmativas de tus capacidades para reforzar tu confianza; cambiarte el anillo de lugar para que, al notarlo, puedas recordar lo que te has propuesto.

5. Inspírate en la historia personal de figuras exitosas.Sobre todo, en la de aquellas que enfrentaron el desánimo y la dificultad hasta llegar casi al punto de abandonar, pero que, con su pasión, compromiso y deseo, retomaron el camino hasta conseguir lo que buscaban. Anota sus secretos clave y herramientas para que puedas usarlos si lo necesitas.

6. Descubre y utiliza tus recursos personales. La confianza en sí mismo es un sentimiento que experimentamos cuando tenemos la seguridad de contar con los recursos internos necesarios para conseguir nuestros objetivos. Practica la mirada interior, ejercicio que te ayudará a reconocer los mejores aspectos de tu personalidad, tus valores, conocimientos y cualidades, de manera que puedas usarlos cuando los necesites.

7. Incorpora el fracaso a tu proceso de crecimiento. Hay personas que frente al más mínimo obstáculo se detienen y abandonan el esfuerzo de perseguir sus objetivos. Fracaso no significa final de algo; por el contrario, cuando sabemos aceptarlo, lo usamos como una herramienta de reflexión y de revisión de nuestros objetivos y del camino que elegimos para alcanzarlos. Aprende a incorporarlo.

8. Permanece atento a reconocer las oportunidades.Comienza a enfocar tu atención en el aquí y el ahora para que puedas estar atento a reconocer las oportunidades cuando se presentan. Acepta el pasado, aprende de él, y regresa del futuro que todavía no ha ocurrido. Suaviza tus expectativas y mantente abierto a explorar nuevas posibilidades.

9. Ponle fecha a cada una de tus metas. ¿Cuántas veces te has planteado metas que se quedaron anotadas en algún papel o en algún rincón de tu mente? Para poder conseguir las metas que nos planteamos es necesario dividirlas en metas de corto, mediano y largo plazo, para luego elaborar un pequeño plan de acción que nos lleve, día a día, a conseguir cada una de ellas. Comienza por las más cortas para que vayas ganando confianza, disciplina, entusiasmo y determinación.

10. Sé persistente. Dice una frase popular que seguramente has escuchado: "El que persevera vence". La perseverancia es determinante para concluir nuestros proyectos, conseguir las metas, cumplir los propósitos, alcanzar los objetivos y convertir los sueños en realidad. Perseverar significa mantenernos enfocados, comprometidos y apasionados, dispuestos a hacer cuanto sea necesario para conseguir lo que buscamos.

11. No lo intentes... haz lo que tienes que hacer. Una vez tomada la decisión, tienes que dar los pasos necesarios para convertirla en una acción concreta. Pregúntate, cada día, qué vas a hacer para conseguir tus propósitos. Tener el deseo es importante, pero no suficiente, para conseguir lo que deseamos, se necesita de un trabajo constante, entregado y disciplinado para lograrlo.

12. Actúa a pesar del miedo. Generalmente lo desconocido nos atemoriza, los cambios, lo inesperado... todas son experiencias que forman parte natural de la vida. Necesitas aprender a generar el coraje que te impulse a afrontar los temores y a vencerlos. Recuerda que, la mayoría de las veces, el temor existe solo en tu mente.

Maytte Sepulveda