lunes, 27 de abril de 2015

Tiempo de pasar la página

En cualquier momento de nuestra vida necesitamos pasar la página. Esto significa dejar atrás personas, sentimientos, situaciones y recuerdos para iniciar un camino nuevo. Pero muchas veces decir adiós al pasado exige hacer nuestro mejor esfuerzo.

Hay momentos en los que deseamos, racionalmente, salir de ciertas situaciones o sentimientos definitivamente. Pero la realidad es que emocionalmente no estamos listos para soltarnos o dejarlos ir. Tal vez porque, muy en el fondo, mantenemos la esperanza de que las cosas cambien y vuelvan a ser como fueron, o porque la situación es tan inesperada que nos resulta muy difícil aceptarla y superarla. Otras veces, porque pensamos que no podremos volver a comenzar y que será casi imposible tener una nueva y mejor oportunidad.

Pero lo cierto es que necesitamos aprender a decir adiós, a soltarnos de una etapa de la vida o a una situación determinada, para recuperarnos y poder lanzarnos de lleno a vivir la siguiente etapa, la próxima relación, la nueva situación, y hacerlo sin la añoranza o el peso de lo que vivimos en el pasado y con la alegría, el optimismo y la confianza de que será diferente y positiva.

¿Sabías que no podemos abrirnos a una nueva relación si todavía nos sentimos heridos o tenemos un gramo de añoranza hacia nuestra relación pasada? Solo la dedicación plena y entusiasta a una nueva experiencia, situación o tarea nos permitirá obtener de ella los mejores resultados y la satisfacción, con la condición de que 100% de nuestros recursos intelectuales y emocionales estén comprometidos con la nueva experiencia y habiendo renunciando a la anterior. Mientras no pasemos esa página en el libro de nuestra vida, el cerebro seguirá trabajando secretamente para conseguir el viejo sueño de mantener aquella situación.

Es cierto que soltar, dejar ir o renunciar nos produce una sensación de nostalgia o tristeza, pero, pese a que siempre da algo de miedo iniciar una nueva etapa, es bueno hacerlo con todo el entusiasmo y el optimismo posibles, con la confianza en nosotros y en la vida de que sucederá lo mejor.

Solo quien pasa el dolor de dar por terminada una etapa que fue más placentera en su vida puede disfrutar de todo lo bueno que le traigan las próximas experiencias. Por mucho que nos duela o nos incomode recordar algunas, debemos asumirlas e incorporarlas al proceso que nos llevará a madurar y a crecer a través de ellas. Recuerda que nada sucede por casualidad y que cuando una puerta se cierra es porque ya hay otra abierta.

Maytte Sepulveda