domingo, 14 de junio de 2015

Si eres lo que eres, sirve, ama, da; pero nunca digas que eres más que los demás.

Si eres sabio, calla. Que el mundo descubra en ti la sabiduría. en esa sonrisa que das a la anciana, en ese saludo que das al amigo, en esa caricia que haces al niño, ¡entrégate!

El mundo está cansado de oír: “yo soy”, “yo hago”, “yo sirvo”.

Pregúntate desde ahora: “¿Quién soy?”, “¿Qué hago?”, “¿A dónde voy?”;

Sé tan sabio para enseñar a los demás en tu acción más pequeña que, dándolo todo, parezca que no das nada.

Desconozco a su autor


La vida, una carrera contra el tiempo

La vida se nos va en un abrir y cerrar de ojos, hoy estamos aquí y mañana no sabemos que nos sucederá ya que nada ni nadie tenemos el futuro asegurado.

Realmente, ¿valoras tu espacio? ¿Cuántos momentos los desperdicias pensando en tonterías, diciendo voy hacer o quiero hacer tal cosa; aferrando al pasado? ¡Sí! Pensando en lugar de actuar y transcurre tu existencia sin hacer nada; ¿cuántas veces haz sentido que la vida se te va como arena por las manos?

El tiempo lo es todo único, irrepetible, valioso cura las heridas, borra los rencores, olvida a las personas, te enseña que puedes llegar a ser mejor persona, té llena de nuevas alegrías e ilusiones también, cobra la factura de los años.

Lo importante de todo esto es saber distribuir tu tiempo en todo lo que hagas y quieres hacer. Y no dejar las cosas para mañana ya que puede ser muy tarde, no vivir en el pasado.

En muchas ocasiones he escuchado a distintas personas decir: “cuando yo era joven” “yo era feliz cuando tenía o hacia tal cosa” “quisiera regresar aquel instante”. ¡Basta! Toma lo bueno que aprendiste de ese maravilloso pasado ya que no puedes hacer nada al respecto; lo único que si puedes hacer es despertar y disfrutar el presente.

“Despídete de los adorados ayeres, o tu corazón jamás aprenderá amar el presente”.

Anthony de Mello.