miércoles, 24 de junio de 2015

Respuestas

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para todas tus dudas y temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro, pero cuando me necesites… Estaré junto a ti.

No puedo evitar que tropieces, solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos, pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida, me limito a apoyarte, a estimularte ayudarte si me lo pides.

No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar, pero sí, te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlos de nuevo.

No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser, solamente puedo quererte como eres y ser tu amiga.

Desconozco a su autora


Habitar mi vida

La vida es proyecto, tarea, llamada y don. Escoger mi vida supone elegir a qué o a quien quiero dar mi vida. Implica que mi vida es mía, y que puedo administrarla.

Escoger mi vida exige decir SÍ y NO. Habitar la propia vida es escoger el camino de la felicidad, sabiendo que transita tanto el dolor como el gozo, y que no puedo huir del fantasma del dolor cuando este aparece. Escoger mi vida, es tener una causa por la que vivir e incluso morir. Escoger es el prólogo de una existencia auténtica.

El perfeccionismo es un tipo de incapacidad para elegir. Es verdad que en la cultura actual tenemos una gran pluralidad de modelos que hace difícil escoger. Es más fácil comprar en la tienda del pequeño pueblo que en el gran almacén de la ciudad, y, sin embargo, aunque sea más fácil elegir, no por ello es más fácil acertar. Elegir, es ser consciente de mis capacidades, motivaciones y valores.

Desconozco a su autor