martes, 29 de septiembre de 2015

Los tres consejos

Un hombre cogió un pájaro por medio de un cepo; el pájaro le dijo: “Noble señor, has comido muchos bueyes y corderos, has sacrificado innumerables camellos; y nunca has quedado saciado: tampoco lo vas a quedar conmigo. Déjame ir, que pueda darte tres consejos, a fin de que veas si soy sabio o estúpido.
El primer consejo te lo diré posado en tu mano, el segundo en tu tejado, y el tercero en un árbol. Déjame partir, pues estos tres consejos te traerán la prosperidad.”

El primero, que ha de decirse en tu mano, es este: “No creas un absurdo cuando se lo oyes a alguien”.
Cuando el pájaro hubo enunciado el primer consejo en la palma de la mano, fue liberado y fue a posarse en el muro de la casa, y dijo: El segundo consejo es “No te aflijas por lo que ha pasado cuando ha pasado, y no sientas pesar”.
Después de lo cual le dijo: “En mi cuerpo hay escondida una enorme y preciosa perla, de diez dirhams de peso. Tan cierto como que estas vivo esta joya era tu fortuna y la suerte de tus hijos. Se te ha escapado esta perla, pues no estaba en tu destino el adquirirla, esta perla que no tiene igual en este mundo”.

El hombre, como una mujer que gime cuando pare, se puso a dar gritos. El pájaro le dijo: “¿No te había aconsejado: no te aflijas por lo que ha pasado. Puesto que es algo pasado y terminado, ¿por qué te apesadumbras?
O bien no has comprendido mi consejo, o eres sordo. En cuanto al primer consejo que te he dado, o sea, “no creas una afirmación absurda”, oh buen hombre, yo mismo no peso diez dirhams. ¿Cómo puede haber dentro de mi un peso de diez dirhams?”

Se recobró el hombre y dijo: “Oye, dime ahora el tercer consejo excelente”. “¡Bueno!, dijo el pájaro, has hecho tan mal uso de los otros dos consejos que no veo por qué habría de darte el tercer consejo en vano!”
Dar un consejo a un ignorante obtuso es sembrar en terreno baldío.
Desconozco a su autor


La vida continúa

Una separación sentimental debería ser el último recurso que utilice una pareja que se encuentra atravesando por una crisis si todavía hay amor entre ambos. Más bien, debería buscar y agotar todas las herramientas y los recursos que pudieran ayudarla a resolver sus diferencias y a superar el conflicto que está enfrentando.

Es mucho lo que podemos hacer para rescatar y preservar el amor en una relación antes de tomar una acción definitiva. Pero la acción de buscar ayuda de un buen consejero de pareja debe ser de los dos, evitando tratar de resolver el problema por ella misma, o peor aún, con el intento de solo uno de los dos, sin la participación, el interés o el compromiso del otro.

Los problemas de pareja son de dos y se necesita la participación consciente y responsable de ambos para darles solución, antes de que estos acaben con el amor.

Y si después de haberlo tratado todo, llegan a la conclusión de que separarse es la única alternativa, a pesar del dolor y el temor que les cause, deberían asumirlo con la mayor madurez de manera que las consecuencias y sus efectos negativos no los marquen tan profundamente a ustedes y a sus hijos si los tienen. Es imposible evitar que un proceso de separación los afecte, los confunda y los desconecte temporalmente del estilo de vida que llevaban... que sientan que han perdido el rumbo y que les tomará tiempo superarlo. Lo importante es que sí podrán hacerlo, podrán recuperarse y prepararse para comenzar una nueva etapa en sus vidas, sobre todo si están dispuestos a afrontarlo de la manera más serena, valiente y sabia posible, sin permitir que sus emociones negativas y prejuicios trastornen aún más el proceso.

Cuando el amor se acaba es muy poco lo que podemos hacer para recuperarlo sin el deseo, la voluntad y la disposición de ambos. Ser capaces de aceptarlo y afrontarlo sin hacerlo más grave y difícil de lo que ya es, con nuestra actitud, comentarios y comportamientos equivocados, hará que podamos recuperarnos más fácilmente y que podamos mantener una relación sana en el futuro si tenemos hijos en común, en aras de proteger y mantener su bienestar emocional, mental y afectivo.

Tienes derecho a ser feliz, dale la cara a la vida con valor, fortaleza y una sonrisa, entonces, la vida te devolverá lo mismo.

Maytte Sepúlveda