miércoles, 9 de diciembre de 2015

Atrévete

Atrévete a pensar que hay algo más allá del horizonte, 
que el mundo no se acaba en el punto más lejano al cual llegue tu vista, 
se extiende imponente hacia el infinito presentando ante ti un sin fin de posibilidades… 

Atrévete a estar solo, a disfrutar de ti mismo, 
porque tu mejor compañía eres tú,
porque no necesitas muletas para recorrer tu camino, 
porque viaja más rápido quien viaja sólo, 
porque cada instante pasado contigo mismo es un instante vivido con la persona más importante de tu vida: 
TÚ… 

Atrévete a tomar las cosas con calma, 
a ocupar el tiempo que necesites para resolver tus cosas, 
para seguir adelante, para disfrutar cada momento, 
para tomar tus decisiones, porque nadie puede imponerte su ritmo, 
porque cada ser humano tiene su propia velocidad, 
porque el tiempo es perfecto… 

Atrévete a construir la realidad que quieres para ti, 
reconociéndote artífice de tu futuro, tomando la batuta 
y dirigiendo tu propio destino, 
llegando hasta donde quieras llegar…

Atrévete a comenzar de nuevo, 
de cero si acaso es necesario, 
porque nadie puede limitar tu prerrogativa de reinventarte… 

Atrévete a amar sin condiciones, sin reservas ni temores, 
sabiendo que el acto de amar en sí mismo es extraordinario, 
comenzando por amarte a ti mismo, 
apreciando cada una de tus virtudes y cada uno de tus defectos, 
porque ellos te hacen un ser único e irrepetible… 

Atrévete a dar lo mejor de ti en cada circunstancia 
y en cada relación, entregándote sin reservas, 
sintiéndote orgulloso de saber que pones el corazón en cada acto… 

Atrévete a seguir sin importar cuantas veces tropieces, 
porque cada error aumenta tu sabiduría, cada caída te fortalece, 
siempre y cuando seas capaz de levantarte y continuar la marcha hacia tu realización… 

Atrévete a pasar página y no seguir viviendo del pasado, 
ya nada puedes cambiar de lo que fue, 
pero si puedes aprender para no volver a errar 
y seguir caminando hacia el éxito que es tuyo por derecho… 

Atrévete a decir lo que piensas, lo que sientes, 
aún cuando los demás no estén de acuerdo, 
de la mejor manera, 
sin cohibirte ante los demás porque no estén de acuerdo contigo, 
porque cada ser humano es diferente y puede discrepar y expresarse… 

Atrévete a admitir que estás predestinado a ser feliz, 
que la armonía y la paz son tuyas por derecho, 
que por el sólo hecho de haber nacido mereces la felicidad… 

Atrévete a reconocer que cada situación tiene su enseñanza, 
que los momentos de felicidad nos enriquecen tanto como las tribulaciones, 
que hay fuerza dentro de ti para enfrentar cualquier evento, planificado o no, 
que una hora vivida es una lección aprendida… 

Atrévete a equivocarte y seguir adelante, 
porque todo lo que no acaba contigo te hace más fuerte, 
porque triunfa el que continúa a pesar de sus faltas, 
y tú eres un triunfador… 

Atrévete a confiar en ti mismo, 
porque estás lleno de asombrosas cualidades que, 
si aún no han aflorado por completo, 
indudablemente emergerán cuando más lo necesites… 

Atrévete a mirar más allá de las simples apariencias, 
descubriendo la belleza escondida en cada ser humano, 
nutriéndote con cada frase, con cada gesto, 
maravillándote de poder compartir con tus congéneres… 

Atrévete a aprender cada día, 
porque la sabiduría del universo es infinita 
y nunca será tarde para cultivarse y seguir creciendo… 

Atrévete a mantener la esperanza, 
porque el mundo pertenece a los soñadores, 
a los que se niegan a claudicar… 

Atrévete a ser TÚ, 
porque eres perfecto, 
nadie tiene derecho a cambiarte, 
y en la medida en que te aceptes 
tal cual eres ganarás el respeto 
y la admiración de quienes te rodean…

Desconozco a su autor

No te rindas

No te rindas,
aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje,
perseguir tus sueños, destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda,
y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma
aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

Recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo.
Porque ésta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo. Porque yo te quiero.

MARIO BENEDETTI