viernes, 18 de diciembre de 2015

Tratamiento de merecimiento

Me merezco todo lo bueno.
No algo, no un poquito, sino todo lo bueno.

Ahora dejo atrás todos los pensamientos negativos y restrictivos.
Me libero y me olvido de todas las limitaciones de mis padres.
Los amo y voy más allá de ellos.
Yo no soy sus opiniones negativas ni sus creencias limitadoras.

No me ata ningún miedo ni prejuicio de la sociedad en que vivo.
Ya no me identifico con ningún tipo de limitación.

En mi mente, tengo libertad absoluta.

Ahora entro a un nuevo espacio en la conciencia,
en donde me veo de forma diferente.

Estoy CREANDO nuevos pensamientos acerca de mi ser y de mi vida.
Mi nueva forma de pensar se convierte en nuevas experiencias.

Ahora sé y afirmo que formo una unidad con el Próspero Poder del Universo. Y por lo tanto, recibo multitud de bienes.

La totalidad de las posibilidades está ante mí.

Merezco la vida, una buena vida.
Merezco el amor, abundante amor.
Merezco la salud.
Merezco vivir cómodamente y prosperar.
Merezco la alegría y la felicidad.
Merezco la libertad,
la libertad de ser todo lo que puedo ser.
Merezco mucho más que todo eso; merezco todo lo bueno.

El Universo está más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias.
Y yo acepto la abundancia de esta vida con alegría, placer y gratitud.
Porque me lo merezco, la acepto y sé que es verdad.
Amén.


Louise Hay