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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Mi alma me hablo...

Mi alma me habló y me enseñó a amar lo que el pueblo aborrece y a proteger lo que denigra.

Mi alma me mostró que el amor se enorgullece no sólo del ser que ama sino también del amado.

Antes de que mi alma me hablara, en mi corazón el amor era como una delgada cuerda ajustada entre dos clavijas. Pero ahora el amor se ha transformado en un halo cuyo comienzo es su final y cuyo final es su comienzo. Rodea a todos los seres y se difunde lentamente hasta abrazar todo lo que existe.

Mi alma me advirtió y me hizo percibir la belleza oculta de la piel, la forma y el matiz. Me enseñó a meditar sobre lo que la gente llama feo hasta que aparece su verdadero encan­to y deleite.

Antes de que mi alma me aconsejara, para mí la belleza era una antorcha temblorosa entre columnas de humo. Ahora que se desvaneció el humo no veo sino la llama.

Mi alma me habló y me hizo oír voces que no pronuncian la lengua, la laringe ni los labios.

Antes de que mi alma me hablara yo no oía más que gritos y gemidos. Pero ahora, ansiosamente, puedo oír el silencio y escucho sus coros cantando los himnos de los tiempos y los cánticos del firmamento, que anuncian los secretos de lo oculto.

Mi alma me habló y me enseñó a beber el vino que no procede de lagares ni puede escanciarse de copas que puedan levantar las manos ni tocar los labios.

Antes de que mi alma me hablara, mi sed era como una chispa confusa escondida bajo las cenizas que pueda apagar un sorbo de agua.

Mi alma me habló y me enseñó a tocar lo que aún no se ha encarnado; ella reveló que todo lo que tocamos es parte de nuestro deseo.

Pero ahora mis dedos se transformaron en bruma que penetra en lo que se ve del universo y se confunde con lo invisible.

Mi alma me enseñó a aspirar el perfume que no emiten el mirto ni el incienso. Antes de que mi alma me hablara yo deseaba aspirar la fragancia del perfume en los jardines, en los frascos o en los incensarios.

Pero ahora puedo gustar del incienso que no se quema como ofrenda en sacrificio. Y lleno mi corazón con una fra­gancia que ninguna brisa condujo a través del espacio.

Mi alma me habló y me enseñó a decir “Estoy listo” cuando lo desconocido y el peligro me llaman.

Antes de que mi alma me hablara yo no respondía a ninguna voz, salvo a la del pregonero que conocía, y sólo caminaba por el sendero cómodo y fácil.

Ahora lo desconocido es un corcel que puedo montar para conocerlo, y la llanura se volvió escalera y por sus peldaños trepó a la cima.

Mi alma me habló y me dijo: “No midas el tiempo dicien­do: Hubo un ayer y habrá un mañana.”

Antes de que mi alma me hablara creía que el pasado era una época que nunca volvería y que el futuro nunca podía ser alcanzado.

Ahora me doy cuenta de que el presente contiene a todo tiempo y que en él se encuentra todo lo que puede esperarse, todo lo realizado y todo lo cumplido.

Mi alma me habló exhortándome a no limitar el espacio diciendo: “Aquí, allí, allá.”

Antes de que mi alma me hablara yo sentía que por cualquier parte que caminaba estaba lejos de todo otro espacio.

Ahora comprendo que en cualquier lugar que esté se encuentran todos los lugares y que la distancia que camino abarca todas las distancias.

Mi alma me enseñó a estar despierto mientras otros duermen y a entregarme al sueño cuando otros están en movi­miento.

Antes de que mi alma me hablara yo no distinguía sus sueños al dormirse ni ellos advertían mis fantasías.

Ahora yo nunca zarpo en el buque de mis sueños a menos que ellos me vigilen, y ellos nunca se remontan por el cielo de sus fantasías a menos que yo las comparta en su libertad.

Mi alma me habló y dijo: “No te alegres con el elogio y no te angusties con el reproche.”

Antes de que mi alma me aconsejara yo dudaba del méri­to de mi trabajo.

Ahora me doy cuenta de que los árboles florecen en primavera y dan sus frutos en verano sin esperar elogio, y dejan caer sus hojas en otoño y quedan desnudos en invierno sin temor al reproche.

Mi alma me habló y me hizo ver que no soy más que el enano ni menos que el gigante.

Antes de que mi alma me hablara yo veía a la humanidad dividida en dos clases de hombres: una débil, de la que me compadecía, y una fuerte, a la que seguía o resistía desa­fiante.

Pero ahora aprendí que soy como ambos y estoy hecho de los mismos elementos. Mi origen es su origen, mi conciencia es su conciencia, mi pretensión su pretensión y mi peregrinaje su peregrinaje.

Mi alma me habló y me dijo: la linterna que llevas no es tuya y la canción que cantas no fue compuesta en lo profundo de tu corazón, porque aunque sostengas la luz no eres la luz, y aunque seas un laúd con las cuerdas tensas no eres el ejecutante.

Mi alma me habló, hermana, y me enseñó muchas cosas. Y tu alma también te ha hablado y también te ha enseñado. Porque tú y yo somos uno y no hay diferencia entre nosotros, salvo que yo haya proclamado lo que hay en mi ser íntimo, mientras tú lo guardas como un secreto de tu intimidad. Pero en tu reserva hay una especie de virtud.


Fragmento de “Pensamientos y Meditaciones” de Khalil Gibrán

sábado, 15 de febrero de 2014

Tu tienes la llave...

Cuando tienes la llave que abre tu corazón y dejas que salga de él todas las cualidades que posees, que son, en cada uno de nosotros, diferentes, pero infinitas igualmente. Cuando tienes la llave que abre tu corazón y dejas fluir toda la energía que llevas dentro. Cuando tienes la llave que abre tu corazón y permites que brote la risa, la sonrisa, la dulzura, la espontaneidad y la frescura que albergas en él. Cuando tienes la llave que abre tu corazón y sintonizas con todas y cada una de las cosas que hay a tu alrededor. Cuando tienes la llave que abre tu corazón y no la cierras, se abre ante ti, un mundo de posibilidades y así de esta manera, podrás manifestar toda tu belleza interior.

Aceptar y aprender las lecciones de la vida, es el principio de la Sabiduría. Y es a través de la Sabiduría, por la cual las dificultades de la vida se convierten en enseñanzas. Abre tu corazón, diviértete y deja salir todo tu talento con tus propios matices. Siempre tienes la llave.


Desconozco a su autor

sábado, 13 de julio de 2013

El poder de la intención (parte II)

¡Decida ser feliz!

Es hora de experimentar las actividades de su vida con una intención positiva,
para ver cada parte de su realidad con gratitud y confianza,
en vez de la preocupación constante que abruma a tanta gente.
Cuando el miedo y la ansiedad se convierten en sus emociones dominantes,
su energía impregna sus motivaciones.
Eso es qué sucede cuando usted está pensando siempre cosas
como que pasa si no puedo pagar las cuentas?
¿Qué pasa si no hago la venta? ¡Odio mi trabajo! ¡Soy un fracaso!
En un cierto plazo, éstos y otros pensamientos negativos
se convertirán realmente en sus expectativas.

Usted ha oído hablar probablemente de las “profecías auto satisfactorias.”
Bien, créalo o no, esta frase es una verdad científica.
El foco de su energía emocional puede transformar realmente el miedo
de un cierto problema futuro en un plan subconsciente
para hacer ese problema una realidad.
¡Usted puede pensar que su meta es abundancia,
pero si usted vive en el terror a la pobreza,
este mismo miedo se convierte en su intención!
Cuanto más usted tema ser pobre,
más su vibración negativa aleja la abundancia.

Ésta es la energía dinámica Paradójica;
usted debe cambiar de la desesperación a la determinación.
Usted debe trabajar en sus metas, y proponerse confiar; vivir feliz ahora.
Si usted está escardando en el jardín o está haciendo el lavadero,
salga de su negatividad y vea el potencial de alegría en cada tarea.
Esto es especialmente verdad en la búsqueda de sus sueños.
Su intención para la abundancia o cualquier otra cosa debe ser pura,
nunca conducida por el miedo.
La gente a menudo me pregunta cómo mantener un enfoque fuerte
en sus deseos sin caer en este hoyo emocional.
Piense en la diferencia de energía entre la desesperación y la determinación,
el primero es una necesidad basada en el miedo de sus resultados deseados.
El último, por otra parte, es la intención de tomar la acción pacífica
pero persistente en la dirección de sus sueños,
apuntando siempre en crear felicidad incluso antes de lograrlos.

Estas experiencias son polos separados.
Usted puede sentir una vibración diferente aún con el puro hecho
de pronunciar las palabras desesperación y determinación.
Cambie su intención de la angustia hacia una intención
más determinada liberando sus miedos al resultado.
Cuando usted está desesperado,
usted ha dado demasiada energía al resultado.
Pero usted puede tomar las riendas
y controlar volviendo a una intención pura.
Para calcular qué clase de acercamiento usted está tomando,
mire en estas declaraciones
para ver qué grupo representa su energía:

Intenciones desesperadas

. Mi meta (trabajo, dinero, relación, etc.) es lo que realmente me hará feliz.
. Sé que este logro me hará un éxito.
. Alcanzar mi deseo me dará la sensación deseada.
. Solamente avanzo me siento sano y seguro.
. Tengo que apresurarme para hacer que esto suceda.
No puedo parar de trabajar en esto hasta que todo esté bien.

Intenciones determinadas

. Yo tengo el poder para hacerme feliz.
. Puedo alcanzar mis metas más adelante y todavía sentirme exitoso hoy.
. Puedo elegir aceptarme ahora.
. Tengo la energía de sentirme a salvo y seguro en el momento actual.
. Tengo la energía de crear estas emociones
y experiencias positivas ahora mismo.
. Puedo elegir confianza enseguida y dejar ir el miedo.

Conforme usted lee las declaraciones,
usted puede sentir la diversas energía que cada sistema produce.
Liberando los temores, ataduras emocionales a sus metas
será una parte crucial para cambiar a una vibración más pacífica,
más receptiva.
Una consciencia positiva y un propósito optimista
y confiado crearán la resonancia magnética que atraen sus deseos.
Usted debe dejar ir la necesidad de su meta
para magnetizarla más rápidamente.
Esto se alcanza cuando usted abraza
sus intenciones emocionales para la felicidad, el éxito,
y la aceptación en el momento actual.

Nunca se obsesione por con una sola manera
de alcanzar sus sueños emocionales,
abrase a todas las opciones que pueden estar disponibles
para crear esas sensaciones ahora.
Cuando usted está ansioso por conseguir una meta específica,
visualice el resultado que usted desea con entusiasmo y optimismo.
Entonces afirme: estoy atrayendo esto o algo mejor a mi vida ahora mismo.
¡Esto le despertará a las opciones abundantes en su búsqueda.
Entréguese y confíe en el resultado abierto de sus deseos.
No hay más energía magnética que la confianza y flexibilidad
y ninguna mejor manera de convertir sus intenciones en realidad.

Wayne Dyer

martes, 9 de julio de 2013

La necesidad de dar y recibir (IV)

Dar en la Vida Diaria

La mejor manera de poner a funcionar la ley del dar
–de iniciar todo el proceso de circulación-
es tomando la decisión
de que cada vez que entremos en contacto con una persona,
le daremos algo.
No es necesario que sean cosas materiales;
podría ser una flor, un cumplido o una oración.
En realidad, las formas más poderosas de dar no son materiales.

Obsequios como interesarse, prestar atención, dar afecto,
aprecio y amor son algunos de los más preciados
que se pueden dar, y no cuestan nada.
Cuando nos encontremos con alguien,
enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad,
alegría y bienestar.
Esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa.

Una de las cosas que me enseñaron cuando era niño,
y que también les he enseñado a mis hijos,
es nunca visitar a alguien sin llevarle algo;
no visitemos nunca a nadie sin llevarle un regalo.
Sin embargo, uno podría preguntarse:
“¿Cómo puedo hacerles regalos a los demás
si ahora ni siquiera tengo suficiente para mí?”
Podemos regalar una flor, una sola flor.
Podemos llevar una nota o una tarjeta
que exprese algo sobre nuestros sentimientos
hacia la persona a quien visitamos.
Podemos llevar un elogio. Podemos llevar una oración.
Tomemos la decisión de dar en todo lugar a donde vayamos,
y a quien quiera que veamos.
Mientras estemos dando, estaremos recibiendo.
Cuanto más demos, más confianza tendremos
en los efectos milagrosos de esta ley.
Y a medida que recibamos más,
también aumentará nuestra capacidad de dar.
Nuestra verdadera naturaleza es de prosperidad y abundancia;
somos naturalmente prósperos,
porque la naturaleza satisface todas las necesidades y deseos.
No nos falta nada, porque nuestra naturaleza esencial
es la potencialidad pura, las posibilidades infinitas.
Por consiguiente, debemos saber que ya somos
intrínsecamente ricos, independiente
de cuánto dinero tengamos, porque la fuente de toda riqueza
es el campo de la potencialidad pura,
es la conciencia que sabe cómo satisfacer cada necesidad,
incluidos la alegría, el amor, la risa, la paz,
la armonía y el conocimiento.
Si vamos en pos de estas cosas primero
–no solamente para nosotros mismos, sino para los demás-,
todo el resto nos llegará espontáneamente.

Deepak Chopra


viernes, 5 de julio de 2013

Que tu corazón sienta la Presencia

Que jamás, en tiempo alguno,
tu corazón abrace el odio.
Que el canto de la madurez,
jamás asfixie a tu niño interior.
Que tu sonrisa, sea siempre verdadera.
Que las piedras de tu camino,
sean siempre encaradas como lecciones de vida.

Que la música sea compañera
de momentos secretos contigo mismo.
Que tus momentos se Amor
contengan la magia de tu alma eterna de cada beso.

Que tus ojos sean dos soles mirando la luz
de la vida en cada amanecer.
Que cada día sea un nuevo recomienzo,
donde tu alma dance en la luz.

Que en cada paso tuyo queden huellas luminosas
de tu paso por cada corazón.
Que en cada amigo, tu corazón haga fiesta
y celebre el encanto de la amistad
profunda que liga a las almas afines.

Que en tus momentos de soledad y cansancio
esté siempre presente en tu corazón
el recuerdo de que todo pasa y se transforma,
cuando el alma es grande y generosa.

Que tu corazón vuele contento
en las alas de la espiritualidad consciente,
para que tú percibas la ternura invisible
tocando el centro de tu ser eterno.

Que un suave viento te acompañe
en la tierra o en el espacio,
y por donde quiera que la fuerza invisible
del amor conduzca tu vivir.

¡Que tu corazón sienta la presencia de lo inexplicable!
Que tus pensamientos, tus amores, tu vivir,
y tu paso por la vida sean siempre bendecidos
por aquel amor que ama sin nombre.

Aquel amor que no se explica, sólo se siente.
Que ese amor sea tu rumbo secreto,
viajando eternamente en el centro de tu ser.

Que ese amor transforme tus dramas en luz,
tu tristeza en celebración,
y tus pasos cansados en alegres pasos de danza renovadora.

Que jamás en tiempo alguno,
te olvides de la presencia que está en ti y en todos los seres.

Que tu vivir sea pleno de paz y luz.


martes, 22 de enero de 2013

Tener el Valor de Ser uno Mismo

Quienes estamos en un Camino de Crecimiento Personal hemos de partir de una premisa que es imprescindible: el compromiso con Uno Mismo de:

SER AUTÉNTICO,
SINCERO,
NO MENTIRSE BAJO NINGÚN CONCEPTO,
SER CONSTANTE,
Y JAMÁS NEGAR LA REALIDAD.

Si te falla alguno de estos aspectos, revisa el acuerdo que tienes contigo, y hazte el firme de propósito de llevarlo a rajatabla a partir de ahora.

Casi lo mejor que se puede decir de una persona es “que es auténtico”, porque eso implica que es, por encima de cualquier otra cosa, él mismo.

Eso no quiere decir, y hay que tener mucho cuidado y no confundirse, que auténtico quiera decir ser testarudo o ser fanático.
Quiere decir que nuestra personalidad es de un modo y que estamos de acuerdo con ese modo, y así nos manifestamos, y que somos fieles a nosotros mismos, respetuosos con nuestra alma, y devotos de la verdad; que somos coherentes con lo que pensamos y sentimos, y nos mostramos y somos en coherencia con ello.

Cuando uno sabe y siente que se respeta, la autoestima se siente beneficiada y alcanza un nivel correcto.

Se crea un sentimiento de plenitud y felicidad que no lo proporciona ninguna otra cosa.

Se produce un bienestar que reafirma la seguridad personal y la confianza en estar haciendo lo correcto.

El estado de ánimo se ve alentado por lo conseguido.

La conciencia da su beneplácito.

Es la sensación de respeto hacia Uno Mismo, la sensación de buena relación con Uno Mismo, y con la propia dignidad; es una felicidad distinta, como la del deber cumplido: la sensación de estar haciéndolo bien y escuchando los propios aplausos y felicitaciones. Es un pequeño Nirvana.

Para ello, es necesario, evidentemente, no vivir pendiente de satisfacer las expectativas de los demás –si no coinciden con las nuestras-, y sí con las que emanan de nuestro más profundo interior.

Para progresar en el Camino de la autenticidad es necesario perseverar.

La inconstancia nos debilita y desvalora ante nosotros mismos.

El propósito ha de ser dar un paso, por mínimo que sea, cada día.

Para ser auténticos es imprescindible desprenderse de lo que no somos y de lo que no nos pertenece.

Poco a poco -desde que comenzaron con nosotros ese proceso que debiera ser de educación-, y luego después -a lo largo de toda la vida-, se nos han ido añadiendo cosas que no son nuestras, y, en algunos momentos, y como necesidad de supervivencia, hemos tomado la costumbre de no ser nosotros mismos en algunos aspectos, y hemos hecho concesiones aun sabiendo que no debiéramos hacerlas.

No es malo que lo hayamos hecho, lo malo es seguir haciéndolo.

Nadie se puede culpabilizar de haber dejado el piloto automático puesto en los momentos que no sabíamos gobernar nuestra vida, pero desde ahora, desde que emprendimos el Camino, somos del todo responsables de ser Uno Mismo, por respeto, precisamente, a ese Uno Mismo que tenemos la fortuna de ser.

Ahora, eso sí, hay que revisar la escala de valores, los sueños y deseos, las metas e ilusiones, y ponerse a la grata tarea de realizar todo ello, descartando, con gran agudeza, lo que no es auténticamente nuestro, sino que nos lo han impuesto o sugerido.

Lo primero, lógicamente, reafirmar la autenticidad irrepetible que somos. Ser de verdad. Ser auténticos.

¿Cuáles son mis verdades esenciales?
¿Cuál es la realidad de mis cosas?
¿Quién soy yo de verdad?

Y una vez que se tienen respuestas, a defenderlas con la palabra y con los actos.
La fidelidad a los principios esenciales, los que de verdad son auténticos, está por encima del quedar bien o satisfacer esperanzas ajenas.
Quién soy yo… y serlo.

Aunque va a doler en más de una ocasión.
Aunque se van a presentar más de una duda, aunque se van a tambalear algunos cimientos.
Esa es la pista: si se tambalean, si no son firmes, no son tuyos.
Los auténticos tienen una solidez inamovible, porque nacen de tu propia convicción, y esa seguridad es notable.
La autenticidad se confirma y consolida cuando al hacer o decir algo nos sentimos más sinceros, seguros, honestos, congruentes, positivos, y autoafirmados.

Tenemos que sentir que hacemos lo correcto de acuerdo con el que hemos descubierto que somos.

Si al mostrarte auténtico sientes una armonía psicológica, una paz interior, una sensación de bienestar emocional y de una cierta plenitud, una conformidad absoluta con lo que estás haciendo, y un poco de sano orgullo por lo que estás consiguiendo ser, es que estás comportándote del modo adecuado.

Francisco de Sales

sábado, 19 de enero de 2013

Una leyenda Comanche


Hace mucho tiempo, dicen los ancianos, las personas del bello pueblo eran tantos como los pastos de la pradera. Cada primavera, alguien siempre que baila, canta y ora al Gran Espíritu por lo que la lluvia que da vida vendría. Pero llegó un momento en que cesaron las lluvias y una gran sequía trajo momentos muy duros a la gente.

Durante tres días la bailaban, los tambores sonaban, y la gente mandaba sus voces al Gran Espíritu; “Gran Espíritu, las lluvias que dan vida no han venido a tu pueblo. La Tierra está destruida, y su gente está desapareciendo”.

No hubieron signos que se dieran en respuesta, por lo que la gente pidió con humildad; “Te rogamos, Abuelo, sálvanos. ¿Qué hemos hecho para que el Maestro de la Vida esté enojado? ¿Qué debemos hacer para traer de vuelta las aguas de la vida para que tu gente vuelva a vivir? “Una vez más se hizo el silencio. El pueblo oró y bailó mientras observaban y esperaban.

En las sombras de las logias de rodillas se encontraba una niña conocida como “Ella que está sola”.

En su regazo se aferró amorosamente a una muñeca, hecha con mucho cuidado y bellamente decorada por sus padres. Esta hoja de maíz es una muñeca maravillosa, con la pintura de la medicina, las polainas de bolitas, con el pectoral de huesecitos, y plumas azules del ave chismosa que llora, “Jay, Jay”.
Ella que está sola era una niña muy triste porque ella siempre estaba pensando en sus padres que ya se fueron. También pensó en los abuelos que nunca había conocido, sólo oído hablar. Esta muñeca guerrera era su única compañera.

El buen hombre que había cuidado de ella simpatizaba con su dolor. Esta niña habló con su muñeca como si fuera una relación, y este día le dijo a su muñeca; “El hombre Chamán está subiendo esta noche en el monte para hacer del consejo con el Gran Espíritu y hacer ofrendas de salvia y hierbas aromáticas. Cuando regrese, sabremos qué hacer”.

Ella que está sola cerró su mensaje con muñeca de guerrero abrazada a su corazón. La niña y su muñeca vieron la colina toda la noche, orando y esperando para la respuesta. El Gran Sol se ajustó y luego aumentó su luz, mientras que el Chamán se comunicaba con el Gran Espíritu.

Luego al día siguiente, el corredor del pueblo se lanzó a través del campamento gritando; “¡El hombre de la medicina ya está bajando de la colina!” Las personas se reunieron en un gran círculo a la espera de sus palabras.

Al llegar al campamento el Chamán como habitual es fumar de la pipa sagrada, ofreciendo primero en las cuatro direcciones sagradas, y luego a la Madre Tierra y Padre Cielo, el Chamán giraba en un círculo y ofrecía el humo para unir a todo el mundo. Luego habló.

“He sido honrado con una visión y las palabras del mundo del espíritu. El Gran Espíritu siente que nuestro pueblo se ha convertido en egoísta. El pueblo ha tomado mucho de nuestra Madre Tierra, dando poco a cambio. Estos momentos tan duros son una advertencia.”

La gente se atemorizó, y luego continuó.

“El Maestro de la Vida dice que la gente debe hacer un sacrificio ahora para mostrar nuestra expiación. Debemos escoger nuestra posesión más valiosa y ofrecerla al Abuelo Fuego, sus cenizas serán esparcidas a los cuatro vientos. Sólo cuando el pueblo haya decidido y hecho esta ofrenda, volverán las lluvias y la Madre Tierra será una vez más, para cuidar de sus hijos.”

La gente se alegró, cantando y bailando alrededor. Pero entonces empezaron a considerar lo que debe hacerse.

Un gran guerrero habló; “Estoy seguro de que el Gran Espíritu no exige mi único arco sólo. ¿De qué otra forma voy a cazar o defender al pueblo?”

“Y estoy seguro de que el Gran Espíritu no espera que yo sacrifique mi manta nueva”, exclamó una mujer joven; “Seguramente sufriría de frío.”

Una y otra vez las excusas se hicieron en el pueblo hasta que ya era de noche y todo el mundo volvió a la calidez de sus posadas. Mañana sería otro día.

La niña Ella que está sola, no podía dormir. En su fuero interno sabía qué era lo que debía hacerse.

“Tú eres mi posesión más valiosa”, murmuró a la muñeca guerrera. “Eres lo que el Gran Espíritu quiere.” Sabía exactamente lo que debía hacer. Sus padres le habían enseñado bien, ella no sería egoísta a pesar de su gran amor a la memoria de sus padres. “No debemos permitir que la gente sufra más y que se oscurezcan sus corazones.”

Ella sabía muy bien el significado de la soledad.

Como los fuegos del consejo comenzaron a marchitarse, esta valiente niña se deslizó en silencio hacia el fuego. La noche silenciosa seguía con excepción de los sonidos del pueblo. Las estrellas brillaban como Ella que está sola sacó un palo del fuego y se acercó sigilosamente a la colina donde el Chamán había hablado con el Gran Espíritu.

Después de llegar a la cumbre se puso de rodillas y le habló a los cielos. “Oh Gran Espíritu, soy una pequeña niña, y yo sólo tengo esta muñeca de hoja de maíz, pero es la cosa más preciosa en el mundo para mí. Es de mi familia que fueron llevados a la ruta Espíritu por la dureza de estos tiempos que nos llevan. Por favor, por favor acepte este pequeño regalo y permite a su gente la Vida.”

Muy rápidamente, reunió sus ramas, prendiendo fuego a ellas con su antorcha. Pensó en sus padres y el amor que sentía por ellos. Pensó en su pueblo y su sufrimiento. Luego cerró los ojos y echó a su muñeca preciosa al fuego.

Ella que está sola esperó y vio como el Abuelo Fuego consumió su ofrenda. Como las cenizas se enfriaron hizo una oración en silencio, recogió las cenizas, echándolas a los cuatro vientos, suspiró, y luego se quedó dormida en la colina sagrada.

La primera luz del Padre Sol le despertó de sus sueños. Se frotó el sueño de los ojos, miró hacia abajo de la colina con asombro. En los cuatro lados de la colina sagrada vio mantas de hermosas flores, todo tan azul como las plumas del ave chismosa que llora, “Jay, Jay”. Las flores crecían silvestres por lo que sus ojos podían ver.
La gente se apresuró al salir del campamento de sus casas de campo y casi no podían creer lo que veían, ya que se unieron para ver a esta maravillosa niña bajando de la colina. Una lluvia empezó a caer, bendiciendo a la gente del pueblo con la lluvia que da vida, como el Chamán dijo que el Gran Espíritu les había prometido.

La nación del campamento se regocijó, y una gran celebración fue dada en honor de la niña que hizo un sacrificio supremo. Muchos regalos fueron entregados a ella, y ella fue honrada con un nuevo nombre por el Chamán.

“Ella le gustaba mucho a su gente”, recordó a sus padres y a la muñeca guerrera ahora con gran afecto y orgullo.

Y cada primavera a partir de ese día, el Gran Espíritu recuerda el sacrificio supremo por el hecho que las pequeñas niñas, cubriendo las colinas y los valles de la Tierra con hermosas flores de color azul, el color del ave chismosa que llora, “Jay, Jay “.

Esta es la señal de que las lluvias están llegando, por ahora y para siempre.

Una leyenda Comanche