Mostrando las entradas con la etiqueta Feliz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Feliz. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de diciembre de 2012

¿Hay que ser egoísta para ser feliz?


Ayer tarde me encontré reflexionando sobre esta afirmación: “Nadie puede dar lo que no tiene”O dicho de otra forma, si quieres dar algo, obviamente tienes que disponer de ello. Si quieres dar fresas tienes que cultivar fresas. Si quieres dar felicidad obviamente tienes que cultivar primero la felicidad en ti.


Por este motivo el SER FELIZ UNO MISMO es un paso ineludible para poder dar felicidad a cualquier otra persona, ya sea tu pareja, hijos, amigos, etc.


A primera vista puede que esta afirmación te parezca egoísta pero amarse a uno mismo no se puede calificar de egoísmo. Ser egoísta es pretender gustar a todos, que los demás estén atentos contigo y hagan lo que a ti te parece bien, es querer ser siempre el centro del universo.

Recuerdo que hace unos años se empezó a divulgar el concepto de las “neuronas espejo”, descubrimiento que fue comparado al del Genoma Humano. Según los científicos, nuestras Neuronas Espejo son las responsables de generar la empatía, las relaciones sociales y el aprendizaje de comportamientos y la gestión de las emociones. A través de estas neuronas observamos los patrones de comportamiento y las emociones de otras personas para después imitarlos, modelarlos y aprenderlos.

Gracias a las neuronas espejo podemos saber de forma inconsciente lo que están pensando y sintiendo las personas con las que nos relacionamos. Algo que comúnmente se conoce como “sexto sentido”.

Estos estudios apuntan a que en todo momento podemos y estamos contagiando nuestros estados emocionales a otras personas, y al mismo tiempo nosotros nos estamos contagiando también de su estado emocional.

Más de una vez te habrás topado con la típica persona pesimista o depresiva, y tras unos minutos de conversación te deja hundido sin fuerza y sin ganas de nada. Tus neuronas espejo han modelado su estado emocional, te has contagiado de su estado anímico. También te habrás relacionado con personas optimistas y felices que tras unos minutos de conversación comienzan a motivarte y te hacen ver la vida de forma más positiva animándote el día.

¿Pero quien contagia a quien? …te estarás preguntando. 

No hay una regla fija, depende de la influencia personal de cada cual, pero, normalmente estamos mas abiertos a recibir señales de placer que de dolor. También existen personas de tendencia negativa, grandes pesimistas y depresivos que tienen un alto poder de influencia personal. Son capaces de empequeñecer, reducir y destruir la autoestima y las ganas de vivir de cualquier persona que esté con ellos en unos minutos. Te aconsejo que te mantengas alerta de este tipo de compañías.

Como conclusión y para animarte a buscar tu felicidad, presta atención a ti mismo, conócete y cultiva lo que le motiva. Si estás rebosante de autoestima y optimismo, eso es lo que vas a ir contagiando a las demás personas. …y ten por seguro que te convertirás en una persona muy pero que muy atractiva. Un imán de personas, un imán de oportunidades, lo que solemos llamar una persona con buena suerte en la vida.

Hay personas que necesitan entrenar de nuevo esa habilidad, algo que debe ser alimentado día a día, y no se han permitido conocer lo que en realidad les hace sentir bien. 

¿Sabes que es aquello que te hace feliz? ¿Cuanto hace que no dedicas tiempo de calidad a ello? ¿Como cambiaría tu vida si lo hicieses?

Existen libros, cursos y coaches que pueden inspirarte para que descubras esta capacidad que se traduce en saber vivir del modo que cada uno desea y le hace FELIZ.

Fuente: Emociones Saludables 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Dime si eres feliz

A modo de cierre de un año verdaderamente difícil, -debido en gran parte a la crisis económica que nos ha castigado de una u otra manera a casi todos…-, me gustaría ó mejor dicho, me siento en la obligación de hacerte una pregunta: ¿eres feliz?

Qué pregunta esta, verdad, tan sencilla y tan difícil de responder a la vez. Una sencilla pregunta y que últimamente nos estamos acostumbrando a responder sin pensar, dando por hecho muchas cosas que entendemos como verdades absolutas.

Te pido que antes de responder, reflexiones sobre su significado, y tengas en cuenta los aspectos que tienen que ver con la felicidad, pero con tu felicidad, no con la definición de la mayoría de personas, sino con tu definición…, con tu creencia más profunda, quizás te sorprenda tu contestación…

Si me hicieran a mi esa pregunta, me tomaría un tiempo para reflexionar, para pensar en los aspectos positivos de mi vida, en mi buena salud, en mi familia, en las sensaciones que tengo cuando veo amanecer por las mañanas, cuando la brisa del mar me llega a la cara y puedo respirar su olor, cuando me siento vivo y respiro profundamente, cuando hablo con mis amigos y nos reímos, cuando mis clientes me dicen que les ayudo a mejorar sus vidas a través de mis sesiones, cuando veo la risa de los niños jugando y disfrutando de la vida desde su perspectiva inocente y poco adulterada, cuando disfruto de los paisajes de nuestra maravillosa naturaleza, cuando saludo a la gente al cruzármelas en la calle y ellos me devuelven el saludo, cuando mis hijas me cuentan sus cosas y piden mi opinión, cuando mi pareja me trata de manera especial, cuando me levanto ilusionado todas las mañanas pensando en los objetivos que me quedan por cumplir, cuando veo la grandeza de la vida si evitamos la mirada puramente materialista, cuando pienso de que manera puedo ayudar a los que tienen menos y necesitan más, cuando hago diariamente deporte y noto la sensación placentera de la tonificación muscular, cuando almuerzo mis ensaladas con algo más, cuando veo la lluvia a través de la ventana, cuando paseo con mi coche por la ciudad, cuando medito sobre mis objetivos para el próximo año, cuando hago balance de este año y reviso mis objetivos alcanzados, cuando al final del día me acuesto y leo un buen libro que me traslada a otros tiempo y otras culturas, cuando sueño despierto pensando cómo serán mis hijas dentro de algunos años, cuando escribo mis artículos, cuando escucho mi música favorita, cuando reflexiono sobre la vida y las circunstancias que la rodean, cuando busco explicación al comportamiento de algunas personas y la encuentro y justifico en su estado emocional, cuando pienso en lo privilegiado que soy por estar vivo…

Definitivamente, creo que si me preguntaran si soy feliz, mi respuesta sería: sí, soy muy feliz.

Y tú, ¿qué responderías?

Francisco Lutzardo
Personal Coaching
E-mail: flutzardo@gmail.com