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martes, 12 de febrero de 2013

Deseos o buenos propósitos: como cumplirlos

Nuestros deseos ¿en qué quedan?

Desembarcamos de unos días donde he escuchado hablar mucho a mi alrededor de deseos, nuevos proyectos, objetivos, a nivel general o yo mismo, que he podido enunciar, y hacer una reflexión (que no un manual de cumplimiento) sobre los mismos.

Cuando conecto con esos deseos, lo hago con lo que quiero incorporar en mi vida, mejorar lo que ya dispongo, dándome un significado vital. La buena intención se presupone, aunque no es suficiente, como una y otra vez me demuestra la experiencia: de la formulación de algo que el 31 de Diciembre emerge en forma de deseo, y el 9 de Enero no queda ni rastro.

¿En cuántas ocasiones me he propuesto aprender inglés, aparcar el hábito del tabaco, cambiar de trabajo, mejorar la relación con mi pareja, los recursos materiales, ir a un gimnasio...?

¿Cómo ayudar a que se realicen?

Una buena parte de los motivos por los que el "9 de Enero" no queda ni rastro de lo que unos pocos días yo esbozo como un aliciente vital es que en el planteamiento hay muchas cosas que no tengo en cuenta, con lo que puedo adiestrarme en el ejercicio de habilidades que hagan mucho más posible que aquello que me he propuesto se materialice.

Lo que me propongo puedo hacerlo desde una afirmación en positivo, si mi deseo es "no pensar en elefantes azules", lo primero en lo que pienso es en aquello precisamente en lo que no quiero pensar. ¿En qué quiero pensar?, pudiéndolo formular desde: "quiero pensar en jirafas".

Deben de ser deseos coherentes y factibles

Analizar, ¿es impuesto o es algo que nace de mi?, ¿qué conseguiré con el deseo?, ¿cómo me voy a sentir cuando lo haga?, ¿qué significa eso para mí, que significado le doy?. Si la respuesta a estas preguntas tiene congruencia entre ellas, es un planteamiento que parece razonable, en caso de no ser así, puedo prestar atención, tenerlo presente y quizás encuentre la misma en los siguientes planteamientos.

Para que un deseo se materialice hay que hacer cosas, llevarlas al mundo. Si quiero ir a un gimnasio, habré de trasladarlo en hechos: buscar uno, informarme de lo que para mi es importante: tipo de instalaciones, precio, qué actividades encontraré, horarios... y con lo que voy cumpliendo; más y más, me va acercando a mi deseo: ir al gimnasio.
Analizando los pros y los contras

En la medida que me acerco a la materialización de los deseos más cerca me sitúo de los beneficios, aunque también, de las cosas que abandono y de las pérdidas que en el cumplimiento del deseo pueden aparecer, ¿las estoy contemplando?, ¿tengo todo esto en cuenta?...

Si quiero ir al gimnasio, ¿qué cosas significativas para mí obtendré?, también ¿de qué cosas habré de prescindir?, ¿estoy dispuesto a hacerlo?, ¿cómo puedo ir compaginando ambas cosas?. Como puedo comprobar, cuando muevo una pieza del puzzle, afecta al resto; y todo esto se puede evaluar, y tener en cuenta.

¡Este año…sí!

En la medida en que identifico qué cosas hago en mi vida, cómo organizo lo que hago y porqué lo estoy gestionando de esa forma, me estoy abriendo y posibilitando la mejora en la consecución y en la realización de las mismas.

A nada que he entrado a tratar el tema, han surgido muchas distinciones muy útiles que por lo general, no tengo en cuenta, y pareciera que el cumplimiento de un deseo es atribuible a otro tipo de pseudos explicaciones, en forma de "yo soy así, soy un inconstante, este año será el de mis desgracias, nunca llego a ninguna parte..."

Todas las distinciones antes aludidas puedo estructurarlas y hacerlas mucho más manejables y experimentarlas, que sólo quedarme con la parte de comprensión intelectual. Todo saber teórico, hay que llevarlo a la práctica para que pueda integrarse; aunque antes habré de investigar, y en la medida que más profundamente lo haga con una metodología adecuada, más estoy garantizado que lo que quiero, lo haga en la forma que diseño y por los motivos que quiero.

Manuel León López


miércoles, 6 de febrero de 2013

Programación Neurolinguística Remodelada

La PNL o programación neurolingüística remodelada desarrolla al individuo y da como consecuencia la forma con la que se suele relacionar con el mundo.


¿Qué es la Programación Neurolingüística remodelada?

La Programación Neurolingüística (PNL) es el estudio de cómo organizamos nuestra experiencia subjetiva: cómo pensamos, sentimos y actuamos. Por lo tanto nos proporciona un conjunto de conceptos, métodos y técnicas para modificar aquello que nos limita y dar significado a nuestra vida en cualquiera de sus áreas.

Hasta aquí el concepto de Programación Neurolingüística clásica, que ahora se incorpora el concepto de "Remodelada" que podría definirse como la Programación Neurolingüística aplicada a la propia PNL, en la que se amplia el campo de la investigación, conocimiento y hacer, del que hasta ahora había sido lo tradicional.


¿En qué se basa la Programación Neurolingüística remodelada?

Podemos desarrollar su base de la siguiente forma:

  • Programación: si conozco la forma en la que he organizado mi conducta, ya que detrás de ella existe una estructura, conoceré la forma de modificarlo.
  • Neuro: porque toda experiencia es el resultado de procesar neurológicamente percepciones internas (representaciones) y externas, a través de nuestros sentidos: vista, oído, cenestésico (sensaciones internas y externas), olfativo y gustativo.
  • Lingüística: porque los procesos neurológicos se pueden codificar en palabras, y las mismas tienen una influencia considerable en nuestra forma de representarnos el mundo.
Según esta forma de remodelar la conducta humana, se ha desarrollado con posterioridad la Programación Neurolingüística Remodadela con Modelos de Desarrollo Conductual que nos permiten conocer con más detalle y precisión la estructura de mi conducta y su conexión con la realidad que yo he modelado.

¿En qué nos puede beneficiar la Programación Neurolingüística remodelada?

Como conjunto de habilidades y técnicas empleadas para mejorar cualquier comunicación ó aplicación en la terapia, educación, empresa, sanidad o desarrollo personal y profesional. En las áreas de terapia y sanidad hay técnicas para fobias, resolver traumas, enfermedades psicosomáticas, conflictos personales e interpersonales, mejora de confianza y competencia, mejorar todos los aspectos de comunicarse y relacionarse, resolver duelo, ansiedades, miedos.

Como enfoque total empleando las habilidades del modelado conductual para ayudar a los clientes a "remodelar" como están pensando, sintiendo y obrando. Empleada como aproximación total, no hay necesidad de que el práctico emplee técnicas. Puede emplear sus habilidades como modelador para responder a la unicidad del individuo.
Origen e historia de la Programación Neurolingüística remodelada

La Programación Neurolingüística fue desarrollada a comienzos de los años 70 por Richad Bandler (Informático y Terapeuta Gestáltico) y John Grinder (Lingüista) como una manera de identificar las habilidades claves empleadas por tres de los terapeutas con más existo de la época: Fritz Perls (Terapia Geltastl), Virginia Satir (Terapia Familiar) y Milton Ericsson (Hipnosis); con posterioridad Moshe Feldenkrais (Trabajo corporal)

Del estudio de estos terapeutas obtuvieron la forma en la que ellos organizaban sus procesos terapéuticos, creando modelos (es decir detectar y utilizar los patrones mentales, conductas, tipos de comunicación, etc.); y cómo los mismos podían ser aplicados a cualquier persona con una habilidad fuera de lo común.

De ahí podemos hacernos una idea del concepto de MODELAR, que podría aproximarse a la idea de detectar qué tipo de procesos internos (pensamientos, imágenes, sentimientos, valores, etc.) desarrolla un individuo y que da como consecuencia la forma con la que se relaciona con el mundo.

Manuel León López

viernes, 12 de octubre de 2012

Pensamiento holístico

Nuestros pensamientos van y vienen, aparecen y desaparecen. A veces los queremos y a veces no los queremos. Algunos son persistentes y otros son fugaces. Los patrones mentales de cada persona son únicos e irrepetibles y conforman una red muy compleja con innumerables conexiones y ramificaciones.

El pensamiento holístico percibe las cosas en su conjunto. Inicialmente contempla el todo. Por decir, contempla la orquesta completa y escucha las notas en su conjunto, califica, y evalúa. En segunda instancia puede analizar detalles o partes del todo. Puede concentrarse en una parte del conjunto, sin embargo, tiende a regresar al todo.

Programación neurolingüística plantea que nuestros pensamientos están compuestos por infinidad de detalles que pueden ser clasificados como visuales, auditivos y kinestésicos. (ver Art. Sistemas Representacionales) Los visuales conforman todo lo que vemos y cómo lo vemos, los auditivos, lo que escuchamos y cómo lo escuchamos y los kinestésicos son los que podemos sentir a través del olfato, tacto, gusto y sentimientos. De manera que cualquier pensamiento está repleto de imágenes, sonidos y sensaciones de todo tipo.

Los pensamientos son la propiedad más importante que tenemos, ya que es a través de ellos que pensamos, actuamos, decidimos y reaccionamos, y estos pueden tener infinidad de matices ya que la capacidad mental es holística. Cuando percibimos algo, como una flor, la visualizamos, la sentimos y la olemos y además nos trae a la mente referencias que tiene que ver con la experiencia. La diferencia entre las personas, es lo que hace que los pensamientos sean únicos, porque algunas personas primero pueden oler la flor, luego sentirla y finalmente observarla. Y otras pueden hacerlo en otra secuencia y con otra intensidad. No hay un patrón fijo para todos.

Pensamientos positivos
Debido a que nuestros pensamientos, nos hayamos dado cuenta o no, son holísticos, es decir, abarcan el todo, son ricos en contenido y detalles, e incluso desencadenan las emociones que van ligadas con el recuerdo. Sin lugar a dudas, estos incluyen nuestra experiencia pasada, las creencias, principios, opiniones, enfoques, disciplinas, y todo tipo de matices muy personales que dan color, animación, sonoridad y vida a lo que pensamos, como si fuera verdad ese momento. Podemos vivir los pensamientos como si fueran reales, sentirlos y palparlos. Esto es un pensamiento holístico: un pensamiento que incluye todo lo que va con tu personalidad, con tu mapa.

Los pensamientos positivos son muy buenos porque al ser “como reales”, te dan energía, entusiasmo, motivación, placer y el impulso para realizarlo. Incluso puedes generar la adrenalina, en caso que sea necesario, para lograr la meta que estás contemplando en tu mente. En caso de una enfermedad es bueno contar con pensamientos positivos para visualizar la salud, sentir el bienestar y escuchar que los demás te dan palabras de aliento. En el caso de estar frente a una situación difícil, es mejor pensar que hay una salida al final del túnel. Definitivamente, es recomendable que aproveches la capacidad de pensar positivamente, especialmente cuando las cosas van peor.

Pensamientos negativos
Como ya dijimos que los pensamientos que tenemos son holísticos, y parecen como “si fueran reales”, es muy peligroso pensar en negativo, porque se sienten igualmente auténticos. Pensamientos negativos vienen con todos sus detalles y desencadenan las emociones correspondientes. Este tipo de pensamientos dan origen a la depresión, los celos, el enojo, la venganza, el estrés, baja autoestima, preocupación, nerviosismo, la frustración y todos los que puedas pensar. Si piensas constantemente que siempre te va mal, así será, visualizar escenas de celos inventadas, parecerán reales y te afectarán. Con la enfermedad esto es muy peligroso, porque en vez de mejorar, la enfermedad avanzará porque cuando detonas emociones negativas dentro de ti, se inhibe el sistema inmunológico y quedas sin protección. De aquí surgen muchas enfermedades, desde una gripa, gastritis, hasta un cáncer. Por un tiempo parece que no pasa nada, que estás bien, sin embargo, se acumula y un día se detona un problema.

Pensamientos creativos
Debido a todo esto que has estado leyendo, fomentar pensamientos creativos es muy bueno, pues tu mente te suministra todos los elementos para que lo que quieras construir, imaginar, o inventar. Las personas soñadoras son muy creativas. Los artistas, músicos, escritores, saben muy bien poner a trabajar esta parte. Para las personas que no ejercen esta parte con frecuencia, pueden iniciar con el proceso creativo, dirigiendo su mirada hacia arriba a la derecha para buscar nuevas ideas y crear nuevos conjuntos de realidades (ver Movimientos Oculares). El mover los ojos de esta manera, le da una señal al cerebro para activar la parte creativa. De esta manera se inicia el proceso que quieres realizar para crear nuevas ideas y como magia, surgirán si las dejas fluir. Es importante intentar esto varias veces, hasta que logres comprobar que sí funciona.

Cuando estés en problemas, es mucho mejor iniciar pensamientos creativos y lograr buenas ideas, que sumirse en los negativos y caer en emociones nocivas. Es igual de fácil estar en uno que en otro. Los dos se presentan con todos sus matices y envueltos en emociones y sensaciones que te llevarán a que parezca realidad. Y siempre eres tú el que decide dónde vas a estar; con tus pensamientos positivos, los negativos o los creativos. Tú decides.


Fuente:

martes, 9 de octubre de 2012

Leer la mente

“Leer la mente” es algo que todos quisiéramos poder hacer y algunos dicen que pueden en efecto hacerlo. En ocasiones creemos saber lo que el otro piensa, cómo va a reaccionar, qué va a decidir, qué le gusta o no le gusta, pero la mayor parte del tiempo fallamos rotundamente.

Sí podemos “leer la mente” en el sentido de que en base a la observación del lenguaje corporal podemos inferir algunas cosas, también por medio de las claves oculares  darnos cuenta si la persona está visualizando, escuchando o sintiendo lo que decimos o lo que ella misma dice. Podemos definir si la persona es principalmente visual, auditiva o kinestésica si realmente hemos aprendido a agudizar nuestra capacidad de observación. En cualquiera de estos casos tenemos algo de evidencia para llegar a una idea parcial sobre una persona específica; tenemos los movimientos oculares que nos dan algunas pistas y una proyección verbal y no verbal que nos proporciona algunos indicadores sobre la persona.

Sin embargo, de ninguna manera tenemos toda la información sobre lo que sucede específicamente en la mente del otro. No es posible “leer la mente” con exactitud porque somos personas individuales e impredecibles con experiencias diferentes. Pero la Programación Neurolingüística permite acercarnos a la mente del otro y mejorar la comunicación.

Programación Neurolingüística (PNL) hace mucho énfasis en cómo funciona el lenguaje en nuestra comunicación. Emplear las palabras precisas para transmitir cualquier mensaje es lo que hace a un buen comunicador.

PNL promueve el uso específico del lenguaje para evitar malos entendidos. Es necesario clarificar la información que desconozco, comprender el significado de las palabras del otro y conectar el lenguaje con la experiencia.

“Leer la mente” es algo que solemos hacer con mucha frecuencia y en muchas ocasiones (yo diría, casi en todas) nos lleva a errores enormes. Presumimos saber lo que el otro piensa sin evidencia de ningún tipo, ya que generalmente nos basamos en nuestra experiencia y visión del mundo, y no en la del otro. Creemos que sabemos, creemos que tenemos la verdad, porque operamos con nuestros conocimientos dudas, temores, sentimientos, creencias que son individuales y rara vez damos en el clavo. Cuando creemos que leemos la mente estamos adivinando. La PNL propone en vez de adivinar, por qué no preguntar y averiguar para así llegar a la verdad.

Algunos ejemplos de lectura mental como: “Sabía que estaba disgustado conmigo, no me saludó en el super.” (Su amigo es miope y no lo vió.) Pasamos juicio y además leímos la mente cuando podemos cuestionar con “¿cómo puedes estar seguro? Tú tampoco lo saludaste, entonces ¿quiere decir lo mismo? ¿Tú estás enojado con él?

“María bosteza en la reunión, ha de estar aburrida.” (Maria tuvo que cuidar a su abuelita que está enferma y pasó la noche en vela.) Mejor cuestionar qué le pasa y así aclarar los bostezos.

“No invites a Jorge a la fiesta, va a decir que no”. ¿Cómo sabes que va a decir que no? ¿De donde sale tanta seguridad sobre la decisión de otra persona? ¿En qué te basas para decir que va a decir que no?

El problema más grande de leer la mente, es que creemos que es real. Culpamos al que no nos saludó y decimos que María es una floja que siempre tiene sueño y que Jorge es un aguafiestas. Construimos historias falsas en nuestra mente y algunas pueden llegar a ser dramáticas y, además, después las esparcimos a nuestro alrededor.

Cuando leemos la mente, casi siempre se trata de algo negativo. Rara vez leemos la mente en positivo, piénsalo por un momento. Esto también es un peligro para nuestra propia salud mental ya que nos envenenamos con ideas falsas que convertimos en verdaderas.

Otro problema con “leer la mente” es que interpretamos el mundo exterior con nuestro “mapa” (ver artículo: El Mapa Mental y la Realidad) desde nuestro punto de vista, desde nuestras experiencias y limitaciones y no tomamos en cuenta la realidad ni las miles de opciones posibles. María puede bostezar por mil razones que no voy a enumerar, pero da la casualidad que yo sí sé la razón, aunque apenas conozca a María. Como yo bostezo cuando estoy aburrido, pues lo mismo sucede con el prójimo. Y este criterio no tiene validez.

La segunda parte sobre “leer la mente” es que como yo puedo leer la mente, espero que los demás también lean mi mente; es decir, espero que sepan lo que deseo, qué me pasa, lo que pienso sin necesidad de hablar. Nuestra falta de una comunicación precisa, fuerza al otro a adivinar o a no darse cuenta de lo que le pasa a uno. Reacciones como: ¿no te das cuenta cómo estoy? ¡Estoy desesperada y tú no te das cuenta! Es casi argumentar que no lee alguien la propia mente. Existen personas menos perceptivas y no por eso están mal, hay que comunicar lo que nos afecta y nos molesta para poder recibir una respuesta adecuada.

Otro ejemplo más sencillo puede ser: ¿Qué quieres para tu cumpleaños? Y el otro en vez de contestar amablemente e informar lo que quiere, le responde: “Ya deberías saber lo que me gusta.” Las personas que usan estos modelos obligan a los otros a adivinar, a “leer la mente” y a ver si le atinan. Si no acierta entonces se aprovecha el error para culparlo por tener poco conocimiento del otro, por no darse cuenta, por no entender, por no interesarse en lo que al otro le gusta, etc. Y esto puede llevar a disputas muy serias. Para no caer en este juego, lo más aconsejable desde el punto de vista de PNL es preguntar por segunda vez y si es necesario una tercera vez para tener una idea clara y veraz de lo que quiere el otro.

El ser humano es extremadamente complejo y aunque todos tenemos programas rutinarios instalados, no somos autómatas que siempre funcionamos de la misma manera y tampoco reaccionamos de la misma manera ante un mismo estímulo. Somos seres cambiantes y por eso es tan difícil “leer la mente” del otro y que nos lean la nuestra. Estamos en conflicto si el otro no es capaz de leer la mente, cuando sería tan fácil comunicar lo que nos pasa. Es más fácil decir lo que uno desea y de esa manera generar dos opciones, lo obtengo o no lo obtengo, pero no estoy en el juego de la adivinanza poniendo en juego mi reacción emocional sobre algo que el otro ni se ha enterado. Por ejemplo: “Me deprimo porque no me trajo flores, y yo quería flores....” (no fue capaz de leer la mente) y por lo tanto me enojo, lloro, le reclamo, o me quedo callada y empiezo a acumular rencores de los cuales el otro ni enterado está. Cuando hubiera sido mucho más fácil pedirlas y seguramente obtenerlas.

En este mundo donde todo va tan rápido ya no tenemos tiempo de expresarnos con claridad y con la extensión necesaria. Abreviamos la información y caemos en la trampa de “imagina lo que falta del mensaje”, lo que no dije. Decimos las cosas a medias, y nos las dicen a medias. Adivinamos el resto. Aunque desarrollemos una gran capacidad de observación y percepción, será imposible meterse en la mente del otro. Suponer que sabemos lo que el otro piensa, o lo que le pasa, es el error máximo que podemos cometer. Se ha llegado a una flojera mental y verbal donde ya no preguntamos, quizá por miedo también.

Algunas de las preguntas o impugnaciones que PNL recomienda que hagas y, así evites leer la mente cuando no tienes toda la información, son:

¿Cómo sabes? (X está enojado, quizá tiene migraña)
¿En qué te basas para decir eso? (Jorge dirá que no)
¿Cómo sabes que sé? (tú sabes lo que quiero)
¿Exactamente qué te pasa? (estoy desesperada)
¿Cómo sabes que una cosa significa otra? (el bostezo = el aburrimiento)
¿Ya le preguntaste? (a Jorge sobre la fiesta)

La PNL propone que aprendamos a aprender y que desaprendamos lo que no nos ha funcionado en nuestras vidas. Aprender a preguntar es un arte que nos llevará a una tranquilidad en la comunicación. El preguntar implica un riesgo, nos pueden decir que “no”. Sin embargo de allí no trasciende a más. El suponer que sé u obligar al otro a que sepa lo que quiero es un juego mucho más riesgoso que nos puede llevar a disgustos fuertes.

Por lo tanto “leer la mente” es una actividad con la que debemos tener mucho cuidado y nos ahorraremos mucha energía si simplemente hacemos la pregunta adecuada en el momento preciso; y por otro lado si aprendemos a expresarnos con claridad incluyendo todos los detalles que hemos elaborado mentalmente.

Fuente:


miércoles, 26 de septiembre de 2012

El mapa mental y la realidad

En Programación Neurolingüística se le llama “mapa” a la percepción individual y mental que tiene una persona del mundo. Este mapa mental se conforma a través de los filtros personales por los cuales cada uno va asimilando el mundo y la realidad. Me refiero a la educación, la cultura, las creencias, en fin, todas las experiencias y manera de observar que desarrolla una persona, así como de las percepciones y sentimientos de sus propias vivencias a través de sus propios filtros de la realidad. El mapa mental está determinado por la estructura genética y la historia personal. De ahí que es imposible que dos personas tengan exactamente la misma percepción ante un mismo hecho.

Muchas veces nos desesperamos, juzgamos, criticamos a los demás ya que “no entienden”, “no se dan cuenta”, “no les importa”, “no se preocupan”, “no se conducen como deberían”, “exageran las cosas”, “no les llama la atención”, “se desviven por tonterías”, “no es posible que hagan eso”, etc. Si nos damos cuenta, todas estas frases están basadas en juicios que elaboramos acerca de la conducta de los demás, en base a “mí mapa”, a lo que yo pienso, a lo que yo creo, y no me doy cuenta de que el otro actúa en base a lo que él piensa y a lo que él cree, que es totalmente diferente, es decir, respecto a “su mapa”.

Ninguna persona, inclusive mis hermanos, hijos, o padres van a ver y sentir lo mismo que yo, pues sus filtros del mundo son diferentes ante un mismo hecho. Todas las mentes piensan según su propio mapa y no del mapa del que tengo junto. Ante una misma realidad hay diferentes percepciones. Para demostrar esto les ofrezco un ejemplo muy sencillo. Si en un grupo yo propongo que todos piensen en un perro, uno pensará en un pastor alemán, otro quizá en un cocker, otro en un labrador, otro en un dálmata, otro en un salchicha, otro en un doberman, otro en un perro callejero, etc. ¿Por qué no pensaron en el mismo perro todos? Porque el que surgió en su mente, es con el que tienen o tuvieron una experiencia, es decir, es el que está en su mapa mental, en su vivencia. Simplemente en una familia, la opinión que los hijos tienen de un acontecimiento familiar, de su padre o de su madre o de tal hermano es diferente, pues el modo de vivirlo, sentirlo y relacionarse con él en ese momento varía de una persona a otra.

Por eso Programación Neurolingüística nos dice que “El Mapa no es el Territorio”, esto es, que el Territorio es la realidad escueta y completa, y el mapa es el modo personal de captarla. En el ejemplo del elefante se puede entender esto. Si en medio de un salón ponen un elefante, y para las personas sentadas alrededor es la primera vez que ven ese animal, las que están al frente dirán que un elefante es un animal alto con dos ojos, dos orejas enormes, una trompa, dos colmillos y dos patas. La personas que lo ven lateralmente no estarán de acuerdo, Ellas sostendrán que un elefante es un animal largo y grande, con una trompa, dos patas, pero que solo tiene una oreja, un ojo, un colmillo y una colita peluda atrás. Las personas que lo tiene por atrás, alegarán que un elefante es una cosa con dos ancas enormes, una colita peluda y dos patas, pero que ni es largo, ni tiene ojos, ni colmillos, ni orejas y mucho menos una trompa. Y si cada uno sostiene su punto de vista, nunca se podrán poner de acuerdo sobre lo que realmente es un elefante.

Éste es un ejemplo sencillo de cómo nosotros y la humanidad vamos por el mundo pensando que mi verdad es la absoluta, y no aceptamos la parte de la realidad del otro que nos falta. Esto nos lleva a divorcios, injusticias, egoísmos y hasta declaraciones de guerra. ¿Cómo hacer que el mundo árabe y el occidental lleguen a una sana convivencia, si no están dispuestos a ver el mapa del otro? ¿Cómo entender a un homicida, o a un ladrón, y en nuestra vida diaria al mentiroso, al egoísta, al chismoso, al perfeccionista, al metiche, al agresivo, al majadero, etc.?

Programación Neurongüística nos dice que cada quien actúa según su mapa mental, por lo tanto todas estas conductas son efecto de algo que las dispara. Son conductas aprendidas, creencias instaladas, modos y estilos de vida vivenciados diferente, y siempre hay una razón interna para proceder, pensar, y sentir ante la realidad que no va a ser igual que a nadie.

Así que el mundo interno es la obra de su autor y cada “universo” es único y personal, o sea, cada persona tiene su propio e individual mapa mental del mundo y hay una indiscutible diferencia entre la realidad y la experiencia que el organismo tiene de ella. Los seres humanos construimos nuestros modelos mentales del mundo, el mapa con el cual vamos a transitar por él a través de programas neuro-lingüísticos. Lo único que nos conforma son nuestras vivencias. PNL nos dice que ningún mapa individual del mundo es más real o verdadero que otro. Y el objeto de PNL es el de permitir a cada persona adquirir un modelo del mundo que le sirva para obtener lo que es importante en su vida. Cuantas más rutas u opciones ofrezca nuestro mapa, más oportunidades tendremos de conseguir nuestros objetivos y esto sólo se logrará a través del arte del cuestionamiento interno y la aceptación de los demás.

Así que antes de enjuiciar, enojarnos, deprimirnos ante la conducta ajena, pensemos que el otro tiene un mapa diferente al mío y según éste, él actúa. Vayamos dándole la vuelta al elefante para ampliar nuestro mapa del mundo, para ampliar nuestra mente, ya que la mejor manera de aprender es a través del conocimiento del otro y esto sólo se logra con una buena comunicación. Yo estoy bien, pero el otro también. Cada uno responde a su propio mapa mental. Yo me enriquezco y amplío mi mapa a través del otro. Voy a averiguar y aprender de las diferencias, así crearemos más opciones y aprenderemos a respetar a los demás.

Así, cada uno de nosotros va construyendo, más o menos conscientemente, su propio mapa de la realidad y a éste acudimos cuando el entorno en el que nos movemos demanda una acción o algún tipo de respuesta de nuestra parte. Pero un mapa no es la realidad, como un retrato no es la persona que representa en sí, es solo una imagen de ella.

Los mapas se pueden completar con nuevos datos, se pueden corregir generando opciones nuevas, se pueden abrir a nuevas posibilidades más enriquecedoras de interpretar e interactuar con el mundo real. Esto terminará con el estrés, los corajes, los enojos, etc. y redundará en una mejor salud ya que aprenderemos a ser flexibles y a no crear falsas expectativas.

Fuente:


jueves, 20 de septiembre de 2012

PNL y la depresión adolescente

La época de la adolescencia, generalmente va aunada a una baja autoestima cuando el adolescente no ha podido descubrir quién es y para qué vivir la vida.

Para llegar a contestar esta pregunta tendrá que darse cuenta de quién es y de que tiene una misión importante en esta vida. Esto no es fácil ya que el adolescente es muy influenciable, sobretodo por otros adolescentes que están viviendo lo mismo que él, pero que aparentan ser los que saben de todo y se convierten en líderes de los que los rodean.

De aquí surgen las pandillas, los grupos de amigos que salen juntos y tienen las mismas actividades, generalmente del mismo sexo. El formar parte del grupo es esencial para el adolescente, ya que “el mundo no los entiende” y menos su familia.

El adolescente tiene que probar y experimentar cosas nuevas que la vida le va ofreciendo y que no siempre son ecológicas como el fumar, beber, parrandear, etc. Esto es parte de su crecimiento y de afirmarse como persona. Es una época difícil para él y para los que lo rodean. Los cambios hormonales que sufre durante ésta época hace que él mismo no se entienda. A veces está de buenas y sin saber por qué se pone de malas. Así como sus estados emocionales no están balanceados, su cuerpo tampoco lo está. Hay compañeros de su misma edad que crecen más rápido o más lento que él. Es una época de muchas preguntas para él, y aquí es cuando el adolescente puede caer en una baja autoestsima al no tener respuestas favorables, debido muchas veces, a la inestabilidad emocional en la que vive. Puede incluso tener conductas autodestructivas si de alguna manera no puede llegar a una autovaloración en un tiempo considerable.

Un ejemplo de este caso es el de una chica que llegó a mi consultorio con el problema de baja autoestima y que se hacía cortes con una navaja en brazos y muñecas cada vez que alguien la rechazaba, o se sentía culpable o víctima de algo que había pasado. Siempre andaba con playera de manga larga o sweater que nunca se quitaba, ya que su familia y amigos ignoraban lo que hacía con su cuerpo.

Después de 2 sesiones de escucharla básicamente y de cuestionarla con sus mismas palabras lo que me decía seguido de un ¿“para qué” lo hiciste? ¿“Para qué” te sirve? Ella se fue dando cuenta de las consecuencias de su actitud y de su falta de seguridad en sí misma. Simplemente no se conocía.

La fui guiando a que se diera cuenta de todos los logros que había tenido en su vida, y lo feliz que la habían hecho, para esto era necesario que volviera a revivir la sensación de seguridad que había perdido.

Hicimos el siguiente ejercicio como base para su terapia desde la tercera sesión y que se volvió un nuevo programa en su mente que la pudo ir sacando de ese estado de autodestrucción en el que había caído.


  1. Piensa en un momento de tu vida en el que hayas logrado algo que tenías muchas ganas de lograr.
  2. Ahora cierra tus ojos y piensa en ese momento en que lo logras. ¿Qué edad tienes? ¿Dónde te encuentras? ¿Qué te dices o piensas de ti en ese momento? ¿Qué sientes al haberlo logrado? Respira profundamente.
  3. Quiero que me digas ¿a qué se parece esta sensación de seguridad que tienes en este momento? Si te dijera que dibujaras esta sensación, ¿qué dibujarías? Ella contestó que dibujaría una carita feliz.
  4. Ahora piensa que esta carita feliz es el símbolo de tu seguridad. Respirando profundamente, piensa en esta carita feliz y con tus manos llévala a tu pecho integrándola a ti.
  5. Date cuenta qué se siente tener una carita feliz en ti que es el símbolo de tu seguridad y que puedes evocar cada vez que la necesites con sólo tocarte tu pecho y respirando profundamente.
  6. Acuérdate de ella. Sobretodo antes de dormirte y al levantarte repitiendo “mi carita feliz vive en mí”. Respira profundo y abre tus ojos.
Durante las siguientes tres sesiones, al iniciar cada sesión le pedía que se acordara de otra situación en la que había logrado lo que había querido y que había sido bueno para ella y para los que la rodeaban y repasábamos los 6 pasos anteriores. Esto ayudó para que se diera cuenta de qué clase de persona era elevando su autoestima.

Después de instalar la seguridad en ella a través de su símbolo, manejamos la visualización de su camino en la vida hacia futuro, haciendo que cerrara sus ojos y visualizara un camino en frente de ella en el cual su carita feliz caminaba siempre hacia delante. A los lados del camino colocó, de un lado a todos sus amigos y del otro a su familia. De esta manera ella cayó en cuenta de que la única responsable de su vida era ella, siempre con su carita feliz que le ayudaba a dar los pasos necesarios hacia adelante, y que sus seres queridos ahí estaban con ella acompañándola, pero su camino siempre tenía que estar despejado.

Al elaborar esta nueva programación en su mente, ella fue capaz de empezar a quererse nuevamente. Bajó de peso, dejó de lastimarse, y empezó a tener relaciones más sanas.

Con esta programación instalada se pudieron manejar otras situaciones que la tenían conflictuada.


Fuente:
http://www.estrategiaspnl.com


lunes, 17 de septiembre de 2012

La solitud

Antes de hablar de la solitud, me gustaría hablar de la soledad. Este término la mayoría de las veces nos aterroriza, pues implica el no tener a nadie a nuestro alrededor, significa el abandono de los seres queridos, la pérdida física de los tuyos, el que no le importes a nadie, no tener con quién compartir, el sentirse desvalido e indefenso ante el mundo, etc.

Todo lo anterior trae consigo sentimientos de tristeza, de desilusión, de inseguridad, de depresión, de enojo en contra del mundo que nos rodea, etc. Se pierde el significado de la vida muchas veces, cuando nos llega a pasar. ¿Para qué vivir? Hay una pérdida de identidad en nosotros ya que el mundo exterior no nos responde, sino que nos abandona, convirtiéndonos en víctimas en este valle de lágrimas.

Esta soledad puede ser fatal para muchos. La persona se enferma, se debilita, se marchita y si no muere físicamente, está muerta espiritualmente. Pierde el rumbo y el significado de su vida y de su misión.

La persona que sufre este tipo de pensamientos “ya no le intereso a nadie”, ”ya no tengo nada que hacer”, “no hay con quién pasear”, “a nadie le importa lo que yo haga”, “ya no me importa vivir”, “que tristeza, me quedé sola”, “no hay razón para esforzarme”, “¿quién me va a ver?” puede acabar con una depresión fuerte si no se detiene, y no quiere salir de ahí.

Esta situación es muy común entre los seres humanos pues no entendemos que el mundo es un conjunto de solitudes interactuando en él. Esto quiere decir de personas individuales, únicas, diferentes y por lo tanto solas en su esencia. No hay dos iguales, y en ese aspecto estamos solos. Sólo yo soy de cierta manera. Ésa es la maravilla del ser humano. Saber que no necesito de nada ni de nadie para realizarme, que soy un ser único con una misión única mientras esté vivo. Mi misión y mis decisiones en la vida sólo dependen de mí y de nadie más. Que pase lo que pase yo me tengo a mí mismo pues soy un ser lleno de capacidades y recursos con una serie de oportunidades únicas en la vida. Basta sólo con abrir la ventana de mi alma, en vez de estar lamentando por lo que ya no tengo junto, y ver todas las necesidades a mi alrededor, toda este mundo sin terminar, para poder encontrar mi misión y así, mi realización como ser humano.

La libertad de la que gozamos, gracias al libre albedrío que poseemos puede ser nuestro infierno o nuestra gloria. Todo depende de nosotros, de saber o no saber manejar el gran don de la solitud que nos pertenece. Hay que darnos cuenta que siempre habrá dos opciones a escoger ¿quiero vivir la vida con todos los retos que me proporciona o prefiero sufrirla? ¿Quiero ser víctima o líder de mi vida? ¿Qué pensamiento me lo está impidiendo? ¿Si yo sé lo que no quiero, entonces qué es lo que sí quiero? ¿Qué tengo que hacer para lograrlo? ¿Para qué me sirve lamentarme por algo que pasa en el mundo exterior en vez de agradecer el potencial que llevo dentro para poder actuar? ¿Qué tanto estoy consciente de que nadie va a hacer lo que yo deje de hacer? ¿Qué quiero que las personas piensen de mí y qué ejemplo quiero dejarles cuando yo ya no esté? Como vemos el verbo clave es el verbo “querer”. El poder está sujeto a qué tanto quiero.

Estas decisiones son sólo mías y de nadie más. Mi vida no puede estar condicionada a lo que pasa alrededor. Mi vida y las decisiones que tome, siempre serán mi responsabilidad (habilidad de responder) ante el mundo. Para poder pensar de esta manera tengo que entender lo que es la solitud.

Todos los seres humanos nacemos, morimos y vivimos en solitud. Lo único que tenemos es a nosotros mismos, y esa es la gran noticia. Nada ni nadie puede tener ingerencia en mi vida y en mis decisiones, a no ser que yo se la conceda y de esto tengo que estar consciente para poder responsabilizarme de mis conductas y mis estados emocionales.

La falta de responsabilidad en nuestra vida viene de la falta de habilidad para responderle a ella, a nuestra propia vida, pues nos dejamos invadir por todos los acontecimientos que nos pasan en el mundo exterior y contaminamos nuestro mundo interior.

Esta solitud que me pertenece es todo el potencial propio que llevo dentro. Empecemos a reflexionar sobre lo que pensamos de nosotros mismos y así darnos cuenta qué tenemos que hacer para despertar a esta solitud que es donde se encuentran todas las respuestas que necesitamos, y a la que todos tenemos acceso.

Programación Neurolingüística nos dice que “todos tenemos todos los recursos necesarios a cada momento”. Esto significa que en nuestra solitud (unicidad) es donde yo puedo ser tolerante, valiente, flexible, paciente, amoroso, seguro, fuerte, tener fe, esperanza y todo lo que me mueve hacia delante a una vida mejor.

Para entrar a esta solitud te propongo el siguiente ejercicio:

1.- Pinta un círculo imaginario en el piso enfrente de ti y ponle un color, el primero que se te ocurra.

2.- Piensa en un momento importante en tu vida donde te hayas sentido pleno, lleno de energía, feliz, con todas tus capacidades.

3.- Revívelo pensando justamente qué pasaba en ese momento, ¿que ves ahí? ¿Qué escuchas y cuáles son tus emociones en este lugar con lo que está pasando?

4.- Déjate sentir y en cuanto las emociones sean intensas, dá un paso y métete al círculo de color que colocaste en el suelo, con tu cuerpo erguido, tu cabeza al frente y respirando profundamente.

5.- Ahí cúbrete con ese color que pusiste en este lugar, frota las manos y álzalas por un momento. Respira profundo nuevamente y siente todas estas emociones.

6.- Baja tus manos y respirando dá un paso atrás y salte de ese círculo. Con este ejercicio, has formado un círculo de recursos y capacidades, al cual puedes entrar cada vez que lo necesites para tener acceso a todos estos recursos y que puede ir contigo a cualquier lugar. Lo único que tienes que hacer para obtener todos tus recursos es:

  • Imaginar este círculo en el piso, en la silla o en cualquier lugar, donde lo pongas
  • Respirando profundamente moverte hacia él
  • Visualizar y sentir ese color que te invade y acceder a todas estas capacidades y recursos instalados ahí
Ahora estás listo para entrar en acción ya que entraste en solitud contigo mismo.

Fuente:
http://www.estrategiaspnl.com