Bienvenidos amigos: Iniciamos una aventura para re-inventarnos a través del conocimiento, con recomendaciones que nos permitan tener una mejor calidad de vida.
viernes, 26 de octubre de 2012
Podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
Confío en mi capacidad para luchar y salir victorioso de todos esos retos que la vida me plantea, es algo apasionante y retador, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
Hay días que me cuesta más que otros, -eso de confiar en mí no es tan fácil-, pero no me rindo, siempre estoy alerta y lo recuerdo diariamente, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
Cuando despierto cada mañana, se produce una reacción extraordinaria en mí, pienso en todo lo bello y maravilloso que la vida me ofrece y que he de disfrutar, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
Ya no pienso en las cosas que no me gustan o me desagradan, sólo me centro en aquello positivo que provoca una gran sensación de felicidad en mí, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así.
Todos los días, me acuerdo de aquellas personas que quiero y que me quieren, de todas aquellas que admiro por ser especiales y diferentes, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así.
Me esfuerzo cada día en apartar los pensamientos negativos, para conseguirlo, me propongo centrarme en los pensamientos positivos que me capacitan y me ayudan a mejorar, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…Estoy totalmente convencido que nada puede afectarme si yo no lo permito, nada ni nadie puede obligarme a pensar en “hechos” negativos, mis pensamientos los controlo yo, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
Mi vida depende de mí, yo soy el único responsable, cuando las cosas no van como quiero, la “culpa” siempre la asumo yo, pensar así, me permite ser el que tome las decisiones y ser el protagonista de mi vida, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
Cada noche, cuando me acuesto, recuerdo todo lo positivo del día, de mi vida, de lo afortunado que soy por vivir, no pienso en nada negativo ó que me provoque pensamientos negativos, podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
Todo lo que me sucede, en cualquier ámbito de mi vida, son únicamente hechos, yo decido con mis pensamientos si esos hechos son positivos o negativos… ¡siempre depende de mí¡ y podría pensar de otra manera, pero yo he decidido pensar así…
¡Tus pensamientos te pueden capacitar ó limitar¡ no permitas que tus pensamientos negativos conviertan tu vida en algo negativo, cambia esos pensamientos ahora mismo, y permite que tus pensamientos positivos conviertan tu vida en algo positivo…¡Decide como pensar…, y decidirás que tipo de vida tendrás…¡
Francisco Lutzardo
Personal Coaching
E-mail: flutzardo@gmail.com
jueves, 25 de octubre de 2012
"Mensaje de vida" de Facundo Cabral.
Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho, si digo "manzana" no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo "árbol", apenas me acerco a lo que saben las aves; el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí se que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias.
Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde.
Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (o al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir "basta" al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta.
Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse instantáneamente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón.
Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor.
Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida. Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?.
No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas "no puedo" ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes. Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.
Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta.
Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia.
Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí se que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias.
Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta porque algo esconde.
Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (o al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir "basta" al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta.
Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse instantáneamente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón.
Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor.
Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida. Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto?.
No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas "no puedo" ni en broma porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes. Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades.
Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta.
Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse. Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia.
Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.
martes, 23 de octubre de 2012
Decreto para la sanación y la armonía!!
“Yo soy la manifestación de Dios en perfecta armonía con el universo, mi cuerpo-luz expande la curación total que proviene de la fuente divina donde se disuelven mis dudas y mis miedos.”
“Yo soy Aquí y Ahora, Verdad, Esperanza, Vida, Paz, Armonía, Amor, Belleza, Abundancia y Salud. Soy la fuente absoluta de sanación que expande conscientemente mi esencia de luz y armonía por la voluntad toda poderosa de mi Creador”
Gracias Padre!!
Fuente:
http://grupoluzyverdad.org
El amor de tu vida
Hay una frase que me dijo un día mi papá,”Nunca te cases enamorado”, aún cuando me sonó un poco extraña tal frase, la he tenido siempre en mente, tratando de analizar y llegando muchas veces a creer que comprendo lo que trató de decirme.
Con el paso del tiempo, he aprendido a sacarle jugo a tal frase, y lo primero que aprendí fue que muchas veces hay que pensar más con la cabeza que con el corazón. Este correo, confirma en mucho lo que pienso y me hace ver que lo que un día me dijo mi padre, no es tan erróneo.
Chequeenlo y verán… no dejes ir a el amor de tu vida…
Un experto en relaciones nos expone las 5 reglas de oro para evaluar exitosamente a nuestros prospectos de vida. Cuando se trata de tomar la decisión sobre escoger a tu compañero (a) de vida nadie quiere cometer un error. Sin embargo, con un promedio del 50% en fracasos matrimoniales, parece que muchos son los que están cometiendo grandes errores en su búsqueda por el amor de su vida.
Si preguntas a la mayoría de las parejas comprometidas en matrimonio ¿por qué se quieren casar? La mayoría contesta: “estamos enamorados “
Yo creo que este es el error número 1 cuando la gente está saliendo. El escoger a la pareja adecuada no debe basarse solamente en amor. Aunque esto suene políticamente incorrecto, existe una gran verdad en ello. El amor, por si sólo, no es la base para contraer matrimonio. Al contrario, el amor es el resultado de un buen matrimonio. Cuando los otros ingredientes son los adecuados entonces vendrá el amor.
Permítanme decirlo una vez mas: No se puede crear una relación que dure de por vida solamente por amor. Se necesita mucho más. De aquí 5 preguntas que se deberían preguntar a sí mismos si en realidad deseas encontrar y mantener a tu compañero de vida.
PREGUNTA 1: ¿Compartimos un propósito común en la vida?
¿Por qué es esto importante? Lo pondré de esta manera: Si vas a estar casada(o) por 20 o 30 años, eso es mucho tiempo para vivir con alguien. ¿Qué piensan hacer juntos todo ese tiempo? ¿Viajar, comer, hacer, deportes, ir de compras, caminar, oír música, hacer el amor? Se necesita compartir algo más íntimo y con más significado. Se necesita un propósito común de vida. Dos cosas pueden suceder en un matrimonio, pueden crecer juntos por el mismo camino, o pueden crecer por caminos separados. El 50% de las parejas están creciendo por caminos separados. Para hacer funcionar un matrimonio necesitas saber que es lo que quieres de la vida y casarte con alguien que quiera lo mismo.
PREGUNTA 2: ¿Me siento a gusto y tranquilo al expresar y compartir mis sentimientos con esta persona?
Ésta pregunta va al fondo de la calidad de su relación. Sintiéndose a gusto significa que te puedes comunicar abiertamente con esa persona. La base para tener buena comunicación es la confianza, es decir, que no sienta que seré” castigado ” ó” lastimado ” por expresar mis pensamientos y sentimientos. Un colega define a la persona abusiva como alguien con quien sientes miedo de expresar tus sentimientos y pensamientos. Sé honesto contigo mismo al contestar esta pregunta. Asegúrate de sentirte emocionalmente seguro con la persona con quien deseas contraer matrimonio.
Cuando una persona las trate como nunca los han tratado no lo piensen más, por que esa persona es quien daría su vida y haría hasta lo imposible por su bienestar esa persona no la dejen ir, esa persona es quien generalmente vale la pena.
PREGUNTA 3: ¿Es un mensch?
Un mensch es una persona que es refinada y sensitiva. ¿Cómo lo puedes probar? He aquí unas sugerencias:
¿Es una persona que procura regularmente su crecimiento personal? ¿Realmente toma en serio su mejoramiento personal? Un maestro define como una buena persona aquella que siempre está buscando la manera de mejorar y de hacer lo correcto. Así que observa a tu pareja y date cuenta que hace con su tiempo. ¿Es una persona materialista? Normalmente una persona materialista no tiene como objetivo principal su mejoramiento personal. Existen esencialmente dos tipos de personas en el mundo:
1. Personas que se dedican a su crecimiento personal y…
2. Gente dedicada a buscar el confort. Alguien cuyo objetivo en la vida es estar cómodo, esta persona pondrá su comodidad antes que hacer lo correcto.
PREGUNTA 4: ¿Cómo trata al resto de la gente?
La cosa más importante que hace funcionar a un matrimonio es la habilidad de dar. Por dar, entendemos la habilidad para dar a la otra persona placer, bienestar. Pregúntate si esta persona con la que estás, ¿disfruta al dar placer ó bienestar a los demás? O ¿siempre está absorto(a) en sí mismo? Para medir esto piensa en lo siguiente: ¿Cómo trata a otras personas con quien no tiene que ser amable, tales como los meseros, taxistas, etc.? ¿Demuestra gratitud y aprecio? ¿Muestra respeto? Si no tiene gratitud por la gente que le sirve en todo, tú no puedes esperar que muestre gratitud por ti que no puedes servirle más que los demás.
PREGUNTA 5: ¿Acaso hay algo que deseo cambiar de esta persona una vez que estemos casados?
Muchas personas cometen el error de casarse con la intención de luego cambiar o mejorar a su pareja ya casados. Pongámoslo de esta manera: Probablemente puedes esperar que una persona cambie, sí, pero para lo peor! Si no puedes aceptar completamente a esta persona tal y como es hoy, entonces no estás listo para casarte. En conclusión, el salir con alguien no debe ser difícil ni engañoso. La clave es tratar de sobre llevar todo un poco mas con tu cabeza y un poco menos con tu corazón.
Vale la pena mantener la objetividad cuando te encuentres en una relación, siempre haz las preguntas que te ayudarán a darte cuenta de sus intenciones.
Enamorarse es un gran sentimiento, pero cuando se despierta con un anillo al dedo, no querrás darte cuenta que estás en problemas sólo porque no hiciste lo correcto. Y el día que te sientas unido a alguien y que esa persona te haga pensar en verdad en un matrimonio y te des cuenta que sus cosas” malas ” tú las puedes sobrellevar, no dudes en casarte porque se dice que el verdadero amor te llega sólo una vez en la vida, los demás son cariños, que aunque a veces, son las personas con las que pasamos el resto de nuestras vidas, nunca llegamos a sentir esa luz que nos hace sentir solo una persona en nuestra vida, a la que nos atrevemos a llamar el… AMOR DE NUESTRA VIDA
Edgar Martínez
Con el paso del tiempo, he aprendido a sacarle jugo a tal frase, y lo primero que aprendí fue que muchas veces hay que pensar más con la cabeza que con el corazón. Este correo, confirma en mucho lo que pienso y me hace ver que lo que un día me dijo mi padre, no es tan erróneo.
Chequeenlo y verán… no dejes ir a el amor de tu vida…
Un experto en relaciones nos expone las 5 reglas de oro para evaluar exitosamente a nuestros prospectos de vida. Cuando se trata de tomar la decisión sobre escoger a tu compañero (a) de vida nadie quiere cometer un error. Sin embargo, con un promedio del 50% en fracasos matrimoniales, parece que muchos son los que están cometiendo grandes errores en su búsqueda por el amor de su vida.
Si preguntas a la mayoría de las parejas comprometidas en matrimonio ¿por qué se quieren casar? La mayoría contesta: “estamos enamorados “
Yo creo que este es el error número 1 cuando la gente está saliendo. El escoger a la pareja adecuada no debe basarse solamente en amor. Aunque esto suene políticamente incorrecto, existe una gran verdad en ello. El amor, por si sólo, no es la base para contraer matrimonio. Al contrario, el amor es el resultado de un buen matrimonio. Cuando los otros ingredientes son los adecuados entonces vendrá el amor.
Permítanme decirlo una vez mas: No se puede crear una relación que dure de por vida solamente por amor. Se necesita mucho más. De aquí 5 preguntas que se deberían preguntar a sí mismos si en realidad deseas encontrar y mantener a tu compañero de vida.
PREGUNTA 1: ¿Compartimos un propósito común en la vida?
¿Por qué es esto importante? Lo pondré de esta manera: Si vas a estar casada(o) por 20 o 30 años, eso es mucho tiempo para vivir con alguien. ¿Qué piensan hacer juntos todo ese tiempo? ¿Viajar, comer, hacer, deportes, ir de compras, caminar, oír música, hacer el amor? Se necesita compartir algo más íntimo y con más significado. Se necesita un propósito común de vida. Dos cosas pueden suceder en un matrimonio, pueden crecer juntos por el mismo camino, o pueden crecer por caminos separados. El 50% de las parejas están creciendo por caminos separados. Para hacer funcionar un matrimonio necesitas saber que es lo que quieres de la vida y casarte con alguien que quiera lo mismo.
PREGUNTA 2: ¿Me siento a gusto y tranquilo al expresar y compartir mis sentimientos con esta persona?
Ésta pregunta va al fondo de la calidad de su relación. Sintiéndose a gusto significa que te puedes comunicar abiertamente con esa persona. La base para tener buena comunicación es la confianza, es decir, que no sienta que seré” castigado ” ó” lastimado ” por expresar mis pensamientos y sentimientos. Un colega define a la persona abusiva como alguien con quien sientes miedo de expresar tus sentimientos y pensamientos. Sé honesto contigo mismo al contestar esta pregunta. Asegúrate de sentirte emocionalmente seguro con la persona con quien deseas contraer matrimonio.
Cuando una persona las trate como nunca los han tratado no lo piensen más, por que esa persona es quien daría su vida y haría hasta lo imposible por su bienestar esa persona no la dejen ir, esa persona es quien generalmente vale la pena.
PREGUNTA 3: ¿Es un mensch?
Un mensch es una persona que es refinada y sensitiva. ¿Cómo lo puedes probar? He aquí unas sugerencias:
¿Es una persona que procura regularmente su crecimiento personal? ¿Realmente toma en serio su mejoramiento personal? Un maestro define como una buena persona aquella que siempre está buscando la manera de mejorar y de hacer lo correcto. Así que observa a tu pareja y date cuenta que hace con su tiempo. ¿Es una persona materialista? Normalmente una persona materialista no tiene como objetivo principal su mejoramiento personal. Existen esencialmente dos tipos de personas en el mundo:
1. Personas que se dedican a su crecimiento personal y…
2. Gente dedicada a buscar el confort. Alguien cuyo objetivo en la vida es estar cómodo, esta persona pondrá su comodidad antes que hacer lo correcto.
PREGUNTA 4: ¿Cómo trata al resto de la gente?
La cosa más importante que hace funcionar a un matrimonio es la habilidad de dar. Por dar, entendemos la habilidad para dar a la otra persona placer, bienestar. Pregúntate si esta persona con la que estás, ¿disfruta al dar placer ó bienestar a los demás? O ¿siempre está absorto(a) en sí mismo? Para medir esto piensa en lo siguiente: ¿Cómo trata a otras personas con quien no tiene que ser amable, tales como los meseros, taxistas, etc.? ¿Demuestra gratitud y aprecio? ¿Muestra respeto? Si no tiene gratitud por la gente que le sirve en todo, tú no puedes esperar que muestre gratitud por ti que no puedes servirle más que los demás.
PREGUNTA 5: ¿Acaso hay algo que deseo cambiar de esta persona una vez que estemos casados?
Muchas personas cometen el error de casarse con la intención de luego cambiar o mejorar a su pareja ya casados. Pongámoslo de esta manera: Probablemente puedes esperar que una persona cambie, sí, pero para lo peor! Si no puedes aceptar completamente a esta persona tal y como es hoy, entonces no estás listo para casarte. En conclusión, el salir con alguien no debe ser difícil ni engañoso. La clave es tratar de sobre llevar todo un poco mas con tu cabeza y un poco menos con tu corazón.
Vale la pena mantener la objetividad cuando te encuentres en una relación, siempre haz las preguntas que te ayudarán a darte cuenta de sus intenciones.
Enamorarse es un gran sentimiento, pero cuando se despierta con un anillo al dedo, no querrás darte cuenta que estás en problemas sólo porque no hiciste lo correcto. Y el día que te sientas unido a alguien y que esa persona te haga pensar en verdad en un matrimonio y te des cuenta que sus cosas” malas ” tú las puedes sobrellevar, no dudes en casarte porque se dice que el verdadero amor te llega sólo una vez en la vida, los demás son cariños, que aunque a veces, son las personas con las que pasamos el resto de nuestras vidas, nunca llegamos a sentir esa luz que nos hace sentir solo una persona en nuestra vida, a la que nos atrevemos a llamar el… AMOR DE NUESTRA VIDA
Edgar Martínez
Murió la persona que impedía tu crecimiento
Un día, cuando los trabajadores llegaron a su hora acostumbrada a trabajar, encontraron en la recepción un enorme letrero en el que estaba escrito:
“Ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de Usted en esta Empresa”. Está invitado al velatorio, en el área de administración.
Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba o estuvo impidiendo el crecimiento de sus compañeros y la empresa. La agitación en el área de administración se volvió tan grande que fue necesario llamar al personal de seguridad interna para organizar que se hiciera una fila para hacer más fluido el último adiós al difunto.
Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba: ¿Quién será que estaba impidiendo mi progreso?, decían unos; ¡Qué bueno que el infeliz murió!, vociferaban otros mientras la fila avanzaba despacio pero sin detenerse. Algunos se preguntaban entre ellos: ¿sería posible que esta persona realmente estuviera impidiendo mi progreso?; ¿por qué no le dieron un correctivo antes?
Uno a uno, los trabajadores, empleados, directivos también y personal de las demás áreas, agitados todos, inquietos algunos, reflexivos los menos, se aproximaban al ataúd, miraban al difunto y tragaban en seco. Se quedaban unos segundos en el más absoluto silencio, sorprendidos, como si les hubieran tocado, en un instante, lo más profundo del alma; era como si de repente cayeran en cuenta de algo que era más que obvio y no se habían tomado conciencia.
En el fondo del ataúd, adosado al fondo y envuelto entre linos y resedas, había un espejo. Cada uno se veía a sí mismo, con el siguiente letrero grabado sobre él:
“Sólo existe una persona capaz de limitar tu Crecimiento: ¡tu mismo!”
Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en tu vida. Tú eres la única persona que puede perjudicar tu vida. Y tú eres la única persona que también puede ayudarse a sí misma. Tu vida no cambia cuando te cambian al jefe o cuando algunos de tus amigos cambian; tampoco cambia cuando tus padres se separan o cambian en su forma de ser hacia ti.
Tu vida no cambia cuando tu pareja cambia o decide alejarse de tu vida; tu vida cambia, cuando tú cambias y tú eres el único responsable por ella. “Examínate y no te dejes vencer por las circunstancias”.
El mundo es como un espejo, que devuelve a cada persona el reflejo de sus propios pensamientos. La manera como tú enfrentas la vida diaria, en cada momento, en cada situación, con cada persona, en cada crisis, es lo que hace la diferencia”.
Autor desconocido
“Ayer falleció la persona que impedía el crecimiento de Usted en esta Empresa”. Está invitado al velatorio, en el área de administración.
Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quién era el que estaba o estuvo impidiendo el crecimiento de sus compañeros y la empresa. La agitación en el área de administración se volvió tan grande que fue necesario llamar al personal de seguridad interna para organizar que se hiciera una fila para hacer más fluido el último adiós al difunto.
Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba: ¿Quién será que estaba impidiendo mi progreso?, decían unos; ¡Qué bueno que el infeliz murió!, vociferaban otros mientras la fila avanzaba despacio pero sin detenerse. Algunos se preguntaban entre ellos: ¿sería posible que esta persona realmente estuviera impidiendo mi progreso?; ¿por qué no le dieron un correctivo antes?
Uno a uno, los trabajadores, empleados, directivos también y personal de las demás áreas, agitados todos, inquietos algunos, reflexivos los menos, se aproximaban al ataúd, miraban al difunto y tragaban en seco. Se quedaban unos segundos en el más absoluto silencio, sorprendidos, como si les hubieran tocado, en un instante, lo más profundo del alma; era como si de repente cayeran en cuenta de algo que era más que obvio y no se habían tomado conciencia.
En el fondo del ataúd, adosado al fondo y envuelto entre linos y resedas, había un espejo. Cada uno se veía a sí mismo, con el siguiente letrero grabado sobre él:
“Sólo existe una persona capaz de limitar tu Crecimiento: ¡tu mismo!”
Tú eres la única persona que puede hacer una revolución en tu vida. Tú eres la única persona que puede perjudicar tu vida. Y tú eres la única persona que también puede ayudarse a sí misma. Tu vida no cambia cuando te cambian al jefe o cuando algunos de tus amigos cambian; tampoco cambia cuando tus padres se separan o cambian en su forma de ser hacia ti.
Tu vida no cambia cuando tu pareja cambia o decide alejarse de tu vida; tu vida cambia, cuando tú cambias y tú eres el único responsable por ella. “Examínate y no te dejes vencer por las circunstancias”.
El mundo es como un espejo, que devuelve a cada persona el reflejo de sus propios pensamientos. La manera como tú enfrentas la vida diaria, en cada momento, en cada situación, con cada persona, en cada crisis, es lo que hace la diferencia”.
Autor desconocido
lunes, 22 de octubre de 2012
El Duelo, en busca de una Paz Condicionada.
Antes de sufrir el fallecimiento de un ser amado, la vida suele mostrar buenos momentos, llenos de lo que llamamos paz, juntos con otros momentos que nos causan sentimientos no tan gratificantes.
La Paz Interior real, es un estado de consciencia elevado, donde no están implicados apegos o miedos a perder dichos apegos.
La Paz que nosotros nos construimos mentalmente, está condicionada por la familia, la sociedad, las experiencias y un sinfín de eventos que nuestra mente guarda en su memoria y que cuanto más vividos son esos momentos, más se encadenan a las emociones producidas y generan un temor inconsciente y a veces consciente a perder algún día esta felicidad.
Por eso existen tantas interpretaciones a eventos que desde fuera parecen que son idénticos.
Normalmente la vida, a base de aciertos y errores, nos va señalando que lo que construimos sin egoísmo desde el corazón, nos reconforta, nos llena de Paz y que lo que construimos desde lo mental, está sujeto a esa interpretación condicionada y suele alterarnos antes o después con cada perdida, tal como el dejar la infancia, el colegio, la casa familiar, el trabajo, etc.
Por ejemplo, si para mi estar en Paz es relajarme en la playa, tomando el sol, y de repente aparece una nube y tapa el sol, esto me causa un enfado tremendo y pierdo ese estado de Paz. Si la Paz fuera fruto del corazón maduro, la nube no sería causa de perder la Paz y se seguiría disfrutando de esa hermosa playa.
Aplicado al Duelo, todo esto nos demuestra varias cosas que ya sabemos:
• Qué el duelo es personal y no se puede juzgar la manera de llevarlo.
• Qué el duelo crea un gran shock que colapsa los pensamientos, las emociones y nos sume en un estado de deriva mental.
• Qué el Duelo es cíclico y a más Amor más, extremos emocionales experimentaremos.
• Qué el duelo es causa de perder esa Paz que teníamos y nos sume en el sufrimiento y la desesperación.
El nivel de Paz que habita en cada corazón, suele pasar desapercibido, hasta que alguna experiencia dolorosa, nos hace buscar algo que alivie tanto dolor.
La Paz que creíamos tener, la Paz creada por la mente condicionada, se ha desplomado como si fuera un castillo de arena que las olas del mar terminan engullendo, y nos quedamos en un vacío existencial que da miedo, vértigo, inseguridad y amplifica el dolor que se está sufriendo.
La cultura actual incita y educa a poseer todo y a todos. El Amor que debería ser expansivo y universal, se vuelve posesivo y particular, siendo la alternancia de estos dos estados lo más normal a nivel global y mezclamos los más altos sentimientos por un ser querido con sentimientos de posesión y pertenencia, olvidándonos que todos somos seres libres que llegamos a un mundo que nos enseñará que esta libertad que da la Paz, nace del aprendizaje interior y que para ser real, debe “contagiar” a los demás, debe “ser útil” a los demás, debe “servir” a los demás.
Hemos oído decir, que el Amor es la llave que ayuda a abrir el candado que atrapa nuestra Paz Interior durante los procesos de duelo. El Amor no pide nada a cambio, se da y transmite de corazón a corazón y une un Alma con otra Alma y este vínculo es para siempre, es atemporal y multidimensional.
Cuando nuestro ser querido transciende a un plano de consciencia más elevado, espiritualmente es un viaje de retorno a la Unidad, a Dios, pero su individualidad como Alma, sigue ligada a la nuestra y muchos somos los que podemos afirmar esas intuiciones, sueños, olores, recuerdos, sonidos que por un instante nos hablan de la verdadera Paz de la reconciliación… La Paz que nos ayuda a querer terminar nuestro trabajo interior de duelo, que nos ayuda cuando cíclicamente caemos, la que nos da fortaleza cuando la angustia nos deja sin palabras, la que nos consuela con cada lágrima derramada…
El caminar conscientemente el Duelo, nos hace ser más realistas, más sensibles al dolor ajeno, nos ayuda a ver las cosas con sencillez y a elegir el camino que queremos recorrer realmente, a dejar amistades vaporosas y abrazar amistades condensadas y forjadas en el crisol de la experiencia, pero una de las cosas que más nos enseña es que la verdadera Paz, nace de la búsqueda interna, de la comunión consciente con nuestro ser profundo y del Amor impersonal hacia todo ser que existe en el vasto Universo visible e invisible, pues todos somos diferentes grados de UNA misma consciencia en movimiento, DIOS.
La reflexión que he querido hacer, es la dificultad añadida al duelo por nuestros condicionamientos, tan implantados a nivel subconsciente que nos impiden ver la verdad que hay tras cada verdad relativa. Cuantas cosas haríamos para sanar y no hacemos, por ir en contra de lo estipulado por la sociedad, por la familia, por la religión, etc…
Tenemos en nuestra mano la responsabilidad de la duda y de la fe, pero sólo la podemos encontrar en la autenticidad que habita en cada corazón, junto con la llama de Luz que disipa las sombras, si elevamos nuestra consciencia y somos capaces entonces de pensar con la verdadera libertad, libre de apegos y miedos.
No es una tarea fácil, es muy duro enfrentarnos a dos muertes, la del ser querido y la de nuestros viejos pensamientos que ya no nos sirven para seguir avanzando en Paz… pero ambas sanan con el Amor Consciente y esa debe ser nuestra meta, ir cada día transformando nuestro dolor en Amor y Amor en acción, que es el que da la paz suficiente, para subir un escalón más hacia paz Profunda de Cuerpo, Mente y Alma.
Por todo ello, hoy más que nunca, pido a Dios que nos muestre en cada fase de nuestra vida y duelo, la fortaleza para nadar a lo profundo del ser y regresar a la superficie con la Paz que todos podamos comprender y disfrutar mientras estemos en este plano de consciencia.
Recibid un fuerte a brazo y mil Bendiciones de todo corazón!
Guillermo J. Recourt
Fuente: http://grupoluzyverdad.org/
viernes, 19 de octubre de 2012
Un viaje hacia el corazón
Un viaje hacia el interior del corazón es una expedición hacia las profundidades de uno mismo, el proceso de crecimiento para convertirnos en seres humanos maduros y plenamente desarrollados. Este viaje requiere, en primer lugar, una limpieza o clarificación psicológica en la que vamos tomando conciencia de nuestros condicionamientos, limitaciones y defensas para finalmente acceder y desarrollar nuestro ser esencial. Hemos de reconocer y trabajar nuestras pautas de infancia, nuestras imágenes limitadoras y conductas autodestructivas, los modelos de relaciones disfuncionales, la negación de nuestras necesidades, el miedo al amor y al abandono y los apegos. Se trata de un proceso de individuación para llegar a ser uno mismo, con las singularidades y peculiaridades propias.
Cuando no estamos en armonía con nuestra propia vida, o con la existencia en general, en ocasiones el alma se queja, protesta y reclama atención, y surgen los síntomas. Estos indican la dirección de lo que el alma anhela, pero también aquello de lo que nos defendemos, a lo que nos resistimos con ahínco, e incluso buscan obtener lo que uno no se atreve a pedir. Si bien los síntomas los crea uno mismo, indican una disfunción, la existencia de cierto malestar interior, dolor y sufrimiento. En el caso de la depresión, es una bajada a los infiernos personales, una parada del ritmo de la vida cotidiana para escucharse, para estar en contacto consigo mismo, encapsularse como la crisálida de una mariposa para llegar a tocar fondo. En el caso de laansiedad (caracterizada por opresión en el pecho, taquicardia, sudoración, temblores y un nudo en la garganta) aparece cuando existen preocupaciones y conflictos no resueltos. Manifiesta que hay algo que se vive como amenazante. Los ataques de ansiedad suponen sentirse incapaz de lo que la situación requiere. La manera de sanar no pasa por rechazar nuestros síntomas o la enfermedad sino por abrazarla con amor, ternura y compasión, lo que verdaderamente constituye la mejor medicina. La esperanza, hablar, expresar sentimientos y pedir ayuda cuando uno se halla preocupado, desanimado o apesadumbrado también son factores curativos. El enfado, el rencor, la angustia, la tristeza y el miedo son sentimientos que sólo son perjudiciales si no se expresan y no se afrontan.
Durante ese viaje hemos de cuidar nuestro cuerpo en todas sus facetas, aprender a respetar sus necesidades y ser responsables de nuestra salud y bienestar. Hay que cuidar la alimentación (somos lo que comemos), hacer ejercicio físico (provoca la liberación de endorfinas de efecto antidepresivo y ansiolítico, estimula el sistema inmunológico y estabiliza el ritmo cardíaco) y aprender a respirar profundamente (modifica la manera de pensar, sentir y posicionarnos ante la vida; espirar e inspirar: dar y recibir). En el cuerpo se refleja nuestra vida emocional. Las emociones son experiencias somáticas y la energía que emana de ellas puede quedar liberada o por el contrario, bloqueada, dejando huella en el cuerpo.
Abrirnos a la vida significa permanecer vulnerables, permitirnos sentir. La vida en sí misma es incierta, insegura e impredecible. Entraña libertad y riesgo. La alegría de estar vivo significa aceptar el desafío de lo desconocido, abrazar lo nuevo. El proceso de crecimiento personal nos conduce a tomar conciencia de nosotros mismos y asumir la responsabilidad de nuestra vida. Mientras nos dediquemos a culpar a otras personas o a sentirnos culpables permaneceremos encerrados en recorridos neuróticos. La culpabilidad supone seguir sufriendo por aquello que sucedió en el pasado, que obviamente no puede cambiarse. Si nos comprendemos, aceptamos y perdonamos estaremos generando nuevas conductas alternativas y sanas. En realidad sólo somos víctimas de nosotros mismos, de nuestras creencias limitantes y condicionamientos. Las personas que sufren porque dependen del amor y la atención de sus allegados, no se han asumido. Si aprendemos a contar con nosotros mismos todo cambia, recuperamos el poder, nos sentimos fuertes y capaces, confiamos en nosotros y en el mundo, conquistamos nuestra libertad. Podemos elegir entre ser nuestro mayor enemigo o nuestro mejor aliado, depende de si nos rechazamos o decidimos aceptarnos plenamente. Aferrarse a las personas, situaciones y circunstancias de forma estática, en una vida que es cambiante, acarrea dolor y sufrimiento. Cuando nuestro mundo deja de ser previsible y cambia, experimentamos sentimientos de incertidumbre, dolor, rabia, impotencia, miedo, tristeza y frustración. Cuando admitimos la realidad sin resistencias, cuando aceptamos las cosas como son, desaparece el dolor. Fluir quiere decir aceptación, dejar llegar lo que viene, dejar ir lo que se va.
Todos aquellos aspectos, emociones y conductas que uno cree inaceptables y que por ello rechaza, como la rabia, los celos, la mentira, la vergüenza, el resentimiento, la culpa, el orgullo, la lujuria, la gula y las tendencias agresivas (actitudes que con facilidad proyectamos y reconocemos en los demás) pertenecen a nuestra sombra. Podemos verla cuando reaccionamos de manera exagerada y desproporcionada, con rechazo, desprecio o animadversión, ante las actitudes, defectos y acciones de quienes nos rodean. Dado que no podemos cambiar a los demás, pero sí a nosotros mismos, cuando nos reconciliamos con nuestros “enemigos internos”, cuando aceptamos esas partes rechazadas, curiosamente la relación con los “enemigos externos” se transforma. Amarse de verdad supone amar también nuestras mezquindades y nuestro sentimiento de inferioridad o inadecuación. Lo peor de nosotros mismos, nuestra basura, sirve de abono y fertilizante para seguir creciendo.
Si nos vivimos como necesitados del otro, si sentimos que somos la mitad de una naranja y no seres completos exigimos al otro lo que suponemos que está obligado a darnos. La independencia económica es un requisito imprescindible para lograr la emocional. El verdadero encuentro entre el hombre y la mujer se da entre seres autónomos, solidarios, equivalentes e interdependientes, que se relacionan desde la libertad, la responsabilidad, el disfrute, la reciprocidad y la cooperación, sin atrapar, ni sentirse atrapados. Las actitudes de dependencia, las exigencias, la posesividad, los celos, el control, la manipulación y el sufrimiento no son sinónimos sino distorsiones del amor. La obsesión por el otro es un indicativo de la necesidad, no del amor.
La mejor manera para prepararse para un verdadero encuentro es aprender a estar solos, para conocernos en todos los sentidos, ampliar nuestra identidad, reconocer nuestras limitaciones y capacidades, aprender a ser autosuficientes y hacer aquellas cosas que nunca se habían hecho. Se toman decisiones y se asume la responsabilidad por lo que se decide hacer o dejar de hacer. Supone estar en contacto con las propias necesidades, poner límites y reconocer lo que uno no quiere. Sin embargo, también es necesario un espejo donde mirarse, pero no se elige al otro para que nos salve, proteja, sostenga o adore. Tampoco para escapar de una situación o a fin de que nos proporcione seguridad. El conocer al otro y ser conocido requiere apertura y tiempo, no se trata de volcarse “de golpe” en una relación como una salvación, ni de renunciar a ser uno mismo.
Una relación entre almas se sustenta en la amistad, la confianza, la admiración y el interés por las actividades y sueños del otro. El respeto mutuo, la sinceridad y la complicidad fortalecen el vínculo, así como el honrar y valorar la relación. Es importante respetar la relación tanto como preservar el propio camino individual. Para seguir enamorado es indispensable que nos guste la persona en quien nos hemos convertido durante la relación, y en muchas ocasiones sucede todo lo contrario: uno se ha alejado tanto de sí mismo que no se reconoce y tampoco se gusta. Y si la relación llega a un punto de irreversibilidad, sólo queda rendirse ante la evidencia y aceptar la situación, liberarse emocionalmente uno del otro a través de un proceso de duelo en que cada uno tendrá que perdonarse a sí mismo y a su pareja, sin culpar, ni culpabilizarse, acabar con los reproches mutuos y llegar a la conclusión de que ambos son responsables de la separación, la cual, entendida como una crisis, representa una verdadera oportunidad de salir de una relación intolerable e insostenible y crear una nueva vida llena de esperanzas, movilizando los recursos internos y externos. Es importante sentir gratitud por lo que hubo, por lo que el otro nos aportó, valorando no sólo lo que fue bueno sino también el aprendizaje de los aspectos más frustrantes y dificultosos. El viaje hacia el corazón requiere desprenderse, soltar, abandonar, aunque en un principio no pudiéramos imaginar vivir sin la persona a quien estábamos aferrados, porque lo cierto… es que siempre se puede.
A partir del libro "Un viaje hacia el corazón", de Ascensión Belart
Cuando no estamos en armonía con nuestra propia vida, o con la existencia en general, en ocasiones el alma se queja, protesta y reclama atención, y surgen los síntomas. Estos indican la dirección de lo que el alma anhela, pero también aquello de lo que nos defendemos, a lo que nos resistimos con ahínco, e incluso buscan obtener lo que uno no se atreve a pedir. Si bien los síntomas los crea uno mismo, indican una disfunción, la existencia de cierto malestar interior, dolor y sufrimiento. En el caso de la depresión, es una bajada a los infiernos personales, una parada del ritmo de la vida cotidiana para escucharse, para estar en contacto consigo mismo, encapsularse como la crisálida de una mariposa para llegar a tocar fondo. En el caso de laansiedad (caracterizada por opresión en el pecho, taquicardia, sudoración, temblores y un nudo en la garganta) aparece cuando existen preocupaciones y conflictos no resueltos. Manifiesta que hay algo que se vive como amenazante. Los ataques de ansiedad suponen sentirse incapaz de lo que la situación requiere. La manera de sanar no pasa por rechazar nuestros síntomas o la enfermedad sino por abrazarla con amor, ternura y compasión, lo que verdaderamente constituye la mejor medicina. La esperanza, hablar, expresar sentimientos y pedir ayuda cuando uno se halla preocupado, desanimado o apesadumbrado también son factores curativos. El enfado, el rencor, la angustia, la tristeza y el miedo son sentimientos que sólo son perjudiciales si no se expresan y no se afrontan.
Durante ese viaje hemos de cuidar nuestro cuerpo en todas sus facetas, aprender a respetar sus necesidades y ser responsables de nuestra salud y bienestar. Hay que cuidar la alimentación (somos lo que comemos), hacer ejercicio físico (provoca la liberación de endorfinas de efecto antidepresivo y ansiolítico, estimula el sistema inmunológico y estabiliza el ritmo cardíaco) y aprender a respirar profundamente (modifica la manera de pensar, sentir y posicionarnos ante la vida; espirar e inspirar: dar y recibir). En el cuerpo se refleja nuestra vida emocional. Las emociones son experiencias somáticas y la energía que emana de ellas puede quedar liberada o por el contrario, bloqueada, dejando huella en el cuerpo.
Abrirnos a la vida significa permanecer vulnerables, permitirnos sentir. La vida en sí misma es incierta, insegura e impredecible. Entraña libertad y riesgo. La alegría de estar vivo significa aceptar el desafío de lo desconocido, abrazar lo nuevo. El proceso de crecimiento personal nos conduce a tomar conciencia de nosotros mismos y asumir la responsabilidad de nuestra vida. Mientras nos dediquemos a culpar a otras personas o a sentirnos culpables permaneceremos encerrados en recorridos neuróticos. La culpabilidad supone seguir sufriendo por aquello que sucedió en el pasado, que obviamente no puede cambiarse. Si nos comprendemos, aceptamos y perdonamos estaremos generando nuevas conductas alternativas y sanas. En realidad sólo somos víctimas de nosotros mismos, de nuestras creencias limitantes y condicionamientos. Las personas que sufren porque dependen del amor y la atención de sus allegados, no se han asumido. Si aprendemos a contar con nosotros mismos todo cambia, recuperamos el poder, nos sentimos fuertes y capaces, confiamos en nosotros y en el mundo, conquistamos nuestra libertad. Podemos elegir entre ser nuestro mayor enemigo o nuestro mejor aliado, depende de si nos rechazamos o decidimos aceptarnos plenamente. Aferrarse a las personas, situaciones y circunstancias de forma estática, en una vida que es cambiante, acarrea dolor y sufrimiento. Cuando nuestro mundo deja de ser previsible y cambia, experimentamos sentimientos de incertidumbre, dolor, rabia, impotencia, miedo, tristeza y frustración. Cuando admitimos la realidad sin resistencias, cuando aceptamos las cosas como son, desaparece el dolor. Fluir quiere decir aceptación, dejar llegar lo que viene, dejar ir lo que se va.
Todos aquellos aspectos, emociones y conductas que uno cree inaceptables y que por ello rechaza, como la rabia, los celos, la mentira, la vergüenza, el resentimiento, la culpa, el orgullo, la lujuria, la gula y las tendencias agresivas (actitudes que con facilidad proyectamos y reconocemos en los demás) pertenecen a nuestra sombra. Podemos verla cuando reaccionamos de manera exagerada y desproporcionada, con rechazo, desprecio o animadversión, ante las actitudes, defectos y acciones de quienes nos rodean. Dado que no podemos cambiar a los demás, pero sí a nosotros mismos, cuando nos reconciliamos con nuestros “enemigos internos”, cuando aceptamos esas partes rechazadas, curiosamente la relación con los “enemigos externos” se transforma. Amarse de verdad supone amar también nuestras mezquindades y nuestro sentimiento de inferioridad o inadecuación. Lo peor de nosotros mismos, nuestra basura, sirve de abono y fertilizante para seguir creciendo.
Si nos vivimos como necesitados del otro, si sentimos que somos la mitad de una naranja y no seres completos exigimos al otro lo que suponemos que está obligado a darnos. La independencia económica es un requisito imprescindible para lograr la emocional. El verdadero encuentro entre el hombre y la mujer se da entre seres autónomos, solidarios, equivalentes e interdependientes, que se relacionan desde la libertad, la responsabilidad, el disfrute, la reciprocidad y la cooperación, sin atrapar, ni sentirse atrapados. Las actitudes de dependencia, las exigencias, la posesividad, los celos, el control, la manipulación y el sufrimiento no son sinónimos sino distorsiones del amor. La obsesión por el otro es un indicativo de la necesidad, no del amor.
La mejor manera para prepararse para un verdadero encuentro es aprender a estar solos, para conocernos en todos los sentidos, ampliar nuestra identidad, reconocer nuestras limitaciones y capacidades, aprender a ser autosuficientes y hacer aquellas cosas que nunca se habían hecho. Se toman decisiones y se asume la responsabilidad por lo que se decide hacer o dejar de hacer. Supone estar en contacto con las propias necesidades, poner límites y reconocer lo que uno no quiere. Sin embargo, también es necesario un espejo donde mirarse, pero no se elige al otro para que nos salve, proteja, sostenga o adore. Tampoco para escapar de una situación o a fin de que nos proporcione seguridad. El conocer al otro y ser conocido requiere apertura y tiempo, no se trata de volcarse “de golpe” en una relación como una salvación, ni de renunciar a ser uno mismo.
Una relación entre almas se sustenta en la amistad, la confianza, la admiración y el interés por las actividades y sueños del otro. El respeto mutuo, la sinceridad y la complicidad fortalecen el vínculo, así como el honrar y valorar la relación. Es importante respetar la relación tanto como preservar el propio camino individual. Para seguir enamorado es indispensable que nos guste la persona en quien nos hemos convertido durante la relación, y en muchas ocasiones sucede todo lo contrario: uno se ha alejado tanto de sí mismo que no se reconoce y tampoco se gusta. Y si la relación llega a un punto de irreversibilidad, sólo queda rendirse ante la evidencia y aceptar la situación, liberarse emocionalmente uno del otro a través de un proceso de duelo en que cada uno tendrá que perdonarse a sí mismo y a su pareja, sin culpar, ni culpabilizarse, acabar con los reproches mutuos y llegar a la conclusión de que ambos son responsables de la separación, la cual, entendida como una crisis, representa una verdadera oportunidad de salir de una relación intolerable e insostenible y crear una nueva vida llena de esperanzas, movilizando los recursos internos y externos. Es importante sentir gratitud por lo que hubo, por lo que el otro nos aportó, valorando no sólo lo que fue bueno sino también el aprendizaje de los aspectos más frustrantes y dificultosos. El viaje hacia el corazón requiere desprenderse, soltar, abandonar, aunque en un principio no pudiéramos imaginar vivir sin la persona a quien estábamos aferrados, porque lo cierto… es que siempre se puede.
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