jueves, 9 de enero de 2014

El ensueño valiente


Somos lo que pensamos.
Todo lo que somos surge con nuestros pensamientos.
Con ellos creamos el mundo.
Buda.

Tanto si nos damos cuenta como si no, todos estamos creando el mundo soñándolo. En lo que estamos metidos no es en el acto de soñar con el que tan familiarizados nos encontramos, sino más bien en un tipo de ensoñación que hacemos con los ojos abiertos. Cuando no somos conscientes de que compartimos el poder de cocrear la realidad con el propio universo, ese poder se nos escapa y hace que nuestro sueño se convierta en una pesadilla. Entonces empezamos a sentir que somos las víctimas de una desconocida y espantosa creación que somos incapaces de influenciar, y los sucesos parecen controlarnos y atraparnos.

El único modo de acabar con esa terrible realidad es despertar al hecho de que eso también es un sueño… y entonces reconocer nuestra capacidad de escribir una historia mejor, una en la que el universo trabajará con nosotros para manifestarla.

La naturaleza del cosmos es tal que sea cual sea la visión que tengas de ti mismo el mundo, la hará realidad. Tan pronto como despiertes el poder que tienes, empezarás a ejercitar los músculos de tu coraje. Entonces podrás soñar con valentía: desprendiéndote de tus creencias restrictivas y superando tus miedos. Podrás comenzar a confrontar un sueño verdaderamente original que germinará en tu alma y dará frutos en tu vida.

El sueño valiente te permite crear, desde el origen, la sopa cuántica del universo, donde todo existe en un estado latente o potencial. Los físicos entienden que en el mundo cuántico nada es «real» hasta que es observado. Los definidos paquetes de energía conocidos como «cuantos» (compuestos de partículas de materia y de luz) no están ni «aquí» ni «allí»; en cierto sentido, están en todas partes del espacio/tiempo hasta que tú o yo decidimos prestarles atención. Cuando lo hacemos, los sacamos de la red de infinitas posibilidades y los hacemos precipitar en un suceso en el tiempo y el espacio. A esos cuantos de energía les gusta conectarse los unos a los otros una vez han seleccionado una forma particular de manifestación. En cuanto se manifiestan, la realidad se vuelve fija: nuestra realidad está «aquí» en lugar de, posiblemente, en cualquier otro sitio. Pero los sucesos cuánticos no tienen lugar sólo en el laboratorio. También ocurren dentro de nuestro cerebro, en esta página y en cualquier sitio a nuestro alrededor. Incluso si están separados por millones de kilómetros, o por días o semanas, esos cuantos de energía permanecen estrechamente conectados; por consiguiente, si interactúas con uno, afectas al sistema entero del que esa energía es parte. Cuando accedes a cualquier parte del sueño, la gran matriz de la creación, puedes cambiar la realidad y alterar todo el sueño, y sus efectos se expandirán hacia el pasado e influirán en el futuro.

Alberto Villoldo.
Del libro: "Soñar con valentìa".

La imagen es: Circle of life de Frank Howell.

domingo, 5 de enero de 2014

¡Atrévete a ser tu mismo!

El único propósito de la vida en este plano es el de aprender a ser felices. El recorrido hasta lograr la maestría puede ser muy largo y lleno de obstáculos, si permaneces enfocado en metas externas. O puede ser un trayecto corto y agradable, si te atreves a ser tú mismo, aceptando y valorando ese instrumento, que es tu cuerpo, y la función que en la sociedad humana tenga que desempeñar.

Cada ser que nace en la Tierra es una ficha única, de ese rompecabezas enorme que significa la totalidad. Esa ficha es útil, cuando su forma no ha sido distorsionada y encaja bien en el sitio que le corresponde. La forma corporal y la actividad por cumplir también guardan una correlación mágica: si traes, como aprendizaje, realizar oficios que requieran resistencia y fuerza bruta, es claro que tu cuerpo no podrá ser delicado y fino como el de un poeta, ni tampoco te distinguirás por la fragilidad etérea que caracteriza una bailarina de ballet.

Todos los seres humanos son bellos, porque expresan la variedad y multiplicidad con la que se viste la vida. Tú, como mujer, puedes ser gorda, delgada, alta, bajita, negra, cobriza, o rubia; puedes tener rasgos agudos, o una cara plana de luna llena. ¡Y siempre estarás bien! Es correcto que tu cuerpo cambie con las estaciones, porque cada edad tiene un diseño propio, de acuerdo a los roles que tiene que asumir: la espigada señorita casadera, la madre de suaves formas redondeadas, o la abuela de apariencia venerable.

Un sistema de educación equivocado, y la insistente lavada de cerebro para promover el consumismo, han provocado el que la gran mayoría de los individuos quieran ser distintos de lo que son, y se esfuercen por estar en el sitio que no les corresponde. Hay que advertir que quienes así han sido condicionados, están destinados a reciclar luchas y desencantos. Ellos proyectan la felicidad hacia el futuro, lo que es garantía de su ausencia en el ahora.


Las modas imponen un modelo, y el rebaño obediente lo acata. Hemos llegado hasta el extremo de rechazar de “lo que es”, para dar prioridad a lo que “debería ser”. ¿Eres mujer? Para la sociedad solo eres aceptable si el tiempo y la experiencia no se notan en tu cara, y si tu figura coincide con el prototipo de “la muñeca Barbie”. Ella representa la forma humana inerte, sin corazón, y con aserrín a cambio de cerebro. ¡Y pensar que para lucir así, muchas se someten a moldear su cuerpo con la cuchilla del cirujano plástico!

Es enorme el sufrimiento que experimenta el ser humano porque no se acepta a sí mismo. Pero esta actitud aprendida nace de la perversión de un sistema que inculca el irrespeto por la vida. No te dejes engañar, la verdad es que tú nunca podrás coincidir con ningún molde que no esté hecho a tu medida. Además, cuando te empeñas en ser, o en hacer, aquello que no te corresponde, vas directo a sumar fracasos y añadir más bloqueos a tu ya desequilibrada hoja de vida.

Entonces, no te extrañe que el primer paso hacia la felicidad consista en aceptar tu cuerpo físico tal como es. Aprende poco a poco a valorarlo, porque es la única presencia con la que puedes contar “hasta que la muerte los separe”. Comprende que la verdadera belleza no depende del tipo de nariz que exhiba el rostro. Belleza es un estado de equilibrio interno, que se manifiesta externamente como un estado permanente de salud y de armonía.

Tu envoltura física cumple con expresar fielmente aquello que tú eres en los mundos sutiles. Recuerda: “como es adentro es afuera”. Tu figura es moldeada por las actitudes internas: tus pensamientos, y emociones, tus palabras y acciones se vuelven carne y sangre. ¡Observa! Tu vida puede volverse fascinante si estás atento a la acción y reacción: eres la combustión continua de mente, y emociones que se transforman en materia.

Impresas en tu cuerpo llevas las huellas de lo que ya viviste, y las promesas de lo que está por venir. La ley de “Causa y Efecto” rige en cada instante. Por ello, si persistes en dejarte robar la paz por inútiles tormentas emocionales que no aportan soluciones, el precio que tendrás que pagar será muy alto: se alterará tu postura, lo que acarreará dolores; y nuevas arrugas en tu cara delatarán cada tropiezo. ¿Deseas retrasar el envejecimiento? Ningún ingrediente puede ser tan efectivo como estar en paz contigo mismo, y proyectar esa paz a quienes te rodean.

Hortensia Galvis

sábado, 21 de diciembre de 2013

"Las dos cosas de la vida"

¡Oh! pensamos en la vida cuales son esas dos cosas? Aquí imaginamos muchas cosas, una gama infinita de deseos, de metas, objetivos para plasmar en este físico y se llena nuestra mente de cuales son esas dos cosas, unos pensaran en el dinero pero tenemos salud para gozar de los beneficios que nos dará el dinero; somos exitosos y bellos pero tenemos con quién compartir ese éxito y que nos diga lo hermosos que somos.

Y así podemos crear una lista enorme de esas dos cosas, pero hay dos cosas muy importante y necesaria para sentirnos bien , la primera es quererte a ti mismo, valorarte, saber cuales son tus virtudes y defectos, reinventarte y poner tu vida a tono, donde tu energía te llene de entusiasmo , de alegría y de ese amor incondicional que usaras para ti para luego exteriorizarlo con los otros, tu familia, tu pareja, tus amigos porque si no te amas a ti como puedes amar el mundo que te rodea.

La vida la haces o la creas tu con tus aciertos, desaciertos pero eres tu que tienes la facultad y las herramientas para agregar a tu existencia, amor, éxitos, colores y un mundo que te de lo que te haga falta para ser feliz…La vida no es de color rosa viviremos cosas buenas y malas, conoceremos personas especiales bellas, otras maliciosas, envidiosa y que su crecimiento o evolución aun están en formación y en pleno aprendizaje y cometen transgresiones a las leyes universales,los cambios son necesarios, ningún cambio es negativo todo cambio es una nueva forma de renovar nuestras vidas, crear una nueva conciencia , es otro estilo de vida donde vas agregar lo que te falta lo que aprendiste y así con esto con aquello iras llenando tu vida de calidad y allí en ese momento pensaras estoy preparado para el amor el sentimiento mas bello,porque ese sentimiento te balancea, te armoniza, te inventa, te regenera pero debes estar en frecuencia para recibir esa energía que te cambiara desde la coronilla a los pies, estarás nutrido y entonces tendrás todas aquellas COSAS que deseas pero lo más importante tendrás a tu lado a quién amar y con quién compartir ese basto e inmenso universo de amor lo demás vendrá por la armonía perfecta del padre porque te lo has ganado……APRENDISTE AMARTE….ELANGELUS

MONICA ZERPA

viernes, 20 de diciembre de 2013

¿Aprendes por lo Positivo o por lo Negativo?


Hola, soy Laura Foletto. ¿Aprendes por lo Positivo o por lo Negativo?

El proceso de encarnación es sumamente largo y variado. Desde el punto de energía pura que somos cuando estamos indiferenciados en Dios/Diosa, es complejo asimilar la variedad de posibilidades y limitaciones que entraña la materia. Pasamos por muchos estados hasta llegar a los niveles de dimensiones superiores, cuando comprendemos las múltiples cualidades de la Luz y la infinita fecundidad de la Creación.

Para circunscribirnos a lo que nos está sucediendo en este estrato dimensional, observamos dos principios, el Positivo y el Negativo, la Dualidad. Como tendemos a movernos en la moralidad, asignamos aspectos de Bueno y Malo a estas polaridades y así perdemos de vista la profundidad que implican. Nos quedamos congelados en lo que está bien y lo que está mal, en la bondad y la malignidad, lo correcto y lo incorrecto en lugar de evaluar desde el punto de vista de qué y cómo estamos aprendiendo en cada polo.

Para comenzar:

POSITIVO: masculino, nacimiento, día, Sol, luminoso, caliente, seco, movilidad, búsqueda, dinamismo.

NEGATIVO: femenino, muerte, noche, Luna, oscuro, frío, húmedo, quietud, espera, paciencia.

Es fácil observar cómo las características de lo negativo son subvaloradas o, directamente, rechazadas en el mundo que vivimos. Sin embargo, no connotan maldad o daño sino partes opuestas y complementarias, que se armonizan en un movimiento constante. En realidad, la unión y transmutación de la dualidad conforman launidad, la integración final a la cual dirigirnos.

En las formas de aprendizajes, también encontramos esta polaridad. Por su lado negativo, encontramos sabiduría; en el positivo, amor. El primero está circunscripto al tiempo y las limitaciones. Nos ponemos dificultades y buscamos trascenderlas, con decisión y valor. Si no lo hacemos, comenzamos a sufrir las consecuencias rápidamente. Esto debería ser la señal para movilizarnos a resolver el problema, pero, muchas veces, continuamos repitiendo el proceso hasta que o lo solucionamos o nos lastima severamente. Nos pone a prueba para sacar el potencial que traemos para crecer. Es un aprendizaje veloz y exigente: no podemos aguantar mucho la confusión y el dolor.

El positivo, por el contrario, cuenta con el tiempo y la ayuda necesarios para la transformación. Podemos elegir libremente las maneras y los caminos en que deseamos movernos. Avanzamos contenidos por la creación y la alegría inherentes a su concreción.

Como Humanidad, estamos involucrados en un aprendizaje negativo llevado a un extremo cruel y desigual. Este tipo de aprendizaje tiene sus beneficios, puede darnos sabiduría, profundidad, voluntad y valentía, si lo hacemos con conciencia y desapego.

Estamos en un período de enorme apoyo y amparo hacia la evolución. Es hora de explorar el aprendizaje positivo, de realmente utilizar el libre albedrío, de extraer potenciales a través del amor y la labor constante en la luminosidad.

Cuando comenzamos este camino, nos sentimos extraños. No sólo dentro nuestro sino con los demás. La sociedad está vibrando en mensajes y acciones de un negativismo vacío y sin sentido, que sólo genera más sufrimiento y lucha. Sin embargo, cuando nos alejamos de este modelo y nos volvemos hacia nuestro interior, cuando aprendemos a utilizar el aprendizaje positivo, amándonos y aceptando la abundancia y la creatividad que traemos, eso nos sirve a todos, ya que introducimos un nuevo paradigma a la realidad, para beneficio del bien mayor. Es nuestro derecho de nacimiento y también nuestro deber. Ser felices.

http://www.abrazarlavida.com.ar/

jueves, 19 de diciembre de 2013

Herramientas para apagar las llamas de la ira


Buda nos dio unas herramientas muy eficaces para apagar el fuego que hay en nuestro interior: El método de respirar y de andar de manera consciente, el método de abrazar nuestra ira y de observar profundamente la naturaleza de nuestras percepciones, y el método de observar a fondo a los demás; para comprender que también sufren mucho y necesitan, nuestra ayuda. Estos métodos, son muy prácticos y proceden directamente del Buda. Inspirar de manera consciente es saber que el aire está entrando en tu cuerpo; y exhalar de manera consciente, es saber que tu cuerpo está cambiando el aire. Así, estás en contacto con el aire y con tu cuerpo, y como tu mente está atenta a la respiración, también estás en contacto con ella, tal como es. Sólo necesitas una respiración consciente para volver a entrar en contacto contigo mismo; y con el mundo que te rodea, y tres respiraciones conscientes para mantener este contacto.

Siempre que no estás de pie, sentado o tendido, estás yendo a alguna parte. Pero ¿adónde vas? Tú ya has llegado. Con cada paso, puedes llegar al momento presente, puedes entrar a la Tierra Pura, en el Reino de Dios. Cuando desde una punta de la habitación te dirijas a la otra, sé consciente del contacto que mantienen tus pies con el suelo y del contacto del aire mientras entra en tu cuerpo. Esto te ayudará a descubrir cuántos pasos puedes dar cómodamente, durante una inspiración y durante una

exhalación. Mientras inspires, di «inspirando», y mientras espires, di «espirando». De ése modo, estarás practicando todo el día la meditación de caminar. Es una práctica que se puede hacer constantemente y que tiene; por tanto, el poder de transformar nuestra vida cotidiana.

A mucha gente le gusta leer libros sobre las distintas tradiciones espirituales o sobre rituales, pero no desea practicar demasiado las enseñanzas que aparecen en ellos. Las enseñanzas pueden transformamos, al margen de la religión o la tradición espiritual a la que pertenezcamos, si estamos dispuestos a practicar. Nos transformará de ser un mar de fuego a un refrescante lago. Y entonces no sólo dejaremos de sufrir, sino que además nos convertiremos en una fuente de alegría y felicidad para todos los que nos rodean.

Thich Nhat Hanh

viernes, 13 de diciembre de 2013

No existe algo más hermoso y más grandioso que el amor. Si hemos quedado heridos en su nombre, es porque algo ajeno al amor ha andado de visita en nuestra mente y ha interrumpido su amorosa y dichosa energía que fluye naturalmente desde el corazón.

Muchas veces, en medio de las complicaciones, pensamos que el amor se ha ido, que nos ha abandonado y que por eso sufrimos. Pero el amor no puede abandonarnos nunca porque estamos hechos de amor, si eso sucediera moriríamos. Lo único que nos puede hacer sufrir es creer que se ha ido.

Nuestros pensamientos están siendo muy limitados cuando creemos que el amor puede ir y venir como si fuera un visitante muy importante que en algún momento nos bendice con su presencia y que en cualquier momento se va dejándonos el sabor amargo de su partida. Cuando quedamos heridos es porque nos hemos confundido, hemos pensado que el amor es ese sentimiento basado en la imagen idealizada de nuestra pareja, la que tarde o temprano tendrá que desaparecer.

Toda imagen idealizada se esfumará con el tiempo y quedará la persona real frente a nuestros ojos, con todo su ser en evolución. Este ser real no calza con la imagen perfecta que hicimos de él y es cuando el amor debe hacer un giro radical, que pasa por un acto de voluntad, más que por un hechizo de Cupido.

El amor de pareja se convierte en una pesadilla si insistimos en querer seguir manteniendo esa imagen idealizada de nuestra pareja y se convierte en una bendición si entendemos que se han de encontrar dos mundos absolutamente diferentes con la finalidad de emprender un nuevo rumbo construido por los dos. Este nuevo mundo se crea por medio de la voluntad y por medio de la decisión de querer lograr entendimiento. Los sentimientos acompañarán la nueva vida en común, pero el entendimiento los guiará. Sin entendimiento se perderán y la aventura terminará en dolor.

Sin entendimiento habrá discusiones sin resolver, malos entendidos, quejas y reclamos, acusaciones y odio. Con entendimiento, habrá superación, consenso, equilibrio, crecimiento y paz aun en medio de grandes desafíos.

Las heridas más profundas y más dolorosas son aquellas que se han formado a base de mucho tiempo de resignación e impotencia para resolver los inconvenientes al interior de la pareja, después de que ha faltado el entendimiento.

Estas heridas nos pueden enseñar mucho, pero en realidad no es necesario aprender por medio del dolor. Podemos aprender las mismas lecciones en medio del entendimiento y con seguridad aprenderemos mucho más. Si en vez de sentirnos heridos tratamos de comprender lo que sucede, avanzaremos en medio de un ambiente grato y amoroso que facilitará todo el proceso. Si bloqueamos la buena voluntad para ver más allá de las aparentes heridas, estaremos bloqueando la fuerza del amor que puede hacer milagros.

No es el amor el que se va, somos nosotros los que bloqueamos su actuar. Nosotros decidimos a voluntad que ya no queremos más, que ya no soportamos más, que eso sea insostenible y que sea imposible de mejorar. El amor no piensa así. El amor es la única fuerza capaz de sobreponerse a cualquier circunstancia, es lo único que resuelve y lo único que funciona. Si en estos momentos no queremos aceptarlo así, la vida nos dará una nueva oportunidad hasta que lleguemos a comprender que sin su ayuda no podemos triunfar.


Nosotros no vemos la realidad completa y por lo tanto tenemos una mirada parcial de lo que está sucediendo. Creemos que nuestra pareja nos puede herir sin darnos cuenta de que somos nosotros los que estamos fijando los ojos en lo negativo que renegamos en nosotros mismos y que es reflejado por la pareja. Estamos tan convencidos de que el otro está mal, que ni siquiera imaginamos que se trate de una ceguera nuestra.

Que difícil se nos hace aceptar que nuestras quejas y reproches son producto de todo lo que no podemos soportar de nosotros mismos. No podemos soportar los errores del otro porque no los soportamos en nosotros mismos. Nuestras heridas no son generadas por nuestra pareja, son un producto de nuestra falta de perfección juzgada como defecto. Un defecto imperdonable frente a nuestros ojos.

El amor no sabe de defectos, el amor nunca los ve, porque para él todo está muy bien. El entiende que podemos desalinear nuestras acciones y generar dolor por eso, pero él sabe que eso es muy fácil de corregir. El amor siempre está dispuesto a mejorarlo todo, está dispuesto a hacernos crecer, está dispuesto a acompañarnos para animarnos y para recordarnos que todo es posible de superar.

El amor está siempre dispuesto, pero nosotros no. Más bien estamos dispuestos a descalificar, criticar y juzgar. No podemos decir que el amor nos ha abandonado, solo podemos reconocer que no aceptamos su ayuda y colaboración y debido a esto quedamos heridos de muerte.

Patricia González.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Como ser feliz

Al abrir los ojos por la mañana, di a ti mismo: ¡Qué maravilloso es estar con vida! Este día me debe ir mucho mejor que ayer. Nunca olvides que tu controlas tu vida. Convéncete: "Yo estoy a cargo de lo que me pase, yo soy el único responsable".

Alégrate cuando te dirijas a tu trabajo. Siéntete feliz de contar con un empleo en estos tiempos de crisis económica. Aprovecha al maximo tus ratos de ocio. No te sientes ni empieces a flojear cuando puedes estar divierténdote o disfrutando de algun pasatiempo. No te dejes agobiar por tus problemas económicos. 

Para los más de nosotros, que no podemos darnos el lujo de de ser extravagantes, sencillamente ahorrar dinero para adquirir un artículo caro, puede darnos un sentimiento de gran satisfacción. No te compares con los demás, la gente que lo hace tiende ala melancolía. Sé menos crítico. 

Acepta tus limitaciones y las de tus amigos. Concéntrate en tus habilidades y las de ellos. Mejora tu sentido del humor. No te tomes demasiado en serio, trata de encontrarle el lado humorístico a los momentos de adversidad. Toma tu tiempo. No trates de hacerlo todo a la vez. Sonríe más a menudo, a más gente. 

¡Felicidades! El tiempo te obsequia un libro en blanco. Lo que en el escribas será de tu propia inspiración. De ti depende elegir la tinta del arcoiris de la dicha, o la gris y opaca del desaliento y la amargura, las palabras dulces y hermosas del lenguaje del amor o el relato tenebroso y destructor del odio. ¿Qué escribirás amigo, en cada día que falta por llenar?

Fuente: Oasis