¿Cuándo fue la última vez que te paraste a reposar, relajarte y respirar?
Vivimos en una sociedad que nos impulsa a llevar ritmos vertiginosos, sin embargo si te detienes unos instantes sientes la necesidad de pararte a reposar, relajarte y respirar.
Cuántas veces vamos caminando sin parar, con prisas y sin disfrutar del camino.
Sentir nuestro interior, disfrutar del momento, del paisaje y del camino, pues la verdadera felicidad está en el camino que recorremos, es disfrutar de él y nos la perdemos.
Quizás el tanto correr no sea más que una huida de nosotros mismos. ¿ Huida de qué? De encontrarnos con nuestros propios miedos.
Desde tu Silencio Interior comienza a explorar dentro tuyo.
Haz una lista de tus propios miedos.
Respira tu Ser, para encontrarte con tu Silencio Interior, donde habita tu yo más íntimo, donde puedes encontrarte a solas contigo.
Entra en contacto con tu propio corazón, atiende a tu interior, ofrécele tu mayor intimidad.
¿A donde vamos con tanta prisa? ¿Cómo vamos a disfrutar del camino si vamos a toda velocidad? ¿De qué huimos?
Este es un buen momento para hacer una pausa y perder el miedo al silencio y al reposo.
Abre los ojos de tu corazón y déjate impregnar por el misterio de la vida que existe en ti.
Desconozco a su autor
Bienvenidos amigos: Iniciamos una aventura para re-inventarnos a través del conocimiento, con recomendaciones que nos permitan tener una mejor calidad de vida.
lunes, 8 de octubre de 2012
sábado, 6 de octubre de 2012
¿Por qué no logramos lo que queremos?
Suena muy fácil manifestar una realidad que queremos. Existen actualmente miles de libros, páginas y entrenadores o maestros que nos dicen por dónde está el camino: visualizar, creer, hacer, etc. Sin embargo, y a pesar de practicar al pie de la letra lo que nos recomiendan no siempre logramos llegar a donde queremos. ¿Qué es lo que pasa entonces?
A mí me parece que son varias cosas:
1. No sabemos lo que queremos.
Suena extraño, pero con frecuencia así es.
Actualmente estamos tan llenos de estímulos tan atractivos que pueden llegar a confundirnos. La televisión, la misma sociedad "nos llenan la cabeza" de falsos deseos y corremos el riesgo de perdernos.
Trabaja en determinar tus metas, tus intereses, tu misión y visión de vida y eso te llevará a tener mucha más claridad sobre lo que verdaderamente quieres.
2. No deseamos de corazón lo que estamos pidiendo.
Este obstáculo está directamente relacionado con el primero. Solamente aquello que queremos de corazón, aquello que está directamente en congruencia con nuestros más preciados valores, principios y creencias nos motivará a seguir adelante.
Una vez que hayas descubierto tus más íntimos sueños, dales fuerza haciendo visualizaciones y practicándolas todos los días.
3. No asumir responsabilidad y no adquirir compromiso hacia lo que queremos.
Balancear la práctica de la atracción y la acción es indispensable para acelerar el proceso de manifestación.
Al responsabilizarnos por hacer lo que esté en nuestras manos para lograr lo que soñamos y comprometernos con estrategias a corto, mediano y largo plazo, estarán enviando mensajes permanentes al universo sobre nuestros interés y nuestra congruencia.
En tu plan de vida, no olvides incluir las estrategias.
4. No ser capaces de cambiar nuestras creencias.
Aunque una de las técnicas más sencillas para cambiar creencias, las afirmaciones o decretos, es muy efectiva par la mayoría de la gente, no siempre es así.
Si es tu caso, pon atención en la intensidad con la que pides lo que deseas. "Siente" tu nueva realidad visualizándola y utilizando la mayor cantidad de detalles que te sea posible para emocionarte.
El otro punto al que puedes poner más atención es la frecuencia con que trabajas con tus afirmaciones. Cuando éstas son lo suficientemente emotivas, no hace falta repertirlas constantemente, pero mientras esto no suceda, habrá que practicarlas constantemente para que verdaderamente nos ayuden a re-programar nuestra mente.
5. Desperdiciar nuestro tiempo en las cosas que no queremos.
Aunque este punto está relacionado con varios de los ya mencionados, vale la pena deternernos un poco, sobretodo para mencionar un par de herramientas más que podrías practicar:
* Mejorar nuestra capacidad de estar alertas, de estar concientes en lo que está pasando alrededor de nosotros a través de la práctica de la atención plena.
* Poner recordatorios de lo que quieres en lugares estratégicos de tu casa, de tu trabajo y de los lugares que frecuentes. Estos recordatorios pueden ser simples notas (con papel autoadherible), imanes en tu refrigerador, fotografías u otras imágenes en un "collage", etc. Usa tu imaginación.
Aprender a mantenernos enfocados en lo que queremos, nos ayudará a permanecer en el camino.
6. No saber qué hacer con la resistencia.
Para ejemplificar este punto, por favor imagina una liga de hule. Si la estiras, un poco, ésta regresará a su forma original, pero si esto lo haces repetitivamente o con mucha fuerza, llegará el momento en que la liga ya no pueda regresar a su forma original. Hemos vencido su resistencia.
Así somos los seres humanos. Tendemos a regresar una y otra vez a un punto en el que nos encontrábamos originalmente o al punto en el que nos acostumbramos a estar. Mientras no insistamos y lo hagamos con fuerza y convicción, estaremos regresando una y otra vez al punto donde iniciamos.
Darnos cuenta de nuestra propia resistencia, aceptarla y liberar los miedos que nos mantienen en donde no queremos estar, es una buena alternativa para hacerlo.
A mí me parece que son varias cosas:
1. No sabemos lo que queremos.
Suena extraño, pero con frecuencia así es.
Actualmente estamos tan llenos de estímulos tan atractivos que pueden llegar a confundirnos. La televisión, la misma sociedad "nos llenan la cabeza" de falsos deseos y corremos el riesgo de perdernos.
Trabaja en determinar tus metas, tus intereses, tu misión y visión de vida y eso te llevará a tener mucha más claridad sobre lo que verdaderamente quieres.
2. No deseamos de corazón lo que estamos pidiendo.
Este obstáculo está directamente relacionado con el primero. Solamente aquello que queremos de corazón, aquello que está directamente en congruencia con nuestros más preciados valores, principios y creencias nos motivará a seguir adelante.
Una vez que hayas descubierto tus más íntimos sueños, dales fuerza haciendo visualizaciones y practicándolas todos los días.
3. No asumir responsabilidad y no adquirir compromiso hacia lo que queremos.
Balancear la práctica de la atracción y la acción es indispensable para acelerar el proceso de manifestación.
Al responsabilizarnos por hacer lo que esté en nuestras manos para lograr lo que soñamos y comprometernos con estrategias a corto, mediano y largo plazo, estarán enviando mensajes permanentes al universo sobre nuestros interés y nuestra congruencia.
En tu plan de vida, no olvides incluir las estrategias.
4. No ser capaces de cambiar nuestras creencias.
Aunque una de las técnicas más sencillas para cambiar creencias, las afirmaciones o decretos, es muy efectiva par la mayoría de la gente, no siempre es así.
Si es tu caso, pon atención en la intensidad con la que pides lo que deseas. "Siente" tu nueva realidad visualizándola y utilizando la mayor cantidad de detalles que te sea posible para emocionarte.
El otro punto al que puedes poner más atención es la frecuencia con que trabajas con tus afirmaciones. Cuando éstas son lo suficientemente emotivas, no hace falta repertirlas constantemente, pero mientras esto no suceda, habrá que practicarlas constantemente para que verdaderamente nos ayuden a re-programar nuestra mente.
5. Desperdiciar nuestro tiempo en las cosas que no queremos.
Aunque este punto está relacionado con varios de los ya mencionados, vale la pena deternernos un poco, sobretodo para mencionar un par de herramientas más que podrías practicar:
* Mejorar nuestra capacidad de estar alertas, de estar concientes en lo que está pasando alrededor de nosotros a través de la práctica de la atención plena.
* Poner recordatorios de lo que quieres en lugares estratégicos de tu casa, de tu trabajo y de los lugares que frecuentes. Estos recordatorios pueden ser simples notas (con papel autoadherible), imanes en tu refrigerador, fotografías u otras imágenes en un "collage", etc. Usa tu imaginación.
Aprender a mantenernos enfocados en lo que queremos, nos ayudará a permanecer en el camino.
6. No saber qué hacer con la resistencia.
Para ejemplificar este punto, por favor imagina una liga de hule. Si la estiras, un poco, ésta regresará a su forma original, pero si esto lo haces repetitivamente o con mucha fuerza, llegará el momento en que la liga ya no pueda regresar a su forma original. Hemos vencido su resistencia.
Así somos los seres humanos. Tendemos a regresar una y otra vez a un punto en el que nos encontrábamos originalmente o al punto en el que nos acostumbramos a estar. Mientras no insistamos y lo hagamos con fuerza y convicción, estaremos regresando una y otra vez al punto donde iniciamos.
Darnos cuenta de nuestra propia resistencia, aceptarla y liberar los miedos que nos mantienen en donde no queremos estar, es una buena alternativa para hacerlo.
Fuente:
viernes, 5 de octubre de 2012
¡No se puede Amar lo que no conocemos!
El otro día leí esta frase y algo me llegó al Alma. ¿Cómo pretendemos amarnos si apenas nos conocemos? Esta pregunta empezó a abrir en mi mente un sinfín de puertas a una velocidad de vértigo.
Sobre el portal del templo de Apolo en Delfos estaba escrito: “Conócete a ti mismo”.Esta era la premisa para ingresar en los misterios. Su sabiduría heredada de los misterios egipcios y persas no podía ser más explícita.
El aspirante debía guardar silencio en las primeras etapas de su aprendizaje y observarse por dentro y por fuera, así las palabras que salieran de sus bocas serían como mínimo tan bellas como el silencio o no las pronunciarían.
Regresando al presente, vemos una sociedad que está acostumbrada a no pensar, a recibir información en cada momento, radio, televisión, periódicos, anuncios, internet, etc. Llena todas las mentes con cosas intrascendentes, superfluas, vánales al fin y al cabo. Todo esto lo aleja de conocerse así mismo y al mismo tiempo de amarse plenamente y conscientemente.
La cultura occidental nos insta a que debemos tener una actitud correcta, que debemos portarnos bien, que debemos ser éticos, pero no nos dan las herramientas adecuadas para empezar esta construcción, en la que cada uno de nosotros es una piedra fundamental del edificio llamado humanidad.
Para amarnos, debemos dar sentido a nuestra función como “piedra” del edificio y modelarla en función del fin último. Si no conocemos que lugar ocupamos en la construcción y cincelamos una forma equivocada, el edificio entero está en peligro, ya que el orden necesario, para esa construcción llena de armonía, no se ha conseguido.
Los instintos nos asaltan constantemente en la vida y la mayoría intentamos reprimirlos, dominarlos y encerrarlos en la “sombra” para no verlos, pero así cómo la sombra real que produce el sol nos hace conscientes de que tras nosotros hay Luz, así la sombra que no queremos ver pero que sabemos tenemos dentro de nosotros, nos saldrá cuando menos lo esperemos y más fortalecida si cabe.
Al enfrentarnos a esa “sombra” y sacarla a la Luz de la consciencia, nos hará reaccionar y tomar decisiones coherentes para solucionar el temor, decisión o perdida que nos tiene bloqueados, manifestando así la Luz y la Paz que produce su solución.
El conocimiento de nuestro interior, nos lleva a poner primero los pies en el suelo, a vernos tal y como somos, con nuestros defectos y virtudes y al mismo tiempo encontramos el principio de la búsqueda al preguntarnos ¿Por qué estoy aquí? La respuesta se encuentra cuando empezamos a amarnos tal y como somos, a perdonarnos de corazón, ya que esa luz es la que nos da sentido, nos da la seguridad de que el verdadero amor está dentro de todos nosotros y que es reflejo del Amor Universal que se manifiesta en la armonía, la verdad y la vida en todos los niveles de la existencia.
Ese es el primer paso para amar a todos los seres y por ende a Dios, ya que llegamos a él, al conocer su creación, al reconocernos parte de él, al amarlo plenamente hasta fundirnos en un solo ser, donde la entrega es total, la confianza es real y hacemos su voluntad y no la nuestra…
Al sentir que somos parte del Amor Universal, y que nuestros actos mundanos están llenos de condicionamientos, de reacciones aprendidas, de hábitos subconscientes, que realmente no forman parte del Alma sino que son velos que hay que ir quitando para contemplar realmente la verdadera Luz que desprende nuestro interior, el perdón es inmediato, ya que aprendemos de todas las experiencias.
Es necesario equivocarse, es necesario vivir todos los aspectos del ser, para poder encontrar la armonía. Jesús dijo: “No juzguéis y no seréis juzgados” (Mt 7 1-5). Estoy seguro que los seres de Luz que nos cuidan junto a nuestros seres queridos del Azul, no nos juzgan, sólo nos mandan su Amor, ven nuestro cuerpo glorioso y nuestro corazón, pasando los normales y necesarios errores de la mente humana a un segundo plano.
Recordemos que no podemos AMAR y PERDONAR lo que no conocemos…
Quiero conoceros, y al mismo tiempo, seguiré profundizando en mi mismo para poder a llegar a ser uno con vosotros.
Un abrazo lleno Paz en vuestro interior!
Guillermo J. Recourt
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Vida
¡Afirmaciones para sanar el alma!
El ser humano tiene a su alcance muchos recursos para trascender de cualquier situación de adversidad.
Y uno de ellos es la mente, ya que puede ser utilizada como un medio terapéutico cuando la ejercitamos para reprogramar nuestra visión y sentimiento de la vida!!
Esto lo hacemos todos los días, pero no todos de forma consciente, es decir , pensamos cientos de cosas pero no observamos que esos pensamientos están ocasionando emociones y sentimientos positivos y negativos para nosotros y a los que nos rodean.
Existe un principio metafísico donde se explica que ” la sanación está en la Mente”
Porque todo todo lo que nos sucede y somos, nuestras palabras, actos, y manera de relacionarnos son producto directo de nuestra forma de pensar.
Estos pensamientos positivos o negativos que generamos a lo largo del día son afirmaciones o decretos, los cuales atraen las experiencias que van en armonía con todo lo que somos.
Espiritualmente reconocemos que el universo responde ante:
- La queja
- La lamentación
- Lo que se pone atención
- Lo que se odia o rechaza
- Lo que se critica
- Lo que se teme
- Lo que bendice
- Lo que se agradece
- Lo que se desea para otros
No es un castigo, es una ley de causa y efecto:
“Lo que siembras…cosecharás”
Así que que les parece si vamos construyendo una mente más positiva y dejar que las bendiciones universales nos lleguen de la manera en que merecemos.
Si alguno de Ustedes quiere compartirnos un decreto o afirmación de poder, pueden hacerlo, este espacio es para todos, les invito a unirnos y disfrutar del poder de la palabra!!
Bendiciones para todos!!
Su amiga
Socorro Ceja
miércoles, 3 de octubre de 2012
Permaneciendo abiertos en el amor de Paulo Coelho
Existen momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a quienes amamos, pero no podemos hacer nada: o las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona permanece cerrada ante cualquier gesto de solidaridad y apoyo.
Entonces sólo nos resta el amor. En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar - sin esperar recompensas, cambios ni agradecimientos.
Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor empieza a transformar el universo que nos rodea. Cuando esta energía aparece, siempre consigue realizar su trabajo.
"El tiempo no transforma al hombre. El poder de la voluntad no transforma al hombre. Lo transforma el amor", dice Henry Drummond.
Leí en el diario el caso de una criatura, en Brasilia, que fue brutalmente golpeada por sus padres. Como resultado su cuerpo perdió la capacidad de movimiento y además quedó sin habla.
Internada en el hospital, fue cuidada por una enfermera que le decía diariamente "yo te quiero". Aunque los médicos sostenían que no conseguía escucharla y que sus esfuerzos eran inútiles, la enfermera continuaba repitiendo "Yo te quiero, no lo olvides".
Entonces sólo nos resta el amor. En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar - sin esperar recompensas, cambios ni agradecimientos.
Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor empieza a transformar el universo que nos rodea. Cuando esta energía aparece, siempre consigue realizar su trabajo.
"El tiempo no transforma al hombre. El poder de la voluntad no transforma al hombre. Lo transforma el amor", dice Henry Drummond.
Leí en el diario el caso de una criatura, en Brasilia, que fue brutalmente golpeada por sus padres. Como resultado su cuerpo perdió la capacidad de movimiento y además quedó sin habla.
Internada en el hospital, fue cuidada por una enfermera que le decía diariamente "yo te quiero". Aunque los médicos sostenían que no conseguía escucharla y que sus esfuerzos eran inútiles, la enfermera continuaba repitiendo "Yo te quiero, no lo olvides".
Tres semanas después, la criatura había recuperado sus movimientos. Cuatro semanas después, volvía a hablar y a sonreír.
La enfermera nunca concedió entrevistas, y el diario no publicaba su nombre - pero queda aquí el registro, para que no olvidemos nunca que el amor cura.
El amor transforma, el amor cura. Pero a veces el amor construye trampas mortales, y termina destruyendo a la persona que decidió entregarse por completo. ¿Qué sentimiento complejo es éste que - en el fondo - es la única razón para continuar vivos, luchando, procurando mejorar?
Sería una irresponsabilidad intentar definirlo porque, como todo el resto de los seres humanos, yo solamente consigo sentirlo. Se escriben miles de libros, se estrenan obras teatrales, se producen films, se crean poesías, se tallan esculturas en madera o mármol, pero, a pesar de ello, todo lo que el artista puede transmitir es la idea de un sentimiento, pero no el sentimiento en sí mismo.
No obstante, aprendí que este sentimiento está presente en las pequeñas cosas y se manifiesta en la más insignificante de las actitudes que tomamos; por lo tanto es necesario tener el amor siempre en mente cuando actuamos o dejamos de actuar.
Coger el teléfono y decir la palabra de cariño que postergamos. Abrir la puerta y dejar entrar a quien necesita nuestra ayuda. Aceptar un empleo. Abandonar un empleo. Tomar la decisión que estábamos dejando para después. Pedir perdón por un error que cometimos y que no nos deja en paz. Exigir un derecho que tenemos.
Abrir una cuenta en el florista, que es más importante que el joyero. Poner la música bien alta cuando la persona amada esté lejos, pero bajar su volumen cuando se halla cerca. Saber decir "sí" y "no", porque el amor lidia con todas las energías del hombre. Descubrir un deporte que pueda ser practicado por ambos. No seguir ninguna receta, ni siquiera las contenidas en este párrafo, porque el amor requiere creatividad.
Y cuando nada de eso sea posible, cuando lo que resta es apenas soledad, entonces acordarse de una historia que un lector me envió una vez:
La enfermera nunca concedió entrevistas, y el diario no publicaba su nombre - pero queda aquí el registro, para que no olvidemos nunca que el amor cura.
El amor transforma, el amor cura. Pero a veces el amor construye trampas mortales, y termina destruyendo a la persona que decidió entregarse por completo. ¿Qué sentimiento complejo es éste que - en el fondo - es la única razón para continuar vivos, luchando, procurando mejorar?
Sería una irresponsabilidad intentar definirlo porque, como todo el resto de los seres humanos, yo solamente consigo sentirlo. Se escriben miles de libros, se estrenan obras teatrales, se producen films, se crean poesías, se tallan esculturas en madera o mármol, pero, a pesar de ello, todo lo que el artista puede transmitir es la idea de un sentimiento, pero no el sentimiento en sí mismo.
No obstante, aprendí que este sentimiento está presente en las pequeñas cosas y se manifiesta en la más insignificante de las actitudes que tomamos; por lo tanto es necesario tener el amor siempre en mente cuando actuamos o dejamos de actuar.
Coger el teléfono y decir la palabra de cariño que postergamos. Abrir la puerta y dejar entrar a quien necesita nuestra ayuda. Aceptar un empleo. Abandonar un empleo. Tomar la decisión que estábamos dejando para después. Pedir perdón por un error que cometimos y que no nos deja en paz. Exigir un derecho que tenemos.
Abrir una cuenta en el florista, que es más importante que el joyero. Poner la música bien alta cuando la persona amada esté lejos, pero bajar su volumen cuando se halla cerca. Saber decir "sí" y "no", porque el amor lidia con todas las energías del hombre. Descubrir un deporte que pueda ser practicado por ambos. No seguir ninguna receta, ni siquiera las contenidas en este párrafo, porque el amor requiere creatividad.
Y cuando nada de eso sea posible, cuando lo que resta es apenas soledad, entonces acordarse de una historia que un lector me envió una vez:
"Una rosa soñaba día y noche con la compañía de las abejas, pero ninguna venía a posarse en sus pétalos.
La flor, sin embargo, continuaba soñando. Durante sus largas noches imaginaba un cielo donde volaban muchas abejas que venían a besarla cariñosamente. Así conseguía resistir hasta el día siguiente, cuando volvía a abrirse con la luz del sol.
Cierta noche, conociendo la soledad de la rosa, la luna preguntó:
- ¿Tú no estás cansada de esperar?
- Quizás. Pero tengo que seguir luchando.
-¿Por qué?
- Porque si no me abro, me marchitaré."
En los momentos en que la soledad parece destruir toda la belleza, la única manera de resistir es continuar abiertos.
La flor, sin embargo, continuaba soñando. Durante sus largas noches imaginaba un cielo donde volaban muchas abejas que venían a besarla cariñosamente. Así conseguía resistir hasta el día siguiente, cuando volvía a abrirse con la luz del sol.
Cierta noche, conociendo la soledad de la rosa, la luna preguntó:
- ¿Tú no estás cansada de esperar?
- Quizás. Pero tengo que seguir luchando.
-¿Por qué?
- Porque si no me abro, me marchitaré."
En los momentos en que la soledad parece destruir toda la belleza, la única manera de resistir es continuar abiertos.
Los cambios de Osho
Los climas cambian. A veces es invierno, a veces es verano.
Si siempre estáis en la misma estación, os sentiréis atascados.
Uno debe aprender a que le guste lo que está sucediendo.
A eso llamo madurez. A uno tiene que gustarle lo que ya está ahí.
La inmadurez es vivir siempre en el “debería” v nunca en el “es”
y el “es” es el caso.
“Debería” es simplemente un sueño.Sea cual fuere el caso, es bueno. Amadlo, que os guste
y relajaos en él. Cuando a veces se presente la intensidad, amadla.
Cuando se vaya, despedidla.
Las cosas cambian… la vida es un flujo.
Nada permanece igual, de modo que a veces hay grandes espacios
y a veces no hay ningún lugar al que trasladarse.
Pero ambas cosas son buenas. Las dos son regalos de la existencia.
Uno debería de ser tan agradecido que no importa lo que pase,
uno siente agradecimiento, gratitud.
No veo ningún problema. Disfrutadlo.
Esto es lo que está sucediendo ahora mismo.
Mañana puede cambiar; entonces disfrutad aquello.
Pasado mañana puede ocurrir otra cosa. Disfrutadla.
No comparéis el pasado con inútiles fantasías futuras.
Vivid el momento. A veces es caliente, otras muy frío,
pero ambos son necesarios; de lo contrario,
la vida desaparecería porque vive en polaridades.
Si siempre estáis en la misma estación, os sentiréis atascados.
Uno debe aprender a que le guste lo que está sucediendo.
A eso llamo madurez. A uno tiene que gustarle lo que ya está ahí.
La inmadurez es vivir siempre en el “debería” v nunca en el “es”
y el “es” es el caso.
“Debería” es simplemente un sueño.Sea cual fuere el caso, es bueno. Amadlo, que os guste
y relajaos en él. Cuando a veces se presente la intensidad, amadla.
Cuando se vaya, despedidla.
Las cosas cambian… la vida es un flujo.
Nada permanece igual, de modo que a veces hay grandes espacios
y a veces no hay ningún lugar al que trasladarse.
Pero ambas cosas son buenas. Las dos son regalos de la existencia.
Uno debería de ser tan agradecido que no importa lo que pase,
uno siente agradecimiento, gratitud.
No veo ningún problema. Disfrutadlo.
Esto es lo que está sucediendo ahora mismo.
Mañana puede cambiar; entonces disfrutad aquello.
Pasado mañana puede ocurrir otra cosa. Disfrutadla.
No comparéis el pasado con inútiles fantasías futuras.
Vivid el momento. A veces es caliente, otras muy frío,
pero ambos son necesarios; de lo contrario,
la vida desaparecería porque vive en polaridades.
martes, 2 de octubre de 2012
La Conciencia de Osho
¿Qué son tus pensamientos salvo ondas en un lago?
¿Qué son tus emociones, estados de ánimo, sentimientos?
¿Qué es la totalidad de tu mente? Simplemente un torbellino.
Y debido a ese torbellino no puedes ver tu propia naturaleza.
Conoces a todo el mundo y, jamás te conoces a ti mismo.
Estas enfadado, pero no puedes permanecer así siempre.
Incluso el hombre más encolerizado ríe a veces, ha de hacerlo.
Estar airado no puede convertirse en un estado per¬manente.
Hasta el hombre más triste sonríe; e incluso el hombre que ríe continuamente a veces llora y sus ojos se llenan de lágrimas.
Las emociones no pueden ser permanentes. Se mueven, y continuamente cambias de un estado a otro.
En este momento te hallas triste, en aquel momento estas feliz; en este momento estas enfadado.
Aquel momento eres muy compasivo; este momento eres cariñoso, en otro momento estas lleno de odio; la mañana fue hermosa, la noche es fea.
Esto continúa.
El punto de vista corriente es que, el corazón es la fuente de emociones como el amor, el odio o la ira. Así como la mente es la fuente de los pensamientos conceptuales, el corazón es la fuente de todo lo que es emocional y sentimental.
Ese es el punto de vista corriente.
Hemos vivido con la división tradicional de que la imaginación, las sensaciones, las emociones y los sentimientos, pertenecen al corazón.
Pero tu corazón es un sistema de bombeo.
Todo lo que piensas, imaginas o sientes está confinado en la mente.
La mente tiene setecientos centros y estos son los que lo controlan todo.
Pero cuando Buda dice «el corazón», se refiere al centro mismo de tu ser.
Considera que tu amor, tu odio, todo, surge de la mente.
Puedes experimentar contigo.
Puedes ver de dónde surge tu ira... de la mente.
De dónde surgen vuestras emociones... de la mente.
La mente es un fenómeno grande, abarca el pensamiento conceptual, abarca los patrones emotivos y los sentimientos.
Hay que comprender esto: las emociones están en la cabeza, pero la consciencia no.
De hecho, ¡tu cabeza esta en la consciencia!
La consciencia es vasta, infinita. Las emociones, los deseos, las ambiciones, están en tu cabeza; se marchitarán.
Pero incluso cuando tu cabeza se haya desvanecido completamente y desaparecido en la tierra, la consciencia no desaparecerá.
La consciencia no esta contenida en ti, sino te contiene, es más grande que tu.
Es absolutamente cierto: tus emociones, sentimientos, pensamientos... toda la parafernalia de la mente, procede del exterior, está manipulada por el exterior.
Eso ha quedado más claro científicamente.
Pero incluso sin la investigación científica, durante miles de años los místicos han afirmado exactamente lo mismo...
Que todas estas cosas con la que está llena la mente no eres tu. Tu estas más allá de ellas.
Se te identifica con ellas, y ese es el único pecado.
La mente es una división que piensa. Y el corazón es otra división de la misma mente que siente.
Sentir y pensar, pensamientos y emociones... pero ser testigo está separado de los dos.
Si estas pensando, el observador observa... un pensamiento pasa, y te sientes enfadado... el testigo sigue observando.
Una emoción pasa, del mismo modo que pasan las nubes, que ves.
No eres ni lo bueno ni lo malo.
No eres ni lo agradable ni lo desagradable.
No eres ni el pensamiento ni las emociones.
No eres ni la mente ni el corazón.
¿Qué son tus emociones, estados de ánimo, sentimientos?
¿Qué es la totalidad de tu mente? Simplemente un torbellino.
Y debido a ese torbellino no puedes ver tu propia naturaleza.
Conoces a todo el mundo y, jamás te conoces a ti mismo.
Estas enfadado, pero no puedes permanecer así siempre.
Incluso el hombre más encolerizado ríe a veces, ha de hacerlo.
Estar airado no puede convertirse en un estado per¬manente.
Hasta el hombre más triste sonríe; e incluso el hombre que ríe continuamente a veces llora y sus ojos se llenan de lágrimas.
Las emociones no pueden ser permanentes. Se mueven, y continuamente cambias de un estado a otro.
En este momento te hallas triste, en aquel momento estas feliz; en este momento estas enfadado.
Aquel momento eres muy compasivo; este momento eres cariñoso, en otro momento estas lleno de odio; la mañana fue hermosa, la noche es fea.
Esto continúa.
El punto de vista corriente es que, el corazón es la fuente de emociones como el amor, el odio o la ira. Así como la mente es la fuente de los pensamientos conceptuales, el corazón es la fuente de todo lo que es emocional y sentimental.
Ese es el punto de vista corriente.
Hemos vivido con la división tradicional de que la imaginación, las sensaciones, las emociones y los sentimientos, pertenecen al corazón.
Pero tu corazón es un sistema de bombeo.
Todo lo que piensas, imaginas o sientes está confinado en la mente.
La mente tiene setecientos centros y estos son los que lo controlan todo.
Pero cuando Buda dice «el corazón», se refiere al centro mismo de tu ser.
Considera que tu amor, tu odio, todo, surge de la mente.
Puedes experimentar contigo.
Puedes ver de dónde surge tu ira... de la mente.
De dónde surgen vuestras emociones... de la mente.
La mente es un fenómeno grande, abarca el pensamiento conceptual, abarca los patrones emotivos y los sentimientos.
Hay que comprender esto: las emociones están en la cabeza, pero la consciencia no.
De hecho, ¡tu cabeza esta en la consciencia!
La consciencia es vasta, infinita. Las emociones, los deseos, las ambiciones, están en tu cabeza; se marchitarán.
Pero incluso cuando tu cabeza se haya desvanecido completamente y desaparecido en la tierra, la consciencia no desaparecerá.
La consciencia no esta contenida en ti, sino te contiene, es más grande que tu.
Es absolutamente cierto: tus emociones, sentimientos, pensamientos... toda la parafernalia de la mente, procede del exterior, está manipulada por el exterior.
Eso ha quedado más claro científicamente.
Pero incluso sin la investigación científica, durante miles de años los místicos han afirmado exactamente lo mismo...
Que todas estas cosas con la que está llena la mente no eres tu. Tu estas más allá de ellas.
Se te identifica con ellas, y ese es el único pecado.
La mente es una división que piensa. Y el corazón es otra división de la misma mente que siente.
Sentir y pensar, pensamientos y emociones... pero ser testigo está separado de los dos.
Si estas pensando, el observador observa... un pensamiento pasa, y te sientes enfadado... el testigo sigue observando.
Una emoción pasa, del mismo modo que pasan las nubes, que ves.
No eres ni lo bueno ni lo malo.
No eres ni lo agradable ni lo desagradable.
No eres ni el pensamiento ni las emociones.
No eres ni la mente ni el corazón.
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