martes, 6 de noviembre de 2012

¿Cómo Dejar De Quejarse?

Quejarse, como hemos visto anteriormente en este blog, es un hábito que tienen muchas personas y que les impide contar con paz interior, diálogo interno y éxito subconsciente.

Son muchos los perjuicios causados por las quejas que algunos tienen día a día. Quejarse nos entona en una frecuencia negativa, nos hace ver el mundo de manera pesimista y lo peor de todo, al quejarnos descargamos la culpa en algo o alguien más, creyendo que con esto nos libraremos de la responsabilidad.

Quienes se quejan todo el tiempo, lo que hacen es señalar a otros como culpables por sus desgracias, y no se dan cuenta que son ellos mismos quienes las han creado para sí. Muchos podrían quejarse de cosas como su empleo, su jefe, su casa, su ciudad, su país, sus oportunidades, su edad (algunos se quejan de sí mismos), sus amigos, sus familiares… etc.

Y muchos incluso han llegado a crear del quejarse, un hábito. Tanto así, que yo estaría tranquilo al asegurar, que el habito de quejarse todo el tiempo está en el ADN de muchas personas, se ha transmitido generación tras generación a través del ejemplo y la enseñanza.

Es por esto (y por muchas otras razones) por lo que es importante dejar de quejarse en primer lugar. Sin embargo, no es tan sencillo como en principio parece. T. Harv Eker propone en su libro Los Secretos De Una Mente Millonaria, un gran ejercicio para limpiar mente y alma, que consiste en dejar de quejarse por 7 días.

Justo al detectarnos quejándonos, debemos detenernos, corregir el error y reescribir nuestros pensamientos en forma de frases para adaptarlos a una no-queja.

Haver Eker dice que este ejercicio puede cambiar tu vida, que puede ayudarte a estar en armonía con tu entorno, con quienes te rodean y lo mejor de todo, que puede permitirte lograr la claridad necesaria para aceptar la responsabilidad por tu vida y empezar el camino del crecimiento personal.

Nada de esto es posible sin una actitud positiva hacia la vida y una buena predisposición a aceptar las situaciones e incluso a aceptarse a sí mismo. Si quieres mejorar tu vida significativamente, a continuación expondré básicamente lo que se requiere para dejar de quejarse efectivamente y para empezar a crear las situaciones propicias para el éxito.

Quizás el paso más importante para dejar de quejarse, es el de desconectar el indeseable hábito de tu identidad como tal. Muchas personas cometen el error de auto-identificarse como Quejumbrosas. Una persona de estas podría decir algo como: “Sé que soy responsable por mis pensamientos, pero no sé cómo dejar el negativismo”.

Este parece ser un buen paso en la dirección correcta, y en cierta forma lo es, pero también es una trampa indetectable. Es bueno tomar responsabilidad por tus pensamientos y tus acciones, pero no quieras identificarte con una personalidad negativa, pesimista y quejumbrosa. Esto sólo podría lograr que te sintieras mal y que cayeras en la auto-flagelación.

Una mejor manera de afrontar esta situación, podría ser: “Reconozco estos pensamientos negativos que cruzan por mi mente, pero este no soy yo, verdaderamente este negativismo no forma parte de mi ser”. Conforme obtengas claridad y conciencia sobre tu propio ser, te darás cuenta de que eres una gran persona con valores y principios, y que el negativismo es algo que puedes cambiar si no llegas a aceptarlo como parte intrínseca de ti.

No caigas en el conformismo de decir: Así soy yo.


Condicionamiento mental

A pesar de que tus pensamientos no te componen al 100%, la repetición y fijación de los mismos en tu mente, sin duda alguna logran cambios en tu ser, incluso cambios fisiológicos.

Considera tus pensamientos como la comida que consumes. No vas a engordar por una hamburguesa que hayas consumido el día de hoy. Pero si te comes una o más diariamente, sin duda alguna esto producirá cambios en tu ser, cambios incluso fisiológicos.


Asumiendo La Responsabilidad

La verdadera solución al mal hábito de quejarse, es la responsabilidad. Debes decirte a ti mismo algo como “Quiero aceptar más responsabilidad por todo lo que me ocurre a diario”. Algunos ejemplos de asumir la responsabilidad, pueden ser:


  • Si no soy feliz, es porque estoy creando infelicidad yo mismo.
  • Si en el mundo existe un problema que me molesta, es mi responsabilidad corregirlo.
  • Si quiero lograr u obtener algo, depende completamente de mí.
  • Si quiero cierto tipo de personas junto a mí, debo atraerlos y aceptarlos
  • Si no me gustan mis condiciones actuales, yo las creé, yo las puedo cambiar.
En contraste, también es bueno tomar responsabilidad por todo lo bueno que pasa en tu vida, todas aquellas cosas buenas, incluidos éxitos, logros, triunfos… etc, son cuestiones que tú mismo has atraído y son hechos destacables que puedes sumar a tu lista

Quejarse, es negar la responsabilidad, y culpar a otros no es más que crear excusas para dejar de sentirse responsable. Lo que se requiere aquí para verdaderamente cambiar el hábito es disciplina, muchas personas leen artículos como este, aplican lo que dice algunos días y luego lo olvidan. Podrían leerlo meses después sin recordar una sola palabra e incluso creer que es un artículo nuevo.

No dejes que te pase eso. ¿Conoces una manera efectiva para dejar de quejarte? ¡Compártela en los comentarios!


Fuente:
http://www.sebascelis.com



¡Deja De Quejarte Por 7 Días!

Hoy quisiera compartir con todos ustedes, un excelente ejercicio que recomiendan muchos profesionales del desarrollo personal. Se trata de dejar de quejarse por 7 días.

Quejarte, es lo peor que podrías hacer por tu salud, tu riqueza y por tu integridad como persona.

Porque?

Precisamente porque es en aquello que te enfocas, lo que se manifiesta en tu vida. Así, si mantienes quejándote de tu pobreza todo el tiempo… que será lo que vas a atraer a tu vida? pues más pobreza!!!

Piensa por un momento, que es aquello en lo que estás centrándote hoy? alguna vez has analizado tus pensamientos? son predominantes aquellos positivos? o negativos?

Cuando te quejas de tu situación (sea esta cual sea) lo único que estás logrando, es atraer a tu vida, la desgracia.

Te has fijado alguna vez en que los que se quejan todo el tiempo por lo regular tienen una vida dura? Parece que todo lo podrían hacer mal, efectivamente les sale mal.

Algunos dicen… por supuesto que me quejo! mira la porquería de vida que tengo!!!.

Pero como ya sabes, el verdadero motivo de vivir una vida así, es el enfocarse en la desgracia. Y que mejor manera que enfocarse en la desgracia que mantener quejándose de todo.

Deja de quejarte por 7 días!

Pero.. como puedo lograr dejar de quejarme durante 7 días? es realmente sencillo?

O por el contrario, es un verdadero reto…

Lo cierto, es que uno sin saberlo, se queja varias veces al día, de diferentes cosas, personas, situaciones, resultados, hechos, ideas… etc

Y para logar controlar (evitar) las quejas diarias , deberás analizarte en todo momento. Y ya sé que es una tarea un poco difícil, pero te aseguro que realmente vale la pena!

Una tarea adicional que deberás llevar a cabo, será la de intentar alejarte de personas quejumbrosas. Incluso si esto es bien difícil (para mí lo es) al menos vale la pena que te hagas el de la vista gorda cuando los escuches quejarse.

Al principio te encontrarás quejándote en diferentes instantes. Para lo cual, recomiendo que lleves la cuenta de las veces que te quejas al día. Te aseguro que te sorprenderás.

Idealmente, este numero tendrá que ir disminuyendo a medida que transcurren estos 7 días, y un escenario óptimo, sería uno en el cual puedas detectar una queja antes de lanzarla, ya sea en voz alta, o en tus pensamientos.

Finalmente el resultado será grandioso, pues nuestras quejas son uno de los factores principales del fracaso, y eliminando uno de los factores que no nos permiten lograr el éxito, llegaremos mucho más fácil y rápido a el.

Así que… porqué no lo intentas?

Fuente:

Tu vida será como tú quieras que sea

“Depende de ti…”, la vida te dará lo que le pidas, si pides una vida repleta de felicidad y de alegrías y actúas en consecuencia, eso tendrás, si por el contrario pides una vida de penas y tristezas actuando de igual modo, eso será lo que conseguirás…

“Depende de ti…”, si focalizas tus pensamientos en los aspectos positivos de tu vida, en todo lo bueno que habitualmente pasa desapercibido cuando solo tienes una visión materialista de la vida, tendrás una vida plena y maravillosa, si por el contrario sólo te centras en aquello que no tienes o en aquello que has perdido, tendrás una vida penosa y miserable.

“Depende de ti…”, si te dejas llevar por las emociones positivas que nos trasladan nuestros seres queridos, nuestros amigos y las personas que nos aprecian, tendrás una vida de felicidad continua, si por el contrario te dejas llevar por el entorno negativo que fluye desde personas ajenas a nuestros intereses, o por noticias y especulaciones manipuladoras e inciertas, tendrás una vida negativa e infeliz.

“Depende de ti…”, si decides ser protagonista de tu vida y defines lo que es realmente importante para ti, poniendo toda tu energía y toda tu pasión en marcha para ir en su busca, tendrás una vida extraordinaria y apasionante, si por el contrario te dejas influenciar continuamente por personas y por circunstancias que te manipulan cuando no sabes cuáles son tus objetivos, tendrás una vida solamente ordinaria en la cual no serás tú el/la protagonista…

“Depende de ti…”, podemos tener una vida rica en actividades gratificantes y donde nuestra vida tenga un sentido, un fin…, y que cuando nos levantemos todas las mañanas nuestro estado sea de ilusión y de emoción por lo que nos queda por hacer…, si por el contrario nos conformamos -día tras día- simplemente con existir…, tendremos una vida mediocre y gris en todos los aspectos.

Si, es cierto, si decidimos tomar las riendas de nuestra vida, podemos cambiar las cosas, por lo menos, las cosas más cercanas a nosotros…, así es, podemos decidir qué vida queremos tener, podemos decidir si nos dejamos influenciar por el entorno negativo o no, podemos decidir si seremos felices o desgraciad@s…

Yo ya he tomado una decisión, he decidido vivir feliz y tu… ¿ya has decidido?, pero espera…, antes de responder, que no se te olvide, lo que decidas “depende de ti”…

Y ahora, ¿qué has decidido?

Francisco Lutzardo
Personal Coaching
E-mail: flutzardo@gmail.com


lunes, 5 de noviembre de 2012

Siempre hay oportunidades para ti

En esta ocasión, les contaré la historia de la vaquita y la lección que nos enseña, historia que leí por primera vez hace muchos años y mantengo inalterable en mi memoria. Espero, les guste a los que se estrenan con esta lectura, y sea un motivador recuerdo para los que ya la conocen…

“Hace mucho tiempo, un viejo maestro quería enseñar a su discípulo la más importante de sus lecciones. Para ello, lo llevó a un poblado muy lejano a ver a una familia muy pobre, eran tan pobres que su casa estaba hecha de cartones, vestían ropas viejas y sucias y apenas comían una vez al día.

El maestro les preguntó de que vivían, a que se dedicaban…, el padre les dijo que “por suerte” tenían una vaquita, ya muy vieja y muy flaca, que les daba algo de leche para beber cada día, y cuando sobraba algún litro –cosa que no ocurría casi nunca-, se la daban a su vecino a cambio de algunos cereales o verduras. Esto le permitía ir sobreviviendo a la familia, la vaquita era por tanto su bien más preciado y el centro de sus vidas…

El viejo maestro, le pidió al padre que si podían verla, aceptando este su petición, los llevó cerca de un precipicio cercano, donde el flaco animal pastaba lo poco que daba aquella tierra.

Tras pasar el resto del día con la familia compartiendo la comida que el discípulo llevaba, llegó el anochecer y se despidieron. Al comenzar el camino de vuelta, el maestro se dirigió a su discípulo y le dijo: “sé cómo ayudar a esa familia”, y continuó diciendo: “acércate donde está la vaquita y empújala por el precipicio”.
El joven discípulo se quedo totalmente paralizado, confundido, pensó que su viejo maestro se había vuelto loco, no entendía que quería conseguir matando a la vaquita de aquella pobre gente, ¡qué sería de ellos, era lo único que tenían¡…

Pero siempre obedecía a su maestro, así que se acercó a la vaquita y la empujó por el precipicio…

Llorando regresó a la aldea con su maestro.

Sin hablar más sobre este asunto, un día, pasado justo un año de aquel terrible recuerdo para el discípulo, el viejo maestro le pidió que lo acompañara a ver a la pobre familia que vivía en la montaña, a la que él, probablemente había destrozado sus ya miserables vidas.

Cuando llegaron no encontraron la vieja choza de cartón, en su lugar, había una casa nueva, grande y resistente. El discípulo se imaginó lo peor: “seguramente la pobre familia tuvo que abandonar su vieja casa, o peor, habrían muerto de hambre…”. Pero cuál sería su sorpresa cuando vio salir de la casa al padre de la familia, con ropa nueva y limpia y un aspecto realmente saludable. Totalmente sorprendido, el discípulo le preguntó: ¿cómo podía haberles cambiado tanto la vida en tan solo un año?, y tranquilamente el padre le respondió:

¡Nos ocurrió algo increíble, el mismo día que se fueron, nuestra vaquita se despeñó por el precipicio, al principio pensé que era el final, pero reflexioné y pensé en que otras posibilidades tenía, que otras capacidades podía desarrollar, recordé que poseíamos junto a la casa, un terreno lleno de rastrojos y hierbajos. Limpiamos una parte, y gracias a unas pocas semillas que nos dio un vecino, hicimos una huerta.

Así, a los dos meses, con lo que nos daba la huerta podíamos comer e incluso, el excedente venderlo. A los tres meses, compramos más semillas y aprovechamos todo el terreno para sembrar. Ahora, un año después, tenemos una nueva casa y 3 huertas que nos permiten vivir e incluso pronto tendremos más… ¡y así, contándonos felizmente su historia, nos invitó a quedarnos todo el día con su familia, en su nueva casa¡”

Efectivamente, si eres conformista, no verás las oportunidades que se cruzan en tu camino, cuando te anclas en tu zona de confort o de comodidad, ésta te impide avanzar. Todos tenemos una “vaca” que nos da ciertos mínimos en nuestra vida, convirtiendo nuestra existencia en algo probablemente gris, vacío e incluso mediocre, “libérate de tu vaca”.

En realidad, tu “vaca”, son tus excusas, tus limitaciones, tus miedos para alcanzar objetivos mayores. Piensa que serías capaz de hacer si no tuvieras miedo, si supieras con seguridad que vas a lograrlo, ¡harías cualquier cosa¡ ¿verdad?, entonces ¿qué te impide hacerlo? ¿tus miedos?

Cada hora de cada día, se nos presentan nuevas oportunidades, ¡sólo tienes que estar alerta¡, ¡creer en tus posibilidades¡, ¡pasar a la acción¡ ¡y aprovecharlas¡…

Francisco Lutzardo
Personal Coaching
E-mail: flutzardo@gmail.com


He tomado una decisión…


He tomado una decisión importante que cambiará mi mundo….
No importarme el pasado y vivir el presente.
Desaprender lo que me hace daño,
atender las señales que me iluminan la vida…

Seguir mi camino de baldosas amarillas.

He tomado la decisión de mírame
a los ojos cada mañana,
sin buscar las arrugas que impone mi biología.

Aceptar la evidencia de que río sin trampas,
de jugar despacito sintiendo la calma
que me da saber que estoy siendo y haciendo
lo que quiero y que puedo.

He tomado la decisión de besarte pausado
de mojar nuestro labios con cafés acompasados,
de decirte te quiero sin esperar recompensas;
de dormir abrazados sienten la brisa ,
de mojar nuestros pies en la húmeda arena

Cerrando lo ojos y apretando las manos.

He tomado la decisión de hacerme viejo
caminando, viajando a lugares
de mi mente ha soñado,
de escribir en cuadernos las
emociones compartidas,
de subir a la cima explosionando
el oxigeno que nutre mi vida.

He tomado la decisión de acompañar en el camino

A todo el que quiera calzar unas botas
cuyo precio será el que tú quieras que sea,
a tu ritmo, con tiempo,
con pausa pero mirando hacia delante…

Buscando aventuras que hinchen tu alma

He tomado una decisión importante:
dejar que la vida suceda y contarla
y esperar que la muerte cuando llame a mi puerta
me espere sentada a que llegue de viaje

Para partir de nuevo
y comenzar la única aventura…

Para la que no tengo prisa.



Autor:
José Luis Fuentes Rodríguez
E-mail: joseluisfuentesrodriguez@gmail.com

domingo, 4 de noviembre de 2012

En el acto supremo de sentir, se encuentra mi libertad.



Mi libertad me pertenece porque no es de nadie solo es mía: yo la endulzo y la amargo con los sabores de mi vida. A nadie le pedí permiso para que la juzgara, para que la criticara, para que la vanagloriara. Hace muchos años que decidí ser dueño de mis propias emociones, y pagar el precio de sentir.
Y mira que he dudado a veces de no querer sentir más, de que mi corazón solo impulsara el acto mágico de la vida, mi propia vida.
Los soñadores tenemos reflejado en nuestra aura el mágico estímulo del sentimiento. Me emociono, me emociona la vida: Me emociona la sonrisa de un niño cuando lo veo en la calle, la mirada de un anciano que busca cobijo en sus recuerdos, los ojos  de un cliente que comienza a facilitarse su camino.
Yo he sentido muchas cosas, es verdad; he sentido un amanecer  desde el castillo de Bujaraiza, en Cazorla. He sentido la pérdida de mi fe en el campo de concentración nazi de Muschaussen ante los hornos crematorios; he podido sentir lo más parecido al  dios del universo en los labios  que he amado, he llorado y emborrachado delante del lugar donde fusilaron a Federico García Lorca, toda una noche inolvidable con el alcalde de Viznar, Granada. He recuperado la fe mirando a los ojos a Ana, el día que nació.He reído hasta la saciedad en innumerables cenas con amigos: en Madrid, Barcelona, Berlín, Paris, Roma,…Y en medio del espacio de mi mundo.
Y este es mi mundo, mi pequeño cobijo: sigo teniendo un cofre lleno de sueños para poder compartir con todo el que quiera conocerme,: Todo el que quiera darme su mano, tendrá mi mano. Todo que quiera darme sus risas, tendrá mis labios en actitud positiva.
Hoy he sido consiente que… En el acto supremo de sentir, se encuentra mi libertad.
Autor:
José Luis Fuentes Rodríguez
E-mail: joseluisfuentesrodriguez@gmail.com

Eres lo que crees que eres

Para ayudarles a reflexionar y entender mejor esta afirmación, les contaré una pequeña historia…, en la cual, es posible que nos identifiquemos de algún modo con el mensaje que nos traslada…

“Un granjero paseaba por el bosque junto a su perro, cuando de pronto se encontró entre los matorrales, algunas plumas y un huevo de color blanco marfil, justo en la base de un gran árbol. Era un huevo mediano, como el de un pato o una gallina, miró hacia arriba y no vio ningún nido, tampoco vio nidos a su alrededor, ni en las cercanías…

Decidió entonces llevárselo a su granja y dejarlo en el gallinero, exactamente junto a otros huevos que una hermosa gallina estaba incubando, era tan parecido al resto que la propia gallina, lo trató como uno más.

Pasaron algunas semanas, y el milagro de la vida surgió, de los huevos salieron preciosos pollitos, todos redonditos y amarillos…

Bueno, no todos…, uno de ellos era diferente, no era redondito, ni amarillo. Era evidente que no era un pollito, de aquel huevo que recogió el granjero en el bosque salió una cría de águila real, pero la gallina y el resto de pollitos parecía que no ponían reparo en ello, lo trataron desde el principio como uno más, como otro pollito.

Con el paso de los días, y de los meses se convirtió en una gallina más, se pasaba todo el día picando en el suelo intentando comer lo que encontraba por aquí y por allá, siguiendo siempre a su mamá gallina y a sus hermanos pollitos, incluso cacareaba como una gallina…

A veces, sentía que aquel no era su lugar, incluso soñaba que volaba, pero enseguida el resto de gallinas y pollitos le quitaban esa idea de la cabeza y continuaba haciendo lo mismo que hacia cualquier ave de la granja.

Cierto día, cuando paseaba con su mamá gallina vio en lo alto, en el cielo, una impresionante ave volando majestuosa, y le pregunto que era aquello, su madre le dijo: ¡es un águila real, la más grandiosa que vuela por los cielos, es elegante y poderosa a la vez, domina su territorio desde lo alto, tiene fuertes garras y no le tema a nada ni a nadie…¡

Pero no sueñes, le dijo su madre, tú eres una simple gallina, nunca serás como el águila…

Y con ese convencimiento, nuestra águila continuó su vida en la granja, viviendo como una gallina…”

Nuestro entorno, muchas veces marca nuestra vida. Pero nacer en un barrio humilde no significa que tengamos que vivir en él toda la vida, ¿verdad? ¡podemos cambiar¡, ¡debemos cambiar¡, tenemos que estar en alerta, nuestras circunstancias no somos nosotros…, podemos modificar nuestras circunstancias, es posible…, solo necesitamos cambiar algo antes, algo muy importante, primero tenemos que cambiar nosotros…, ¡tenemos que creer en nosotros…¡

Lo que creamos que somos o lo que creamos que somos capaces de hacer, depende de nuestro sistema de creencias, de nuestra comunicación interna, de nuestro diálogo interno, ¡no depende de lo que otros nos digan…¡, no te dejes influir negativamente, no te dejes convencer…

Nuestras creencias, marcan el devenir de nuestra existencia, nos hace sentirnos poderosos o insignificantes, nos hace ser felices o infelices, nos permite vivir una vida plena o una vida vacía, en fin, parece que los resultados dependen de nuestras “creencias”.

Tú decides lo que quieres ser…, recuerda: ¡si crees que eres una gallina, te vas a comportar como una gallina…¡ aunque seas un águila. Que seas de una forma u otra, o te comportes de una forma u otra, está directamente relacionado con lo que creas que eres…

Francisco Lutzardo
Personal Coaching
E-mail: flutzardo@gmail.com