La soledad es un loto abriéndose en tu corazón... la soledad es positiva, la soledad es salud. Es el goce de ser tú mismo. Es la alegría de tener tu propio espacio.
Meditación significa: éxtasis de estar solo. Uno está realmente vivo cuando llegó a ser capaz de estar en soledad, cuando ya no depende más de nadie, ni de ninguna situación ni condición y como la soledad es nuestra, puede quedarse mañana, tarde, día o noche; en la juventud o en la vejez; cuando estamos sanos o enfermos; en la vida y en la muerte también puede estar presente porque no es algo que te pasa desde afuera, es algo que emana de ti, es tu verdadera naturaleza, tu propia naturaleza.
Un viaje a nuestro interior es un viaje hacia la soledad absoluta; ahí no pueder llevarte a nadie contigo; no puedes compartir tu centro con nadie, ni siquiera con tu pareja… no es parte de su naturaleza y no hay nada que hacerle. Desde el momento que entras en tu interior, se rompen todas las conexiones con el mundo externo, se rompen todos los puentes. En realidad, desaparece el mundo entero.
Por eso los místicos llamaban al mundo “maya”, ilusorio… no es que no exista, pero para el meditador, el que va hacia adentro, es casi como si el mundo no existiera. El silencio es tan profundo que ningún ruido lo penetra; la soledad es tan profunda que se necesitan agallas. Pero de esa soledad explosiona el éxtasis… de esa soledad, la experiencia de Dios, no hay otra forma; nunca la hubo y nunca la va a haber. Celebra la soledad, festeja tu espacio puro y surgirá una gran melodía de tu corazón, y será una canción de conciencia, será una canción de meditación, será el cantar de un pájaro solitario llamando a la distancia, no llamando a alguien en particular, sino simplemente llamando, porque su corazón está lleno y quiere llamar, porque la nube está llena y quiere llover, porque la flor está colmada, se abren sus pétalos y se libera su fragancia sin estar dirigida a nadie. Deja que tu soledad se transforme en una danza.
Osho
Bienvenidos amigos: Iniciamos una aventura para re-inventarnos a través del conocimiento, con recomendaciones que nos permitan tener una mejor calidad de vida.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Acción y reacción
“Pasá a través del río, pero no dejes que el agua toque tus pies...”
Ese es el significado del símbolo oriental del loto. Habrás visto las estatuas de Buddha sentado sobre un loto, eso es una metáfora. El loto es una flor que vive en el agua, y sin embargo el agua no la puede tocar. El loto no se escapa a las cuevas de los Himalayas, vive en el agua, pero sin embargo, se mantiene muy lejos.
Estando en el mercado, pero sin dejar que el mercado entre en tu ser, viviendo en el mundo y sin embargo no siendo del mundo: eso quiero decir por "conciencia que presencia". Eso quiero decir cuando te digo una vez tras otra: “¡Estate alerta!”. No es que esté en contra de la acción, pero tu acción tiene que estar iluminada por la conciencia. Los que están en contra de la acción, tienen que ser necesariamente represivos, y cualquier forma de represión te vuelve patológico, no integrado, insano.
Los monjes que viven en los monasterios -sean católicos, hindúes, jainas o budistas-, que se escaparon de la vida, no son verdaderos sannyasins. Solamente reprimieron sus deseos y se retiraron del mundo, del mundo de la acción. ¿Adónde puedes ser testigo si te retiras del mundo de la acción? El mundo de la acción es la mejor oportunidad para estar conciente. Te da un reto, es un desafío constante. Puedes quedarte dormido y volverte un "hacedor", volverte un hombre mundano, un soñador, una víctima de las ilusiones, o puedes llegar a ser un testigo y además seguir viviendo en el mundo. Entonces tu acción tiene una cualidad diferente: es realmente acción. En cambio, las acciones de quienes no están concientes, no son en realidad acciones sino reacciones. Ellos solamente reaccionan. Alguien te insulta y tu reaccionas. Prueba insultar a un Buddha. -él no reacciona, él acciona. La reacción es dependiente del otro. El otro aprieta un botón y tu reaccionás. Eres solamente una víctima, un esclavo, funcionás como una máquina.
La persona real, que sabe qué es conciencia no reacciona nunca, sencillamente actúa como resultado de su conciencia. Su acción no proviene del acto del otro, nadie puede apretar sus botones. Si siente espontáneamente que está bien hacer determinada cosa, lo hace, si siente, en cambio que nada es necesario, se queda quieto. Y no es represivo, siempre está abierto, es expresivo. Su expresión es multidimensional: se expresa en canciones, en poesía, en danza, en amor, en oración, en compasión. fluye
Osho
Ese es el significado del símbolo oriental del loto. Habrás visto las estatuas de Buddha sentado sobre un loto, eso es una metáfora. El loto es una flor que vive en el agua, y sin embargo el agua no la puede tocar. El loto no se escapa a las cuevas de los Himalayas, vive en el agua, pero sin embargo, se mantiene muy lejos.
Estando en el mercado, pero sin dejar que el mercado entre en tu ser, viviendo en el mundo y sin embargo no siendo del mundo: eso quiero decir por "conciencia que presencia". Eso quiero decir cuando te digo una vez tras otra: “¡Estate alerta!”. No es que esté en contra de la acción, pero tu acción tiene que estar iluminada por la conciencia. Los que están en contra de la acción, tienen que ser necesariamente represivos, y cualquier forma de represión te vuelve patológico, no integrado, insano.
Los monjes que viven en los monasterios -sean católicos, hindúes, jainas o budistas-, que se escaparon de la vida, no son verdaderos sannyasins. Solamente reprimieron sus deseos y se retiraron del mundo, del mundo de la acción. ¿Adónde puedes ser testigo si te retiras del mundo de la acción? El mundo de la acción es la mejor oportunidad para estar conciente. Te da un reto, es un desafío constante. Puedes quedarte dormido y volverte un "hacedor", volverte un hombre mundano, un soñador, una víctima de las ilusiones, o puedes llegar a ser un testigo y además seguir viviendo en el mundo. Entonces tu acción tiene una cualidad diferente: es realmente acción. En cambio, las acciones de quienes no están concientes, no son en realidad acciones sino reacciones. Ellos solamente reaccionan. Alguien te insulta y tu reaccionas. Prueba insultar a un Buddha. -él no reacciona, él acciona. La reacción es dependiente del otro. El otro aprieta un botón y tu reaccionás. Eres solamente una víctima, un esclavo, funcionás como una máquina.
La persona real, que sabe qué es conciencia no reacciona nunca, sencillamente actúa como resultado de su conciencia. Su acción no proviene del acto del otro, nadie puede apretar sus botones. Si siente espontáneamente que está bien hacer determinada cosa, lo hace, si siente, en cambio que nada es necesario, se queda quieto. Y no es represivo, siempre está abierto, es expresivo. Su expresión es multidimensional: se expresa en canciones, en poesía, en danza, en amor, en oración, en compasión. fluye
Osho
¡Urgente! vivir ahora
Pierdes tu vida por todo lo que posees. No es barato, es muy costoso. Llega el día en que ya tienes muchas posesiones, pero tú ya no estás ahí. Las cosas están allí; el dueño, muerto. Grandes montones de cosas... pero el que quería vivir con ellas ya no está.
La gente se prepara y se prepara para la vida y mueren antes de que su preparación se complete. Se preparan y nunca viven. Ser religioso es vivir la vida, no prepararse para ella. Estás haciendo una cosa muy absurda: tus ensayos siguen y siguen, y el verdadero drama nunca empieza.
He oído acerca de una pequeña compañía dramática. Estaban ensayando. La obra se postergaba todos los días, pues los ensayos nunca se completaban. Un día la heroína no se presentaba, otro día otro actor no estaba, un día otra cosa ocurrió falló la electricidad o algo así y se siguió postergando. Pero el director estaba al menos satisfecho respecto a una cosa: el héroe de la pieza teatral siempre había estado presente, nunca había faltado. Lo felicitó el último día de los ensayos. Le dijo: "Eres la única persona en la que puedo confiar. Todos los demás no son confiables. Eres el único que nunca ha faltado. Siempre has estado aquí". El héroe respondió: "Quisiera decirle algo. Me voy a casar el día del estreno de la obra, así que pensé que al menos asistiría a los ensayos. No estaré aquí ese día es por eso que nunca he faltado".
Para que lo sepas: cuando la obra vaya a estrenarse, no estarás aquí. Sólo los ensayos; preparación y más preparación.
Poseer cosas es simplemente la preparación para la vida, arreglar las cosas para poder vivir. Pero para vivir, no hay que arreglar nada. Todo está absolutamente dispuesto; sólo hace falta que tú participes. No falta nada. Esto es lo que yo llamo actitud religiosa: esta urgencia de que tienes que vivir ahora, que no hay otra manera de vivir. La única manera de vivir y de ser es ahora, y aquí se encuentra el único hogar.
Osho
La gente se prepara y se prepara para la vida y mueren antes de que su preparación se complete. Se preparan y nunca viven. Ser religioso es vivir la vida, no prepararse para ella. Estás haciendo una cosa muy absurda: tus ensayos siguen y siguen, y el verdadero drama nunca empieza.
He oído acerca de una pequeña compañía dramática. Estaban ensayando. La obra se postergaba todos los días, pues los ensayos nunca se completaban. Un día la heroína no se presentaba, otro día otro actor no estaba, un día otra cosa ocurrió falló la electricidad o algo así y se siguió postergando. Pero el director estaba al menos satisfecho respecto a una cosa: el héroe de la pieza teatral siempre había estado presente, nunca había faltado. Lo felicitó el último día de los ensayos. Le dijo: "Eres la única persona en la que puedo confiar. Todos los demás no son confiables. Eres el único que nunca ha faltado. Siempre has estado aquí". El héroe respondió: "Quisiera decirle algo. Me voy a casar el día del estreno de la obra, así que pensé que al menos asistiría a los ensayos. No estaré aquí ese día es por eso que nunca he faltado".
Para que lo sepas: cuando la obra vaya a estrenarse, no estarás aquí. Sólo los ensayos; preparación y más preparación.
Poseer cosas es simplemente la preparación para la vida, arreglar las cosas para poder vivir. Pero para vivir, no hay que arreglar nada. Todo está absolutamente dispuesto; sólo hace falta que tú participes. No falta nada. Esto es lo que yo llamo actitud religiosa: esta urgencia de que tienes que vivir ahora, que no hay otra manera de vivir. La única manera de vivir y de ser es ahora, y aquí se encuentra el único hogar.
Osho
martes, 4 de diciembre de 2012
Meditación, el dormir más profundo
Siempre estás tenso; ese es el agarre, el aferramiento. Nunca estás relajado, nunca en un estado de dejarte ser. Siempre estás haciendo algo; ese hacer es el problema. Nunca estás en un estado de no-hacer, en el que las cosas están sucediendo y tú simplemente estás ahí sin hacer nada. Cuando las cosas están sucediendo y tú no eres el que hace, estás totalmente relajado. Cuando eres el que hace y las cosas no están sucediendo, sino que están siendo manipulas por ti, estás tenso.
Te relajas parcialmente cuando estás dormido, pero no es total. Incluso dormido sigues manipulando, no dejas que todo suceda. Observa a un hombre durmiendo, verás que está muy tenso, todo su cuerpo está tenso. Observa a un niño pequeño durmiendo, está muy relajado. Observa a un animal, un gato siempre está relajado. Tú no estás relajado ni siquiera mientras duermes; estás tenso, forcejeando, moviéndote, luchando con algo. Puede que estés luchando en sueños, protegiendo... haciendo las mismas cosas que haces cuando estás despierto, repitiéndolas en un drama interno. No estás en un profundo estado de dejarte ser. Por eso dormir se está volviendo cada vez más difícil. Y los psicólogos dicen que, si esta misma tendencia continúa, no tardará en llegar el día en que nadie pueda dormir naturalmente. Habrá que producirlo químicamente, porque nadie logrará dormirse naturalmente. Ese día no está muy lejos, ya están en camino hacia él, porque incluso dormidos sólo están parcialmente dormidos, parcialmente relajados.
La meditación es el dormir más profundo. Es una relajación total y algo más, estás totalmente relajado y, sin embargo, alerta. Hay consciencia. Estar totalmente dormido con consciencia es meditación. Completamente alerta, las cosas están sucediendo, pero tú no te estás resistiendo, no estás luchando, no estás haciendo. El que hace no está ahí, el que hace se ha dormido. Sólo hay un testigo, sólo hay una alerta que no hace. Entonces nada puede perturbarte.
Una vez que sabes relajarte, nada puede perturbarte. No es que el mundo vaya a cambiar, no es que las cosas vayan a ser diferentes, el mundo será el mismo, pero tú ya no tienes la tendencia, no tienes la locura; no estás constantemente listo para ser perturbado. Entonces todo lo que sucede a tu alrededor es sosegador; incluso el ruido del tráfico se vuelve sosegador si estás relajado. Incluso el mercado se vuelve sosegador. Depende de ti. Es una cualidad interna. Cuanto más vas hacia el centro, más surge la cualidad, y cuanto más vas hacia la periferia, más serás perturbado. Si te sientes demasiado perturbado, o si eres propenso a sentirte perturbado, eso muestra sólo una cosa, que estás existiendo junto a la periferia; nada más. Es una indicación de que has hecho tu morada junto a la superficie. Y ésta es una morada falsa, porque tu verdadero hogar está en el centro, en el centro mismo de tu ser.
Osho
Te relajas parcialmente cuando estás dormido, pero no es total. Incluso dormido sigues manipulando, no dejas que todo suceda. Observa a un hombre durmiendo, verás que está muy tenso, todo su cuerpo está tenso. Observa a un niño pequeño durmiendo, está muy relajado. Observa a un animal, un gato siempre está relajado. Tú no estás relajado ni siquiera mientras duermes; estás tenso, forcejeando, moviéndote, luchando con algo. Puede que estés luchando en sueños, protegiendo... haciendo las mismas cosas que haces cuando estás despierto, repitiéndolas en un drama interno. No estás en un profundo estado de dejarte ser. Por eso dormir se está volviendo cada vez más difícil. Y los psicólogos dicen que, si esta misma tendencia continúa, no tardará en llegar el día en que nadie pueda dormir naturalmente. Habrá que producirlo químicamente, porque nadie logrará dormirse naturalmente. Ese día no está muy lejos, ya están en camino hacia él, porque incluso dormidos sólo están parcialmente dormidos, parcialmente relajados.
La meditación es el dormir más profundo. Es una relajación total y algo más, estás totalmente relajado y, sin embargo, alerta. Hay consciencia. Estar totalmente dormido con consciencia es meditación. Completamente alerta, las cosas están sucediendo, pero tú no te estás resistiendo, no estás luchando, no estás haciendo. El que hace no está ahí, el que hace se ha dormido. Sólo hay un testigo, sólo hay una alerta que no hace. Entonces nada puede perturbarte.
Una vez que sabes relajarte, nada puede perturbarte. No es que el mundo vaya a cambiar, no es que las cosas vayan a ser diferentes, el mundo será el mismo, pero tú ya no tienes la tendencia, no tienes la locura; no estás constantemente listo para ser perturbado. Entonces todo lo que sucede a tu alrededor es sosegador; incluso el ruido del tráfico se vuelve sosegador si estás relajado. Incluso el mercado se vuelve sosegador. Depende de ti. Es una cualidad interna. Cuanto más vas hacia el centro, más surge la cualidad, y cuanto más vas hacia la periferia, más serás perturbado. Si te sientes demasiado perturbado, o si eres propenso a sentirte perturbado, eso muestra sólo una cosa, que estás existiendo junto a la periferia; nada más. Es una indicación de que has hecho tu morada junto a la superficie. Y ésta es una morada falsa, porque tu verdadero hogar está en el centro, en el centro mismo de tu ser.
Osho
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Todo el mundo está casi loco
Por fuera, la vida es un ciclón, un conflicto, una agitación, una lucha constantes. Pero esto es así sólo en la superficie; sólo en la superficie del océano hay olas, ruido enloquecedor, lucha constante. Pero esto no es toda la vida. En lo profundo hay también un centro sin ruido, silencioso, sin conflicto, sin lucha. En el centro, la vida es un flujo silencioso, relajado, un río moviéndose sin forcejeo, sin lucha, sin violencia. La búsqueda se encamina a ese centro interno. Puedes identificarte con la superficie, con lo externo. Entonces habrá ansiedad y angustia. Esto es lo que le ha sucedido a todo el mundo, estamos identificados con la superficie y con la lucha que hay ahí.
La superficie tendrá que ser perturbada; no hay nada de malo en ello. Y si puedes estar enraizado en el centro, la perturbación en la superficie se volverá hermosa, tendrá una belleza propia. Si puedes estar en silencio dentro, entonces todos los sonidos de fuera se vuelven musicales. Entonces nada es malo; todo se vuelve un juego. Pero si no conoces el núcleo interno, el centro interno, si estás totalmente identificado con la superficie, te volverás loco. Y todo el mundo está casi loco.
Todas las técnicas religiosas, las técnicas de yoga, de meditación Zen, son básicamente para ayudarte a estar de nuevo en contacto con el centro, para entrar en ti, para olvidar la periferia, para dejar la periferia por el momento y relajarte en tu propio ser tan profundamente que lo externo desaparezca completamente y sólo permanezca lo interno. Una vez que sabes cómo retroceder, cómo entrar en ti mismo, no es difícil. Se vuelve tan fácil como cualquier otra cosa. Pero si no sabes, si sólo conoces la mente que se aferra a la superficie, es muy difícil. Relajarse en uno mismo no es difícil; no aferrarse a la superficie sí lo es.
Todas estas técnicas son para hacerte valeroso, fuerte, aventurero; para que puedas dejar de agarrarte y caigas dentro de ti mismo. Lo que parece un abismo oscuro, sin fondo, es la base misma de tu ser. Una vez que dejes la superficie, la periferia, estarás centrado.
Osho
La superficie tendrá que ser perturbada; no hay nada de malo en ello. Y si puedes estar enraizado en el centro, la perturbación en la superficie se volverá hermosa, tendrá una belleza propia. Si puedes estar en silencio dentro, entonces todos los sonidos de fuera se vuelven musicales. Entonces nada es malo; todo se vuelve un juego. Pero si no conoces el núcleo interno, el centro interno, si estás totalmente identificado con la superficie, te volverás loco. Y todo el mundo está casi loco.
Todas las técnicas religiosas, las técnicas de yoga, de meditación Zen, son básicamente para ayudarte a estar de nuevo en contacto con el centro, para entrar en ti, para olvidar la periferia, para dejar la periferia por el momento y relajarte en tu propio ser tan profundamente que lo externo desaparezca completamente y sólo permanezca lo interno. Una vez que sabes cómo retroceder, cómo entrar en ti mismo, no es difícil. Se vuelve tan fácil como cualquier otra cosa. Pero si no sabes, si sólo conoces la mente que se aferra a la superficie, es muy difícil. Relajarse en uno mismo no es difícil; no aferrarse a la superficie sí lo es.
Todas estas técnicas son para hacerte valeroso, fuerte, aventurero; para que puedas dejar de agarrarte y caigas dentro de ti mismo. Lo que parece un abismo oscuro, sin fondo, es la base misma de tu ser. Una vez que dejes la superficie, la periferia, estarás centrado.
Osho
El poder de las emociones
A lo largo de mi vida he aprendido a valorar lo imprescindible de lo accesorio, el envoltorio del contenido: desde pequeño he pensado que construir nubes era mejor que destruir postales, coleccionar imágenes de la vida más gratificante que lamentar recuerdos lamentables. He aprendido durante estos años, que el ser humano tiene una capacidad especial para regocijarse en sus miserias, pero que incluso desde el abatimiento, desde el desconsuelo, nacen las emociones.
Somos capaces de crear el más bello poema de amor desde el desamor, los versos más tristes esta noche desde las lágrimas de la desesperación. La locura proporciona imágenes y texturas en cuadros que son un placer para nuestros ojos, y la imaginería es capaz de representar el momento del sufrimiento, de la muerte, de la expiración dotando a un trozo de madera de la belleza imposible de unos ojos de mujer que lloran el desconsuelo de ver a su hijo crucificado: es el poder de las emociones.
Llevamos siglos alimentando el arte a través del sufrimiento. ¿Sabéis por qué?. Porque cuando sufrimos somos débiles, y en la debilidad hay un acto emocionante de ternura que somos capaces de transformar en arte.
Pero también, al mismo tiempo que sufrimos, somos capaces de gozar, de disfrutar, de reír, de llorar de alegría, y aquí viene el primer axioma: todos somos capaces de sufrir, pero muy pocos tienen la capacidad de gozar, de ser feliz… .¿Por qué?
Nacemos con la capacidad de dar y recibir amor. El amor puede transformar nuestro mundo. Amar, amar en tiempos del cólera, amar en momentos difíciles, amar cuando no somos capaces de levantarnos por la mañana, cuando nos pesa el mundo a nuestros pies. Amar. Amar oliendo el café el sábado por la mañana, amar desde la soledad de nuestra cama, cuando no hay nadie a quien abrazar al otro lado de las sábanas, amar desde la explosión de colores con los matices que nos da la vida, amar desde mi paseo en bici, amar desde la locura de mis sentimientos, cuando tenemos mariposas en el estómago porque hay alguien que puede llegar a ser especial, amar cuando un amigo nos da su mano, cuando alguien espontáneamente nos da un abrazo. Amar sin rendirnos a las condiciones.
Piensa en el siguiente axioma: el amor transforma la debilidad del ser humano en una fuerza mágica. Mira a los ojos de tu vecina que todos los días ves y nunca miras, regálale ese pequeño abrazo que siempre quisiste dar a un desconocido, transfórmalo en veraz, que te salga de dentro hacia fuera, quiérete, ámate, date el gusto de quererte a ti mismo, mírate al espejo y reconoce un montón de kilos de emociones capaces de transformar tu mundo, gózate, disfruta de cada pequeño momento que compartas contigo mismo, porque si te amas, si te das la oportunidad de transformar tus debilidades en oportunidades, el mundo podrá disfrutar de ti, y de eso se trata, de pasar por este ciclo de vida dejando una huella emocional, una impronta en los corazones de los demás.
Autor:
José Luis Fuentes Rodríguez
E-mail: joseluisfuentesrodriguez@gmail.com
lunes, 3 de diciembre de 2012
La realidad
La realidad no es tu amiga ni tu enemiga. Si tomas consciencia, se torna amigable. Si no tomas consciencia, demuestra ser tu enemiga. En sí misma, no es ninguna de las dos cosas. La realidad no tiene prejuicios sobre ti como amigo ni como enemigo. La realidad simplemente existe allí en toda su pureza. Depende de ti: si empiezas a enfrentarte a la realidad, se hará tu enemiga; si comienzas a adaptarte a ella, a aceptarla, a fluir con ella, no contra la corriente sino dejándote llevar por ella, si simplemente te entregas a ella... esto es confianza, esto es shraddha, fe.
La ciencia es conflicto; la religión es confianza. ¿Qué es la ciencia en realidad? Es un esfuerzo para que la realidad se adecue a los sueños del hombre. Tal vez al principio parezca que estás triunfando, pero tarde o temprano el éxito mismo demuestra ser el mayor fracaso. En cada lugar en que la ciencia tuvo éxito, ha llegado al fracaso; ¡en cada lugar! Cambió toda la biosfera, y ahora empezaron a aparecer problemas ecológicos. Lo que hace la ciencia, tarde o temprano, habrá que deshacerlo. Cada vez que tiene éxito, demuestra ser un fracaso. El hombre no es cada vez más feliz; este siglo es el siglo más triste de toda la historia del hombre. Nunca antes el hombre había sido tan infeliz. Y el hombre ha triunfado mucho, pero ha triunfado en algo que está básicamente mal.
Estás forzando algo, eres agresivo. La ciencia es como una violación a la naturaleza. La religión es como el amor, y la ciencia, como la violación. La naturaleza toda sufre por esta violación, y es sólo un esfuerzo infantil.
Todo el esfuerzo es erróneo, por una cosa básica: que tratas de forzar la realidad en función de tus sueños. ¿Quién eres tú y cuál es tu sueño? Estás aquí por poco tiempo; la realidad existe sin principio. Tú vas a desaparecer y la realidad existirá eternamente. ¿Quién eres tú? Un sueño que existe en la realidad durante setenta años. Setenta años no es nada para la realidad; un sueño adentro del sueño que trata de obligar a que la realidad se adapte a él. Todas las utopías son tontas e infantiles. Quienes saben llegaron a aprender que "la realidad no se puede modificar; lo único que se puede modificar soy yo". Y, si uno cambia, de repente uno puede ver: ésta es la pared y esa es la puerta. Entonces, no hará esfuerzos por atravesar la pared; irá hacia la puerta. Y la realidad se vuelve amigable.
Osho
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