No es que sea LA VERDAD, pero sí lo será para ti. Observa pues como ha sido y es tu vida hasta ahora, y saca tus propias conclusiones, luego pregúntate si es eso lo que quieres para el futuro.
Bienvenidos amigos: Iniciamos una aventura para re-inventarnos a través del conocimiento, con recomendaciones que nos permitan tener una mejor calidad de vida.
martes, 1 de enero de 2013
La vida
Sólo puedes ser lo que eres
Sólo hay un error, y a menos que lo arregles, seguirás sin saber quién eres. Y el error es que se ha creado dentro de ti una división. Has perdido tu integridad. La sociedad te ha convertido en una casa dividida en contra de ti mismo. La estrategia es sencilla; una vez que la hayas entendido, puedes eliminarla. La estrategia consiste en que la sociedad te ha dado unos ideales de cómo deberías ser. Y te los ha inculcado tanto, que siempre estás interesado en el ideal «cómo debería ser», olvidándote de quién eres. Estás obsesionado con el ideal futuro y te has olvidado de la realidad presente. Tus ojos están mirando al futuro lejano. En consecuencia, no pueden mirar hacia dentro. Continuamente estás pensando qué hacer, cómo hacerlo, cómo llegar a ser esto. Tu lenguaje se ha convertido en un idioma de deber y convenir, mientras que la realidad sólo consiste en ser. La realidad no conoce deberes o conveniencias. Sólo el hombre tiene ideales y deberes. «Debería ser esto y lo otro»; entonces te divides contra tu propio ser. Deber y ser son enemigos.
Y no puedes ser algo diferente de lo que eres. Deja que esto cale profundamente en tu corazón: sólo puedes ser lo que eres, nada más. Cuando te ha penetrado esta verdad, «sólo puedo ser yo mismo», desaparecen todos los ideales. Automáticamente se descartan Y cuando no hay ningún ideal, te encuentras con la realidad. Entonces tus ojos están aquí y ahora, estás presente en lo que eres. Desaparece la división, la separación. Eres uno.
Osho
El líder sin prejuicios
¿Puedes ser mediador en conflictos emocionales sin tomar partido ni elegir favoritos? ¿Respirar libremente y estar relajado en medio de deseos y miedos intensos?
¿Ser amable con todas las facciones?
¿Permanecer abierto y receptivo ante toda circunstancia?
¿Saber lo que está emergiendo, y mantener tu paz interna mientras los demás lo descubren por sí mismos?
¿Has clarificado tus propios conflictos? ¿Está limpia tu casa?
Aprende a dirigir en forma nutritiva.
Aprende a dirigir sin ser posesivo.
Aprende a dirigir sin llevarte todo el crédito.
Aprende a dirigir sin ser coercitivo.
Podrás hacerla si no tienes prejuicios, si eres claro y actúas con los pies en la tierra.
¿Has clarificado tus propios conflictos? ¿Está limpia tu casa?
Aprende a dirigir en forma nutritiva.
Aprende a dirigir sin ser posesivo.
Aprende a dirigir sin llevarte todo el crédito.
Aprende a dirigir sin ser coercitivo.
Podrás hacerla si no tienes prejuicios, si eres claro y actúas con los pies en la tierra.
Tomado del Libro: El Tao del Liderazgo de John Heider
lunes, 31 de diciembre de 2012
El mañana nunca llega
Si te tomas la vida como algo sencillo, si se torna satisfactoria, poco a poco, lo mismo pasará con tu muerte. ¿Qué estamos haciendo? No estamos disfrutando de la vida; sólo nos estamos preparando para disfrutarla. Y la vida es aquí y ahora; no se necesita preparación alguna. Veo gente que siempre se está preparando para tener una gran vida en algún lugar en el futuro. Tendrán miedo a la muerte, pues en el futuro espera la muerte. Y tu vida también está en el futuro: te estás construyendo una casa, o te estás comprando un auto, y esto y aquello, acumulando cosas; simplemente, preparándote para vivir. Nunca estarás preparado y, en el momento en que lo estés, la muerte golpeará a tu puerta. Ese es el temor, que "la muerte pueda llegar antes de que estés preparado".
Un hombre con capacidad de discernimiento vive la vida aquí y ahora; la vive en cada momento. Para él, no hay muerte, porque no hay vida futura. Él agota el momento, lo vive completamente, lo disfruta, está agradecido. ¿Dónde está el temor a la muerte, si en este momento estás vivo? No intentes estar preparado para morir; sólo vive. Y te digo que todos, tal como somos, estamos preparados para vivir el momento presente.
Recuérdalo: no pospongas, no dejes las cosas para mañana. Aquí y ahora, está todo lo que necesitas. Disfrútalo y, cuanto más lo disfrutes, más te será dado. Eso quiso decir Jesús cuando afirmó que, si golpeas, la puerta se te abrirá; si pides, te será dada. En este momento, la puerta está allí. ¡Pide, golpea, vive! No lo dejes para después.
Ese es todo el mensaje de los que han tomado consciencia: alcanza con hoy; el mañana se ocupará de sí mismo. Y el mañana no llega nunca; siempre es hoy. Si conoces el arte de vivir aquí y ahora, podrás vivir cada momento cuando llegue. Incluso en el momento de la muerte, podrás vivir. Y, si puedes vivir el momento de tu muerte, ¿cómo puedes morir? Entonces, también transformas tu muerte en vida.
Osho
No tienes ningún problema
No tienes ningún problema; sólo tienes que entender esto. En este mismo momento puedes dejar caer todos tus problemas porque son tus creaciones. Echa otra mirada a tus problemas, cuanto más profundamente los mires, más pequeños te parecerán. Sigue mirándolos y poco a poco comenzarán a desaparecer. Sigue mirándolos y de repente encontrarás que hay un vacío... un hermoso vacío te rodea. Nada que hacer, nada que ser, porque tú ya eres eso.
La iluminación no es algo que haya que alcanzar, sólo tiene que ser vivida. Cuando digo que he alcanzado la iluminación, simplemente quiero decir que he decidido vivirla -¡hasta aquí hemos llegado!- y desde entonces la he vivido. Decides que ya no estás interesado en crear más problemas; esto es todo. Decides terminar con toda esta tontería de ir creando problemas y encontrando soluciones.
Es un juego que juegas contigo mismo: tú mismo te estás escondiendo y tú mismo te estás buscando, eres ambas partes. ¡Y lo sabes! Por eso cuando lo estoy diciendo sonríes, te ríes. No estoy diciendo nada ridículo, tú lo entiendes. Te estas riendo de ti mismo. Sólo obsérvate riendo, mira tu propia sonrisa: lo estás entendiendo. Tiene que ser así porque es tu propio juego: te ocultas y estás esperando que tú mismo seas capaz de buscar y encontrarte.
Te puedes encontrar a ti mismo en este momento porque eres tú el que se esconde. Por esto los maestros Zen siguen golpeando. Siempre que alguien llega y dice: «Me gustaría ser un Buda», el maestro se enfada mucho. Porque está pidiendo tonterías, ya que él es un Buda. Si el Buda llega a mí y me pregunta cómo ser un Buda, ¿qué es lo que se supone que debo hacer? Le golpearé en la cabeza: «¿A quién te crees que estás engañando? Tú eres un Buda».
Osho
Se negocia todo menos el ser
Gracias como siempre por el amor, por la búsqueda de algo mas que lo que ofrece el mundo, algo que vaya mas allá de una relación efímera, periférica, de promesas rápidas y resultados que nos hacen caer en nuevas adicciones, esperando siempre que alguien o algo llene el hueco, que solo nuestra comprensión de quienes somos realmente, podría cubrir. Estamos recorriendo el país, y la gente viene ávida de lograr ese cambio, es conmovedora la búsqueda a veces desesperada, de algo mas sustancioso, que la expectativa diaria de como distraer a la mente, o tener la aceptación del mundo, y sin embargo nos cuesta tanto, dejar de ceder todo el tiempo, lo mas preciado que tenemos en este juego, que es la libertad, queremos poseer al otro, y en ese mismo acto, instantáneamente nos perdemos a nosotros mismos.
Creemos, con una mente afiebrada que el otro en un punto nos pertenece, un hijo, una pareja, aquel que el día nos traiga, e intentamos que nuestras creencias se impongan sobre el; creencias absolutamente fallidas por otra parte, porque jamás nos hicieron felices a nosotros mismos, y a pesar de eso, las seguimos repitiendo en forma reiterada, automática, patética, como queriendo convencernos de que mas vale malo conocido , que bueno por conocer. Seguimos dependiendo de la mirada de los otros, del gusto de los otros, de la opinión de los otros, seguimos comprando y vendiendo, nuestro derecho a ser apreciados, convocados, considerados. Queremos gustar afuera, porque todavía no hemos descubierto nuestros tesoros internos, los únicos reales, los recursos ilimitados, con los que vinimos a este plano, y que todavía permanecen dormidos, en estado de hibernación, o de amnesia que ya se pasa de transitoria.
Mentimos, negociamos, especulamos, podemos hacer de todo, con tal de que el otro no se vaya de nuestras vidas, o en todo caso, se vaya cuanto antes, para que aparezca otro. Sigue la búsqueda de muletillas, para tapar, con mascaras y maquillajes, los tesoros, ocultos, en nuestra conciencia. Es hora de ir despertando, de crecer con firmeza y dicha, de hallar el deleite, de esta experiencia, en el planeta, lugar perfecto, para haber experimentado primero el contraste de lo que no somos, para zambullirse en plenitud en lo que siempre fuimos, pero hasta ahora no nos hemos atrevido a vivir.
CLAUDIO MARIA DOMINGUEZ
Creemos, con una mente afiebrada que el otro en un punto nos pertenece, un hijo, una pareja, aquel que el día nos traiga, e intentamos que nuestras creencias se impongan sobre el; creencias absolutamente fallidas por otra parte, porque jamás nos hicieron felices a nosotros mismos, y a pesar de eso, las seguimos repitiendo en forma reiterada, automática, patética, como queriendo convencernos de que mas vale malo conocido , que bueno por conocer. Seguimos dependiendo de la mirada de los otros, del gusto de los otros, de la opinión de los otros, seguimos comprando y vendiendo, nuestro derecho a ser apreciados, convocados, considerados. Queremos gustar afuera, porque todavía no hemos descubierto nuestros tesoros internos, los únicos reales, los recursos ilimitados, con los que vinimos a este plano, y que todavía permanecen dormidos, en estado de hibernación, o de amnesia que ya se pasa de transitoria.
Mentimos, negociamos, especulamos, podemos hacer de todo, con tal de que el otro no se vaya de nuestras vidas, o en todo caso, se vaya cuanto antes, para que aparezca otro. Sigue la búsqueda de muletillas, para tapar, con mascaras y maquillajes, los tesoros, ocultos, en nuestra conciencia. Es hora de ir despertando, de crecer con firmeza y dicha, de hallar el deleite, de esta experiencia, en el planeta, lugar perfecto, para haber experimentado primero el contraste de lo que no somos, para zambullirse en plenitud en lo que siempre fuimos, pero hasta ahora no nos hemos atrevido a vivir.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Mensaje de la Madre Teresa de Calcuta
"Todos anhelamos el cielo donde está Dios, pero tenemos en nuestras manos el estar en el cielo con El en este mismo instante.
Pero el ser feliz con el ahora significa:
· AMAR COMO EL QUE AMA
· AYUDAR COMO EL QUE AYUDA
· DAR COMO EL QUE DA
· SERVIR COMO EL QUE SIRVE
· RESCATAR COMO EL QUE RESCATA
Estar con Él las 24 horas, tocarlo en su angustioso disfraz, con un amor tan vasto como Él curó de su enfermedad a los leprosos, ciegos y paralíticos,... un amor tan fuerte, con convicción, con esa certeza de sentirlo vibrar en nuestro interior. Quizás también podría curarnos de una enfermedad aún más peligrosa: la ignorancia, que vida tras vida nos ha impedido conocer la naturaleza de nuestra mente, y por lo tanto, alcanzar la iluminación, el despertar de nuestra conciencia. En estas fiestas que el mundo celebra la conmemoración del Mesías, centremos nuestros corazones en ese amor, en esa fuerza, sentirnos unidos todos, terminar con la separatividad, las diferencias entre norte-sur, oriente-occidente, blancos-negros, sistemas políticos, religiones organizadas. Todos debemos entender que somos los viajeros de una travesía cósmica, polvo de estrellas danzando y girando en las corrientes y los torbellinos del infinito. La vida es eterna, pero los instantes de la vida son efímeros y momentáneos. Esta existencia nuestra es transitoria. Aprovechémosla y dejemos que esa energía crística del Mesías, vibre en nuestro interior."
Pero el ser feliz con el ahora significa:
· AMAR COMO EL QUE AMA
· AYUDAR COMO EL QUE AYUDA
· DAR COMO EL QUE DA
· SERVIR COMO EL QUE SIRVE
· RESCATAR COMO EL QUE RESCATA
Estar con Él las 24 horas, tocarlo en su angustioso disfraz, con un amor tan vasto como Él curó de su enfermedad a los leprosos, ciegos y paralíticos,... un amor tan fuerte, con convicción, con esa certeza de sentirlo vibrar en nuestro interior. Quizás también podría curarnos de una enfermedad aún más peligrosa: la ignorancia, que vida tras vida nos ha impedido conocer la naturaleza de nuestra mente, y por lo tanto, alcanzar la iluminación, el despertar de nuestra conciencia. En estas fiestas que el mundo celebra la conmemoración del Mesías, centremos nuestros corazones en ese amor, en esa fuerza, sentirnos unidos todos, terminar con la separatividad, las diferencias entre norte-sur, oriente-occidente, blancos-negros, sistemas políticos, religiones organizadas. Todos debemos entender que somos los viajeros de una travesía cósmica, polvo de estrellas danzando y girando en las corrientes y los torbellinos del infinito. La vida es eterna, pero los instantes de la vida son efímeros y momentáneos. Esta existencia nuestra es transitoria. Aprovechémosla y dejemos que esa energía crística del Mesías, vibre en nuestro interior."
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