martes, 12 de febrero de 2013

Deseos o buenos propósitos: como cumplirlos

Nuestros deseos ¿en qué quedan?

Desembarcamos de unos días donde he escuchado hablar mucho a mi alrededor de deseos, nuevos proyectos, objetivos, a nivel general o yo mismo, que he podido enunciar, y hacer una reflexión (que no un manual de cumplimiento) sobre los mismos.

Cuando conecto con esos deseos, lo hago con lo que quiero incorporar en mi vida, mejorar lo que ya dispongo, dándome un significado vital. La buena intención se presupone, aunque no es suficiente, como una y otra vez me demuestra la experiencia: de la formulación de algo que el 31 de Diciembre emerge en forma de deseo, y el 9 de Enero no queda ni rastro.

¿En cuántas ocasiones me he propuesto aprender inglés, aparcar el hábito del tabaco, cambiar de trabajo, mejorar la relación con mi pareja, los recursos materiales, ir a un gimnasio...?

¿Cómo ayudar a que se realicen?

Una buena parte de los motivos por los que el "9 de Enero" no queda ni rastro de lo que unos pocos días yo esbozo como un aliciente vital es que en el planteamiento hay muchas cosas que no tengo en cuenta, con lo que puedo adiestrarme en el ejercicio de habilidades que hagan mucho más posible que aquello que me he propuesto se materialice.

Lo que me propongo puedo hacerlo desde una afirmación en positivo, si mi deseo es "no pensar en elefantes azules", lo primero en lo que pienso es en aquello precisamente en lo que no quiero pensar. ¿En qué quiero pensar?, pudiéndolo formular desde: "quiero pensar en jirafas".

Deben de ser deseos coherentes y factibles

Analizar, ¿es impuesto o es algo que nace de mi?, ¿qué conseguiré con el deseo?, ¿cómo me voy a sentir cuando lo haga?, ¿qué significa eso para mí, que significado le doy?. Si la respuesta a estas preguntas tiene congruencia entre ellas, es un planteamiento que parece razonable, en caso de no ser así, puedo prestar atención, tenerlo presente y quizás encuentre la misma en los siguientes planteamientos.

Para que un deseo se materialice hay que hacer cosas, llevarlas al mundo. Si quiero ir a un gimnasio, habré de trasladarlo en hechos: buscar uno, informarme de lo que para mi es importante: tipo de instalaciones, precio, qué actividades encontraré, horarios... y con lo que voy cumpliendo; más y más, me va acercando a mi deseo: ir al gimnasio.
Analizando los pros y los contras

En la medida que me acerco a la materialización de los deseos más cerca me sitúo de los beneficios, aunque también, de las cosas que abandono y de las pérdidas que en el cumplimiento del deseo pueden aparecer, ¿las estoy contemplando?, ¿tengo todo esto en cuenta?...

Si quiero ir al gimnasio, ¿qué cosas significativas para mí obtendré?, también ¿de qué cosas habré de prescindir?, ¿estoy dispuesto a hacerlo?, ¿cómo puedo ir compaginando ambas cosas?. Como puedo comprobar, cuando muevo una pieza del puzzle, afecta al resto; y todo esto se puede evaluar, y tener en cuenta.

¡Este año…sí!

En la medida en que identifico qué cosas hago en mi vida, cómo organizo lo que hago y porqué lo estoy gestionando de esa forma, me estoy abriendo y posibilitando la mejora en la consecución y en la realización de las mismas.

A nada que he entrado a tratar el tema, han surgido muchas distinciones muy útiles que por lo general, no tengo en cuenta, y pareciera que el cumplimiento de un deseo es atribuible a otro tipo de pseudos explicaciones, en forma de "yo soy así, soy un inconstante, este año será el de mis desgracias, nunca llego a ninguna parte..."

Todas las distinciones antes aludidas puedo estructurarlas y hacerlas mucho más manejables y experimentarlas, que sólo quedarme con la parte de comprensión intelectual. Todo saber teórico, hay que llevarlo a la práctica para que pueda integrarse; aunque antes habré de investigar, y en la medida que más profundamente lo haga con una metodología adecuada, más estoy garantizado que lo que quiero, lo haga en la forma que diseño y por los motivos que quiero.

Manuel León López


lunes, 11 de febrero de 2013

Respiración Consciente


Primero te invito a que de forma consciente te des cuenta de tu respiración, es decir, trae por un momento tu atención a la respiración, parece insignificante pero no lo es; cuando respiras conscientemente estas realmente en momento presente. El proceso respiratorio es una parte esencial de la vida, ya que este provee de oxigeno al organismo, así mismo, es la actividad que realizamos con mayor frecuencia; según estudios, lo hacemos inconscientemente un promedio de 15 VECES POR MINUTO, es decir, 21.600 VECES AL DIA. ¿Sabias además que la primera actividad que hacemos al nacer es inhalar y lo ultimo que hacemos al morir expirar? Por tal importancia de la respiración esta se debe hacer de forma consciente, ya que, al tener una buena respiración son muchos los beneficios que a nivel físico, emocional, mental y espiritual obtienes al hacerlo correctamente. De forma consciente al realizar el proceso respiratorio,PROFUNDA Y PAUSADA, se puede llegar a no tener estrés, ni preocupaciones, mejorar la salud, entre otras; ¿qué mejor a TRANQUILIDAD y RELAJACIÓN?

Es momento entonces de aprender a respirar de forma correcta y consciente, hay unas técnicas que si las aprendes y las practicas, podrán ayudarte mejorar tu vida. Ahora bien, existe la practica “pranayama” que es la ciencia del control de la respiración; con la cual se consigue controlar el sistema nervioso, aportando mas oxigeno a la sangre, llegando así al cerebro; al igual que el “PRANA”, energía vital y energía cósmica, llegando a controlar la mente. Gracias a estos ejercicios aquietaras la mente, por lo cual tendrás gran claridad mental y físicamente tu cuerpo estará revitalizado. Muchas personas respiran incorrectamente sin darse cuenta que esto tiene influencia en la vida que llevan, ya que esta es la FUENTE DEL PODER DEL SER. ¿quieres buena salud y bienestar general? ¿claridad en tus pensamientos? ¿estabilidad emocional? ¿armonía? ¿tranquilidad? Si tu respuesta ha sido “SI” a todas las preguntas o la mayoría de ellas, llego el momento, hoy y ahora.


NAMASTE

Por: Maria Camila Caicedo


A CONTINUACIÓN EN EL VÍDEO PODRÁN ENCONTRAR INSTRUCCIONES DE 2 DE LAS 8 TÉCNICAS DE RESPIRACIÓN PRANAYAMA QUE CAMBIARAN SU VIDA


domingo, 10 de febrero de 2013

¿Buscas ser feliz o eres feliz?

Los seres humanos nos pasamos la vida diciendo que el único fin del hombre es llegar a ser felices y algunos filósofos a través de la historia han llegado a la conclusión que la vida de los hombres se basa en la "búsqueda de la felicidad". Ahora bien, sin desacreditar a aquellos celebres personajes la felicidad no es un fin o una meta, la felicidad esta en cada uno de nosotros, no al final del camino, al contrario en todo el camino ya que es parte de nosotros, simplemente no la vemos y esperamos que algún día llegue pero no la vivimos; al igual que pasa con la vida.

Decimos "si tuviera un carro de ultimo modelo convertible, seria feliz" o "cuando estoy con mi novio/novia entonces soy feliz" condicionamos la felicidad a cosas, situaciones o personas y no nos damos cuenta que esa felicidad que buscamos en lo externo o a través de experiencias esta dentro de nosotros. ¿Por qué no eres feliz ahora? respiras, vives; que mayor excusa para ser feliz. ¿Te acuerdas cuando eras niño/a? ¿BUSCABAS SER FELIZ O ERAS FELIZ?
Entendamos que la felicidad no se busca en ningún lado, no es decir "hagamos una expedición para buscar la felicidad" ¿por qué? porque esa felicidad que esperamos, buscamos o condicionamos, somos NOSOTROS MISMOS! Volvamos a ser niños en este sentido y no busquemos la felicidad, seamos FELICES; entonces es momento de mostrar tu sonrisa al mundo y llenarlo al igual que el de todos de ¡FELICIDAD! 

repite a diario "YO SOY FELIZ"

"¿Cómo puedes ser siempre feliz? 
Olvídate del siempre y entonces serás feliz." 
-Sri Sri Ravi Shankar-


SANACIÓN HO'OPONOPONO Y EFT



Cuando llegan a nuestra vida situaciones difíciles o de bajas vibraciones, tendemos a culpar a otras personas y todo aquello externo a nosotros, y no nos damos cuenta que somos nosotros los responsables de todo lo que nos ocurre, tanto bueno como malo, que el origen de todo aquello viene de nuestro interior. Preguntas como "¿Por qué me pasa esto a mi?" externalizan el origen, ahora bien si la pregunta se convierte en "¿por qué atraigo esto hacia mi vida? o ¿qué pasa dentro de mi que hace que manifieste este tipo de experiencias? el verdadero origen esta en mi y en cada uno. Por lo cual, como dice el reconocido Dr. Hew Len, debemos ser 100% RESPONSABLES de lo que nos ocurre y lo que experimentamos causado por las memorias que se encuentran en el subconsciente y que deben ser borradas o sanadas con el fin de avanzar en el proceso de evolución de cada ser.

La sanación Ho'oponopono es una practica tradicional Hawaiana de perdón y reconciliación que tiene como fin convertir aquellas memorias que crean experiencias desagradables en nuestras vidas (miedos, tristeza, estrés, entre otras) en energía de amor. Mas allá de borrar aquella desinformación (memorias/ego) que esta creando y esta manejando mi vida, lo que se hace con esta sanación es volver a una hoja en blanco con el fin de permitir el fluir de información y por consiguiente la evolución. Ahora bien, es importante reconocer que todo lo que vivimos y vemos afuera de nosotros es un reflejo de lo que esta en nuestro interior, aquello que esta almacenado en nuestro subconsciente y se manifiesta todo el tiempo al crear nuestra vida. Al estar consciente de todo aquello que nos esta bloqueando de realizar nuestra vida armoniosamente se puede sanar y es allí donde esta técnica cumple su función, estas cuatro poderosas palabras ayudan a conectarnos con nuestra divinidad para limpiar y sanar; "LO SIENTO MUCHO, TE AMO MUCHO, PERDÓN Y GRACIAS" al ser repetidas constantemente se limpia inmediatamente aquello que puede causar molestias u obstáculos en el proceso de crecimiento y de iluminación del YO SOY.

Junto a esta sanación y complementando la limpieza, existe la técnica de liberación emocional, EFT, que se deriva de la programación neurolingüística. Este método, se usa para eliminar malestares emocionales el cual consiste en estimular una serie de puntos de acupuntura dando golpecitos con los dedos concentrando la atención en el asunto que se desea tratar, lo que se conoce comúnmente como “tapping”. Al repetir este procedimiento a diario por varios minutos combinado con la sanación Ho’oponopono se producen resultados asombrosos, en el estado de animo, en la manifestación y visualización de la vida que deseamos, entre otros; causando un cambio en nuestras vidas mas rápido que otras técnicas que se usan en la actualidad.

Somos libres en el momento en el que somos conscientes del don de libertad que poseemos y el gran uso que se le puede dar a esta con el fin de crear nuestras vidas y experiencias con armonía, paz y amor; evitando aquellos sentimientos y situaciones que puedan causar alguna intranquilidad. Por esto, no debemos ir por la vida culpando nuestro entorno por aquellos sucesos desagradables que acontecen en nuestras vidas y siendo solo responsables de aquellas buenas experiencias, pues entendamos que "LA GENTE HACE, NO TE HACE" y que la responsabilidad de nuestras emociones y situaciones esta solo en cada uno de nosotros, al igual que la decisión de sanar, limpiar y cambiar.

NAMASTE

Maria Camila Caicedo

A CONTINUACIÓN EN EL VÍDEO PODRÁN ENCONTRAR PASO A PASO EL USO DE LA SANACIÓN HO'OPONOPONO Y EFT:



sábado, 9 de febrero de 2013

No existe un día más hermoso que el día de hoy

La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado. Mi pasado se compone de recuerdos alegres, tristes…
Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.
El día de ayer pudo haber sido un hermoso día… pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.

Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso… pero no puedo avanzar mirando solo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.

Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante dice: presente!!

Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio.
Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.
Ayer fui.
Mañana, seré.
Hoy, SOY.

Por eso:
HOY, te digo que te quiero.
HOY, te escucho.
HOY, te pido disculpas por mis errores.
HOY, te ayudo.
HOY, comparto lo que tengo contigo.
HOY, me separo de ti sin guardarme ninguna palabra para mañana.

Porque HOY respiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo…

HOY.. HOY estoy vivo. Como Tú.

Elsa Bornemann


viernes, 8 de febrero de 2013

El amor se alimenta de optimismo

Aquellos que comienzan una relación con el temor de que fracasará o que ocasionará dolor probablemente descubrirán que son profetas.

No hay peor presagio de fracaso que invitarlo como una posibilidad. Por otro lado, siempre hay razones para creer que nuestro amor va a tener éxito y va a florecer, que nuestra unión con otra persona nos brindará más posibilidades de alegría y regocijo.

¿Por qué no podemos tener un futuro lleno de brillo, bondad, productividad y crecimiento?.

Debemos vivir con la esperanza de que toda relación que tomamos, todo acto que realizamos, nos llevará por el camino correcto hacia el éxito en el amor.

Hasta nuestros errores pueden ser causa de optimismo ya que nos ofrecen oportunidades para aprender y mantenernos más alertas.

El amor no busca con insistencia la perfección, por lo tanto, nosotros tampoco debemos hacerlo. El amor se enriquece con una visión positiva de uno mismo, de la vida y del mundo.

Cuando nos concentramos en imágenes constructivas que enriquecen nuestras relaciones, nos sentimos menos limitados por el pasado y más alentados por el presente.
La experiencia nos demuestra que los sueños tenderán a cumplirse si realmente lo deseamos. Los enamorados aprenden no sólo a desear lo mejor sino también a luchar para que se cumpla.

Leo Buscaglia


Despertar a sí mismo

Solemos consideramos como seres simples, pero en realidad somos extraordinariamente ricos y complejos.

Nuestra memoria ha ido registrando todos los hechos de nuestra existencia, aun los inconscientes.
No hemos olvidado nada desde nuestro nacimiento, e incluso, según Jung, disponemos de una conciencia colectiva que nos dicta las aspiraciones de la humanidad entera. En cada uno de nosotros existe toda la experiencia humana.

“El hombre es una caracola donde resuenan todos los rumores del mundo” (Zundel).
El macrocosmos esta en el microcosmos.
¡Y todo ello ignorado, reprimido, inexplotado…!

Afortunadamente, disponemos de nuestras horas de sueño para beber en las fuentes primitivas, para hacer acopio de las energías fundamentales.
Conocerse a si mismo es, evidentemente, la primera condición para conocer a los demás, del mismo modo que la primera condición para amarlos es amarse uno mismo. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Únicamente conoceremos de los demás aquello que se ha hecho vivo en nosotros. . Solo haciéndonos “porosos”, sensibles, atentos a los “rumores del
mundo” y a nuestras riquezas interiores, lograremos entrar en consonancia, en convivencia con las riquezas de los demás.

Ahora bien, el resultado habitual de una “buena educación cristiana” es una prodigiosa ignorancia de si mismo:
“¡No te escuches! ¡Olvídate de ti mismo!
¡Renuncia él ti mismo! ¡El Yo es aborrecible!”

Pero estamos atravesados de deseos, pensamientos y reacciones, y generalmente no podemos discernir si somos nosotros los que pensamos, sentimos y deseamos, o si por el contrario, son nuestra educación, nuestro ambiente o nuestros acondicionamientos los que lo hacen.

Alguien decía ante un problema: “Me gustaría saber lo que yo pienso al respecto.” Hace falta mucho tiempo para distinguir entre lo que uno piensa y lo que le han sugerido que piense.
¿Hemos nacido de dentro o hemos sido construidos, formados. desde fuera?

Hay que recuperarse, estar al acecho de las propias sensaciones, analizar los propios sentimientos, reafirmar los propios hábitos, para discernir lo autentico de lo “fabricado”.

Cada una de nuestras ideas y de nuestras palabras no tienen mas contenido verdadero que la experiencia, la andadura que hayamos hecho a su encuentro.

Hay que despertar al propio cuerpo.
El cuerpo es humilde. En cambio, el espíritu se imagina invulnerable. El cuerpo es consciente de su dependencia con respecto a la realidad, de sus limitaciones, de su condición frágil, que envejece y que es mortal. La verdad del hombre es que únicamente es libre a través de una serie de dependencias aceptadas: dependencia de su tiempo, de su lugar, de su ambiente, de su familia, etc.

El espíritu es orgulloso, porque niega sus limitaciones y pretende ignorar los “avisos” que le transmite el cuerpo y refugiarse en lo imposible.

El cuerpo es el fiel guardián de nuestra historia, el depositario de nuestros archivos personales.
El cuerpo lo ha sentido todo y no ha olvidado nada, y a quien sepa mirar con sagacidad le desvela lo que somos. Todo cuanto hemos vivido ha marcado
nuestro cuerpo, se ha incrustado en el por así decirlo. Cada sufrimiento de nuestra vida ha provocado una crispación, un bloqueo, una barrera.

El cuerpo se ha curtido contra las agresiones, ha creado una serie de obstáculos nerviosos para defenderse. Toda emoción reprimida se traduce en una contracción muscular (W. Reich). De suerte que no hay progreso ni liberación espiritual sin que también el cuerpo se transforme:
“Estás irreconocible” (incluso físicamente), te dirán los que te conocen, después de una “conversión”, y tampoco hay liberación del cuerpo sin que se produzca (o, al menos, se nos proponga) una liberación espiritual.

A veces nos vuelve a la memoria, reanimado, un simple recuerdo del pasado: el malestar físico corregido o re-concienciado recuerda el hecho que lo originó.

Pero el cuerpo entrega lentamente sus secretos.
Una contradicción requiere tiempo para sanar.
Es imposible obligar al. cuerpo a hablar.
Hay que respetar su ritmo.
Necesita “bloquearse”.

Ante el anuncio de una alegría o de una desgracia, necesitamos tiempo para alegramos o para entristecemos de verdad: el tiempo que la noticia tarda en recorrer todas las provincias de nuestro cuerpo, Y no solo la “capital”. Y esto es algo que nadie puede hacer en nuestro lugar. Es nuestra sensación la que nos ilustra, no las explicaciones o interpretaciones que puedan damos.

Hemos sido educados para vivir del espíritu, para elevamos por encima de la materia, para domar y mortificar la carne. Y, sin embargo, la primera necesidad y la primera tarea del niño consiste en construirse una imagen de su propio Cuerpo, y únicamente toma conciencia de sí en la medida en que ha logrado habitar su cuerpo.

Nosotros tenemos conciencia de existir porque sentimos nuestro organismo, su peso, sus movimientos, sus operaciones, sus señales.
La existencia se conquista; consiste en una progresiva presencia a si mismo y al mundo, pero esta presencia solo podemos experimentarla a través de nuestro cuerpo.

¡Cuantas personas ignoran que lo que determina su buen o mal humor, su estado de satisfacción o su sordo descontento con la existencia, es su tono muscular o nervioso!

Sin duda alguna, la base de nuestro comportamiento lo constituye la percepción del estado satisfactorio o insatisfactorio de nuestro cuerpo.

La reconciliación con nuestro cuerpo es una condición previa a nuestra reconciliación con la naturaleza, con los demás y con Dios.

Padecemos un “handicap” inicial, y es que todos nuestros ulteriores pasos estarán en peligro mientras no nos hayamos aliado con nuestro prójimo mas cercano: nuestro cuerpo.

Habitar el propio cuerpo, conocerlo por dentro, descubrir su presencia amistosa y servicial, coincidir con uno mismo: he ahí toda una promesa de equilibrio y de alegrías.

Louis Evely