martes, 19 de febrero de 2013

Mantra

Etimológicamente, la palabra mantra proviene de los vocablos sánscritos MAN: mente y TRA: liberar. En otras palabras, un mantra es una vibración sonora que ayuda a liberar nuestra mente de las influencias de la propaganda, pesadillas y ansiedades que se acumulan en ella.

Los mantras son recursos para proteger a nuestra mente contra los ciclos improductivos de pensamiento y acción. Aparte de sus aspectos 
vibracionales benéficos, los mantras sirven para enfocar y sosegar la mente. Al concentrarse en la repetición del sonido, todos los demás pensamientos se desvanecen poco a poco hasta que la mente queda clara y tranquila.

La palabra MANTRA, se utiliza ante todo para designar las formulas en verso y en prosa que se pronuncian durante las ceremonias litúrgicas, 
esto no debe sorprendernos, si consideramos que precisamente en los rituales es donde los gestos, palabras y pensamientos adquieren su máxima eficacia.

Los MANTRAS pertenecen pues al domino de los sagrado, constituyen el lenguaje divino, y su eficacia es perfecta, "siempre y cuando sean 
pronunciados correctamente".

Los MANTRAS están formados por largas frases con estrofas, mientras que dentro del hinduismo clásico los himnos a los dioses son 
concebidos como "Cadenas de MANTRAS", donde cada uno es una estrofa o un verso, este principio existe también en las letanías budistas.

Existen muchos mantras de los Vedas, como el siguiente:

OM NAMOH BHAGAVATE VASUDEVAYA KRISHNAS TU BHAGAVAN SVAYAM OM NAMOH NARAYANAH

El mantra más conocido y recomendado de todos, es el famoso:

HARE KRISNA HARE KRISNA KRISNA KRISNA HARE HARE HARE RAMA HARE RAMA RAMA RAMA HARE HARE

Para que un mantra surta efecto, no es necesario entender el idioma del mantra. El sólo sonido del mantra, trae el efecto deseado.
¿Cómo funcionan?

Los mantras emplean los mismos canales subliminales que la música y los anuncios publicitarios, aunque con intenciones mucho más benéficas.

No es necesario intelectualizar el "significado" o la simbología del mantra para que su sonido ejerza sus efectos sobre nosotros. El ritmo 
sonoro funcionará en el plano incosnciente y acabará por saturar los pensamientos conscientes, lo cual a su vez, afectará a los ritmos. De hecho, parte de la magia del mantra consiste en que no se debe reflexionar sobre su sentido, pues sólo así trascenderemos los aspectos fragmentarios de la mente consciente y percibiremos la unidad subyacente.

¿Cómo se utilizan?

Pronunciados en voz alta o interiormente de forma rítmica y repetitiva.

Algunas tradiciones hindúes utilizan un mapala, una especie de rosario con 108 cuentas para recitar cada mantra en ciclos exactos al alba y a 
la puesta del sol.

Amma y otros maestros espirituales nos aconsejan recitarlos también cada que nuestra mente no esté concentrada en un trabajo que 
requiera toda nuestra atención, para mantener nuestra mente limpia y purificar nuestro entorno evitando los pensamientos impuros, las divagaciones y la falta de concentración.

Anodea Judith dice que pronunciado en voz alta durante algunos minutos a primera hora de la mañana, "un mantra eficaz queda 
reverberando en silencio, mentalmente, durante toda la jornada, y deja en nosotros la impronta de la vibración, la imagen y el significado. Se cree que con cada eco, el mantra centúa la magia sobre la textura de lo corporal así como de lo mental, en el sentido de promover la armonía y el orden. La actividad adopta un nuevo ritmo; todo baila a la cadencia del mantra. Si lo elegimos rápido, nos servirá para generar energía y vencer la desidia. Si recurrimos a un mantra lento, nos ayudará a obtener durante todo el día un estado de relajación y de calma".

Fuente: http://www.ekiria.org

viernes, 15 de febrero de 2013

La libertad

Una de las características más sobresalientes del ser humano es su ansia de libertad. Libertad es una palabra sagrada en el mundo occidental. Hasta se le ha erigido una estatua en el confín de América que da la bienvenida a cuantos llegan a la ciudad de Nueva York desde el Viejo Continente. En Francia, la libertad forma parte de la trinidad política del país, junto a la igualdad y la fraternidad. También figura en el ideario de anarquistas, republicanos y demócratas. Tal vez no sea exagerado afirmar que la palabra libertad se repite hoy en el mundo más que el nombre de Dios.

Todos queremos ser independientes. Nadie desea servir a nadie. El empleado ahorra dinero sin desmayo para establecer su propio negocio. El catedrático aspira a ser rector. Todos deseamos ser legisladores. Todos queremos que los demás se rijan por nuestros deseos. A nadie le gusta verse sometido a los deseos de los otros. En el fondo de su corazón, nadie desearía tener rival. La causa de todo esto es que existe en nosotros un ser efulgente e inmortal que no tiene segundo, ni rival; que es el legislador íntimo y el soporte de todo el universo. Este ser constituye nuestra verdadera naturaleza, nuestra propia esencia y por eso todos albergamos tales deseos y sentimientos. La libertad es el derecho de nacimiento del hombre que ninguna fuerza puede suprimir. La libertad es una llama siempre viva.

Sin embargo, en el plano ordinario, los conceptos de libertad son distintos según las personas que los interpreten. Para unos, la libertad consiste en escapar a la esclavitud del consumo y a la tiranía del capitalismo. Para otros, libertad es el derecho a hacer o decir cuanto les venga en gana sin más límite que los que impone la libertad del prójimo o la ley común establecida y mayoritariamente aceptada. Es de suponer que para algunos la libertad constituye un derecho sin límites, absoluto, y para otros, en fin, sólo tiene aplicación en pequeñas cuestiones como elegir una camisa azul o blanca.

En esto de la libertad, como en tantas otras cosas, se busca un ejercicio exterior, aparente, ficticio. Se busca la libertad de hacer, de decir y de pensar. Para la mayoría, la libertad es sacudirse el yugo condicionante de las presiones externas, de las circunstancias, de las alineaciones o de otras personas. ¡Qué pocos se dan cuenta todavía de que la mayor esclavitud es la de la propia mente! ¡Qué pocos ven en el juego de los sentidos esa circunstancia condicionante que anula nuestra propia libertad! ¡Qué pocos aún los que aciertan a ver en su propio ego el tirano dictador que los oprime!

La libertad de palabra y de pensamiento no es verdadera libertad. Hacer en cada momento lo que a uno le viene en gana no es verdadera libertad. Poder desnudarse en público tampoco es libertad. Como tampoco lo es ser monarca, detentar poder o poseer inmensas riquezas. Ni siquiera renunciar al mundo puede considerarse una total liberación.

La auténtica libertad no es meramente política y económica, aun cuando éstas sean necesarias para el bienestar de la sociedad. La verdadera libertad es el dominio sobre sí mismo. La verdadera libertad consiste en librarse del egoísmo y de los deseos; de los gustos y de los disgustos; de la lujuria, de la avaricia y de la cólera. Son sus pasiones y deseos quienes verdaderamente esclavizan al hombre. Es su mente la causa de su falta de libertad y de su infelicidad.

Son muchos hoy los que claman por libertad, pero cuesta trabajo creer que esas voces entiendan muy bien toda la dimensión del concepto. Se lucha denodadamente por conseguir pequeñas libertades, pero eso es todo. Las libertades por las que muchos luchan hoy, otros las disfrutan desde hace tiempo y no por ello han desaparecido sus miserias y desdichas. ¿O es que la libertad política y sexual o la independencia económica liberan de enfermedades, dudas, angustias y temores? Los hombres nos liberamos de unas esclavitudes y caemos en otras. La verdadera libertad es liberarse de sí mismo. Hasta que el hombre no consiga trascender las limitaciones de su mente no habrá emancipación ni libertad.

Es cierto que hay que reformar y perfeccionar lo externo. No es menos cierto que hay que someter y controlar lo interno. Algunos dicen: "En una sociedad libre y justa siempre reinaría la paz y la felicidad". Tal vez, pero una sociedad nunca será justa mientras no lo sean los hombres que la formen. Y la justicia del hombre no se consigue legislando, sino purificando el corazón. Del mismo modo, una sociedad nunca será libre mientras que los individuos que la componen sean esclavos de su ambición y sus pasiones. Si queremos una sociedad justa, formemos hombres justos. Si queremos una humanidad en paz, hagamos que la paz reine en el corazón de cada hombre. Si queremos un mundo libre, liberémonos de nuestros deseos egoístas y de nuestras pasiones incontroladas. Si queremos reformar la sociedad, reformémonos a nosotros mismos. La sociedad quedará automáticamente reformada.

Uno puede haber conseguido todas las licencias del mundo, pero seguirá prisionero de su propio cuerpo. Y además embutido en el rígido corsé de los hábitos. Y maniatado por sus apetencias y necesidades. Y vigilado por su eterno guardián: el ego. En estas circunstancias, ¿puede considerarse libre un hombre porque puede gritar?

Vivir es caminar hacia la libertad. La vida es una oportunidad que se nos da para liberarnos de nuestras miserias. Es preciso emplearse cuerdamente y no gastar la energía en salvas. Uno debiera practicar con perseverancia, con fe y con ilusión, preparándose con paciencia, no para ganar las pequeñas batallas de las libertades, sino para ganar la guerra de la auténtica liberación.

Aforismos.

· Amor, Sabiduría, Libertad, en esencia, son una o la misma cosa.
· Puedes llagar a la Libertad a través del Amor.
· El Amor necesita de la Sabiduría y va unido a ella.
· La Sabiduría necesita del Amor y va unida a él.
· Puedes llegar a la Libertad a través de la Sabiduría.
· La Libertad total es el reto esencial del hombre.
· La Sabiduría no es patrimonio de la razón.
· La Sabiduría lleva a la verdad.
· La verdad está más allá de las posibilidades de la mente.
· La Verdad es patrimonio del Espíritu, no del alma.
· No se puede transmitir la Verdad. La Verdad es vivencia.
· La Verdad no puede estar contenida en ninguna doctrina, en ninguna filosofía. Ellas pueden indicar un camino, una verdad con minúscula, pero nada más.
· La Verdad, que es una y única puede manifestarse de muy diversos modos.
· Todas las llamadas Verdades son relativas.
· Nadie te puede liberar.
· Serás más y más libre cuanto más te alejes de tus múltiples ignorancias y de tus múltiples y sutiles egoísmos.
· Busca mucho más dentro de ti que fuera de ti aquello que te impide ser libre.
· Has de poseer una mente flexible si deseas ser más libre.
· La libertad consiste en hacer lo que se debe hacer, amorosamente.
· La verdadera libertad, como la verdadera sabiduría y el verdadero Amor son ecuménicos.
· No puede existir libertad si no amamos a todos y cada uno de los reinos de la naturaleza.
· Serás tanto más libre cuanto más desarrolles y reflexiones sobre los ideales de los demás.
· El mayor obstáculo en el camino hacia la libertad, eres tu mismo.
· Ninguna doctrina, ningún partido político, te puede liberar. Has de ser tu con tu trabajo personal constante quien te libere.
· Un hombre puede ser libre estando en la cárcel. Una persona puede ser el mayor de los esclavos estando en plena naturaleza.
· Conforme vayas ganando en luz verás que cuanto más brillante es la luz, más sombras proyecta y de mayor intensidad.


Fuente: http://www.proyectopv.org


El pensamiento

Si, de pronto, alguien nos preguntara: “¿Qué es lo real?”, primero nos sentiríamos un tanto perplejos; después, le mostraríamos con total seguridad lo que tuviéramos a mano a modo de contestación. Pero la pregunta va más allá de nuestra visión natural, es una pregunta que requiere algún sentido perceptivo más de los cinco que siempre hemos considerado.

La realidad debe ser algo que subyace y da sentido a lo real. Está debajo de las cosas, siendo ellas, pero sin reducirse a ellas. La realidad aparente se nos aparece primeramente como lo más próximo a nosotros. Lo que esta lejano se hace real cuando se acerca y se convierte, de alguna manera, en cotidiano. Quizá sea ésta la primera experiencia que tenemos de la realidad como las cosas que nos rodean. Un numerosísimo grupo de personas creen hasta el final de sus días que esa es la única realidad.

Hay un segundo momento en el que captamos a los otros como presencias en persona. Sucede así cuando el otro se desliza en mi mundo y me mira: ¿Qué es ese objeto inquietante en virtud del cual yo cobro otra dimensión diferente ante mí mismo, de tal manera que “me veo porque me ve”?” (Sartre)

¿Cuál es la razón por la que los seres humanos nos hacemos este tipo de preguntas sobre la realidad? ¿No es suficiente con lo que se llama la visión natural del mundo? ¿La realidad es algo en sí misma o sólo nuestra percepción?

Puede que todo provenga de la interna búsqueda de la verdad. Pero, no hay un sendero hacia la verdad, ella debe llegar a uno. No hay dos verdades. La verdad no es del pasado ni del presente, es intemporal; y el hombre que se acoge a cualquier doctrina y cita la verdad de Buda, de Mahoma, o de Cristo, o aquel que comulga y se identifica sin una búsqueda interior propia con los escritos de esta página, no encontrará la verdad. La repetición es una mentira.

El ser humano no puede acercarse a la verdad a través de ninguna organización, ningún credo, sacerdote, o ritual, ni a través de alguna técnica filosófica. Tiene que encontrarla a través del espejo de las relaciones, a través de los contenidos de su propia mente, de la observación, y no a través del análisis intelectual o la disección introspectiva. El hombre ha construido en sí mismo imágenes (religiosas, políticas, personales) como una valla de seguridad. Estas se manifiestan como símbolos, ideas, creencias. La carga de estas imágenes domina el pensamiento del hombre, sus relaciones y su vida diaria. Estas imágenes son la causa de nuestros problemas pues dividen a los seres humanos.

La verdad no puede ser acumulada. Lo que se acumula es siempre destruido; se marchita. La verdad no puede marchitarse jamás, porque sólo podemos dar con ella de instante en instante, en cada pensamiento, en cada relación, en cada palabra, en cada gesto, en una sonrisa, en las lágrimas. La verdad no tiene morada fija, la verdad no es continua, no tiene lugar permanente. Es siempre nueva; por lo tanto es intemporal. Lo que fue verdad ayer no es verdad hoy, lo que es verdad hoy no será verdad mañana. La verdad está en enfrentarse de un modo nuevo a la vida. ¿Puede la verdad ser hallada en un medio particular, en un clima especial, entre determinadas personas? ¿Está aquí y no allá? ¿Es tal persona la que nos guía hacia la verdad, y no otra? ¿Existe, acaso, guía alguno? Cuando la verdad es buscada, lo que encontramos sólo puede provenir de la ignorancia, porque la búsqueda misma nace de la ignorancia.

Conoce la verdad sólo aquel que no busca, que no lucha, que no trata de obtener un resultado. No se puede buscar una verdad absoluta, ya que la verdad no tiene continuidad. Uno no puede buscar la realidad, “uno” debe cesar para que la realidad sea.

Fuente: http://www.proyectopv.org


La sabiduría.

La gran protagonista de la evolución es la experiencia. A través de ella las especies aprenden, desarrollan el instinto y avanzan.

El hombre posee una cualidad única que le aventaja sobre las demás criaturas: el lenguaje -hablado y escrito- que le permite transmitir sus experiencias y recibir información de otros.

El cerebro humano ha desarrollado mecanismos capaces de procesar, memorizar y reproducir información. Esta habilidad ha contribuido grandemente a la evolución de nuestra raza y ha acelerado el sistema de aprendizaje, pero...

Sólo se sabe lo que se experimenta. La información no es más que un sistema de referencias que sólo puede resultar de gran ayuda en el análisis y asimilación de nuestras propias vivencias, pero que no es, en sí mismo, una fuente de sabiduría.

Esto parece ignorarlo el sistema de educación occidental que atesta de información al individuo y sólo considera aventajado a quien es capaz de almacenar y reproducir más datos. Corremos el riesgo de descuidar el cultivo de las facultades superiores de la mente, al potenciar excesivamente los mecanismos automáticos cerebrales que realizan funciones semejantes a las de los procesadores.

Por otra parte, aceptar como verdad última la información recibida es el paso definitivo para la robotización del ser humano. Y no deja de ser irónico que esto ocurra bajo el señuelo de la libertad. El mundo está plagado de ingenuos que creen que nadan en un océano de libertad sólo porque se les otorga el derecho a tomar pequeñas opciones, mientras se les condiciona culturalmente desde la infancia por medio de la información.

La información es útil cuando el individuo puede filtrarla con ayuda de la discriminación y metabolizarla con la propia experiencia. En todos los demás casos constituye una programación, un lavado de cerebro. La persona informada, como las computadoras de la quinta generación, parece muy inteligente, pero no lo es. En cambio, sí resulta útil al cumplir fielmente las funciones para las que ha sido programada.

Mientras no haya una individualidad soberana que utilice inteligentemente la información en lugar de mimetizarse con ella, el hombre no será libre por más que muchos proclamen la libertad como bandera. Creérselo forma parte del programa.

Hay campos en los que la información transmite el conocimiento práctico acumulado por la especie y es extraordinariamente útil. Pero hay otros, que la mente tiende a aceptar con la misma reverencia casi religiosa, en los que la información no es más que la interpretación subjetiva de la experiencia de otra persona. Aquí es donde la discriminación ha de intervenir de manera implacable.

La sabiduría es la esencia que las facultades superiores de la mente liban en cada experiencia, mientras que la información es el relato de esa vivencia. Sin experiencia no hay auténtico conocimiento, y sin éste no hay libertad posible.

Aforismos.

· La verdadera sabiduría consiste en unir lo que es bueno con lo que es mejor. En separar lo que es bueno de lo que es malo, pero sabiendo que el mal siempre tiene dos caras.

· El sabio no ignora que cualquier parte del Universo, por infinitesimal que sea, sabe todo lo que ocurre en el resto del Universo, y que todo el resto del Universo sabe lo que ocurre allí.

· Sabe el sabio que es fácil imponer la ley por la fuerza. Y que es difícil propagarla con el ejemplo.

· La meditación profunda, la plegaria espontánea, el reposo solitario, la alimentación sencilla y el movimiento mesurado, mantienen el espíritu, el alma y el cuerpo del sabio.

· Aquel que reconoce su ignorancia, su impotencia y sus faltas, está empezando a caminar por el sendero de la sabiduría.

· Es sabio aquel que llega a ser lo que Es.

· El sabio ilumina y vivifica todo lo que se le acerca.

· El sabio muere a sí mismo y nace en el creador. Muy pocos conocen esto.

· Sabe el sabio que uno puede entenderse con los demás sin hablar. Y que podemos perder a nuestro mejor amigo pronunciando una sola palabra.

· Sabe el sabio que el mundo actual ni es bueno ni malo, ni real ni ilusorio. Sabe que está formado por una porción de luz divina fraccionada al infinito en las tinieblas del No-Ser.

· Sabe el sabio que lo que es muy complicado -como muchas doctrinas o filosofías- esconde casi siempre la mentira. Lo que parece muy sencillo, encierra a menudo una verdad sublime.

· Sólo aquel que ha recorrido la senda de la sabiduría puede indicar el camino, pero son pocos los que le escuchan y le creen.

· La humildad y el amor son el adorno de la sabiduría.

· Ninguna religión -esto lo sabe muy bien el sabio- tiene el monopolio del Creador, ya que él es Único y ellas son diversas. Sabe el sabio que la esencia de todas es la misma, cuando ellas enseñan el Amor y viven el Amor, pues de lo contrario no son sino cuentos.


Fuente: http://www.proyectopv.org

miércoles, 13 de febrero de 2013

El cielo o el infierno

Te hablé ya de ese laberinto que los hombres construyen en su mente y de los miedos con los que combaten mientras lo recorren. También nombré al sufrimiento y a la ilusión de poseer.

Sin embargo, conozco personas a quienes estos discursos les sonarán extraños, no relacionan el camino andado con el lugar donde apoyan sus pies, su presente con su pasado. No obstante sufren y aunque te acerques amistoso rechazarán tu mano ya que aún ese sufrir lo organizan en nombre de su privada felicidad.

A una persona así le puedes pedir que abandone todo. Y lo hará, por cierto. Dejará su mundo atrás, abrazará ésta o aquella causa, buscará refugio en una isla desierta, renegará de su padre y de su madre, de su religión o de su sexo.

En fin, abandonará todo, menos su particular sufrimiento porque en el fondo ama su manera de hacerse daño ya que allí encuentra un personal sabor, un color que reconoce como propio un espejo donde se identifica y se afirma.

Piensa: hasta el suicida ata la cuerda al árbol en nombre de su singular modo de ser feliz.

Te aseguro que este modelo quién más, quien menos lo padecen todos los caminantes. Y a veces lo llaman infierno.

El infierno lo creamos nosotros mismos y por momentos hasta dejamos que el fuego que inventamos nos consuma. En vez de mirar todo lo bueno que la vida nos da, parece que nos gustara detenernos en lo malo y maximizarlo. Y no nos
damos cuenta que poco a poco nuestra vida pasa de ser un cielo a ser un infierno... El tan temido, el tan criticado y minuto a minuto nos dejamos envolver por sus llamas enormes y entonces nada es claro, todo es desagradable y pisamos cenizas: Nuestras propias cenizas, nuestro pasado, nuestro presente, y hasta nuestro futuro lo hacemos arder y dejamos que el fuego crezca.

Cuando notamos que el fuego empieza a encenderse tenemos que tratar por todos los medios de buscar ayuda. Si no está en nosotros, buscarla afuera, siempre encontraremos a alguna persona que apague esa pequeña hoguera. Pero miremos bien hacia dónde vamos, no nos llegue a pasar que equivoquemos el camino y en llamas encontremos a alguien que esté como nosotros y en vez de apagar el fuego o aquietarlo, sople y nos encienda más.

Si elegimos el infierno debo decirles que ésta no es la mejor manera de llamar la atención. En el lamento constante por aquello que nos ocurrió no vamos a encontrar la salida real, la que nos ayude a crecer, a sentir y a volver a empezar. Al contrario la mayoría huye del infierno porque, si bien, todos en un momento u otro de nuestra vida solemos estar en él, es mucho más admirable aquel ser que logra detenerse, apagar las llamas, curar las heridas y que busca ayuda a aquél que huye, que culpa, que se siente una víctima y que por sobre todo, impide que otros le muestren el camino para que pueda tocar cielo alejándose para siempre de ese infierno.

El cielo o el infierno:

La elección es tuya.

Mario Corradini


martes, 12 de febrero de 2013

Deseos o buenos propósitos: como cumplirlos

Nuestros deseos ¿en qué quedan?

Desembarcamos de unos días donde he escuchado hablar mucho a mi alrededor de deseos, nuevos proyectos, objetivos, a nivel general o yo mismo, que he podido enunciar, y hacer una reflexión (que no un manual de cumplimiento) sobre los mismos.

Cuando conecto con esos deseos, lo hago con lo que quiero incorporar en mi vida, mejorar lo que ya dispongo, dándome un significado vital. La buena intención se presupone, aunque no es suficiente, como una y otra vez me demuestra la experiencia: de la formulación de algo que el 31 de Diciembre emerge en forma de deseo, y el 9 de Enero no queda ni rastro.

¿En cuántas ocasiones me he propuesto aprender inglés, aparcar el hábito del tabaco, cambiar de trabajo, mejorar la relación con mi pareja, los recursos materiales, ir a un gimnasio...?

¿Cómo ayudar a que se realicen?

Una buena parte de los motivos por los que el "9 de Enero" no queda ni rastro de lo que unos pocos días yo esbozo como un aliciente vital es que en el planteamiento hay muchas cosas que no tengo en cuenta, con lo que puedo adiestrarme en el ejercicio de habilidades que hagan mucho más posible que aquello que me he propuesto se materialice.

Lo que me propongo puedo hacerlo desde una afirmación en positivo, si mi deseo es "no pensar en elefantes azules", lo primero en lo que pienso es en aquello precisamente en lo que no quiero pensar. ¿En qué quiero pensar?, pudiéndolo formular desde: "quiero pensar en jirafas".

Deben de ser deseos coherentes y factibles

Analizar, ¿es impuesto o es algo que nace de mi?, ¿qué conseguiré con el deseo?, ¿cómo me voy a sentir cuando lo haga?, ¿qué significa eso para mí, que significado le doy?. Si la respuesta a estas preguntas tiene congruencia entre ellas, es un planteamiento que parece razonable, en caso de no ser así, puedo prestar atención, tenerlo presente y quizás encuentre la misma en los siguientes planteamientos.

Para que un deseo se materialice hay que hacer cosas, llevarlas al mundo. Si quiero ir a un gimnasio, habré de trasladarlo en hechos: buscar uno, informarme de lo que para mi es importante: tipo de instalaciones, precio, qué actividades encontraré, horarios... y con lo que voy cumpliendo; más y más, me va acercando a mi deseo: ir al gimnasio.
Analizando los pros y los contras

En la medida que me acerco a la materialización de los deseos más cerca me sitúo de los beneficios, aunque también, de las cosas que abandono y de las pérdidas que en el cumplimiento del deseo pueden aparecer, ¿las estoy contemplando?, ¿tengo todo esto en cuenta?...

Si quiero ir al gimnasio, ¿qué cosas significativas para mí obtendré?, también ¿de qué cosas habré de prescindir?, ¿estoy dispuesto a hacerlo?, ¿cómo puedo ir compaginando ambas cosas?. Como puedo comprobar, cuando muevo una pieza del puzzle, afecta al resto; y todo esto se puede evaluar, y tener en cuenta.

¡Este año…sí!

En la medida en que identifico qué cosas hago en mi vida, cómo organizo lo que hago y porqué lo estoy gestionando de esa forma, me estoy abriendo y posibilitando la mejora en la consecución y en la realización de las mismas.

A nada que he entrado a tratar el tema, han surgido muchas distinciones muy útiles que por lo general, no tengo en cuenta, y pareciera que el cumplimiento de un deseo es atribuible a otro tipo de pseudos explicaciones, en forma de "yo soy así, soy un inconstante, este año será el de mis desgracias, nunca llego a ninguna parte..."

Todas las distinciones antes aludidas puedo estructurarlas y hacerlas mucho más manejables y experimentarlas, que sólo quedarme con la parte de comprensión intelectual. Todo saber teórico, hay que llevarlo a la práctica para que pueda integrarse; aunque antes habré de investigar, y en la medida que más profundamente lo haga con una metodología adecuada, más estoy garantizado que lo que quiero, lo haga en la forma que diseño y por los motivos que quiero.

Manuel León López


lunes, 11 de febrero de 2013

Respiración Consciente


Primero te invito a que de forma consciente te des cuenta de tu respiración, es decir, trae por un momento tu atención a la respiración, parece insignificante pero no lo es; cuando respiras conscientemente estas realmente en momento presente. El proceso respiratorio es una parte esencial de la vida, ya que este provee de oxigeno al organismo, así mismo, es la actividad que realizamos con mayor frecuencia; según estudios, lo hacemos inconscientemente un promedio de 15 VECES POR MINUTO, es decir, 21.600 VECES AL DIA. ¿Sabias además que la primera actividad que hacemos al nacer es inhalar y lo ultimo que hacemos al morir expirar? Por tal importancia de la respiración esta se debe hacer de forma consciente, ya que, al tener una buena respiración son muchos los beneficios que a nivel físico, emocional, mental y espiritual obtienes al hacerlo correctamente. De forma consciente al realizar el proceso respiratorio,PROFUNDA Y PAUSADA, se puede llegar a no tener estrés, ni preocupaciones, mejorar la salud, entre otras; ¿qué mejor a TRANQUILIDAD y RELAJACIÓN?

Es momento entonces de aprender a respirar de forma correcta y consciente, hay unas técnicas que si las aprendes y las practicas, podrán ayudarte mejorar tu vida. Ahora bien, existe la practica “pranayama” que es la ciencia del control de la respiración; con la cual se consigue controlar el sistema nervioso, aportando mas oxigeno a la sangre, llegando así al cerebro; al igual que el “PRANA”, energía vital y energía cósmica, llegando a controlar la mente. Gracias a estos ejercicios aquietaras la mente, por lo cual tendrás gran claridad mental y físicamente tu cuerpo estará revitalizado. Muchas personas respiran incorrectamente sin darse cuenta que esto tiene influencia en la vida que llevan, ya que esta es la FUENTE DEL PODER DEL SER. ¿quieres buena salud y bienestar general? ¿claridad en tus pensamientos? ¿estabilidad emocional? ¿armonía? ¿tranquilidad? Si tu respuesta ha sido “SI” a todas las preguntas o la mayoría de ellas, llego el momento, hoy y ahora.


NAMASTE

Por: Maria Camila Caicedo


A CONTINUACIÓN EN EL VÍDEO PODRÁN ENCONTRAR INSTRUCCIONES DE 2 DE LAS 8 TÉCNICAS DE RESPIRACIÓN PRANAYAMA QUE CAMBIARAN SU VIDA