lunes, 3 de junio de 2013

Valor

La semilla no puede saber qué va a suceder,
la semilla nunca ha conocido la flor.
Y la semilla no puede siquiera creer que tiene el potencial
de convertirse en una hermosa flor.
El camino es largo, y siempre es más seguro no recorrer
ese camino porque el trayecto es desconocido,
nada está garantizado.
Nada puede ser garantizado.
Mil y uno son los riesgos del camino, son muchos los escollos
y la semilla está segura, escondida dentro de una dura coraza.
Pero la semilla lo intenta, hace un esfuerzo,
tira la dura concha que es su propia seguridad
y comienza a moverse.
Inmediatamente la lucha comienza: la lucha con la tierra,
con las piedras, con las rocas.
Y la semilla era muy dura y el brote será muy, muy suave
y los peligros serán muchos.
No había peligro para la semilla, la semilla podía haber
sobrevivido por milenios, pero para el brote
los peligros son muchos.
Pero el retoño emprende hacia lo desconocido, hacia el sol,
hacia la fuente de luz, sin saber dónde, sin saber por qué.
Enorme es la cruz que ha de cargarse, pero la semilla posee
un sueño y la semilla se mueve.
El mismo camino es para el hombre. Es arduo.
Mucho valor se necesitará.
Cuando nos enfrentamos a una situación muy dificil,
tenemos que elegir:
Podemos ya sea tener resentimientos y tratar de encontrar algo
o a alguien a quien culpar de las dificultades,
o podemos encarar el reto y crecer.
La flor nos muestra el camino, cómo su pasión por la vida
la guía fuera de la oscuridad y hacia la luz.
No tiene caso pelear en contra de los retos de la vida,
o tratar de evitarlos o negarlos.
Ellos están ahí, y si la semilla va a convertirse en flor,
tenemos que atravesarlos.
Ten el suficiente valor para convertirte
en la flor que has de ser.

Osho


domingo, 2 de junio de 2013

Este mes no olvides

1. Ejercer tu voluntad
Cuando te encuentres involucrado en un comportamiento que no te reporta ningún beneficio y que solamente te desgasta y consume energía, recuerda que puedes elegir dejar de hacerlo.

Pregúntate: ¿Por qué estoy haciendo esto?, ¿a quién beneficio con esta actitud? Seguramente descubrirás que puedes cambiar de actitud y dejar de repetir ese hábito o esa actuación que te causa tanto daño.

2. Bajarle la velocidad a tus días
Proponte hacer las cosas con más calma y atención. Reduce tu lista de tareas pendientes y ajústala en relación a la prioridad que tiene cada una, a tu capacidad para cumplir con ellas. Vive cada día como si fuese el último, el más importante y el más especial, tomando y resaltando lo mejor de cada momento. Bajar la velocidad te permitirá observar lo que sucede a tu alrededor con más detalle.

3. Evitar pensar en lo que pudiste hacer
Lo primero que viene a nuestra mente después de cometer un error es todo lo que hubiéramos podido hacer para evitarlo. A veces te quedas ahí, dándole vueltas a todas las posibilidades, sintiéndote más culpable o buscando al culpable en otros, como si de esa manera pudiera borrarse todo lo sucedido. Ya sucedió y lo único que puedes hacer es aceptarlo. Pregúntate qué puedes hacer para solucionarlo de la manera más eficiente... ¡Y hazlo!

4. Mantenerte optimista
No te dejes desanimar, no permitas que los comentarios negativos o el comportamiento indolente, mediocre o irresponsable que tienen otras personas, te contagie y apague tus ganas y tu determinación de vivir cada día con alegría, esperanza y el deseo de compartir lo mejor de ti.

5. Canalizar las emociones negativas
Las emociones negativas se contagian fácilmente, por eso es importante que pongas un poco de distancia entre tú y las personas negativas y pesimistas que te rodean. Busca la relación con personas optimistas y entusiastas que puedan influir positivamente en tu estado de ánimo y aprende a salir de cualquier estado emocional negativo rápidamente. Recuerda que todo pasa.

6. Recuperar el sentido del humor
Vence la rigidez de tu pensamiento, aflójate un poco mentalmente y aprende a reír con espontaneidad. Es muy importante reír con ganas, pues nos ayuda a sanar emocionalmente, a liberar las tensiones y nos conecta con nuestro niño interior. Poder reírnos, inclusive hasta de las cosas que nos suceden a nosotros mismos, en muchos casos, es señal de madurez espiritual.

Maytte Sepulveda 

viernes, 31 de mayo de 2013

Pepitas de oro

Mira sólo a los animales, los pájaros,
nadie está preocupado,
nadie está triste ni frustrado.

No ves un búfalo con ataques de ira.
Está perfectamente a gusto masticando el pasto,
igual que todos los días…
¡Parece casi un iluminado!

No tiene tensiones,
está en una tremenda armonía con la naturaleza,
consigo mismo y con todo tal como es.

Los búfalos no hacen partidos
para revolucionar el mundo;
para convertir a los búfalos en súper búfalos;
para hacer a los búfalos religiosos y virtuosos.

Ningún animal está interesado en las ideas humanas.
Y todos ellos deben estar riendo.
¿Qué es lo que te ha sucedido?
¿Por qué no puedes ser simplemente tú mismo cómo eres?
¿Cuál es la necesidad de ser otro?

Así es que lo primero es
la aceptación de ti mismo.
En lugar de juzgarte,
empieza a celebrarte con todas tus imperfecciones,
tus fragilidades, errores, fallas.

No te pidas ser perfecto.
Eso es simplemente pedir lo imposible
que te hará sentir frustrado.
Después de todo, eres un ser humano.

Osho

jueves, 30 de mayo de 2013

El mensaje de los sabios

Reflexiona.
Usa sabiamente tu inteligencia.
Busca lo que no está a simple vista.
Insiste en descubrir los misterios.
Analiza para que entiendas.
Sintetiza para que comprendas.
El cuerpo toma los nutrientes y el resto lo desecha.
Haz lo mismo desde tu consciencia.

Reflexiona.
Usa ese recurso poderoso.
Filtra para que no tragues piedras.
Distingue lo esencial de lo trivial.
Lo valioso de lo inútil.
Lo transitorio de lo eterno.
Lo trascendental de lo mundano.
No llenes tu cabeza con basura.

Reflexiona.
Que el azar no controle tu destino.
Las obras más valiosas no se deben a la suerte.
Provienen de inteligencia, consciencia y trabajo.
Cuando uses tu discernimiento, deja espacio para la intuición.
La reflexión es el contrapeso de las emociones.
La manilla que regula el flujo intenso.
La base del cálculo y de la prudencia.
Una condición para la convivencia.
Un ejemplo vivo de la evolución humana.
Nuestra oportunidad sobre las bestias.

Reflexiona.

Renny Yagosesky


martes, 28 de mayo de 2013

Buenas noches

Gracias por compartir las publicaciones de hoy, que Dios los bendiga. Les mando un abrazo de oso desde la Ciudad de México. Atte. José Luis


viernes, 24 de mayo de 2013

Con los ojos del alma

Los ojos del alma no son más que aquellos,
que usamos cuando hablamos con el corazón ciego
y cuando perdidos por ese amor sereno se nos brota,
un te quiero de nuestros labios sinceros.

Es también cuando confiamos más allá de la verdad
y cuando no nos importa la realidad,
pues cuando miramos con el alma,
es cuando parecemos vivir en otro lugar.

Es bonito mirar con los ojos del alma,
pues al hacerlo, no miramos defectos, sino bellas cualidades.

No buscamos mentir sino decir inmensas verdades,
no buscamos lastimar sino dar un consejo,
no reprochamos pero nos aceptamos tal y como somos,
porque simplemente vivimos, soñamos y amamos.

Mirar con el alma es volver a ser niño,
crecer libres y a la vez felices…

Sentirnos cuando nuestro corazón enamorado,
regala bellos suspiros
pues el amor es de ciegos que padecen de calma
y ciegos somos todos los que miramos con el Alma.


jueves, 23 de mayo de 2013

Experimentar con el silencio

Del mismo modo que los instrumentos científicos y tecnológicos
funcionan en base a la luz (electricidad), de forma análoga,
podemos experimentar en nuestro laboratorio interior en base
a la luz espiritual.
Disponemos de la luz del alma y la luz divina que podemos obtener
de nuestra conexión con la fuente, con el Alma Suprema.

Podemos experimentar con la luz de muchas maneras diferentes y darle
a esas experiencias una forma práctica.
Cuando experimentamos con el silencio y con las virtudes del alma,
lo primero que tenemos que revisar es la conexión, del mismo modo
que un instrumento científico o tecnológico no funcionará si no está
conectado a la red eléctrica. Necesitamos revisar si estamos conectados
con el poder del alma y con la fuente suprema.

Si la conexión está forjada, será fácil tener éxito en nuestros
experimentos. Por ejemplo, podemos experimentar en nosotros mismos
con algún poder o virtud, y como consecuencia de experimentar
en nuestro ser, al entrar en conexión y relación con los demás,
ellos también se verán beneficiados por nuestros experimentos.

Supongamos que experimentamos con el poder de tolerar.
En el día a día, al entrar en relación con los demás,
las pruebas vendrán.
Al experimentar con el poder de la tolerancia, no sólo nosotros
mismos nos sentiremos protegidos de las influencias externas
sino que el alma que está enfrente de nosotros como instrumento
para hacer que nuestra tolerancia fluctúe también estará protegida.
Evitaremos la pérdida y el conflicto para ambos. Ahorraremos tiempo
y energía, y por tanto experimentaremos éxito.

El fruto del éxito en nuestro laboratorio es el incremento del entusiasmo
y la motivación por experimentar. Del mismo modo, podremos experimentar
con los diferentes poderes y virtudes del alma: los poderes de discernir,
de afrontar, de amoldarse, de la introversión, de empaquetar
todos los pensamientos de la mente y estar presente…
éstos son algunos experimentos que pueden ofrecernos logros
prácticos y elevados.

Todo lo que necesitamos es asegurarnos de que nuestra meditación
es efectiva en conectarnos con la luz del alma y la luz de Dios
y después, con determinación y coraje, el éxito está garantizado.

Brahma Kumaris