sábado, 13 de julio de 2013

El poder de la intención (parte II)

¡Decida ser feliz!

Es hora de experimentar las actividades de su vida con una intención positiva,
para ver cada parte de su realidad con gratitud y confianza,
en vez de la preocupación constante que abruma a tanta gente.
Cuando el miedo y la ansiedad se convierten en sus emociones dominantes,
su energía impregna sus motivaciones.
Eso es qué sucede cuando usted está pensando siempre cosas
como que pasa si no puedo pagar las cuentas?
¿Qué pasa si no hago la venta? ¡Odio mi trabajo! ¡Soy un fracaso!
En un cierto plazo, éstos y otros pensamientos negativos
se convertirán realmente en sus expectativas.

Usted ha oído hablar probablemente de las “profecías auto satisfactorias.”
Bien, créalo o no, esta frase es una verdad científica.
El foco de su energía emocional puede transformar realmente el miedo
de un cierto problema futuro en un plan subconsciente
para hacer ese problema una realidad.
¡Usted puede pensar que su meta es abundancia,
pero si usted vive en el terror a la pobreza,
este mismo miedo se convierte en su intención!
Cuanto más usted tema ser pobre,
más su vibración negativa aleja la abundancia.

Ésta es la energía dinámica Paradójica;
usted debe cambiar de la desesperación a la determinación.
Usted debe trabajar en sus metas, y proponerse confiar; vivir feliz ahora.
Si usted está escardando en el jardín o está haciendo el lavadero,
salga de su negatividad y vea el potencial de alegría en cada tarea.
Esto es especialmente verdad en la búsqueda de sus sueños.
Su intención para la abundancia o cualquier otra cosa debe ser pura,
nunca conducida por el miedo.
La gente a menudo me pregunta cómo mantener un enfoque fuerte
en sus deseos sin caer en este hoyo emocional.
Piense en la diferencia de energía entre la desesperación y la determinación,
el primero es una necesidad basada en el miedo de sus resultados deseados.
El último, por otra parte, es la intención de tomar la acción pacífica
pero persistente en la dirección de sus sueños,
apuntando siempre en crear felicidad incluso antes de lograrlos.

Estas experiencias son polos separados.
Usted puede sentir una vibración diferente aún con el puro hecho
de pronunciar las palabras desesperación y determinación.
Cambie su intención de la angustia hacia una intención
más determinada liberando sus miedos al resultado.
Cuando usted está desesperado,
usted ha dado demasiada energía al resultado.
Pero usted puede tomar las riendas
y controlar volviendo a una intención pura.
Para calcular qué clase de acercamiento usted está tomando,
mire en estas declaraciones
para ver qué grupo representa su energía:

Intenciones desesperadas

. Mi meta (trabajo, dinero, relación, etc.) es lo que realmente me hará feliz.
. Sé que este logro me hará un éxito.
. Alcanzar mi deseo me dará la sensación deseada.
. Solamente avanzo me siento sano y seguro.
. Tengo que apresurarme para hacer que esto suceda.
No puedo parar de trabajar en esto hasta que todo esté bien.

Intenciones determinadas

. Yo tengo el poder para hacerme feliz.
. Puedo alcanzar mis metas más adelante y todavía sentirme exitoso hoy.
. Puedo elegir aceptarme ahora.
. Tengo la energía de sentirme a salvo y seguro en el momento actual.
. Tengo la energía de crear estas emociones
y experiencias positivas ahora mismo.
. Puedo elegir confianza enseguida y dejar ir el miedo.

Conforme usted lee las declaraciones,
usted puede sentir la diversas energía que cada sistema produce.
Liberando los temores, ataduras emocionales a sus metas
será una parte crucial para cambiar a una vibración más pacífica,
más receptiva.
Una consciencia positiva y un propósito optimista
y confiado crearán la resonancia magnética que atraen sus deseos.
Usted debe dejar ir la necesidad de su meta
para magnetizarla más rápidamente.
Esto se alcanza cuando usted abraza
sus intenciones emocionales para la felicidad, el éxito,
y la aceptación en el momento actual.

Nunca se obsesione por con una sola manera
de alcanzar sus sueños emocionales,
abrase a todas las opciones que pueden estar disponibles
para crear esas sensaciones ahora.
Cuando usted está ansioso por conseguir una meta específica,
visualice el resultado que usted desea con entusiasmo y optimismo.
Entonces afirme: estoy atrayendo esto o algo mejor a mi vida ahora mismo.
¡Esto le despertará a las opciones abundantes en su búsqueda.
Entréguese y confíe en el resultado abierto de sus deseos.
No hay más energía magnética que la confianza y flexibilidad
y ninguna mejor manera de convertir sus intenciones en realidad.

Wayne Dyer

jueves, 11 de julio de 2013

Actitud positiva

Nuestras actitudes en todo lo que pensamos, decimos y hacemos, repercutirán siempre en nuestra actitud emotiva, por ende con quienes interactuamos.

Cuando un ganador comete un error, dice: "Yo me equivoqué", y aprende del error.
Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa".

Un ganador trabaja fuerte e inteligentemente, y aún así tiene más tiempo.
Un perdedor está siempre muy ocupado para hacer lo que es necesario.

Un ganador enfrenta, razona y supera el problema.
Un perdedor le da vueltas y nunca logra pasarlo.

Un ganador se compromete y actúa en consecuencia.
Un perdedor hace promesas pero no actúa y saca disculpas para no hacerlo

Un ganador dice ante una tarea concluida: "Soy bueno, pero puedo hacerlo muchísimo mejor".
Un perdedor dice: "Yo no soy tan malo como muchas otras personas".

Un ganador escucha, comprende y responde proactivamente.
Un perdedor sólo espera hasta que le toque su turno para hablar y es reactivo a lo que los demás dicen.

Un ganador respeta y escucha a todas las personas y aprende de ellas.
Un perdedor se resiente con los que saben más que él y trata de encontrarles sus defectos.

Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo.
Un perdedor no colabora y siempre dice: Yo estoy cumpliendo con mi trabajo.

Un ganador comparte este mensaje con sus amigos.
Un perdedor lo guarda sólo para sí mismo.

Desconozco a su autor


martes, 9 de julio de 2013

La necesidad de dar y recibir (V)

Cómo Aplicar la Ley del Dar

Pondré a funcionar la ley del dar
comprometiéndome a hacer lo siguiente:

1. Llevaré un regalo a cualquier lugar a donde vaya
y para cualquier persona con quien me encuentre.
Ese regalo puede ser un elogio, una flor o una oración.
Hoy les daré algo a todas las personas con quienes me encuentre,
para iniciar así el proceso de poner en circulación la alegría,
la riqueza y la prosperidad en mi vida y en la de los demás.

2. Hoy recibiré con gratitud todos los regalos que la vida me dé.
Recibiré los obsequios de la naturaleza:
la luz del sol y el canto de los pájaros,
los aguaceros de primavera o las primeras nevadas del invierno.
También estaré abierto a recibir de los demás,
ya sea un regalo material, un elogio o una oración.

3. Me comprometeré a mantener en circulación la abundancia,
dando y recibiendo los dones más preciados de la vida:
cariño, afecto, aprecio y amor.
Cada vez que me encuentre con alguien,
le desearé en silencio felicidad, alegría y bienestar.

Deepak Chopra


La necesidad de dar y recibir (IV)

Dar en la Vida Diaria

La mejor manera de poner a funcionar la ley del dar
–de iniciar todo el proceso de circulación-
es tomando la decisión
de que cada vez que entremos en contacto con una persona,
le daremos algo.
No es necesario que sean cosas materiales;
podría ser una flor, un cumplido o una oración.
En realidad, las formas más poderosas de dar no son materiales.

Obsequios como interesarse, prestar atención, dar afecto,
aprecio y amor son algunos de los más preciados
que se pueden dar, y no cuestan nada.
Cuando nos encontremos con alguien,
enviémosle en silencio un buen deseo por su felicidad,
alegría y bienestar.
Esta forma de generosidad silenciosa es muy poderosa.

Una de las cosas que me enseñaron cuando era niño,
y que también les he enseñado a mis hijos,
es nunca visitar a alguien sin llevarle algo;
no visitemos nunca a nadie sin llevarle un regalo.
Sin embargo, uno podría preguntarse:
“¿Cómo puedo hacerles regalos a los demás
si ahora ni siquiera tengo suficiente para mí?”
Podemos regalar una flor, una sola flor.
Podemos llevar una nota o una tarjeta
que exprese algo sobre nuestros sentimientos
hacia la persona a quien visitamos.
Podemos llevar un elogio. Podemos llevar una oración.
Tomemos la decisión de dar en todo lugar a donde vayamos,
y a quien quiera que veamos.
Mientras estemos dando, estaremos recibiendo.
Cuanto más demos, más confianza tendremos
en los efectos milagrosos de esta ley.
Y a medida que recibamos más,
también aumentará nuestra capacidad de dar.
Nuestra verdadera naturaleza es de prosperidad y abundancia;
somos naturalmente prósperos,
porque la naturaleza satisface todas las necesidades y deseos.
No nos falta nada, porque nuestra naturaleza esencial
es la potencialidad pura, las posibilidades infinitas.
Por consiguiente, debemos saber que ya somos
intrínsecamente ricos, independiente
de cuánto dinero tengamos, porque la fuente de toda riqueza
es el campo de la potencialidad pura,
es la conciencia que sabe cómo satisfacer cada necesidad,
incluidos la alegría, el amor, la risa, la paz,
la armonía y el conocimiento.
Si vamos en pos de estas cosas primero
–no solamente para nosotros mismos, sino para los demás-,
todo el resto nos llegará espontáneamente.

Deepak Chopra


La necesidad de dar y recibir (III)

La Magia de la Intención

Al dar y al recibir, lo más importante es la intención.
La intención debe ser siempre crear felicidad
para quien da y para quien recibe,
porque la felicidad sostiene y sustenta la vida y,
por lo tanto, genera abundancia.

La retribución es directamente proporcional a lo que se da,
cuando el acto es incondicional y sale del corazón.
Por eso, el acto de dar debe ser alegre;
la actitud mental debe ser tal que se sienta alegría
en el acto mismo de dar.
De esa manera, la energía que hay en el acto de dar
aumenta muchas veces más.
En realidad, practicar la ley del dar es muy sencillo:
si deseamos alegría, demos alegría a otros;
si deseamos amor, aprendamos a dar amor;
si deseamos atención y aprecio,
aprendamos a prestar atención y a apreciar a los demás;
si deseamos riqueza material,
ayudemos a otros a conseguir esa riqueza.
Es decir, la manera más fácil de obtener
lo que deseamos es ayudar a los demás
a conseguir lo que ellos desean.
Este principio funciona igualmente bien para las personas,
las empresas, las sociedades y las naciones.
Si deseamos recibir el beneficio
de todas las cosas buenas de la vida,
aprendamos a desearle en silencio
a todo el mundo las cosas buenas de la vida.
Incluso, la sola idea de dar,
el simple deseo o una sencilla oración
tienen el poder de afectar a los demás.
Esto se debe a que nuestro cuerpo,
reducido a su estado esencial,
es un haz individual de energía e información
en medio de un universo de energía e información.
Somos haces individuales de conciencia
en medio de un universo consciente.
La palabra “conciencia” implica mucho más
que energía e información –implica una energía
y una información que viven en forma de pensamiento.
Por lo tanto, somos haces de pensamiento
en medio de un universo pensante.
Y el pensamiento tiene el poder de transformar.
La vida es la danza eterna de la conciencia,
que se manifiesta como un intercambio dinámico
de impulsos de inteligencia
entre el microcosmos y el macrocosmos,
entre el cuerpo humano y el cuerpo universal,
entre la mente humana y la mente cósmica.

Cuando aprendemos a dar aquello que buscamos, activamos esa danza y su coreografía con un movimiento exquisito, enérgico y vital, que constituye el palpitar eterno de la vida.

Deepak Chopra


lunes, 8 de julio de 2013

La necesidad de dar y recibir (II)

La palabra “afluencia” viene de la raíz latina affluére
(es decir, “fluir hacia”), y significa “fluir en abundancia”.
El dinero realmente es un símbolo de la energía vital
que intercambiamos y de la energía vital que utilizamos
como consecuencia del servicio que le prestamos al universo.

Al dinero, también se le llama moneda “corriente”,
nombre que refleja igualmente la naturaleza fluida de la energía.
La palabra “corriente” viene del latín currére
que significa “correr” o “fluir”.
Por lo tanto, si impedimos la circulación del dinero
–si nuestra única intención es acapararlo y aferrarnos a él-,
impediremos también, que éste vuelva a circular en nuestra vida,
puesto que el dinero es energía vital.
Para que esa energía fluya constantemente hacia nosotros,
debemos mantenerla en circulación.
Al igual que un río, el dinero debe mantenerse en movimiento o,
de lo contrario, comienza a estancarse, a obstruir,
a sofocar y a estrangular su propia fuerza vital.
La circulación lo mantiene vivo y vital.
Toda relación es una relación de dar y recibir.
El dar engendra el recibir, y el recibir engendra el dar.
Lo que sube debe bajar; lo que se va debe volver.
En realidad, recibir es lo mismo que dar,
porque dar y recibir son aspectos diferentes
del flujo de la energía en el universo.
Y si detenemos el flujo desde alguno de los dos polos,
obstaculizamos la inteligencia de la naturaleza.
En toda semilla está la promesa de miles de bosques.
Pero la semilla no debe ser acaparada;
ella debe dar su inteligencia al suelo fértil.
A través de su acción de dar, su energía invisible
fluye para convertirse en una manifestación material.
Cuanto más demos, más recibiremos,
porque mantendremos la abundancia del universo
circulando en nuestra vida.
En realidad, todo lo que tiene valor en la vida
se multiplica únicamente cuando es dado.
Lo que no se multiplica a través del dar,
ni vale la pena darse, ni vale la pena recibirse.
Si al dar sentimos que hemos perdido algo,
el regalo no ha sido dado en realidad,
y entonces no generará abundancia.
Cuando damos a regañadientes,
no hay energía detrás de nuestro acto de dar.

Deepak Chopra


Tomando Impulso

Toma mi mano,
déjame ayudarte,
pero espera,
no soy muy fuerte,
así que toma impulso ,
para que el esfuerzo se
divida entre los dos.
A lo mejor mi mano,
nada más será una guía,
y el esfuerzo será nada más tuyo,
y lo único que necesitabas
era confianza para poder elevarte.

No titubees, mi mano sigue extendida,
sin condiciones ni requisitos ,
si la tomas, no estás adquiriendo
conmigo ningún compromiso
ni tampoco alguna deuda.

Quien diga que no ha necesitado
de una mano amiga para caminar
hacia adelante,
es que no ha recapacitado bien.

El afirmar que somos lo que somos
gracias solo a nuestro esfuerzo, es
una verdad a medias.

Porque el hombre siempre ha necesitado
un estímulo para mirar hacia arriba,
sólo que a veces nos concentramos tanto
en nuestra tarea,
que no le damos importancia
a las manos que se extendieron,
porque fueron tan rápidas,
que no se notaron.

Ojalá que eso haya sido,
y no nuestra ambición y egoísmo,
que nos cegó de tal manera,
que no nos permitió ver la
existencia de esas ayudas,
durante nuestras vidas.

Así que, tomemos un respiro
en nuestras actividades,
meditemos y exclamemos…

¡Benditas esas manos anónimas
que se tendieron para ayudarme
a llegar hasta donde estoy…!

Pero espera,
aun quedan planos más altos por subir,
pero no te preocupes…
aquí está mi mano extendida…
pero esta vez, sí te pediré algo…

¡Mira hacia abajo,
y si hay alguien que necesite una mano,
extiéndele la tuya, y…

¡Subiremos todos!

Sergio Pérez Castañeda