sábado, 13 de diciembre de 2014

Conviene ser un poco loco....

*Si en vez de llorar por lo que podría haber sido o por no poseer algo, te emocionas porque crees tener mucho.

*Si haces lo que tienes ganas de hacer, sin molestar a los demás, cuando y donde quieres.

*Si manifiestas tus objetivos, y no tienes secretos.

*Si intentas conseguir una sonrisa como respuesta cuando sabes que es casi imposible y lo logras.

*Si miras para atrás y podés seguir caminando para adelante sin arrepentirte de nada.

*Si eres capaz de cambiar por alguien a quien amas.

*Si no le temes a la muerte porque tienes pocas deudas afectivas y crees haberlo dado todo en vida.

*Si nunca crees merecer el perdón de nadie.

*Si te enfrentas a los problemas con una sonrisa y convencido en solucionarlos.

*Si le tienes tanto respeto a la palabra amor como a quien se lo dices.

*Si tienes dos millones de sueños y crees poder cumplirlos todos y cada uno de ellos.

*Si puedes discutir sin pelear y seguir con tus ideas.

*Si puedes vivir sin mirar la marca de tu ropa.

*Si vives mirando la luna y pensando, y nunca dejas de hacer lo que piensas.

*Si exprimes cada día haciendo lo que te gusta y disfrutándolo como si fuera el ultimo.

*Si aprecias la belleza de un paisaje, una flor o una mujer y no tienes más comentarios que expresiones

*Si nunca traicionas uno de tus principios.

*Si piensas que sólo con tus palabras eres capaz de ayudar a alguien...

Por eso, una dosis de locura en nuestras vidas, es más que necesaria, es vital para permitirnos ser...

Desconozco su autor


La vida de prisa

Nos acostumbramos a vivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor.

Y porque no tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera.

Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas.

Y porque no abrimos del todo las cortinas luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.

Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud.

Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde.

A tomar café corriendo porque estamos atrasados.

A leer el diario en el ómnibus porque no podemos perder tiempo.

A comer un sandwich porque no da tiempo para almorzar.

A salir del trabajo porque ya es la noche.

A dormir en el ómnibus porque estamos cansados.

A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.

Nos acostumbramos a esperar el día entero y oír en el teléfono: "hoy no puedo ir". "A ver cuando nos vemos" "La semana que viene nos juntamos".

A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.

A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos.

Si el cine está lleno nos sentamos en la primera fila y torcemos un poco el cuello.

Si el trabajo está complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana.

Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de lana, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado.

Nos acostumbramos a ahorrar vida. Que, de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir.

ALGUIEN DIJO: "LA MUERTE ESTA TAN SEGURA DE SU VICTORIA, QUE NOS DA TODA UNA VIDA DE VENTAJA"

Disfrutemos... del día de hoy como si fuera el último, porque mañana no sabremos si estaremos aquí...

Desconozco su autor