miércoles, 28 de octubre de 2015

El peso del rencor

El tema del día era El Resentimiento y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase elegimos una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento.

Escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa.

Algunas bolsas eran realmente pesadas. el ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas. Naturalmente la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo. El fastidio de acarrear esa bolsa en todo momento me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario y cómo, mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía cosas que eran más importantes para mí.

Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra mochila sentimental. Este ejercicio fué una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantener el resentimiento por algo que ya había pasado y no podía cambiarse. Me di cuenta que cuando hacía importantes los temas incompletos o las promesas no cumplidas me llenaba de resentimiento, aumentaba mi estrés, no dormía bien y mi atención se dispersaba.

Perdonar y dejarlas ir me llenó de paz y calma, alimentando mi espíritu. La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando.

Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los más beneficiados somos nosotros mismos.

El perdón es una expresión de amor. El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. No significa que estes de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.

Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo. El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. La falta de perdón te ata a las personas con el resentimiento. Te tiene encadenado. La falta de perdón es el veneno mas destructivo para el espiritu ya que neutraliza lo recursos emocionales que tienes. El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario.

Muchas veces la persona mas importante a la que tienes que perdonar esa ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.

La Declaración del Perdón es la clave para liberarte.

¿Con qué personas estás resentido? ¿A quiénes no puedes perdonar? ¿Tú eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos? Perdona para que puedas ser perdonado. Recuerda que con la vara que mides, serás medido...

Aliviana tu carga y estarás mas libre para moverte hacia tus objetivos!!


martes, 20 de octubre de 2015

Para comenzar demos el primer paso

Tenemos un amigo cuyo comportamiento repetitivo está llevándolo al borde de una quiebra. A pesar de que hemos tratado en diferentes momentos de ayudarlo a romper con ese ciclo, no lo hemos conseguido. Él se ha leído cuanto libro en referencia al tema de la procrástinación existe, tiene clara la teoría, conoce su problema, está viviendo las consecuencia y aun así, se plantea objetivos que no cumple, cayendo una y otra vez en el ciclo que lo lleva a evadir las responsabilidades y las tareas que necesita realizar para sacar su negocio y su vida adelante.

Su caso, guardando la distancia por la gravedad que para él conlleva en este momento, me recuerda a las personas que teniendo las herramientas que necesitan, no hacen nada concreto para resolver la situación en la que están atrapados; pareciera que esperan, al igual que nuestro amigo, a que alguien haga algo o a que ocurra algún evento extraordinario que cambie su situación sin tener que hacer el esfuerzo de vencerse a sí mismos para poder salir adelante. No deberíamos necesitar que otros nos recuerden nuestros compromisos, metas, sueños y propósitos, deberíamos querernos a nosotros mismos lo suficiente como para fortalecer la voluntad, la disciplina y la determinación que necesitamos para romper con aquellos hábitos, actitudes y comportamientos que nos hacen daño, en aras de aspirar a una mejor condición de vida.

Los enemigos a vencer son:
La apatía. Cuando perdemos la motivación y no somos capaces de reconocer el beneficio que tiene para nosotros hacer un esfuerzo positivo, nos volvemos indiferentes y pasivos.

La comodidad. Cuando prevalece la búsqueda de la satisfacción instantánea ocupamos todo nuestro tiempo y pensamiento en encontrar otras fuentes de distracción y placer, ignorando o aplazando las responsabilidades y los compromisos que hemos adquirido. Perseguir la comodidad nos lleva a hacer el menor esfuerzo posible.

El pesimismo. Cuando nos volvemos demasiado críticos de nosotros mismos o nos sentimos menos capacitados que los demás, tenemos la tendencia a creer que no seremos capaces de recuperarnos y de salir adelante. De antemano pensamos que lo haremos mal y por lo tanto, evitamos hacer algo para solucionarlo.

El postergar. "No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy". Este es un dicho popular que contiene una gran sabiduría, dejar todo lo que no nos gusta hacer, nos parece difícil o nos compromete para después, solo agravará la situación haciendo que se más difícil de manejar y de superar.

La justificación. La mayoría de las veces nos convertimos en el mayor obstáculo a vencer cuando justificamos nuestra pasividad, irresponsabilidad y poca efectividad con razonamientos absurdos que, en algún momento, traslucen la poca verdad que los acompaña.

Falta de concentración. Cuando nos dispersamos fácilmente, ocupamos el tiempo en otras actividades que distraen nuestra atención del trabajo que debemos realizar, perdemos el tiempo y se acumulan los asuntos pendientes.

Maytte Sepúlveda


lunes, 19 de octubre de 2015

El amor nace con una sonrisa

El amor comienza con una sonrisa, crece con un beso y muere con una lagrima. Duele amar a alguien y no ser correspondido, pero es más doloroso amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes, tal vez Dios quiere que conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas mas tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y solo para darte cuenta que al final no era para ti y lo tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo aquélla que se cerró, que no vemos la que se ha abierto enfrente de nosotros. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no se sabe lo que hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es garantía de que te amará, pero no esperes que te ame; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece, se feliz por que creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría escuchar y que nunca escucharas de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas sordo para no escucharlas de aquélla que las dice de su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca le digas a una persona que ya no la amas si no la quieres dejar ir.

El amor llega a aquel que espera, aunque lo hayan decepcionado, a aquel que cree, aunque haya sido traicionado, a aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado, y aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo.

El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos y no tratarlos de voltear a nuestra propia imagen, por que entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos. Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan solo una sonrisa para que una noche oscura brille como la mas radiante estrella, espero que encuentres a aquélla persona que te haga sonreír.

La brillantez del futuro siempre esta basado en un pasado olvidado, no puedes ser feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos y los dolores de tu corazón y vayas de la mano de Dios.

Cuando tu naciste, tu llorabas y todos sonreían, vive tu vida de tal forma que cuando mueras, tu sonrías y todos a tu alrededor lloren.

Desconozco a su autor


Seis claves para tener bienestar

Bienestar laboral
Piensa que eres tú quien le consagra todo el tiempo al trabajo, dejando en el último lugar tu salud y bienestar general. Aprende a delegar y prepárate para trabajar en equipo. Empieza por establecer las cinco cosas más importantes que tienes que hacer en el día y no comiences con la próxima, hasta que no hayas terminado con la primera. Llevarse el trabajo a casa, incluso el fin de semana, puede afectar tus relaciones familiares.

Bienestar afectivo
Podemos tener muchos conocidos y mantener con ellos una relación amable, atenta, pero poco profunda. En cambio, cuando nos damos espacio para conocernos y compartir encontramos la afinidad, con la posibilidad de ir desarrollando un sentimiento de profunda empatía y cariño. Es muy importante tener amigos, sean familiares o no, leales y dispuestos, con quienes compartir, con los que nos sintamos libres de expresar nuestros sentimientos y sueños.

Bienestar financiero
Se refiere a cómo manejamos un recurso muy importante: el dinero. Cómo lo adquirimos y cómo lo usamos, cuánto guardamos, cuánto ahorramos. Saber la diferencia entre gastar e invertir. Cuánto disponemos para cubrir nuestras necesidades básicas y, luego, cuánto guardamos para mejorar nuestra calidad de vida y la reserva disponible para las eventualidades como quedarnos sin trabajo, perder la salud, una calamidad doméstica...

Bienestar físico
¡Si queremos ser felices, tenemos que ocuparnos de sentirnos saludables! Si quieres cambiar un hábito negativo, no será suficiente con desearlo, tienes que comenzar a actuar como si ya lo hubieras corregido. Asume el compromiso de hacerlo con determinación y responsabilidad.

Bienestar social
Se ha demostrado que aquellas personas que ayudan o le brindan algún tipo de servicio voluntario e incondicional a otros, aumentan y fortalecen la confianza en sí mismos, la autoestima y el aprecio por la vida.

Bienestar espiritual
Volvernos más espirituales nos hace más auténticos y coherentes. Darle un sentido espiritual a nuestra vida nos dará el impulso para ser más participativos en la construcción de una mejor calidad de vida para todos

Maytte Sepulveda

martes, 13 de octubre de 2015

Tu escoges

¡La vida se mide según cuanto amas y según cuanto das!

Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros.
Se mide por los compromisos que cumples y la confianza que traicionas.
Se trata de lo que dices y lo que quieres decir, sea falso o beneficioso.
Se trata de los juicios que formulas.
Se trata del celo, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.
Se trata de los sentimientos que llevas adentro,
de como los cultivas y de como lo riegas.

Pero la mayor parte se trata de si usas la vida tuya para tocar o
envenenar el corazón de otros.

¡Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de
otros...y de esas decisiones es de lo que se trata la vida!


Desconozco a su autor

En el amor todo se vale

El amor en la pareja es un ingrediente indispensable para que la convivencia sea armoniosa y duradera. Recordemos que somos dos personas diferentes, pero que gracias al amor que experimentamos y la afinidad que compartimos en diferentes aspectos, nos sentimos lo suficientemente atraídos como para iniciar una relación. Ignorar las diferencias que nos definen como individuos o mantener la expectativa de cambiar al otro pudiera ser el detonante de un conflicto que termine por separarnos si no sabemos cómo afrontarlo y resolverlo a tiempo.

Es importante aprender a expresar nuestro malestar cuando nos sentimos maltratados, ignorados o abusados, pues de lo contrario estos sentimientos se convertirán en un gran resentimiento, haciendo que tengamos la peor opinión del otro y que nos convirtamos en víctima de la situación sin darnos cuenta, sin darnos la oportunidad de enfrentarla con madurez y valor.

Las diferencias personales siempre van a estar allí, lo importante es que no sean más grandes que las similitudes y las afinidades que compartimos, que no atenten contra nuestra dignidad o salud física y emocional, o que el malestar que inicialmente puedan causarnos no sea más grande que nuestro amor y deseo de crear acuerdos para hacer crecer el bienestar y la felicidad entre los dos. Muchas veces las diferencias se convierten en recursos que nos inspiran, enseñan y hacen sentir apoyados, acompañados y queridos si sabemos reconocer su efecto positivo. En una relación de igual a igual, donde existe el respeto, la aceptación y la reciprocidad, las diferencias enriquecen la convivencia.

Maytte Sepulveda

lunes, 12 de octubre de 2015

Vida

¿Alguna vez has oído lo que es vida?Todavía no lo comprendo, pero creo que
Es amor y comprensión,
Es triunfo y es pérdida,
Es estar con los demás y es soledad,
Es gritar y es callar,
Es escuchar y es hablar,
Es dar sin esperar recibir,
Es deseo de alcanzar,
Es guiar y ser guiado,
Es encontrar la luz en la oscuridad,
Es pensar y después de eso es actuar,
Es olvidar y es recordar,
Es contemplar,
Contemplar la inmensidad del Señor.
Es la grandeza del sol,
Es la inmensidad de la tierra,
Es la belleza de las plantas que adornan el campo.
Es la inocencia de un niño al preguntar,
Es la maravilla del color que resplandece,
Es sentir el terso airo que proviene desde lejos,
Es juguetear con un cachorro gracioso,
Es escuchar y sentir la música que cantan los demás,
Es despenar con el trino del ave.
Es sentir la humedad de le lluvia, que cae sobre nosotros,
Pero ante todo es saber ser feliz al apreciar todo esto, siempre dispuestos paro el nuevo día, llenos de esperanza y da Dios
y encontrar su Inmensidad en los demás."

Desconozco a su autor


jueves, 8 de octubre de 2015

¡No cuentes los años cuenta los recuerdos!

Hay momentos en la vida en que echas tanto de menos a alguien, que te dan ganas de sacarlos de tus sueños y darles un abrazo de verdad!

Cuando una puerta se cierra, otra se abre; pero hay veces que nos quedamos tanto tiempo mirando a una cerrada que no nos deja ver todas las demás que si están abiertas para nosotros.

No te guíes sólo por las apariencias, pueden engañarte.

No busques la riqueza, incluso eso se desvanece.

Ve a por aquella persona que te haga sonreír , basta una sonrisa para que se haga la luz en un día oscuro.

Encuentra a esa persona que haga sonreír a tu corazón.

Sueña con lo que quieras soñar.

Ves a donde quieras ir.

Sé lo que quieras ser… sólo tienes 1 vida y 1 oportunidad para hacer todo aquello que tu quieras/te propongas

Espero que tengas… suficiente felicidad para hacerte dulce…

suficientes pruebas para hacerte fuerte…

suficientes tristezas para seguir siendo humano…

Suficiente esperanza para hacerte feliz

El más feliz no es necesariamente el que tiene “lo mejor de todo” sino el que sabe sacar lo mejor de todo lo que se le cruza en su camino

El más brillante futuro se basará siempre en un pasado olvidado

No podrás ir hacia delante hasta que no tires fracasos y penas pasados atrás

Cuando naciste, tu llorabas y los demás sonreían.

Vive tu vida de tal manera que cuando se termine tú estés sonriendo

Este mensaje es para todas aquellas personas que son importantes para ti, aquellos que te hayan hecho SONREÍR cuando lo necesitabas, a aquellos que te han hecho ver el lado positivo de las cosas cuando no veías nada más que oscuridad, a aquellos a los que aprecias, a aquellos que significan algo para ti……. por eso yo te lo he mandado a ti.

¡No cuentes los años cuenta los recuerdos!

Desconozco a su autor


miércoles, 7 de octubre de 2015

Sonrío, sueño, lloro, amo, comparto

SONRÍO.

Aunque la vida me golpee, aunque no todos los amaneceres sean hermosos, aunque se me cierren las puertas. sonrío.

SUEÑO.

Porque soñar no cuesta nada y alivia mi pensamiento, Porque quizás mi sueño pueda cumplirse , Porque soñar me hace feliz.

LLORO.

Porque llorar purifica mi alma y alivia mi corazón, Porque mi angustia decrece, aunque solo sea un poco. Porque cada lágrima es un propósito de mejorar mi existencia.

AMO.

Porque amar es vivir, Porque si amo, quizás reciba amor ,Porque prefiero amar y sufrir, que sufrir por no haber amado nunca.

COMPARTO.

Porque al compartir crezco, Porque mis penas, compartidas, disminuyen Y mis alegrías se duplican.

Sonrío, sueño, lloro, amo, comparto.¡Vivo.!

Y por ello doy gracias a Dios, por un día más.

Desconozco a su autor


lunes, 5 de octubre de 2015

Conversar (III)

Conversar es poner a espigar dos granos que se confunden y se identifican en copa y raíz. Los labios que ponen amor al conversar, tienen una canción muy alta que enciende la vida, y otra muy secreta, que se nos queda dentro.
Entre tanto tumulto, ruidos y carreras se olvida uno al conversar de sacar esas ideas que sirven para echar raíces, y esas raíces que sirven para sostener la amistad sin medir los años.

La vida moderna ha eliminado el espacio para conversar. Y ha empezado a llamar superfluo a ese tiempo en que cada persona da su mensaje, su palabra tibia, abre sus alforjas y enciende su luz. Con la vida moderna nos hemos acostumbrado a mirar “por fuera”, atendiendo sólo al fichero numerado de trabajos, lugares, cosas. Y olvidando que también por dentro hay un espacio inmenso que llenar. Y que en ese espacio tenemos obligación de colgar mariposas, sueños, milagros…

Tenemos obligación de conversar con palabras que sean llaves para ver de qué agoniza el hombre detrás de cada puerta. Y de qué enfermedad padece que lo está haciendo morir poquito a poco, todos los días.
Conversa para que la vida de los demás palpite con tu vida.

Zenaida Bacardí de Argamasilla


jueves, 1 de octubre de 2015

Amor y autoestima

Hay personas que lo tienen todo en la vida para ser felices. Tienen familia, un buen trabajo, amigos, pero igual se sienten inseguras para enfrenar nuevos desafíos. Esta falta de confianza en sí mismo es muy común y se debe a que la autoestima no está determinada por lo que somos, sino cómo llegamos a ser lo que somos. Es producto de toda la historia personal. Y además, esta autoestima es frágil y requiere de un estímulo constante, tanto interno como externo -del entorno-, para que se mantenga firme.

La autoestima es subjetiva. Depende fundamentalmente lo que uno siente y piensa de sí mismo y de lo que uno cree que los otros sienten y piensan de uno. Está relacionada con el mundo emocional, con nuestros valores y nuestros proyectos de vida. Depende de la capacidad de amarse y de amar; de querer y de sentirse querido.

El amor está ligado a la autoestima. Este sentimiento determinará la seguridad de ser capaces de desarrollar durante la vida. Se va construyendo desde que se nace, donde el cariño de los padres es fundamental para generar confianza y seguridad. Luego la vida será una sucesión de tensiones, donde el afecto de quienes nos rodean es importantísimo para sentirnos con la fuerza suficiente para seguir adelante y aprender.

Afortunadamente siempre es tiempo de amar a los demás, de cultivar este sentimiento, y así mejorar nuestra autoestima.
Desconozco a su autor

¿Te entregas demasiado?

Quizás tú seas una de esas personas que viven sacrificándose por los demás, especialmente por sus seres queridos, pensando en que sin ellas, los demás estarían completamente perdidos...

Pero lo cierto es que las personas que se desviven por atender demasiado a los otros suelen tener dificultades en sus relaciones personales.

Cuando tienes la programación de ser un cuidador, haces desesperadamente lo que sea para asegurarte de que tus seres queridos se sientan valorados y apoyados por ti en todo momento, aunque eso implique, la mayoría de las veces, cancelar, postergar e ignorar tus citas y actividades personales, tus deseos y anhelos, sin darte cuenta de que has perdido tu espacio personal, tratando de lograr que los demás te vean con buenos ojos.

Si no tienes claro lo que te gusta o te disgusta; si tu principal preocupación es complacer a otros; si alteras tus planes todo el tiempo para incluirlos o satisfacerlos, o ves a esa persona como la fuente que te da la felicidad o infelicidad... es posible que seas adicto a vivir en función de los demás.

Pregúntate qué pasaría si dejaras de salvar a los otros. La respuesta a esta pregunta seguramente te mostrará cuáles son las creencias, los temores y las necesidades que están ocultas detrás de ese comportamiento que te lleva a sacrificar tus derechos y tus verdaderos sentimientos.

Recuerda que cuando te vuelcas demasiado a complacer y proteger a una persona, puedes hacerla sentir incapaz y dependiente y hasta obstaculizar su desarrollo y la oportunidad de disfrutar el éxito personal, sin quererlo.


Claves para ser más asertivo en tu relación con otros.

Expresa directa y claramente lo que quieres. La próxima vez que te pregunten qué quieres comer o dónde te gustaría ir, piénsalo y responde con espontaneidad. Deja que los demás expresen por sí mismos lo que piensan de tu idea, sin suponer lo que dirán para ajustar tus gustos a los de ellos.

Elige las palabras o las frases adecuadas. Si alguna persona te pide más de una vez el favor de hacer algo que no te gusta, que no quieres o no tienes el tiempo de hacer, expresa con firmeza y gentileza tu negativa. Hazlo sin sentirte culpable o temeroso de su reacción.

Tómate el tiempo para pensar antes de hablar. Si respondes inmediatamente y sin pensar, seguramente terminarás repitiendo tu comportamiento para sentirte, unos minutos más tarde, frustrado y molesto. Piensa qué es lo que quieres decir o hacer verdaderamente y exprésalo con libertad. Si te quieren verdaderamente y por el interés de lo que necesitan de ti, lo comprenderán y lo aceptarán sin problema.

Maytte Sepulveda