domingo, 18 de diciembre de 2016

Herramientas para perseverar

NO CLAUDIQUES. No importa cuantas veces o cuan profundo hayas caído, el secreto consiste en levantarte una y otra vez, limpiándote el polvo y sanando tus heridas, para retomar el proyecto. Debemos ejercitar nuestra fe y caminar siempre enfocados en la meta, sin desistir o abandonar nuestro esfuerzo, pues la realización de nuestro sueño puede estar a la vuelta de la esquina.


APOYATE EN TUS FORTALEZAS. No hay atajos. El camino hay que recorrerlo y es preferible hacerlo basado en el respeto a nuestros derechos y a los derechos de los demás, sin tomar ventaja de los otros, sin el interés de aprovecharnos de ellos y mucho menos, entrar en una competencia destructiva que les impida llegar a donde van por su propio esfuerzo. Tus mejores herramientas serán tus valores, la confianza en la vida y en ti mismo, la experiencia y el conocimiento que hayas

logrado adquirir a lo largo de tu vida.


MANTEN UNA ACTITUD POSITIVA. Presta atención al monólogo que mantienes en tu cabeza, porque lo que te dices a ti mismo afectará la forma en que interpretarás y afrontarás cada situación en tu vida. Rodéate de pensamientos positivos y afirmativos de tus capacidades, talentos y mejores características, recuerda que la vida siempre esta de tu parte y que todo lo que sucede siempre es lo mejor. El entusiasmo, la pasión, el optimismo, el compromiso y la confianza forman parte de mantener una actitud positiva y además, son características de las personas de éxito.



MANTEN LA CALMA. No te dejes afectar fácilmente por las circunstancias cambiantes de la vida y mucho menos por los comentarios o el comportamiento de los demás.

"No existe nada lo suficientemente importante como para perder la tranquilidad". Aprende a convertir los problemas y las situaciones inesperadas en oportunidades; acepta lo que no puedes cambiar, y desarrolla la capacidad de adaptarte y aceptar lo que sucede de forma diferente a lo que esperabas, para hacer de estas experiencias parte de tu crecimiento personal. Pregúntate siempre qué puedes hacer para solucionarlos en lugar de lamentarte y buscar culpables de lo sucedido.


FORTALECE TU ANIMO. Mantén el ánimo siempre en alto. Apóyate en lecturas positivas o acompáñate de amigos optimistas y entusiastas que refuercen tu decisión de seguir adelante para alcanzar tus metas. Práctica ejercicios sencillos de relajación para despejar la mente y liberar las tensiones, camina al aire libre para liberar la mente y oxigenar tu cuerpo, vive momento a momento sin preocuparte tanto por lo que vendrá después.



NO ESTAS SOLO. El contacto con la presencia de la divinidad en nuestro interior nos quita la sensación de soledad y peso que experimentamos cuando atravesamos por un momento de dificultad. Además, nos permite recuperar la serenidad que necesitamos para aclarar los pensamientos, relajarnos y fortalecernos en la certeza de que saldremos adelante. No importa cuantas veces nos hayamos equivocado o caído siempre podremos volver levantarnos, aprender de lo vivido y estar dispuestos a comenzar un nuevo ciclo tomando la nueva oportunidad que nos acerque la vida, de continuar el trabajo que nos lleve a conseguir nuestros sueños con valor, entusiasmo, determinación y perseverancia.


Maytte Sepúlveda


martes, 6 de diciembre de 2016

Desarrolla tu perseverancia

Alcanzar el éxito, es decir, alcanzar las metas que nos planteamos, cumplir con los propósitos que nos hicimos, conseguir nuestros deseos o materializar nuestros sueños, depende en gran medida de nuestra pasión, compromiso, trabajo, voluntad y perseverancia. Sin esto último, seguramente, abandonaríamos en algún punto del camino que nos lleve a conseguirlo, frustrados por algún resultado inesperado, molestos por los errores cometidos y resentidos y desanimados por algún fracaso vivido.

Perseverar es el resultado de la pasión, la determinación, la voluntad, la confianza y el compromiso que hacemos cuando nos envolvemos en el proceso para lograr conseguir algo. Aun a pesar de los obstáculos que podamos enfrentar, el conjunto de estos valores esenciales nos hace reflexionar, corregir y levantarnos para proseguir el camino.

Cuántas veces cuestionamos nuestro esfuerzo ante el primer fracaso o ante la falta de resultados inmediatos, cuando, en realidad, lo que se esperaba de nosotros era que estuviésemos dispuestos a dar lo mejor, con entusiasmo, entrega y excelencia, con la convicción absoluta de que somos parte activa de un gran plan que apenas alcanzamos a vislumbrar.

Si una experiencia negativa se repite varias veces en nuestra vida, lo inteligente sería detenernos para revisar y reflexionar sobre la meta o los objetivos que nos planteamos y verificar la posibilidad de conseguirlos con los recursos internos y externos con los que contamos, sintiéndonos dispuestos a hacer los ajustes necesarios para retomar nuestro esfuerzo con un ánimo renovado y habiendo aprendido de la experiencia fallida. Podemos detenernos y elegir un camino distinto, y, aun así, continuar siendo perseverantes en nuestro empeño.

Maytte Sepúlveda

jueves, 24 de noviembre de 2016

Claves para potenciar la felicidad

HACER ALGO QUE TE GUSTE. Anota las actividades que disfrutas y que no realizas hace mucho, por falta de tiempo o porque te hacen sentir que lo malgastas. Desde leer novelas de amor y comer helados o chocolate hasta quedarte metido en la cama durmiendo hasta tarde. Todas las semanas escoge algo de la lista y disfrútalo sin sentirte mal.

LLENARSE DE ENTUSIASMO. Cada mañana comienza el día agradeciendo el regalo de estar vivo. Sonríe y busca una razón para levantarte, un propósito, un proyecto, o simplemente, el deseo de compartir el desayuno con tus seres queridos. Decide comenzar con mucho entusiasmo y ganas, el nuevo día.

SENTIR AMOR. Si aprendemos a mirar la vida como lo hicimos cuando fuimos niños, sin el peso de lo vivido y sin la angustia de todo lo que deseamos hacer o conseguir, podremos disfrutar mucho más la vida. Conectemos con nuestros mejores sentimientos y tengamos el valor de compartirlos con los demás. El amor incondicional suaviza el roce de nuestras diferencias con los demás.

TENER UN SUEÑO QUE ALCANZAR. Plantearnos una meta le dará dirección y sentido a cada esfuerzo que realicemos para conseguirla. Pensar en que nuestros sueños pueden cumplirse, estar abiertos a esa posibilidad y trabajar con entusiasmo, determinación y confianza para alcanzar el resultado, sin preocuparnos por la forma en la que se manifestará, puede llevarnos a cumplirlos con éxito.

SER GENEROSO. Cuando damos de forma limpia y desinteresada, recibimos una energía positiva en forma de satisfacción inmediata que se traduce en entusiasmo, alegría y vitalidad para continuar con nuestra vida. Es como si los bolsillos de nuestra prosperidad volvieran a llenarse. ¡Si cada uno de nosotros estuviera dispuesto a dar incondicionalmente, recibiríamos multiplicado el producto de lo que entregamos limpiamente!

SUPERAR LA AUTOCOMPASIÓN. Cambia la imagen que tienes de ti mismo. Mírate con gentileza y sin compararte con los demás. Cada vez que un pensamiento negativo te amenace o te intimide, repite frases afirmativas para potenciar tus capacidades y manejar tus limitaciones. ¡Ya no importa todo lo que vivimos en el pasado sino como queremos seguir viviendo! ¡Busca tu felicidad!

Maytte Sepúlveda


Cómo manejar las ofensas (II)

Si eres el ofendido
  • Mantén la serenidad. Ante situaciones que te molesten, resiste el impulso de reaccionar en el acto. Cálmate y respira profundamente.
  • Acepta lo sucedido. En lugar de quedarnos atrapados en un recuerdo, pensando en lo que pudimos hacer para evitar lo sucedido, sintiéndonos víctimas o culpables, centrémonos en buscar la solución.
  • Pasa la página rápidamente. Aceptar lo que no podemos cambiar y dejar ir lo que nos hace daño, pondrá punto final a este proceso, permitiéndonos sanar el dolor. Repite con fuerza: ¡No voy a permitir que nada ni nadie me quiten la oportunidad de ser feliz hoy!
  • Crecer con la experiencia. Mira a las personas que te afectan negativamente como maestros y perdónalos por lograr sacar pensamientos y emociones ocultas en ti. ¡No podemos cambiar el comportamiento de otros, pero sí manejar la forma en la que vamos a reaccionar hacia ellos!
Si fuiste el ofensor
  • Toma conciencia del efecto que generaste. Podemos transformar las emociones alteradas que amenazan nuestro bienestar y la buena relación con los demás, si estamos dispuestos a resistir el impulso de reaccionar, a mantener una buena actitud y a ser más tolerantes y flexibles.
  • Responsabilízate por tus actos. Es fácil reconocer los errores de los demás, pero muy difícil aceptar los nuestros. Vale la pena comenzar a escuchar lo que dices, para reconocer, inclusive, el tono emocional que acompaña tus comentarios. Observa tu comportamiento, tu actitud y comienza a cambiarlos.
  • Perdónate por tus errores y pide perdón. Perdónate por no haber actuado como ahora comprendes que debiste hacerlo. Date la oportunidad de conocer lo que guardas y de limpiar ese espacio interior para llenarlo de sentimientos y recuerdos diferentes y positivos. Busca recuperar tu paz y ejercer tu derecho a ser feliz.
Maytte Sepúlveda



viernes, 11 de noviembre de 2016

Volver atrás

Poder volver atrás, al lugar donde vivimos una parte de nuestra historia de vida, es un regalo de reflexión, de recuerdos, de vivencias que nos hacen conscientes de cuanto hemos cambiado, crecido, vivido y sobre todo aprendido a lo largo del camino que hemos recorrido.

Hacer un alto consciente y voluntario, para reflexionar sobre la dirección y la velocidad que llevan nuestros días; hacernos preguntas esenciales como: Queremos seguir viviendo de la misma manera, Queremos rescatar algo de ese pasado o Queremos hacer algunos cambios de hábitos, actitud o comportamiento para sentirnos mejor con nosotros mismos, con los demás y con la vida que llevamos…

Esto ultimo, a tiempo de hacer ajustes que nos lleven a experimentar una vida plena.

Es posible que al volver atrás… Nos encontremos de frente con algún mal recuerdo, con las personas que nos hicieron daño, con la dificultad que enfrentamos… lo mas importante de tener esa experiencia, sera, comprender, que sea lo que sea que vivimos con cierta intensidad, ya paso… Si descubrimos que todavía nos sigue afectando, que aun nos mantenemos después de tanto tiempo, atados a ese momento negativo… tendremos la oportunidad de reconocerlo, aceptarlo y hacer uso del perdón para dejarlo atrás y limpiar nuestro espacio interior, es decir los pensamientos, emociones y sentimientos negativos y alterados, asociados a ese recuerdo.

Pero, si por el contrario, volver atrás, nos conecta con recuerdos, lugares, personas y vivencias que fueron agradables y positivas para nosotros, tendremos también la oportunidad de sentirnos, reconfortados, agradecidos y conectados con una parte bonita de nuestra historia de vida.

La mayoría de las veces, ir al encuentro con un lugar o un momento del pasado, aunque este sea cercano, implica conectarnos con la nostalgia y la tristeza… Emociones que nos ayudan a reflexionar, a sacar conclusiones y a tomar decisiones para soltar los apegos, acomodar nuestros afectos y recuerdos de manera que no nos impidan estar atentos para reconocer y disfrutar de todo lo bueno, lo positivo, lo importante y lo bello que también tiene nuestra vida en el presente.

Habiendo mirado atrás con valor, serenidad y alegría, podemos seguir adelante para continuar con nuestra vida, procurando vivir consientes de no repetir los mismos errores del pasado, de no permanecer atados a los recuerdos negativos, de hacer elecciones diferentes y de estar abiertos y dispuestos a buscar nuestra felicidad.

CLAVES PARA DISFRUTAR CADA MOMENTO.

BUSCAR Y RESALTAR SIEMPRE LO POSITIVO. Cada vez que la mente te lleve a recordar lo que paso, distrae tu atención cambiando de actividad. Conéctate conscientemente al recuerdo de eventos o momentos agradables y positivos, para no dejarte caer en la impotencia, el desánimo o la frustración. Después de todo, han sido mas las experiencias positivas, que las negativas.

– PRACTICAR EL PERDÓN. Aunque te parezca muy difícil de hacer… en el momento en que te sientas mas fortalecido,
Llénate del amor que sientes por algunos de tus otros seres queridos y perdona a las personas que te hicieron daño. Vamos, mereces ser libre de emociones y pensamientos negativos que te mantienen a atado al pasado, para que puedas abrirte de nuevo a recibir los regalos esenciales y las oportunidades que la vida tiene para ti.

CANALIZAR LAS EMOCIONES NEGATIVAS. La tristeza, la nostalgia, no conectan con las perdidas, y muchas veces nos lleva a recordar y a reflexionar acerca de todo lo que hemos vivido. Lo negativo comienza cuando nos dejamos atrapar por alguna de ellas. Tu puedes soltar y seguir adelante ligero de equipaje.

APRENDER DEL PASADO. Recuerda que quien pasa la página, para dejar atrás definitivamente algún evento desagradable, es la vida, cuando sabe que ya aprendiste lo necesario y estás en capacidad de actuar frente a una situación similar, de otra manera.

Maytte Sepúlveda


domingo, 6 de noviembre de 2016

Eligir la felicidad

Muchas personas asocian la felicidad con un estado de bienestar total, de tranquilidad permanente, a través del cual solo pueden sentir alegría y entusiasmo y nunca tristeza o malestar. Pero si la concebimos así es lógico pensar que es una utopía.

La felicidad verdadera, posible e íntima, es más cercana a la paz interior. No depende de lo que pase afuera, ni de lo que otros digan o hagan, tampoco de las circunstancias que envuelvan nuestra vida momentáneamente, sino de lo que hagamos con lo que nos suceda, con lo que deseamos, con nuestra posibilidad de ser asertivos, auténticos y coherentes en todo momento. ¡Todos queremos ser felices!

Cuando pensamos en que necesitamos tener ciertas cosas o experimentar determinadas situaciones o estar en compañía de una persona en particular, dejamos nuestra felicidad en manos de otros. Asumamos la responsabilidad de lo que haremos con nuestra vida, la responsabilidad de nuestras decisiones, acciones y sus consecuencias, pues solo así, podremos construir una vida mejor y experimentar más felicidad. Dejemos de esperar y comencemos a actuar.

La felicidad es una consecuencia natural de la forma en la que asumimos y afrontamos la vida. Cuando no la sentimos experimentamos un vacío existencial que nos lleva a perder el rumbo, a entristecernos, a desanimarnos y a sentirnos frustrados y resentidos con los demás y con la vida. Buscamos encontrarla en las metas materiales: un nuevo carro, una mudanza de casa, un cambio de país, unas vacaciones ideales, un nuevo amor... Al conseguir estas cosas, nos sentimos temporalmente emocionados, alegres y deseosos de compartirlas con nuestras personas queridas. Después de unos días o semanas volvemos a experimentar el mismo vacío y la insatisfacción que sentíamos inicialmente.

Podemos experimentar la felicidad a través del disfrute de las pequeñas cosas que nos ocurren todos los días, a través del reconocimiento del valor de las cosas buenas que nos pasan, de los recursos internos que tenemos, del contacto con personas especiales que nos quieren y queremos, de la posibilidad de hacer lo que nos gusta y de compartir su efecto positivo con otros.

Comencemos a incluir actividades relajantes y divertidas en nuestra agenda, al menos una vez a la semana, de manera que sea una prioridad reservar el tiempo necesario para hacer estas actividades que nos permitan recuperar el balance, la tranquilidad y el bienestar. ¡Sentirnos felices a cada momento es una decisión!

Maytte Sepúlveda

sábado, 5 de noviembre de 2016

Comencemos a valorarnos

El primer paso hacia valorarnos mas, consiste en darnos cuenta de que el juicio que hacemos de nosotros mismos, es mas importante que el que procuran hacer otros sobre nosotros. Hay personas que viven pendientes de lo que opinan o piensan los demás sobre su comportamiento, estilo de vida o actitud, porque consideran, que estas opiniones son determinantes para ser reconocidos, calificados, aceptados y aprobados por otros en todo momento, viviendo como consecuencia, en un constante estrés, frustración e insatisfacción.

Aceptar quienes somos y estar dispuestos a aceptar nuestra realidad, nos pondrá en contacto con nosotros mismos, para iniciar un camino de auto descubrimiento, aprecio, auto motivación y satisfacción. Este es el momento de hacerte preguntas esenciales que te ayuden a definir tus metas, algunas como: Como quiero seguir viviendo?, Como me quiero sentir?, Cual es el precio que estoy dispuesto a pagar para conseguir bienestar y felicidad?… También, es necesario valorar todo lo que hemos hecho, reconociendo nuestros logros, transformaciones y aprendizaje, inclusive los fracasos y las equivocaciones que hemos cometido y que seguramente nos han enseñado, para hacer un balance que nos permita descubrir que ha valido la pena, que hemos crecido, que somos especiales y que podemos y tenemos derecho de construir la vida que deseamos y a experimentar la felicidad.

CLAVES PARA APRECIARTE:

– DEFIENDE TU PUNTO DE VISTA. Si eres de las personas que se ha pasado la vida complaciendo a otros y viviendo en base a la opinión o al juicio de ellos… es el momento de recuperar la confianza en ti mismo y de recuperar el valor de tus opiniones y punto de vista, para tomar decisiones y hacer acciones en función de estos y no de lo que piensen o consideren los demás.

– MEJORA TU COMUNICACIÓN. Aun a pesar de que estamos viviendo un momento en la comunicación tecnológica que nos a permitido expandir los medios para relacionarnos unos con otros… hay personas a las que todavía les cuesta expresar de forma adecuada lo que piensan y sienten, para que aquellos con los que comparten la vida, los puedan conocer y comprender mejor. No comunicar lo que esta ocurriendo en nuestro interior, nos aleja de los demás, nos hace sentir victimas y nos llena de resentimiento.

– ASUME LA RESPONSABILIDAD DE TU VIDA PERSONAL. Hay un momento en nuestra vida en que sentimos que debemos buscar la autonomía, es decir, dejar de buscar culpables de lo negativo que nos ha sucedido, y dejar de pensar que otros son responsables de nuestro bienestar y felicidad, para asumir la responsabilidad de nuestras decisiones, acciones y equivocaciones, además de la responsabilidad de ir por nuestros sueños para convertirlos en realidad y construir nuestra felicidad. Si ya eres un adulto, deja de esperar a que sea otro el que resuelva o se haga cargo de tus situaciones de vida. Aprende, crece y madura.

– ESTAR DISPUESTO A APRENDER DE LOS ERRORES. Muchas veces buscamos la perfección, pensando que siempre tenemos la razón, que nunca nos equivocamos y que son los demás los que tienen uno o varios problemas que enfrentar y resolver, con respecto a su comportamiento y actitud. Todo esto, sin darnos cuenta que nosotros también cometemos errores y que estos, son la causa que genera los efectos negativos que después tenemos que enfrentar. Los errores son parte del proceso de aprendizaje que nos lleva a conseguir la madurez, el éxito y la realización. Estar dispuestos a aprender de ellos, a no verlos como un fracaso del cual nos resulte difícil levantarnos, sino mas bien como una oportunidad de resarcir a las personas que afectamos con ellos, a reflexionar sobre lo ocurrido para no repetirlos y para ajustar el rumbo que lleven nuestras acciones y elecciones a partir de ese momento en adelante.

– ATRÉVETE A EXPRESAR LO QUE SIENTES. Una persona con buena autoestima, conoce, respeta y valora sus sentimientos y necesidades. Aprender a decir que no, sin sentirte culpable y sin permitir que el otro te manipule para doblegar tu decisión, y a decir que si, cuando en realidad deseas hacerlo, cuando quieres o lo consideras necesario, es determinante para experimentar confianza en ti mismo y un mayor bienestar. Cuantas veces respetamos mas a los demás que a nosotros mismos… Eres tu quien le enseña a otras personas de que manera te van a tratar.

Maytte Sepúlveda