miércoles, 3 de junio de 2015

¿Cómo saber que te hace feliz?

Es muy probable que sepas claramente lo que te hace feliz. Sin embargo, hay muchas personas que no lo saben. O bien, hay momentos de la vida en que parece que la motivación por existir desaparece y se cae en una rutina que no proporciona satisfacciones.

Hay algunas necesidades fundamentales en todo ser humano y cuando son satisfechas, todos nos sentimos mejor. Requerimos ser necesarios, importantes, admirados y apreciados. Si no lo logramos, hay poca felicidad en la vida. Así que ya tenemos una pauta importante para descubrir lo que nos hace feliz.

El paso siguiente es aprender cómo logramos ser necesarios, importantes, admirados y apreciados por los demás. Hay una buena noticia: ¡es muy fácil! Basta con encontrar la forma de hacer sentir a los demás a sentirse necesarios, importantes, admirados y apreciados. Con todas las personas con que te relaciones, intenta manifestarles su aprecio o su admiración, busca elogiarlos sinceramente. Si han sido de alguna manera importantes o necesarios para ti, no tardes más en decírselos.

Cuando ayudas a satisfacer a otros sus necesidades, las tuyas también son satisfechas pues, con esta nueva actitud tuya, serás necesario, importante, admirado y apreciado por los otros.

Hay una vocación esencial en el ser humano: aprender. Todos hemos nacido preparados para aprender de todo y fácilmente. Solamente bloqueos adquiridos pueden impedir que nos sintamos felices aprendiendo. Aquí hay otra clave, entonces. Que tu vida sea un aprendizaje permanente. Lee, pregunta, practica de todo un poco. Toma cursos, asiste a seminarios y conferencias. Intenta nuevos desafíos. Busca de lo que nada sabes o piensas que nunca podrás aprenderlo y encuentra quien te enseñe algo de eso. Descubrirás que eres mucho más capaz de lo que te imaginas.

Y el otro aspecto que produce una gran felicidad es amar. No tanto ser amado, sino que amar. Practica el servicio desinteresado, busca a alguien a quien ayudar y apoyar, sé un buen oyente, abraza al que necesita consuelo. Comparte algo de lo que tienes.

Con estas claves, tu vida adquirirá una nueva motivación y felicidad.

Desconozco a su autor


Ganar la batalla

Durante una batalla, un general japonés decidió atacar aún cuando su ejército era muy inferior en número. Estaba confiado que ganaría, pero sus hombres estaban llenos de duda. Camino a la batalla, se detuvieron en una capilla. Después de rezar con sus hombres, el general sacó una moneda y dijo, “Ahora tiraré esta moneda. Si es cara, ganaremos. Se es cruz, perderemos. El destino se revelará”.

Tiró la moneda en el aire y todos miraron atentos como aterrizaba. Era cara.
Los soldados estaban tan contentos y confiados que atacaron vigorosamente al enemigo y consiguieron la victoria. Después de la batalla, un teniente le dijo el general,

“Nadie puede cambiar el destino”.

“Es verdad”, contestó el general mientras mostraba la moneda al teniente, que tenía cara en ambos lados.

Obviamente la historia es irreal en el sentido de que una moneda no puede decidir nuestro futuro, sin embargo, nos deja muy claro que muchas veces, hemos perdido la batalla porque antes de iniciar nos creemos incapaces.
Es usual cuando hay exámenes por ejemplo, que muchos lo han perdido antes de iniciar, pues su actitud así lo propicia.

Todos tenemos muchas situaciones hoy en nuestra vida, y podemos enfrentarlas solos, con miedo, con angustia y creyéndonos perdedores.
Por mas cansado que te encuentres, por más difícil que veas la situación, aunque ya no sientas que tienes fuerzas. Puedes ganar, puedes vencer, puedes seguir adelante.

Desconozco su autor