domingo, 18 de enero de 2015

Claves para renovar tu vida

Uno de mis deseos para este año que recién empieza consiste en tener la posibilidad de inspirarte a vivir de una mejor manera, a buscar tu felicidad, a recuperar tu bienestar y a que puedas fomentar tu paz interior, para que puedas compartir con los demás la mejor parte de ti.

Desde afuera apreciamos con facilidad la vida de los demás y, por eso, nos parece que podemos señalar sus errores, sin darnos cuenta de que solo podemos ver su manifestación, pero no podemos comprender ni sus razones ni la causa. El camino de la transformación personal es un proceso completamente individual, a través del cual, en ciertos momentos, somos capaces de reconocer los efectos y las consecuencias negativas que generamos por nuestra forma de vivir. Esto nos lleva a pensar que estamos haciendo algo equivocado y que necesitamos reconocerlo a tiempo de hacer algo para corregirlo.

Ciertamente, en este camino, los comentarios, las sugerencias y las observaciones objetivas, desinteresadas y dirigidas a vernos florecer y a sentirnos felices por parte de un familiar, un amigo, un maestro por su ejemplo de vida o un buen terapeuta, pueden convertirse en el instrumento que en un momento dado nos despierte.

Pero para que todo esto ocurra y podamos percibirlo necesitamos aprender a estar atentos y abiertos para reconocerlo, a vivir con la intención y el deseo de mejorar, de cambiar o de transformar algunas de nuestras creencias, actitudes, hábitos y comportamientos que pudieran ser la causa de nuestro malestar.

Cuando comprendemos que somos responsables, en gran medida, de lo que nos pasa y que podemos cambiarlo, estamos listos para recorrer el sendero de la vida conscientes, atentos y despiertos.

Tienes la oportunidad, cada día, de tomarte el tiempo para hacer un pequeño inventario de vida y de hacerte preguntas que te ayuden a completarlo, como: ¿Quiero seguir viviendo de la misma manera como lo estoy haciendo? ¿Quiero incorporar nuevos hábitos y experiencias positivas a mi vida? ¿Quiero que mis relaciones sean más saludables y satisfactorias? ¿Quiero sentirme más próspero y abundante? ¿Quiero sentirme saludable, energético, optimista y entusiasta? ¿Quiero hacer algo bueno por otros? ¿Quiero generar un aporte consciente al mundo? Luego piensa en qué te impide hacerlo y proponte resolverlo. Busca tu felicidad y plantéate, en este principio de año, una serie de propósitos posibles, concretos y positivos por el efecto que generen en tu vida y en la de tus personas queridas.

Maytte Sepulveda