domingo, 24 de mayo de 2015

Un día me voy a dar ese gusto

“Un fin de semana voy a darme ese gusto”, “en mis vacaciones leeré y haré eso”, “cuando me retire de mi trabajo voy a dedicarme a tal cosa”… Muchos utilizan frases como estas y se les va el fin de semana sin realizar lo que pensaron. Realizaron muchos proyectos para los días de vacaciones y no se dieron cuenta cuando éstas terminaron.

Otros, cuando se retiran ya no saben qué hacer, o enferman y mueren sin haber llevado a cabo nunca sus sueños más sencillos.

¿Te has dicho a veces “cuando tenga tiempo haré…”? ¿Y cuándo tienes tiempo? El tiempo no te llegará de regalo nunca. Si tú no decides coger parte de la porción de tiempo que a todos nos toca, nadie lo hará por ti. Todos disponemos de 24 horas al día, pero el cómo las utilicemos hace la diferencia de quien triunfa en la vida y de quien vive en la mediocridad.

Has venido a esta existencia a hacer mucho más que tu labor cotidiana y que comer y dormir. Dentro de ti sientes anhelos de experimentar, de aprender, de realizarte en otros aspectos de tu personalidad. Y si no empiezas ya mismo a ponerte en acción, cuando pasen muchos años ya no tendrás entusiasmo ni motivación, porque nunca lo intentaste.

Si lo único que hiciste durante treinta años es una determinada actividad, ya te será difícil adquirir nuevas destrezas cuando envejezcas.

Si quieres que tu vida sea más rica, busca tu tiempo ahora. No esperes el fin de semana, las vacaciones o el retiro, que quizás no llegue. Tu vocación es mucho más amplia que una profesión o actividad específica. Aprender constantemente te conducirá a una vejez más lucida y más activa.

S.V.

Herramientas para recuperar la ilusión

Tener un sueño
Plantearnos una meta o un sueño le dará dirección y sentido a cada esfuerzo que realicemos para conseguirlos. Vale la pena que revises los sueños que tuviste en el pasado y que rescates alguno de ellos, ese que todavía te hace sonreír y tener ganas de trabajar para conseguirlo.

Buscar los recursos necesarios para cumplirlo
Es importante que, una vez tomada la decisión, puedas elaborar el plan de acción que te permita reunir los recursos y las herramientas que te hacen falta para ir tras él. Pide ayuda si fuese necesario y procura mantenerte objetivo la mayor parte del tiempo para que puedas cumplirlo.

Mantener el foco
Con todas las ocupaciones y actividades del día a día es muy fácil distraernos de nuestro objetivo principal; por eso, necesitas un recurso que te recuerde tu compromiso de hacer algo concreto para estar más cerca de cumplirlo. Anotarlo en una pequeña tarjeta que lleves contigo, cambiarte de dedo el anillo que usas todo el tiempo, o ponerte el reloj en la otra muñeca, una alarma musical a la mitad del día para recordarlo, puede ser muy efectivo.

Vencer el temor a la desilusión
Que hayas fracasado una vez o que las cosas no te hayan salido como lo esperabas, no quiere decir que las próximas veces te sucederá lo mismo. Aprende algo de esa experiencia fallida e incorpóralo en este nuevo proceso para no cometer el mismo error. Detente de tanto en tanto para que puedas revisar el camino que recorres y hacer algún ajuste si fuese necesario.

Evitar conformarse
No te quedes ahí parado, estancado y resentido porque otros lo han logrado y tú todavía no. Levántate, recupera el entusiasmo, renueva tu actitud y conéctate con la pasión que sientes por tu sueño. Perseverar y estar dispuesto a hacer lo necesario para conseguirlo te llevará al éxito deseado. Mantente atento a reconocer las oportunidades aunque estas se presenten de una manera diferente a como lo imaginabas.

Maytte Sepulveda