viernes, 17 de julio de 2015

Me gusta la gente…

Me gusta la gente que sea espiritual, con idealismo en los ojos y los pies en la realidad.

Me gusta la gente que ríe, llora, se emociona con una simple carta, un llamado, una canción suave, una buena película,un buen libro, un gesto de cariño, un abrazo.

Gente que ama y tiene nostalgias, que gusta de los amigos, que cultiva flores, que ama los animales, admira paisajes, la poesía y sabe escuchar.

Gente que tiene tiempo para sonreír, pedir perdón, repartir ternuras, compartir vivencias y tiene espacio para las emociones dentro de si, emociones que fluyen naturalmente de adentro de su ser!

Gente que le gusta hacer las cosas que le gustan, sin huir de compromisos difíciles, por mas desgastantes que sean.

Gente que ayuda, orienta, entiende, aconseja, busca la verdad y siempre quiere aprender, aunque sea de un niño, de un pobre, de un analfabeto.

Gente de corazón desarmado, sin odio y preconceptos baratos, con mucho amor dentro de si.

Gente que se equivoca y lo reconoce, cae y se levanta, asimila los golpes, tomando lecciones de los errores y haciendo redimir sus lágrimas y sufrimientos.

Me gusta mucho la gente así…

Desconozco a su autor


Detalles

Detalles de nuestra Vida, detalles que muchas veces dejamos de lado, que olvidamos y no disfrutamos… y que entonces con nuestra acostumbrada mala memoria dejamos pasar al olvido.

Pensemos en lo que nos hace bien, sin olvidar lo que nos hace mal, disfrutemos de las pequeñas cosas que nos dan alegría y que son El Alimento para el Alma.

Vivamos el Hoy y demos la cara al Mañana, lo que pasó ya no podremos ni cambiarlo ni modificarlo, pero si podemos intervenir, en lo que vendrá.

No nos castiguemos, ni tampoco lo hagamos con las personas que nos rodean. Sabemos que la vida tiene distintas facetas, algunas buenas y otras no tanto.

Intentémoslo alguna vez, regalemos y regalémonos una sonrisa.

No dejemos de sentir que cada mañana podremos ver el sol y las nubes y que cada noche podremos ver la luna y las estrellas, y aunque sabemos que no es fácil, bien vale la pena el intento.

Desconozco a su autor