jueves, 24 de noviembre de 2016

Cómo manejar las ofensas (II)

Si eres el ofendido
  • Mantén la serenidad. Ante situaciones que te molesten, resiste el impulso de reaccionar en el acto. Cálmate y respira profundamente.
  • Acepta lo sucedido. En lugar de quedarnos atrapados en un recuerdo, pensando en lo que pudimos hacer para evitar lo sucedido, sintiéndonos víctimas o culpables, centrémonos en buscar la solución.
  • Pasa la página rápidamente. Aceptar lo que no podemos cambiar y dejar ir lo que nos hace daño, pondrá punto final a este proceso, permitiéndonos sanar el dolor. Repite con fuerza: ¡No voy a permitir que nada ni nadie me quiten la oportunidad de ser feliz hoy!
  • Crecer con la experiencia. Mira a las personas que te afectan negativamente como maestros y perdónalos por lograr sacar pensamientos y emociones ocultas en ti. ¡No podemos cambiar el comportamiento de otros, pero sí manejar la forma en la que vamos a reaccionar hacia ellos!
Si fuiste el ofensor
  • Toma conciencia del efecto que generaste. Podemos transformar las emociones alteradas que amenazan nuestro bienestar y la buena relación con los demás, si estamos dispuestos a resistir el impulso de reaccionar, a mantener una buena actitud y a ser más tolerantes y flexibles.
  • Responsabilízate por tus actos. Es fácil reconocer los errores de los demás, pero muy difícil aceptar los nuestros. Vale la pena comenzar a escuchar lo que dices, para reconocer, inclusive, el tono emocional que acompaña tus comentarios. Observa tu comportamiento, tu actitud y comienza a cambiarlos.
  • Perdónate por tus errores y pide perdón. Perdónate por no haber actuado como ahora comprendes que debiste hacerlo. Date la oportunidad de conocer lo que guardas y de limpiar ese espacio interior para llenarlo de sentimientos y recuerdos diferentes y positivos. Busca recuperar tu paz y ejercer tu derecho a ser feliz.
Maytte Sepúlveda



lunes, 26 de septiembre de 2016

Cómo darle color a tus días

Pon tu atención en cada cosa que haces. Cuando ponemos nuestra atención en cada cosa que hacemos, observando nuestro entorno inmediato en el lugar donde estamos y estamos atentos a lo bueno que sucede, mantenemos una actitud mas positiva y podemos reconocer las oportunidades que se nos presentan con más facilidad.


Baja la velocidad. Si vivimos acelerados, si el estrés nos maneja, perderemos la capacidad de apreciar los elementos valiosos de nuestra vida, y nos desconectaremos de la intuición y la inspiración, quedando a merced de las circunstancias externas. Solo cuando estamos tranquilos, serenos y en presente, podemos recibir la inspiración que tanto necesitamos para afrontar cualquier situación de una mejor manera.

Conecta con la gratitud. Siéntete agradecido por las bendiciones que recibes cada día. A veces no nos damos el tiempo suficiente para detenernos a reconocer, apreciar y disfrutar cada uno de los regalos esenciales que llegan a nuestra vida.

Maytte Sepúlveda


lunes, 20 de junio de 2016

5 claves para el éxito (parte II)

6- NO TE DESANIMES. No permitas que nadie te confunda, te desanime o te haga abandonar. Persevera en el empeño por mejorar tu calidad de vida y la de los demás. La realización de tu sueño puede estar esperándote a la vuelta de la esquina, la palabra éxito en realidad significa seguir adelante, sin desviarte o abandonar tu empeño. El camino hacia el éxito muchas veces se vuelve solitario, porque no podemos depender de la motivación o el apoyo que nos quieran o nos puedan brindar los demás.

7- DISFRUTA TUS LOGROS. Hay personas que se convierten en buscadores compulsivos de nuevas metas... no se detienen el tiempo suficiente para disfrutar del resultado final de sus esfuerzos. Permítete descansar y saborear tus logros, aprende a disfrutar tanto del proceso como de la recompensa bien merecida después de todo el trabajo que realizaste. Muchas veces es necesario establecer un límite amplio y saludable, que determine hasta dónde y hasta cuándo seguiremos planteándonos nuevos retos sin darnos el tiempo necesario para disfrutar de haberlos logrado.

8- PERSIGUE TUS METAS. Mantente enfocado en cada paso que das, no te distraigas de tu objetivo. Siéntete seguro de cumplir con cada una de las etapas del plan que te lleve a terminar tu proyecto. Eres el arquitecto de tu destino... Una vez que comiences no te detengas, persevera en tu empeño hasta alcanzar cada una de tus metas.

9- REPLANTEA SI FUESE NECESARIO. Contrario a lo que la gente usualmente cree, el fracaso nos acerca al éxito, porque nos enseña y nos estimula a buscar alternativas y nuevos caminos para conseguir lo que buscamos. El éxito puede estar al voltear la esquina, no te desanimes, no abandones, sostente, este es el secreto de las personas exitosas. Lo importante es no dejarnos desanimar por haber equivocado el camino, sino estar dispuestos a corregir, aprender y continuar. La pasión por lo que buscas te ayudará a enfocarte en cada paso que das.

10- VISUALIZA. Cuando apoyamos nuestros deseos con pensamientos positivos y con imágenes mentales acordes con lo que queremos alcanzar o experimentar, estamos muy cerca de lograr que se conviertan en realidad. A esta técnica se le llama "visualización" y es una de las herramientas que más nos ayuda a conseguir nuestros sueños con éxito.

Maytte Sepúlveda

lunes, 13 de junio de 2016

Cinco claves para el éxito

1. Mantén una actitud positiva: Una de las grandes diferencias entre una persona perdedora y una ganadora es la actitud. Es importante que tengas pensamientos positivos y optimistas, especialmente si vas a emprender algún reto personal. Repite frases afirmativas de tus capacidades y potencialidades. Recuerda tus logros y apóyate en ellos para conseguir tus metas.

2. Define tu meta: Es determinante tener claras nuestras metas, para que podamos enfocar y dirigir nuestro esfuerzo a conseguirlas. Cuando sabemos exactamente lo que queremos podemos comenzar a visualizarlo y a imaginarnos como será cuando lo tengamos. Recuerda plantearte al comienzo, metas pequeñas y posibles; luego, ponerte metas mayores.

3. Ten confianza en ti mismo: No importa que tan difíciles te parezcan los obstáculos que se te presenten. Podrás superarlos fortaleciendo la confianza en ti mismo y haciendo uso de tus herramientas esenciales. Recuerda que dentro de ti se encuentran los recursos que te hacen falta para levantarte y convertirte en un triunfador. Conoce las historias de personas emprendedoras y exitosas e inspírate en ellas para seguir adelante.

4. Dá los pasos necesarios: Una vez tomada la decisión, el próximo paso consiste en asumir el compromiso de hacer cuanto sea necesario para conseguir tu meta. No necesites que alguien te recuerde tu compromiso y mucho menos tus metas. Conviértete en tu principal motivador y persevera en el esfuerzo hasta el final. Pregúntate cada día: ¿qué voy a hacer hoy para conseguir mi meta?

5. Afronta los retos: La vida se compone de comienzos. Cada vez que deseas extender tu horizonte y ampliar tu prosperidad tienes que asumir retos. Acepta las transformaciones.

Maytte Sepúlveda


jueves, 2 de junio de 2016

Cómo manejar la crisis

Estar en crisis significa haber perdido la estabilidad, la seguridad, la confianza, el bienestar, el confort y, lo más importante, el control de nuestra vida. La crisis nos conduce al caos y experimentamos impotencia, confusión, desesperación, dolor, temor, ira... emociones negativas que nos hacen perder la claridad que necesitamos para analizar la situación de forma objetiva y poder buscar una solución.

Hay personas que tratan de evadirla. Se sienten incapaces de afrontarla y se sumen en el espiral que los envuelve, optando por la reacción más fácil: caer en la negación, buscar culpables, deprimirse o sentirse víctimas de lo sucedido, sin darse cuenta de que con esta actitud terminan siendo parte del problema y así quedan a la deriva, en espera de que algo pase o de que alguien se ocupe de resolverlo.

Es cierto que cuando nos quedamos sin trabajo, perdemos a una persona querida o vivimos una separación, necesitamos reunir toda la fortaleza, el valor y las herramientas esenciales de las que dispongamos para levantarnos. De lo contrario, nos podemos sentir como las personas que se resignan y guardan el sufrimiento adentro, o como los que se paralizan y se vienen abajo emocionalmente. Hay personas que se fortalecen en las crisis, mientras que otras se debilitan al punto de considerar que son situaciones insuperables.

Existen las crisis normales que son inherentes a nuestro proceso de crecimiento y desarrollo. Etapas como la adolescencia o la madurez nos colocan en la necesidad de tener que confrontarnos a nosotros mismos, para revisar lo que hemos estado haciendo, hacer cambios, reflexionar sobre la vida que llevamos, replantearnos metas o propósitos personales, asumir el duelo, pasar la página y soltarnos del pasado de manera que podamos tomar decisiones para volver a empezar con el mismo entusiasmo, valor y determinación que sentimos la primera vez.

Es fundamental atrevernos a enfrentar las crisis en lugar de evadirlas, pensando que si nos quedamos quietos se resolverán por sí solas, porque en ese caso lo único que pasará será que se agravarán y terminarán haciéndonos pasar un mal rato. También es importante tomar en cuenta el precio de madurar; es decir, todo lo que implica estar dispuestos a crecer, a asumir la responsabilidad de nuestra vida, de nuestras elecciones, acciones y consecuencias. Aquellos que logran llegar al final del proceso aprenden y crecen internamente.

Después de un proceso de dudas y confusión logramos la claridad, la esperanza y la confianza. No te desanimes, recuerda que todo pasa y que aun cuando el panorama te parezca gris y nublado en cualquier momento, si estás atento y te mantienes calmado y optimista, verás salir el sol de nuevo.

Las crisis existenciales nos llevan a descubrir nuestro verdadero ser, a revisar y a replantearnos el propósito de nuestra vida, a conocer a los verdaderos amigos, a identificar y usar nuestros recursos esenciales. Nos llevan a diferenciar entre lo valioso y lo accesorio, entre lo urgente y lo importante, entre lo auténtico y lo falso, dándonos la oportunidad de replantearnos la dirección y el sentido que le daremos a esta nueva etapa en la vida. Los chinos escriben la palabra crisis con dos caracteres: uno significa peligro, el otro oportunidad.

Maytte Sepúlveda

lunes, 9 de mayo de 2016

El perfeccionismo nos hace infelices

¿Eres un perfeccionista empedernido? ¿Tienes que hacer todo tú mismo porque nadie lo hace como tú? ¿Valoras a las personas a tu alrededor por lo que han conseguido en la vida? ¿Tuviste padres demasiado exigente o rígidos? Necesitas aprender a manejar la frustración, a bajar tu nivel de exigencia, a trabajar en equipo y a confiar en los demás. Tómalo suave, nada es tan importante como para hacerte perder la calma.


El perfeccionismo se ve reflejado de diferentes maneras en nuestra vida cotidiana, por ejemplo: el que orientamos hacia nosotros mismos, cuando nos planteamos metas y propósitos imposibles de alcanzar, cuando nos exigimos mucho más de lo que en realidad podemos lograr.

También cuando lo dirigimos hacia otros, esperando que respondan a las exigencias que les hacemos de la misma manera como con nosotros, ignorando nuestras diferencias y, muchas veces, forzándolos a ser quienes no son.

Y por último, cuando pensamos que los demás nos observan constantemente, esperando lo máximo de nosotros... entonces, comenzamos a exigirnos a riesgo de perder la calma, el bienestar y hasta nuestra identidad en aras de obtener su aprobación.

Cuando nos dejamos llevar por el perfeccionismo, nos volvemos obsesivos, competitivos y hasta tiranos; nos llenamos de frustración, impaciencia, inflexibilidad e intolerancia... y todo esto nos lleva a disfrutar menos la vida, a fracasar, a paralizarnos, a quedarnos solos y a perder la perspectiva de lo positivo en la vida.

Detrás de una persona perfeccionista muchas veces se esconde una persona insegura, que quisiera tener todo bajo control; una persona rígida, que defiende como sea su punto de vista, sus ideas y consideraciones; una persona irritable, que tiende a reaccionar defensivamente y que se altera con facilidad ante cualquier comentario o sugerencia; una persona con problemas para relacionarse con los demás, porque pareciera que nadie puede satisfacer sus expectativas y exigencias, que nadie le comprende o tiene la altura o la capacidad de mostrarse tan exitoso. La supermujer o el superhombre no existe.

Algunas personas viven en función de otros, sintiéndose responsables por su bienestar, hasta el punto de querer cargar con sus responsabilidades, sin darse cuenta de que hacerlo no es posible.

"No hay que pedirle peras al olmo", dice un refrán popular. Aceptar la realidad como se presenta sin querer cambiarla a la fuerza nos ayudará a romper el círculo negativo en el que hemos estado atrapados.

Maytte Sepúlveda


Mindfulness, la atención plena

La práctica de la atención plena consiste en mantener nuestros sentidos en el aquí y el ahora. Nos resulta muy útil en la vida cotidiana porque generalmente creemos estar en el presente ocupados en algo, mientras la mente nos lleva al pasado o al futuro infinidad de veces, lo cual nos impide realmente ver y tomar en cuenta todos los elementos que acompañan la actividad que estamos realizando.

Cuando somos capaces de reconocer lo que está sucediendo en el momento, fluimos con la experiencia; es decir, nos conectamos sensorialmente con lo que estamos haciendo o viviendo, sin hacer juicios ni establecer comparaciones. Si resulta una experiencia desagradable, seremos capaces de vivirla sin agregarle la gravedad que generan los pensamientos negativos, cuando nos dejamos llevar por ellos al imaginar todo lo terrible que pueda ocurrir. De esta manera pasaremos la experiencia con menos tropiezos y con más facilidad. Si la experiencia es agradable lograremos vivirla al máximo, potenciando con nuestra voluntad los sentimientos y las sensaciones positivas.

La práctica de la atención plena o mindfulness es reconocida científicamente como una herramienta efectiva para reducir el estrés, aumentar la conciencia y lograr el bienestar. Es una forma consciente de prestar atención al momento presente con interés y curiosidad que genera capacidad de aceptación.

Cuando nos preocupa más lo que ocurrió o lo que puede ocurrir, que lo que realmente está sucediendo en el aquí y ahora, nos perdemos la oportunidad de vivir con la conciencia y de ser una causa positiva. También corremos el riesgo de perder las oportunidades y las bendiciones que nos envía la vida al no ser capaces de reconocerlas; al mismo tiempo, con nuestro descuido y falta de atención podemos generar conflictos en las relaciones personales y perder la empatía necesaria para ampliar nuestra comprensión y establecer mejores relaciones con otras personas. Nos podemos llenar de miedos y preocupaciones al dejarnos llevar por una mente cubierta de ideas pesimistas frente a nuestro futuro.

El estado de atención plena nos permite estar abiertos a todo lo que ocurre en el presente, a observar nuestros pensamientos y sentimientos verdaderos con una cierta distancia; es decir, sin dejarnos afectar por ellos, al no hacer juicios que nos lleven a considerar si son buenos o malos. Esta práctica nos conducirá a conocernos mejor y a estar atentos a cada experiencia.

Maytte Sepúlveda

lunes, 2 de mayo de 2016

Claves para sentirte satisfecha con quien eres

Qué importante es tener la capacidad de agradecer los regalos esenciales que recibimos a lo largo de la vida, porque algunas veces nos quedamos anclados en el recuerdo de lo que nos hicieron, nos quitaron o no nos dieron. Pasemos la página, renovemos nuestra actitud y forma de interpretar lo que vivimos. Vibremos con los mejores sentimientos y pensamientos, especialmente con el amor y la gratitud que siempre nos impulsan y nos motivan a compartir lo mejor de cada uno de nosotros. Hoy te sugiero que busques tu bienestar y felicidad, que reconozcas y celebres el esfuerzo que has hecho para dar y compartir con otros lo mejor de ti. ¡Estoy segura de que eres una mamá especial!


Hábitos a cultivar todos los días
CADA DÍA DISFRUTA DE SER QUIEN ERES. Deja de verte al espejo para observar solo aquellos rasgos que no te gustan de ti misma y comienza a apreciar tus rasgos más agradables y armónicos, siéntete a gusto contigo misma. Es verdad que tienes limitaciones, pero también tienes talentos y capacidades; el conjunto de todas ellas te convierte en una persona única.

PERDÓNATE Y PERDONA. Eres un ser humano, puedes cometer errores y aprender de ellos sin cargar con la culpa por el resto de tu vida. Sana las heridas del pasado. El pasado negativo y doloroso muchas veces se interpone entre nosotros y la felicidad. Por esta razón es muy importante que tomes la decisión valiente de perdonar. Perdón significa la liberación de todos los recuerdos y las emociones negativas que hemos guardado a lo largo de la vida, también representa la oportunidad de sanar y liberar el resentimiento para dar espacio a nuevos y mejores sentimientos. Las heridas del corazón y del alma se mantienen abiertas a través del recuerdo. Es tiempo de pasar la página. ¿Hasta cuándo lo vas a recordar?, ¿hasta cuándo lo vas a sufrir? Perdónate y perdona a otros si fuese necesario para recuperar tu paz y tu bienestar.

TRÁTATE CON GENTILEZA. No permitas que los comentarios negativos y las frases descalificadoras de tus seres queridos o conocidos disminuyan la imagen positiva que tienes de ti. Recuerda: ninguna persona tiene poder sobre ti, a menos de que seas tú quien se lo conceda. La aceptación y el respeto hacia nosotras mismas nos permitirán alcanzar la madurez emocional y el equilibrio. Aprendamos a canalizar las emociones negativas, no nos dejemos atrapar por ninguna de ellas; evitemos permanecer afectadas por mucho tiempo.

ACÉPTATE COMO ERES. Cuando te comparas con los demás y quieres parecerte a otra persona, pierdes tu identidad. Acéptate como eres y anímate a ser auténtica en todo momento. Rescata tus valores y vive a través de ellos. Más importante que lo que los demás piensen de ti es lo que tú creas de ti misma.

CONVIÉRTETE EN TU MEJOR AMIGA. Somos nosotras quienes les enseñamos a los demás como nos van a tratar. No permitas que alguien te maltrate física o emocionalmente, mereces sentirte querida y ser tratada con respeto y gentileza. Rodéate de personas que te aprecien y quítale el poder que le das a las personas que te afectan negativamente. Siéntete a gusto en tu compañía, disfruta de la soledad y úsala como un aliado para observarte y hacer los cambios necesarios en tu forma de pensar, en tu actitud y comportamiento.

Maytte Sepúlveda


lunes, 11 de abril de 2016

Herramientas para lograr tus propósitos

Hablar de los propósitos de manera afirmativa. Cuando decimos "me gustaría hacer ejercicio" estamos dejando la puerta abierta para que nuestra mente encuentre la excusa perfecta para postergar nuestra decisión de convertir el propósito en una acción concreta. Aprendamos a elaborarlos de una manera más concreta; por ejemplo, "voy a ser más paciente", "voy a caminar 35 minutos cada día", "me voy a levantar más temprano", "voy a dejar el trabajo en la oficina".

Pensar que depende de cada uno de nosotros. En lugar de esperar a que otros nos den la felicidad o la oportunidad de cumplir con nuestros objetivos, debemos asumir la responsabilidad y el compromiso de conseguirlos por nosotros mismos.

Que los propósitos sean posibles. Lo más importante es que seas tú quien decida cuál es tu propósito. No te dejes manipular ni presionar por otros, decídelo con voluntad propia, así tendrás la motivación que necesitas para cumplir el plan de acción. No te exijas demasiado y ocúpate de uno solo a la vez

Pedir el apoyo necesario. Busca fuentes o personas que tengan más información y experiencia para que puedas apoyarte en su conocimiento. Cualquiera que sea tu meta proponte entrar en contacto con los que saben y pueden aportarte, imita su forma de trabajar y haz los ajustes y las mejoras necesarias sobre la marcha.

Todo el proceso nos llevará a cumplir con cada uno de nuestros propósitos. Esto es similar a sembrar semillas en una tierra fértil, manteniendo el cuidado de su crecimiento, regándolas y abonándolas para que crezcan y den un buen fruto.


Maytte Sepulveda


jueves, 7 de abril de 2016

El poder de la automotivación

¿Quién no ha realizado una lista de propósitos personales con la intención de ser más feliz, experimentar relaciones satisfactorias, disfrutar de buena salud, prosperidad y éxito? Casi todos la hemos hecho, advirtiendo, meses después, que la hemos olvidado por completo y que el solo deseo no ha sido suficiente. ¿Qué pasó con la emoción y las ganas que nos motivaron a hacer la lista?

La posibilidad de iniciar un ciclo nuevo y diferente depende, en gran parte, de la motivación que sintamos y de la disposición y el compromiso a realizar el trabajo de transformarnos en lo personal y, al mismo tiempo, de hacer los cambios necesarios en nuestro estilo de vida. La motivación es una gran fuerza que nos mueve a cumplir nuestros propósitos y a convertir los sueños en realidad.

Podemos hacer uso de herramientas sencillas y prácticas que nos lleven a vencer y superar los tropiezos. Para que funcionen, lo más importante es hacer este inventario y definir nuestros propósitos sin la sugerencia o la manipulación de otras personas. Que la lista sea realmente nuestra, pues solo así podremos contar con la automotivación y la voluntad que necesitamos para vencer nuestra propia resistencia en aras de conseguir lo que nos hemos propuesto con éxito.

Es de ayuda escribir las intenciones de la forma más clara y directa. Muchas veces la idea abstracta de lo que queremos nos impide cumplir con nuestros objetivos. Por ejemplo: "Ser feliz" es un propósito con una interpretación muy amplia, porque cada uno de nosotros tiene una idea diferente de como querría serlo. Elaborar un plan de acción detallado también es bueno. Si no definimos cada uno de los pasos que necesitamos dar, es probable que se diluyan en la actividad que mantenemos día a día. Una meta pequeña cada día nos ayudará a avanzar.

Maytte Sepulveda

martes, 29 de marzo de 2016

No hay dificultad

No hay dificultad que no pueda ser conquistada con suficiente amor...

No hay mal que no se pueda curar con suficiente amor.

Ninguna puerta que no se pueda abrir con suficiente amor.

Ningún golfo que no pueda ser atravesado con suficiente amor.

No hay muro que suficiente amor no pueda derribar.

Ni pecado que suficiente amor no pueda redimir.

No hay diferencia en cuan profundamente asentada pueda estar la dificultad, qué tan desesperada sea la perspectiva o cuán embrollada parezca estar la confusión.

Tampoco importa cuán grande sea el error.

Una suficiente realización de amor lo disolverá todo.

Y si pudieras amar lo suficiente serías la persona más feliz y poderosa del mundo.

Desconozco a su autor

lunes, 14 de marzo de 2016

¡Vales mucho!

No solamente es más apreciado el ser espontáneo, sino que es mucho más fácil.

Mucha gente gasta bastante energía en aparentar lo que realmente no es.

¿Por qué sucede que hay personas que parecen “mimetizarse” con los demás y les cuesta ser natural y espontánea ¿Por qué se dice lo que realmente no se siente?

Lo sé bien, porque en mis primeros años de vida fui así. Tempranamente aprendí que no podía decir lo que pensaba, porque los mayores me lo reprochaban.

Luego, me pareció que los demás se sentían bien si uno estaba de acuerdo con ellos y mal si manifestaba opiniones diferentes, y yo buscaba desesperadamente la aceptación de los demás.

Sin embargo, fui descubriendo que los otros dejan de considerarte y respetarte 
al darse cuenta que uno no tiene una opinión clara y definida, y lo peor, uno deja de respetarse a sí mismo.

Aprendí que no tenemos por qué caerle bien a todos ni estar de acuerdo con todos. 
Es probable que cuando todos seamos sabios ya hayamos alcanzado la plena iluminación, estemos todos de acuerdo. 

Mientras tanto, en la búsqueda de la verdad, tendremos posiciones distintas, según nuestras experiencias y conocimientos.



Todo esto está relacionado con la seguridad en sí mismo.

En la medida que somos conscientes de nuestro propio valer, nos atrevemos a ser nosotros mismos y pensar por sí mismos. No hay que andar por el mundo buscando satisfacer a los demás, ni llenando las expectativas de los otros. Hay que disponerse a aceptar a los demás con sus virtudes y defectos, con sus opiniones y puntos de vista, y disponerse a respetarse también a sí mismo.

Es posible que al principio se pierdan amigos que no compartan nuestra manera de ser y opinar, pero si eres consecuente con tus ideas y contigo mismo, tendrás muchos verdaderos amigos en el futuro.

Decir la verdad puede que moleste a alguien, pero la mayoría aprenderá a valorar a quien es veraz. “que tu sí, sea sí; que tu no, sea no”.

Una buena práctica es darse mensajes a sí mismo, ya sea mediante un diálogo interno, carteles, escritos, dibujos, etc., que digan: “Tengo seguridad y confianza en mí”.

Tú vales mucho más de lo que te imaginas. y eres importante para los demás.

Desconozco a su autor


martes, 8 de marzo de 2016

Día Internacional de la Mujer. 8 de marzo

El Día Internacional de la Mujer es una fecha que se celebra en muchos países del mundo. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día, pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían «libertad, igualdad y fraternidad» marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, que fue, en el mundo industrializado, un período de expansión y turbulencia, crecimiento fulgurante de la población e ideologías radicales.

Cronología
  • 1909: De conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América el día 28 de febrero se celebró en todos los Estados Unidos el primer Día Nacional de la Mujer, que éstas siguieron celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.
  • 1910 La Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración..
  • 1911 Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania,Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral
  • 1913-1914 En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.
  • 1917 Como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia,o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.
  • 1975 Coincidiendo con el Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas celebraron el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo.
  • 1995 La Declaración y la Plataforma de Beijing, una hoja de ruta histórica firmada por 189 gobiernos hace 20 años, estableció la agenda para la materialización de los derechos de las mujeres.
  • 2014 La 58 Sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW58), la reunión anual de Estados para abordar cuestiones relativas a igualdad de género, se centró en los «Desafíos y logros en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para las mujeres y las niñas». Las entidades de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) acreditadas por ECOSOC debatieron sobre los avances realizados y los retos pendientes para cumplir los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La ONU y la Igualdad de Género

La Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945, fue el primer acuerdo internacional para afirmar el principio de igualdad entre mujeres y hombres. Desde entonces, la ONU ha ayudado a crear un legado histórico de estrategias, normas, programas y objetivos acordados internacionalmente para mejorar la condición de las mujeres en todo el mundo.

Con los años, la ONU y sus organismos técnicos han promovido la participación de las mujeres en condiciones de igualdad con los hombres en el logro del desarrollo sostenible, la paz, la seguridad y el pleno respeto de los derechos humanos. El empoderamiento de la mujer sigue siendo un elemento central de los esfuerzos de la Organización para hacer frente a los desafíos sociales, económicos y políticos en todo el mundo.

Fuente: ONU

jueves, 25 de febrero de 2016

Atrevernos a soltar

Soltar significa aceptar lo que entra y sale de nuestra vida sin aferrarnos, sin ofrecer resistencia, sin tratar de amarrarlo para que no se vaya, sin quedarnos en la negación pensando que de esa manera las cosas seguirán siendo como fueron, sin sufrirlo indefinidamente, sin sentirnos víctimas de los cambios y los ciclos, sin querer cambiarlo o acomodarlo a nuestras necesidades y deseos.

En estos meses me he dado cuenta de que una de las causas de nuestro mayor desgaste físico, mental y emocional consiste en hacerle resistencia a todo lo que sea diferente a nosotros, diferente a lo que esperábamos, a lo que pensamos, a lo que queremos, a lo que necesitamos o creemos... Es así como nos involucramos en largos procesos a manera de batallas que libramos con todos a nuestro alrededor, inclusive con las personas que amamos, cuando actúan, se expresan o piensan de una manera diferente a como lo haríamos nosotros o como esperamos que ellos lo hagan.

Sin darnos cuenta, mantenemos una especie de defensa permanente contra el mundo, porque nos es difícil aceptar la diversidad, las diferencias personales, de criterio o ideas. También todo lo que se presenta de forma inesperada, diferente o como una consecuencia insospechada a nuestros comportamientos y elecciones.

Necesitamos aprender a soltar, a aceptar lo que entra y sale de nuestra vida. Y esto no implica abandonar todo interés en lo que sucede a nuestro alrededor para evitar los conflictos; tampoco significa encerrarnos, reduciendo nuestro espacio vital para evitar el malestar que puedan producirnos las conversaciones o la relación con algunas personas, pues de esta manera solo lograríamos aumentar el malestar.

Tengamos el valor de terminar con aquellos hábitos, creencias y comportamientos que tanto daño nos han causado; desarrollemos la voluntad y la motivación necesarias para hacer los cambios en nosotros y en nuestro estilo de vida que nos permitan sentirnos plenos y satisfechos.

En lugar de sentirnos víctimas de los demás o de las circunstancias asumamos la responsabilidad de cada cosa que nos pase o hagamos. Analicemos las posibles razones por las que vivimos de esa manera y hagamos los cambios o las acciones necesarias para manejarlas, superarlas y aprender de cada experiencia vivida.

Cada vez que te sientas a punto de criticar, juzgar, corregir o querer controlar a una persona, dite a ti mismo: "Es el momento perfecto para soltar, aceptar y dejar que los demás se expresen o hagan las cosas como creen que deben hacerlo". De la misma manera mantente dispuesto y abierto a aceptar las situaciones como se presenten, para luego encontrar la mejor manera de afrontarlas y resolverlas si fuese necesario.

Maytte Sepulveda

martes, 23 de febrero de 2016

Me dispongo a perdonar

Me gusta la sensación de libertad que siento cuando me quito la pesada capa de críticas, miedo, culpa, resentimiento y vergüenza.

Entonces puedo perdonarme a mi y perdonar a los demás.

Éso nos deja libres a todos.

Renuncio a darle vueltas y más vueltas a los viejos problemas.

Me niego a seguir viviendo en el pasado.

Me perdono por haber llevado esa carga durante tanto tiempo, por no haber sabido amarme a mí ni amar a los demás.

Cada persona es responsable de su comportamiento, y lo que da, la vida se lo devuelve.

Así pues, no necesito castigar a nadie, todos estamos sometidos a las leyes de nuestra propia conciencia, yo también.

Continúo con mi trabajo de limpiar las partes negativas de mi mente y dar entrada al amor.

Entonces me curo.

©Luise L. Hay


Cuando se perdona y no se olvida

Hay muchas personas, hombres y mujeres, que tienden en un apartado de su mente han colocado un cajón, en el cual, guardan con doble llave las experiencias negativas, los desengaños y los momentos difíciles o dolorosos que han vivido y en el momento oportuno, abren el cajón y sacan de él lo necesario para poner en evidencia su condición de víctimas y los argumentos para chantajear a la pareja.

Mantener archivadas las experiencias negativas, conservar las cuentas pendientes con el "ser amado", pone en evidencia la existencia de rencor y resentimiento, sentimientos que "envenenan" cualquier relación humana.

Cuando se guardan resentimientos, cuando se "perdona" pero no se olvida, la relación se envenena y las personas entran en un juego interminable de cobrarse cuentas pendientes, que como resultado hace infelices a todos los involucrados: al que no olvida, porque el simple hecho de estar recordando las cosas negativas le amarga la vida y le impide la felicidad, y al que se le están echando en cara las cuentas pendientes, porque se siente agredido y manipulado cada vez que le presenten una factura de cobro.

Eso es realmente algo que no se debe de albergar en nuestros corazones, mentes y pensamientos.

Liberar esa palabra es demasiado difícil pero no imposible.

Así amigos el perdonar no cuesta nada y si se logra una armonía espiritual, y sobre todo una paz dentro de nosotros, perdonemos, amemos y será después un nuevo día para todos...

Desconozco a su autor

lunes, 22 de febrero de 2016

Manifiesto de las ovejas negras

Pesando y midiendo actos, situaciones y hechos de la vida, y comparando algunos proyectos con sus resultados, es fácil concluir que generalmente los desafinados somos nosotros y no la vida o los proyectos o sus resultados; apenas nosotros, los pocos que obstinadamente insistimos en pedirle peras al manzano; los raros que no renunciamos a buscar hormigueros en el asfalto; los extravagantes que preferimos ser sordos en un discurso y mudos en un concierto, porque lo que realmente nos ocupa y preocupa son las pequeñas preguntas que desafían, y no las grandilocuentes respuestas que satisfacen.

Somos lo que habitualmente se define como verdaderas y abominables ovejas negras, y no tenemos vergüenza de confesar sin rubor que tal "acusación" nos honra mucho, ya que por temperamento y vocación preferimos cultivar ideas en el jardín del fondo de nuestra vida, a tener que envidiar los rosales que nos miran desde el jardín de nuestro vecino; optamos siempre por plantar un árbol en la esquina de nuestra propia verdad, antes que caer en la tentación de podar los que dan sombra al camino por el cual transita la verdad de nuestros adversarios; siempre elegimos cuidar el pasto que crece entre las estrofas de nuestro ideario o en las entrelíneas de nuestros fracasos, a tener que cortarlo para satisfacer el gusto ajeno; y principalmente, elegimos lavar y planchar nuestras viejas y maltrechas utopías - ésas que aún respiran y nos miran de reojo desde el fondo del cajón de las buenas intenciones - a tener que bajar los brazos y aceptar las órdenes perentorias y casi siempre sin sentido de esa déspota llamada Realidad; y vaya uno a saber qué más, aunque lo único fundamental e inaplazable es que todos tratemos de ser más felices de lo que merecemos y mucho menos infelices de lo que merezcamos, y nada más, ni nada menos.


Es imperativo desear que el tiempo nos enseñe a sintonizar con mayor precisión la frecuencia en que se transmiten los intereses del prójimo, y quien sabe, como premio, ese mismo tiempo haga que el prójimo sea un poco más tolerante cada vez que se enfrente a una idea que propongamos, a un pensamiento antagónico que manifestemos, o a una ideología diferente que defendamos, ya que por más que le demos vueltas, lo que todos estamos buscando son puentes y no precipicios; son temas que obliguen a pensar, y no distracciones que inviten a olvidar; son batallas dialécticas que forjen nuestro carácter, y no simples victorias que lo deformen.

En razón de lo expuesto, proponemos:

1.- Que se suspenda el derecho del gris plomo a participar del arco iris.

2.- Que se degrade al Odio a la categoría de Antagonismo, perdiendo los beneficios que el grado anterior le concedía, como matar sin pedir permiso o pintar de sangre a las palabras y vestir de luto a los discursos.

3.- Que los dedos no más sean usados para apretar gatillos, ni las manos para clavar puñales, ni los ojos para matar mirando, ni la boca para escupir condenas, ni el verbo para sembrar desgracia, ni el dinero para comprar silencio.

4.- Que se prohiba morir por la Patria y se invite en todos los canales a vivir por ella.

5.- Que el discurso de las horas, de los días y semanas, de los meses y los años, produzca instantes repletos de gozo, minutos llenos de alegría, horas cargadas de placer, días plenos de sol, semanas húmedas de ternura, meses rellenos de mañanas, años teñidos de esperanza.

6.- Que se suspenda definitivamente el patrocinio comercial de todas las guerras por más o menos santas que sean, y que se de los fabricantes de la ignominia.

7.- Que se permita el regreso de la inocencia perdida, del injusto destierro al que ha sido condenada, y se la invite a ocupar el lugar de honor que le corresponde.

8.- Que nunca más florezcan muertos anónimos en los jardines de los cementerios clandestinos, y que jamás la desvergüenza vuelva a plantar desaparecidos en la conciencia de los pueblos.

9.- Que las bombas inteligentes se jubilen y se cubran de telarañas en los sótanos de los museos, y que los líderes nada inteligentes se marchiten y sus nombres se borren para siempre de las páginas de la Historia que ayudaron a manchar.

10.-Que la paz rompa las cadenas y que los puños cerrados se abran en manos extendidas hacia el otro, y que la verdad sea la dueña y señora de la última palabra.

©Bruno Kampel

miércoles, 17 de febrero de 2016

El elefante encadenado

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba eran los animales. Me llamaba poderosamente la atención, el elefante. Después de su actuación, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal, capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría con facilidad arrancar la estaca y huir. ¿Qué lo mantiene? ¿Por qué no huye?

Cuando era chico, pregunte a los grandes. Algunos de ellos me dijeron que el elefante no escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces, la pregunta obvia...
- Si está amaestrado, ¿porqué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Hace algunos años descubrí que alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta. El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño. En aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca, era ciertamente, muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado,y que al día siguiente volvió a intentar, y también el otro, y el que seguía...


Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque CREE QUE NO PUEDE.

El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor, es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente si podía. Jamás... jamás intentó poner a prueba su fuerza otra vez.

Y tú, tienes algo de elefante? Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos" simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.

Grabamos en nuestro recuerdo: No puedo... No puedo y nunca podré. Muchos de nosotros crecimos portando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y nunca más lo volvimos a intentar.


La única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento TODO TU CORAZÓN.

©Jorge Bucay

Aceptar

En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un juicio sobre mí mismo y ambos son igualmente ciertos o falsos.

Mientras piense que yo estoy en posesión de la verdad y tu no lo estás, crearé separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se instale en mi vida.

Lo mismo ocurre si pienso que tú posees la verdad y yo no. La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y una parte de ilusión.

Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos impongan.

El amor es aceptación. Si pretendemos cambiar a quienes amamos surgen los grandes conflictos, las discusiones, nace el dolor y poco a poco el amor muere. El amor no muere de un día para el otro, comienza a apagarse lentamente como las luces del cine antes de comenzar la película.
Aceptar al otro con sus defectos, con sus virtudes, con su forma de ser que puede ser diametralmente opuesta a la nuestra es amarlo. El amor es un sentimiento que no debe ser analizado, se siente y como tal debemos asumir lo que sentimos y dejarnos llevar. Debemos enamorarnos de las diferencias y no sólo de las semejanzas porque AMOR son dos personas que comienzan a ser una sin dejar de ser ellas mismas.

Desconozco a su autor


martes, 16 de febrero de 2016

Algunos consejos

Para triunfar es preciso que seas dueño de tí mismo y pongas toda tu energía al servicio de tu realización personal.

Si conservas la mente lúcida y mantienes el control de tus emociones, podrás superar cualquier situación, como capitán que debes ser, de tu propia vida.

Lleva las riendas de tu conducta y mantén bajo control todas tus acciones. Tu conciencia puesta al servicio de tu crecimiento y superación, es la que debe comandar tu voluntad.

El estrés dificulta tu paz interior, afecta tu salud, tu felicidad y tu vida. Para evitarlo, renuncia a querer lograr objetivos de manera acelerada y forzosa. Aprende a utilizar el tiempo en forma adecuada. Evita tensionarte por querer hacer varias cosas a la vez.

No empujes el río, déjalo correr a su ritmo. No te amargues imaginando futuros llenos de dificultades. Mira tus problemas con objetividad y hasta con buen humor y saca provecho de tus errores.

Reconoce el valor y el poder dinámico de la palabra. Que lo que digas sea verdad y que tus palabras sean las adecuadas, que reconozcan la dignidad humana y realcen los valores humanos.

Utiliza tus palabras sólo para agradecer, para bendecir, para servir, orientar, aconsejar y promover acciones positivas de superación, crecimiento y armonía entre todas las personas.

Descontamina tu palabra de mentiras, pues son una forma de violencia. Nunca utilices tu palabra con rudeza ni en forma grosera. Usa el poder de tu palabra sólo para dignificarte.

Desconozco a su autor

lunes, 15 de febrero de 2016

Vale la pena

Hay momentos que sentimos que todo esta mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz.

En esos momentos debemos de tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.

Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena levantarnos de nuevo, y solo puedo contestar una cosa; hagamos que nuestra vida valga la pena.

Vale la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.

Vale la pena estar en la oscuridad y caer hasta lo más profundo, porque ya no puedo ir hacia más abajo, de ahí en adelante todo va a ser hacia arriba hasta que vea la luz.

Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas seré mas fuerte de corazón.

Vale la pena una lagrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.

Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.

Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacío.

Vale la pena volver a sonreír, porque eso demuestra que he aprendido algo más.

Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjan lo que soy el día de hoy.

Vale la pena voltear hacia atrás, porque así se que he dejado huella en los demás.

Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es un oportunidad de volver a empezar.

Todo esto son solo palabras, letras entrelazadas con el único fin de dar una idea. Lo demás, depende de cada uno de nosotros. Dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros.

SE FELIZ 

Colaboración de María Fernanda Muñoz Tostado.

viernes, 12 de febrero de 2016

El inventario

A mi abuelo aquel día lo vi distinto. Tenía la mirada enfocada en lo distante.
Casi ausente.
Pienso ahora que tal vez presentía que ese era el último día de su vida.
Me aproximé y le dije:
-¡Buen día, abuelo!
Y él extendió su silencio. Me senté junto a su sillón y luego de un misterioso instante, exclamó:
-¡Hoy es día de inventario, hijo!
-¿Inventario? (pregunté sorprendido).
-Si. ¡El inventario de las cosas perdidas! Me contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría. Y prosiguió:

-Del lugar de donde yo vengo, las montañas quiebran el cielo como monstruosas presencias constantes. Siempre tuve deseos de escalar la más alta. Nunca lo hice, no tuve el tiempo ni la voluntad suficientes para sobreponerme a mi inercia existencial.

Recuerdo también, aquella chica que amé en silencio por cuatro años; hasta que un día se marchó del pueblo, sin yo saberlo.

¿Sabes algo? También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero mis padres no pudieron pagarme los estudios. Además, el trabajo en la carpintería de mi padre no me permitia viajar. ¡Tantas cosas no concluídas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas!
Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se le humedecieron sus ojos.
Y continuó:

-En los treinta años que estuve casado con Rita, creo que solo cuatro o cinco veces le dije "te amo".

Luego de un breve silencio, regresó de su viaje mental y mirándome a los ojosme dijo:

-"Éste es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mí ya no me sirve. A ti sí. Te lo dejo como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo".

Y luego, con cierta alegría en el rostro, continuó con entusiasmo y casi divertido:

-¿Sabes qué he descubierto en estos días?
-¿Qué, abuelo?
Aguardo unos segundos y no contestó, solo me interrogó nuevamente:
-¿Cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?
La pregunta me sorprendió y solo atiné a decir, con inseguridad:
-"No lo había pensado. Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearle el mal. ¿Tener malos pensamientos, tal vez?"

Su cara reflejaba negativa. Me miró intensamente, como remarcando el momento y en tono grave y firme me señaló:

-"El pecado más grave en la vida de un ser humano es el pecado por omisión. Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas."

Al día siguiente, regresé temprano a casa, luego del entierro del abuelo,para realizar en forma urgente mi propio "inventario" de las cosas perdidas.

El expresarnos nos deja muchas satisfacciones, así que no tengas miedo, y procura no quedarte con las ganas de nada... antes de que sea demasiado tarde...

-Y tú, ¿ya hiciste tu inventario?...

Desconozco su autor


¿Qué es exactamente lo que deseas?

Muchas personas se enfrascan en el “cómo” hacer las cosas y eso les causa una parálisis pues su nivel de consciencia no está al nivel de la solución del problema.

Creándose así un círculo de: no sé hacerlo por lo tanto no lo hago y no lo hago porque no sé.

Pero la verdadera solución a esta situación es enfocarse en el QUÉ y no en el CÓMO… qué es lo que quiero realizar, manifestar o experimentar. Pasa tiempo detallando QUÉ es exactamente lo que quieres.

Dedícale tiempo; decir “quiero mucho dinero”, “quiero adelgazar”, “quiero manifestar a mi pareja ideal”, etc. No son Qué’s claros y por lo tanto no sabes cómo.

Si digamos, tu meta es adelgazar, ¿cuántos kilos deseas perder?, ¿qué tipo de cuerpo deseas exactamente? ¿sólo perder 10 o 15 kilos es suficiente para ti, o de paso te gustaría mejor tener un cuerpo atlético?

En caso de desear un cuerpo atlético… ¿Cómo el de quién, el de un corredor, un nadador, un tenista?… ¿qué es exactamente lo que buscas?

La falta de claridad da una pobre calidad en los deseos y por lo tanto pobres resultados.

Una vez clarificado tu QUÉ, te sobrarán los cómo’s… si dijiste: “Mi qué, es manifestar un millón de dólares. Entonces encontrarás muchos caminos y descartarás también muchos otros que no te llevarán allí y tendrás más enfoque pues tendrás tus prioridades bien claras y definidas.

Invierte tiempo en clarificar tu vida ¿o acaso tienes algo más importante qué hacer que vivir la vida 100% a tu gusto?

Dan Gaona
Fuente: Grandes Pymes

jueves, 11 de febrero de 2016

¿Es realmente tu sueño, o de alguien más?

Muchas personas siguen los sueños de los demás para ganar su aprobación; sin embargo, llega un momento (por ahí de los 40) en que se dan cuenta que ese sueño no es lo que buscaban. Entonces realizan cambios drásticos en su trabajo, familia o amigos, teniendo que volver a comenzar.

Otras personas se enfocan en las responsabilidades e ignoran su sueño. Adoptan una carrera para agradar a sus papás, pareja u otros. Si haces esto, serás consciente de tus deberes, pero será difícil que te sientas exitoso y feliz.

No puedes lograr un sueño que no posees.
¿Cómo sé si mi sueño es realmente mío?

Cuando es el sueño del otro

Agota tu energía

Te saca de tu zona de fortaleza

Satisface a otros

Te pondrá a dormir

Cuando es tu propio sueño

Te entusiasma

Te sava de tu zona de confort

A ti te satisface

Te mantendrá despierto

Algunas excusas por las que podrías no seguir tu sueño:

1. Las personas ordinarias no cumplen sus sueños. Las personas ordinarias pueden vivir vidas extraordinarias si siguen sus sueños, ya que el sueño se convierte en un catalizador para ayudarle a realizar cambios importantes en su vida. Vaya, tú no cambias la persona que eres para seguir tu sueño, sino que primero sigues el sueño y después ese proceso cambia quien eres para que puedas lograrlo. Un sueño es tanto un objetivo como un catalizador.

2. No es el momento adecuado para seguir mi sueño. Recuerda lo que dijo George Eliot: Nunca es tarde para ser lo que podrías haber sido.

Nunca será el momento perfecto para seguir tu sueño, así que más vale empezar a hacerlo ahora. Si no lo haces, el próximo año tendrás un año más y no te habrás acercado ni un poco.

Averigua qué es lo que quieres y luego síguelo como si tu vida dependiera de ello.-
Cuatro preguntas para encontrar tu sueño

1. ¿Qué haría si no tuviera limitaciones?
2. ¿Qué haría si sólo me quedaran cinco años de vida?
3. ¿Qué haría si tuviera recursos ilimitados?
4. ¿Qué haría si supiera que no puedo fracasar?

Una vez que encuentres tu sueño, poséelo, e invierte algo de valor para comenzar con el proceso: energía, dinero, tiempo y compromiso para que funcione; de esta manera, eliminas la actitud de indiferencia en la cual te da lo mismo si se logra o no. Has invertido parte de ti en él. Esto te da la confianza en ti mismo para superar los obstáculos que se presenten.

Si la falta de confianza es tu problema, responde las siguientes preguntas:

1. ¿Cuáles son mis dones?
2. ¿Cuáles son las cinco cosas que me agradan de mí mismo?
3. ¿Quiénes me hacen sentir como una persona especial?
4. ¿Qué momento de triunfo recuerdo?
Cinco pasos para poseer tu sueño

1. Apuéstate a ti mismo. Es posible que logres el éxito aun cuando nadie más crea en ti, pero nunca lo lograrás si no crees en ti mismo. Nunca creerás en tu sueño a menos que creas en ti mismo primero.

2. No solo aceptes tu vida. ¡Guíala! Muchos individuos sólo aceptan su vida, pero no son líderes de su persona. El resultado es que no consiguen dejar de estorbarse a sí mismos.

3. Ama lo que haces y haz lo que amas. “Las personas sobresalen al enfocarse en la pregunta de quiénes son en realidad y conectarla con el trabajo que realmente aman y, al hacerlo, desencadenan un poder productivo y creativo que jamás habían imaginado”. – Po Bronson

4. No te compares (ni a tu sueño) con los demás. Si te enfocas en quién no eres por compararte con los demás, perderás de vista la persona en la que deseas y debes convertirte.

5. Cree en tu sueño aunque los demás no te comprendan. Corre tu propia carrera siendo auténtico. El potencial que existe dentro de nosotros es ilimitado y en su mayor parte, desaprovechado… cuando piensas en límites, lo que estás haciendo es crearlos.

Si tienes un sueño y no estás tratando de vivirlo, en primer lugar reflexiona para averiguar por qué. Tal vez estás cultivando un sueño que no es realmente tuyo, o no has tomado posesión del que tienes.

El poeta John Greenleaf Whittier escribió: De todas las palabras tristes pronunciadas o escritas, las más tristes de todas son éstas: Podría haber sido.

Cuando estés en el final de tus días y mires hacia atrás ¿sentirás que viviste la vida plenamente, luchando por cumplir tu propósito y convertir tu sueño en realidad? ¿O sentirás que viviste meramente para satisfacer las expectativas de tus padres, tu cónyuge o tus amigos?

Recuerda lo que dicen los orientales: El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años… el segundo mejor momento ES HOY.


Victor Suarez
Fuente: victorsuarez

martes, 9 de febrero de 2016

Claves para renovar nuestra vida

* Limpia tus recuerdos. Para volver a sentirnos en paz y a gusto con la vida es necesario que hagamos una especie de limpieza de los viejos recuerdos. Elige el momento en el que te sientas más sereno y fortalecido y practica conectarte con algunos de los recuerdos difíciles para enfrentarlos sin temor y sin rencor. Pregúntate qué puedes aprender de ellos. Solo así podrás vaciar ese contenedor de sentimientos y pensamientos negativos para sentirte libre del peso del pasado y dispuesto a vivir un presente distinto y renovado.

* Interpreta la vida de una manera diferente. Este puede ser el momento para limpiar el cristal a través del cual observas la vida, de manera que puedas revisar tus prioridades, los valores y recursos esenciales que tienes para construir una vida más satisfactoria y plena, recordando que no depende de otros, que no hay culpables de lo que te pasa y que no puedes seguir esperando a recibir lo que deseas sin hacer el esfuerzo necesario para conseguirlo.

* Trabaja en el perdón. Decide renovarte y comienza por sacar de tu vida todo aquello que te haya hecho daño; es el momento de pasar la página para dejar el pasado negativo atrás y volver a comenzar una etapa nueva y diferente. En lugar de quedarte anclado en el resentimiento, conéctate con el amor que sientes y recibes de las personas queridas para perdonar, para sanar el pasado, pasar la página y borrar cualquier resentimiento que te impida iniciar una nueva etapa, si este es tu deseo.

* Asume la responsabilidad de ser feliz. Deja de buscar culpables o responsables de tu infelicidad, deja de esperar a que te reconozcan, te agradezcan y celebren tu éxito personal. Busca tu felicidad experimentando la seguridad y el placer que produce sentirte a gusto con quien eres y con la vida que llevas.

Maytte Sepulveda

viernes, 5 de febrero de 2016

Tu actitud frente a la vida

El problema no está, en si la vida es fácil o difícil, sino en cómo reaccionamos ante los obstáculos.

Si un día se te cierra una puerta, la solución no es romperte la cabeza dando contra ella, sino preguntarte si no habrá, al lado de ella o en la misma dirección, alguna otra puerta por la que puedas pasar.

En la vida tienes que aceptar a veces salidas de emergencia, aunque te obliguen a dar un pequeño rodeo. Procura, al mismo tiempo, tener siempre encendidas tres o cuatro ilusiones; así, si te apagan una, aún tendrás otras de las que seguir viviendo.

Distingue siempre entre tus ideales y las formas de realizarlos.
Aquellos son intocables, estas no. Si alguien pone obstáculos a tu ideal, pregúntate si se opone de veras a tu ideal o a la forma en que estás realizándolo. Y no veas problema en cambiar de forma de buscarlo, siempre en cuanto sigas buscando el mismo ideal.

Aprende en la vida a ser persistente y tenaz, pero no confundas la tenacidad con la cabeza dura.

No cedas ni en tus ideas ni en tus convicciones, pero no olvides que una verdad puede decirse de mil maneras y que no siempre vale la pena sufrir por ciertos modos de expresión.

Y cuando llegue una ola que sea más fuerte que tú, agáchate, déjala pasar, espera… y luego, sigue nadando. Intenta convertirte en lo mejor que puedes ser.

Muchos tienen miedo de lograr su potencial porque temen encontrarse con una puerta cerrada.

Esto no es una actitud correcta.
Debes desarrollarte a ti mismo lo mejor posible.

Aún la persona más pequeña tiene el potencial más grande si utiliza todo lo que está dentro de ella.

Hoy podríamos preguntarnos cuál es nuestra actitud ante la vida. Quizás es el momento de empezar a modificar todo aquello que no nos permite avanzar o que pone freno a nuestras ilusiones.

A veces somos tercos y ni siquiera intentamos cambiar un poco y al pasar los años, cuando ya estamos cerca del final mirando hacia atrás nos decimos:
– Si hubiera hecho… Si en aquel momento… Si se me hubiera ocurrido…

Nuestra actitud ante la vida es la que encierra la respuesta a muchos de nuestros interrogantes, solo que a veces no vemos nada, o creemos ser fantásticos y preferimos convencernos y culpar al entorno de todo cuanto nos sucede.

Todos vivimos inmersos en nuestro entorno y en nuestra circunstancia. ..
Entorno y circunstancia que la mayoría de las veces son difíciles o imposibles de modificar, de modo que, en cierta medida, somos un poco esclavos de ellos. Pero lo que si podemos modificar es nuestra actitud ante esos factores… Podemos dejar que nos abatan y nos dominen… O podemos triunfar ante ellos.

Esos que triunfan, esos que pese a todo lo que se les pone a su paso, logran beber la vida como viene, sin tribulaciones, esos que logran atrapar entre sus manos lo que verdaderamente tiene sentido y dejan de lado todo lo superfluo, esos habrán dado con la clave… Y serán los poseedores de la felicidad.

Fuente: Internet.

Crucemos la línea roja

No nos damos cuenta, pero todo está cambiando. El mundo en que vivimos da un giro y debemos saber aprovecharlo para mejorar nuestras vidas. Ha llegado ese momento en el que debemos apostar por lo que queremos y dejar que nos muevan nuestros sueños. La personas reclaman tomar las riendas de sus vidas, aunque no se han dado cuenta aún… La insatisfacción por vivir en un mundo donde eres lo que tienes les está desbordando y en su interior hay una lucha por levantar la cabeza y decir que no; que no son lo que tienen, que son lo que buscan, lo que anhelan, lo que sueñan.

Parece que todo se tambalea porque por primera vez en mucho tiempo estamos empezando a cuestionarnos algunas cosas que parecían sagradas. Estamos perdidos, porque aún no hemos visto todo el potencial que tenemos… En realidad es porque empezamos algo grande y distinto. Somos como el niño que inicia sus primeros pasos, cae y se golpea, tiene miedo, pero algo en su interior le impulsa a continuar porque sabe que andará, que puede, que debe hacerlo para conseguir ser autónomo.

Nosotros somos como él. Estamos en una sociedad que se plantea ser mayor, asumir retos como adultos y cambiar las normas para que todos tengan oportunidades.

A veces, parece que aún tenemos ese miedo inculcado durante siglos por algunos poderes fácticos que intenta aplastarnos las ideas y evitar revoluciones. Hemos incorporado en nuestro ADN el temor del siervo que llevo el tributo al señor feudal y suplica que le deje alguna gallina para tener con qué alimentar a los suyos. Ahora llega el momento en el que las personas van a ser dueñas de su destino. Todo ha explotado y va de dar el giro. Vamos a decidir qué queremos ser cuando seamos mayores.. Tenemos la capacidad de escoger qué queremos y elegir camino… Y si no hay ninguno que nos plazca, fabricarlo.

Llega el momento de cuestionarlo todo. Empezando por aquello que más nos asusta y más prohibido hemos tenido siempre. Cada premisa, cada refrán que nos aleja de lo que deseamos y soñamos, cada espacio vedado a nuestro paso, cada rincón oscuro donde siempre se nos ha dicho que el acceso está restringido. Estamos a punto de salir de nuestra macrozona de confort de forma colectiva, pero no lo sabemos. Casi no nos atrevemos a pensarlo porque no nos han educado para creerlo, para imaginarlo. Lo haremos de forma individual. Algunos porque ya no soportan más la jaula que ellos mismos han construido a su alrededor. Otros porque han encontrado la llave de la habitación prohibida. Muchos porque con la crisis han salido de su letargo y se han dado cuenta de que no escriben su futuro o se lo escribirán otros y, conociendo como lo hacen, ya saben que no será una versión que les sea útil ni favorable.

Llega el momento de cambiar el mundo. Con palabras. Con gestos. Con complicidad. Con talento. Con osadía y cierta imprudencia. Sin golpes, ni malas miradas, sin reproches…

Sólo nos hace falta el valor de creernos que valemos la pena. Pensar que aquello que hemos creído imposible hasta ahora, porque nos han insistido en que así era, tal vez esté equivocado. Tendremos que preguntar mucho, hasta la impertinencia. Nos hará falta el valor de decirnos a la cara verdades rotundas, como puños, algunas de ellas nos harán remover las vísceras y nos salpicarán la conciencia como nunca… Deberemos mirar dentro de nosotros con honestidad y dándonos cuenta de todos nuestros prejuicios, sobre nosotros y sobre los demás. Poniendo en tela de juicio por qué a veces no somos como soñamos, releyendo el pasado y teniendo la osadía de mirar al futuro con otros ojos… Con los ojos de ese niño que se da golpes al empezar a caminar pero que aún no sabe que hay cosas que tiene prohibidas. Y tener el valor de plantear alternativas y escribir un guión nuevo para cada escena que no nos haga sentir plenos. Y sobre todo, imaginar, crear, sin parar. Que donde no llegue el esfuerzo, llegue la temeridad de pensar que nada está fuera de nuestro alcance. Porque sólo con imaginarlo y sentirlo, seremos más capaces.

Ha llegado el momento de sacarnos la nube que llevamos en la cabeza y que no nos deja pensar más allá de nuestros miedos. Algunos de ellos son propios y otros importados de una sociedad que ha hecho todo lo posible para que no exploremos nuestro potencial y nos creamos prescindibles para que no se nos ocurra encontrar alternativas. Para que no salgamos el decorado y encontremos el mundo real. Para que no a hurguemos hasta topar con otras realidades que nos lleguen al alma… Para que no descubramos que cuando no estamos atados y sumisos, somos inmensos. Para que no descubramos que cuando queremos no tenemos límites.

Para no tener nunca más la sensación de que no lo merecemos… Para poder tocar la excelencia en todos los aspectos de nuestra vida y saber que lo que buscamos ya nos pertenece.

Tenemos que atrevernos a cruzar la puerta. Traspasar la línea roja, a ver qué pasa. Dejar de pedir permiso por no ser como otros desean. Dejar de lamentarnos por no tener el valor de ejercer de nosotros mismos. Salir del armario de nuestras propias negaciones. Caminar por la cuerda floja. Mojarnos al pasar por el lodo. Caernos y ensuciarnos. Mirarnos en ese espejo interior donde todo son verdades cruentas y maravillosas… Y descubrirnos para querernos tal como somos, con nuestros talentos y nuestras deliciosas debilidades… Sin edulcorantes ni siliconas, sin tener que ajustarnos a unas medidas concretas ni aceptar sueños prestados, para creer en nosotros, para no estar nunca más pegados a una versión mediocre de nosotros mismos…

Merce Roura
Fuente https://mercerou.wordpress.com/2016/01/20/crucemos-la-linea-roja/

jueves, 4 de febrero de 2016

15 recordatorios que necesitas cuando sientes que no puedes más

Nuestro carácter a menudo es más evidente en nuestros mejores y peores momentos. Sé humilde en las cimas, fuerte en los valles, y ten fe en el medio.

¿Por qué nos sentimos de esta manera, tan golpeados y desgastados?

¿Por qué nosotros, que comenzamos tan apasionados, valientes, dignos y creyendo, nos quebramos totalmente para la joven edad de 30, 40 o 50 años?

¿Por qué algunos de nosotros se ahogan en el consumo y las deudas, otros ponen una bala en su cabeza, un tercero busca el olvido en el licor y en el juego, un cuarto, para poder sofocar el miedo y el prejuicio, cínicamente pisotea y reprende su propia individualidad, inteligencia, y su pura y hermosa juventud?

¿Por qué es que, una vez caídos, no intentamos subir de nuevo, y, después de haber perdido una cosa, no intentamos buscar otra?

¿Por qué?

Porque nos damos por vencidos demasiado pronto. Dejamos que ese monstruo llamado negatividad nos mastique y nos escupa dentro de un profundo arroyo de auto-dudas.

Si te relacionas de alguna forma con esto, aquí tienes algunos recordatorios importantes para que tengas en cuenta…

1. Cuando tu matrimonio, paternidad, fe, etc. se pongan difíciles, no es señal de que lo estás haciendo mal. Estos aspectos íntimos e intrincados de la vida son más difíciles cuando lo estás haciendo bien; cuando les estás dedicando tiempo, estas teniendo las conversaciones difíciles, y estas haciendo sacrificios diarios.

2. En los días particularmente difíciles, cuando sientas que no puedes más, recuerda que tu record de atravesar días difíciles es del 100% hasta el momento.

3. Ten un poco de fe en que el universo tiene un plan para ti, y que todo será revelado en el momento correcto. Algo que con el tiempo aprenderás de todos tus altibajos es que en realidad no hay decisiones equivocadas en la vida, sólo decisiones que harán que tu vida tome caminos diferentes. A veces tienes que ser lastimado para crecer, o perder para poder ganar. A veces la lección que más necesitas, sólo la puedes aprender a través de un poco de dolor.

4. El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional.

5. La vida no se trata de mantener el status quo. La vida no se trata de jugar a lo seguro todo el tiempo. La vida no se trata de quedarse quieto y revolcarse en tus dudas. Se trata de conectarte con tu alma, respetar tu integridad y decirte a ti mismo que eres capaz. Se trata de tomar unos cuantos pasos, sin importar lo difícil y pequeños que sean, para que puedas avanzar y evolucionar.

6. Debes tomar la firme decisión de que vas a seguir adelante. No siempre ocurrirá de forma natural o automáticamente. Algunas veces tendrás que levantarte y decir: “No importa lo difícil que sea esto. No importa lo decepcionado que estoy. No voy a dejar que esto se robe lo mejor de mí. Seguiré adelante con mi vida.”

7. No importa lo que está pasando, puedes luchar eficazmente las batallas de hoy. Es sólo cuando agregas las batallas de esas dos implacables eternidades (ayer y mañana) que la vida se pone abrumadoramente complicada. Entiende que no es la experiencia de hoy en sí misma la que te devasta, sino el pesar y el resentimiento por algo que sucedió ayer o el temor por lo que podría ocurrir mañana. Es necesario, por lo tanto, que te permitas vivir un día a la vez (sólo hoy).

8. Cuando dejas de preocuparte por lo que no puedes controlar, tiene tiempo para cambiar las cosas que sí puedes controlar. Y eso lo cambia todo.

9. No te preocupes por los errores y los fracasos, preocúpate por lo que renuncias cuando no lo intentas.

10. Cometer errores significa que estás realmente HACIENDO algo en el mundo real y aprendiendo de ello. Escuchar o leer a menudo es sólo escuchar o leer. No es realmente aprender. El verdadero aprendizaje proviene de cometer errores. Y los errores provienen de hacer algo.

11. Si nunca vas tras ello de nuevo, nunca lo tendrás. Si nunca lo pides de nuevo, la respuesta siempre será no. Si nunca das un paso adelante de nuevo, quedarás atascado justo donde estás.

12. En el espacio que hay entre “Lo intentaré de nuevo” y “Me rindo” hay una vida entera. Es la diferencia entre el camino que tomaste y el que dejaste atrás; es la brecha entre quién eres capaz de ser y en quien te has convertido; es el espacio en los cuentos de hadas que te dirás a ti mismo en el futuro sobre lo que podría haber sido.

13. Todo el mundo tiene un poco de talento. Lo que es raro es el coraje de seguirlo a los lugares oscuros donde te conduce, y más allá.

14. El coraje no siempre ruge; a veces es simplemente un susurro al final del día que te dice: “Voy a intentarlo de nuevo mañana.”

15. Si aún estás ahí sentado pensando, “Las cosas deberían ser diferentes”, respira profundamente. Eso no es verdad y lo sabes. Porque si fuera cierto, las cosas serían diferentes ahora. Permanece en el presente y enfócate en lo que puedas crear hoy. Y mañana se revelará exactamente como deba ser, al igual que ayer lo hizo.

Dejando los detalles a un lado, si estás leyendo esto… ¡¡¡Felicidades!!! Estás vivo, y en una buena posición para darte otra oportunidad. Si eso no es algo para sonreír, entonces no sé qué es.

Recuerda lo que mereces y sigue empujando hacia adelante. Algún día todas las piezas se unirán. Cosas inimaginablemente buenas sucederán en tu vida, incluso si nada sale exactamente como lo habías anticipado. Y mirarás atrás en tu pasado, sonreirás, y te preguntarás, “¿Cómo atravesé todo eso?”

Marc Chernoff
Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

jueves, 28 de enero de 2016

No te enamores del amor

Enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te comprenda aún en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo.

Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo ni en tus bienes.

Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.

Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te dé fuerzas después de un fracaso.

Enamórate de alguien que vuelva a tí después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.

Enamórate de alguien que te ame. No te enamores del amor, enamórate de alguien que este enamorado de tí.

UNA GRAN FRASE:
"Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un día para quererlo, pero se necesita de toda una vida para que lo puedas olvidar".

Desconozco a su autor


miércoles, 27 de enero de 2016

Belleza interior

La belleza de las cosas es fugaz.
Intenta llegar hasta la belleza interior
de las personas con las que convives.

Muchas flores bellísimas y perfumadas
sólo duran pocas horas.

Sin embargo, aunque feas, las piedras
duran milenios y cumplen sus tareas.

Por lo mismo, no seas superficial.
No prefieras lo pasajero a lo eterno,
la belleza a la sabiduría.

Afiánzate en lo que dura para siempre,
en el Espíritu inmortal,
nuestro verdadero YO
y no en lo que termina pronto.

Las cosas duraderas,
todo aquello que perdura en el tiempo,
principalmente los sentimientos
y los pensamientos,
tienen una sólida base en su esencia.
Esencia que les permite expresarse con fuerza
y dejar su mensaje grabado
en el espíritu de los demás.

La belleza en las ideas y en el espíritu
perduran mucho más que la belleza del cuerpo.
Una es superficial y temporal.
La otra es profunda y puede ser eterna.

Por eso, debemos cultivar
y cuidar nuestra esencia,
ya que es la que podrá despertar
sentimientos duraderos y relacionarnos
con personas bellas en su interior,
para formar una conjunción espiritual
que nos eleve más y más...

Desconozco a su autor