domingo, 14 de septiembre de 2014

Frases …

“Las propuestas que tratan de replantear una y otra vez el punto de partida casi siempre esconden la pereza por acabar las cosas o el desencanto desenfocado por no saber descubrir la novedad que entraña lo cotidiano”

“Lo que esperamos que nos llegue a diferenciar de los demás no tiene por qué ser fácil de conseguir”

“La fuerza y la pasión, sin sentido y dirección, más que capacidades, constituyen una amenaza y un peligro”

“Para mantener la claridad del sentido que damos a nuestras actuaciones necesitamos saber armonizar e integrar los propios tiempos en una vida única que, por estar llena de manifestaciones públicas y privadas, es plenamente personal:”

“Los proyectos atractivos, tienen odiseas que contar”

“Vivir es un verbo y no un sustantivo”

“Averiguar lo que te conviene es más importante que sacar adelante tus planes”

¿En qué medida tu afán de éxito proporciona cobijo a tu propia mediocridad?

“Para superar los instintos hay que atacar”

“La melancolía se vence con valentía”

“La confianza es el mejor remedio contra el recelo”

“Lo que cuenta no es tanto lo que has conseguido, sino en qué medida tu viaje te ha hecho alguien mejor”

“Es más fácil luchar contra otros que contra uno mismo”


Tomado de Sana Asana – Renovación dimensional para el equilibrio físico, mental, emocional y espiritual

martes, 2 de septiembre de 2014

Carta de un hombre en coma

Esta es una carta que imaginariamente se autoescribió un hombre que estando en coma, su cerebro estaba consciente y estaba a punto de morir.

Estimado amigo:

Me llamo amigo porque eso es lo que quiero ser conmigo mismo ahora. Por mucho tiempo yo fui mi peor enemigo, de hecho, fui mi único enemigo. Fui yo el que permitió que el miedo dominara mi vida. Fui yo el que se aferró a las penas del pasado para llenar mi presente de sufrimiento. Era mi propia voz la que escuchaba en mi cabeza y que me convencía de no merecer lo bueno y me hacia sentir menos que los demás.

Fui yo mismo el que me llené de inseguridades y dudas, de celos y resentimientos. Fui yo mismo el que me juzgué y me critiqué en todo lo que hacia. Yo mismo afecté mi salud y mi bienestar y fui yo mismo el responsable de los problemas de mi vida. En mí estaba la solución y en mí estaban todas las respuestas.

Fui yo mismo el acusado, el juez y el verdugo de mi propia vida. Yo mismo dicté las sentencias y yo mismo me impuse los castigos. Y, sin embargo......hoy me perdono todo, porque me doy cuenta que siempre hice lo mejor que pude. Comprendo que fui un ser sensible y vulnerable como lo son todos los seres humanos y que las experiencias de mi vida moldearon mi personalidad. Hoy rechazo la culpa que siento por mis errores ya que en nada ayuda y nada soluciona.

Aprendí tarde, que yo era capaz de cambiar mi vida a pesar de mis heridas y de las situaciones que me rodearon. Tarde comprendí que yo era mi propio dueño, que mis pensamientos moldearon mi existencia, que no era un esclavo de las ciscunstancias y que en mí estaba el poder de mejorar, de cambiar y de vivir en armonía.

Puedo ver ahora que mi vida fue maravillosa a pesar de las perdidas y heridas que todos compartimos.Agradezco la oportunidad que tuve de ver, de oir, de sentir, de saborear, la oportunidad de compartir con otros mi vida y la oportunidad de amar a mis semejantes.

Hoy me deshago de viejos resentimientos hacia otros y hacia mi mismo.
Hoy rompo las cadenas con las que yo mismo me até.
Hoy me perdono por todos mis errores.
Hoy admito que nadie tiene control sobre mis sentimientos.
Hoy me declaro libre de todas mis heridas.
Hoy es un buen dia para morir.
Me quiero....

Atentamente: La persona mas importante de mi vida. YO

Anónimo

domingo, 31 de agosto de 2014

El Vencedor y el Perdedor

Cuando un vencedor comete un error, dice: "Yo me equivoque!"
Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa."

Un vencedor trabaja duro y tiene mas tiempo.
Un perdedor está siempre "muy ocupado" para hacer lo que es necesario.

Un vencedor enfrenta y supera los problemas.
Un perdedor da vueltas y nunca consigue resolverlos.

Un vencedor se compromete.
Un perdedor hace promesas.

Un vencedor dice: "Yo soy bueno, sin embargo no tan bueno como me gustaría ser.
"Un perdedor dice: "Yo no soy tan malo como tantos otros."

Un vencedor escucha, comprende y responde.
Un perdedor solo espera una oportunidad para hablar.

Un vencedor respeta aquellos que son superiores a el y trata de aprender algo con ellos.
Un perdedor resiste aquellos que son superiores a el y trata de encontrar sus defectos.

Un vencedor se siente responsable por algo mas que solo su trabajo.
Un perdedor no colabora y siempre dice: "Yo solo hago mi trabajo."

Un vencedor dice: "Debe haber una mejor forma de hacerlo ..."
Un perdedor dice: "Esta es la forma que siempre lo hicimos."

Un vencedor comparte este mensaje con los amigos...
Un perdedor lo guarda para si mismo porque no tiene tiempo...

Desconozco a su autor

miércoles, 13 de agosto de 2014

La camisa

Paco, 8 años, entró en su casa, después de clase, pisoteando fuerte. Su padre, que se dirigía al fondo, al verlo entrar, lo llamó para una hablar. Paco lo acompañó desconfiado. Antes que su padre hablara algo, Paco dijo irritado:

-Padre, estoy con muchísima rabia. Joaquín no podría haberme hecho lo que hizo.

Su padre, un hombre sencillo pero sabio, escuchaba a su hijo mientras ese seguía con su reclamo.

-Joaquín me humilló delante de mis amigos. ¡Me gustaría que le pasase algo malo!

El padre escuchó todo callado mientras caminaba buscando una bolsa de carbón. Llevó la bolsa hasta el fondo y le dijo a Paco:

-Hijo, quiero hacerte una propuesta. Imaginemos que aquella camisa blanca que está en el tendal es tu amigo Joaquín y que cada trozo de carbón es un pensamiento malo que tú le envías. Quiero que tires todo ese carbón en la camisa, hasta el último trozo y dentro un rato vuelvo para ver como quedó.

Al niño le pareció un divertido juego, la camisa estaba colgada lejos y pocos trozos acertaban al blanco. El padre que miraba todo, le preguntó:

-Hijo, ¿como estás ahora?

-Estoy cansado, pero feliz porque acerté muchos trozos de carbón en la camisa.

El padre miró a su hijo, que no entendía la razón de aquél juego, y dijo:

-Ven, quiero que veas una cosa.

El hijo fue hasta el cuarto y se miró en un gran espejo. ¡Que susto! Paco solo conseguía ver sus dientes y ojos. Su padre, entonces, le dijo:

-Viste que la camisa casi no se ensució... pero fíjate en ti mismo. Las cosas malas que deseamos a los otros son como lo que te pasó a ti. Aunque consigamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos de esos se quedan siempre en nosotros mismos.

Desconozco a su autor

jueves, 7 de agosto de 2014

Te deseo...

Te deseo los cielos mas azules y un corazón en paz …
Una vida larga y feliz …
Confianza en la voz que te habla desde tu interior …
Coraje para perseguir tus sueños …
Comprensión para las épocas en las que pierdes el rumbo…

Te deseo … la posibilidad de llegar a ser todo lo que deseas ….
Un trabajo satisfactorio.
Toda la riqueza material y espiritual que necesites …
Ilusiones para compartir …
El permiso para perdonarte a ti mismo si alguna vez no alcanzas a cumplir con tus objetivos…
Que tu éxito mas destacado en la vida llegue en el momento mas significativo para ti …

Te deseo …
Un lugar en el que puedas vivir en armonía con la naturaleza y con el resto del mundo.
Mágicas noches …
Diversión y entusiasmo cada día de tu vida …
Serenidad …
Personas para quienes seas muy importante, y que también sean importantes para ti …
Deseos pedidos a estrellas fugaces que terminen por hacerse realidad …

Te deseo …
Un hogar lleno de vida y amor.
Recuerdos de momentos y lugares que permanezcan siempre muy cerca de tu corazón …
Conciencia de lo excepcional que eres …
Y que algún día todos estos deseos especiales se desplieguen ante ti.

Desconozco el autor/a.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Lo que llegamos a ser... esbozo de una vida

Cuando una viejita murió en la sección para el tratamiento de enfermedades de la vejez en una pequeña clínica cerca de Dundee, en Escocia, todos estaban convencidos de que ella no había dejado nada de valor.

Después, cuando las enfermeras revisaron sus míseras pertenencias, encontraron una poesía. Su calidad y contenido impresionaron tanto al personal, que todas las enfermeras querían una copia de la misma.

La vieja malhumorada

-¿Qué ven hermanas?
-¿Qué ven?
-¿Qué piensan cuando me miran?

Una vieja malhumorada, no demasiado inteligente, de costumbres inciertas, con sus ojos soñadores fijos en la lejanía.

La vieja que escupe la comida y no contesta cuando tratan de convencerla:

-“Ande, haga un pequeño esfuerzo”-

La viejita, quien ustedes creen que no se da cuenta de las cosas que ustedes hacen y que continuamente pierde el guante o el zapato. La viejita, quien contra su voluntad, pero mansamente les permite que hagan lo que quieran, que la bañen y alimenten, sólo para que así pase el largo día.

-¿Es ésto lo que piensan?-
-¿Es ésto lo que ven?-

Si es así, abran los ojos, hermanas, porque esto que ustedes ven...¡No soy yo!

Les voy a contar quién soy, cuando aquí estoy sentada tan tranquila, tal como me ordenan, cuando como por orden de ustedes. Soy una niñita de diez años que tiene padre y madre, hermanos y hermanas, que se aman.

Soy una jovencita de dieciséis años, con alas en los pies, que sueña que pronto encontrará a su amado. Soy una novia a los veinte, mi corazón da brincos, cuando hago la promesa que me ata hasta el fin de mi vida.

Ahora tengo veinticinco, tengo mis hijos, quienes necesitan que los guíe, tengo un hogar seguro y feliz. Soy mujer a los treinta, los hijos crecen rápido, estamos unidos con lazos que deberían durar para siempre.

Cuando cumplo cuarenta mis hijos ya crecieron y no están en casa, pero a mi lado está mi esposo que se ocupa de que yo no esté triste.

A los cincuenta, otra vez, sobre mis rodillas juegan los bebés, de nuevo conozco a los niños, a mis seres amados y a mí.

Sobre mí se ciernen nubes oscuras, mi esposo ha muerto, cuando veo el futuro me erizo toda de terror. Mis hijos se alejan, tienen a sus propios hijos, pienso en todos los años que pasaron y en el amor que conocí.

Ahora soy una vieja. ¡Qué cruel es la naturaleza! La vejez es una burla que convierte al ser humano en un alienado. El cuerpo se marchita, el atractivo y la fuerza desaparecen, allí, donde una vez tuve el corazón ahora hay una piedra. Sin embargo, dentro de estas viejas ruinas todavía vive la jovencita.

Mi fatigado corazón, de vez en cuando, todavía sabe rebosar de sentimientos. Recuerdo los días felices y los tristes.

En mi pensamiento vuelvo a amar y vuelvo a vivir mi pasado. Pienso en todos esos años que fueron demasiado pocos y pasaron demasiado rápido, y acepto el hecho inevitable que nada puede durar para siempre. Por eso, gente, abran sus ojos, ¡abran sus ojos y vean!

Ante ustedes no está una vieja malhumorada ante ustedes estoy ¡YO!

Desconozco el autor/a.

jueves, 24 de julio de 2014

¡Vence al desaliento!

Lo peor que puedes hacer, amigo mío, es dejarte abatir, es dejar que el desaliento se apodere de tus pensamientos. Creer que no lo vas a lograr, que ya no tiene sentido volver a empezar, creer que no vas a ser feliz, creer que no vale la pena volver a intentarlo... es lo peor que puedes hacer. 

El desaliento es uno de tus peores enemigos, porque te quita la motivación para luchar y simplemente te lleva a bajar los brazos... y con eso te gana la batalla.

Cierta vez se corrió la voz que el diablo se retiraba de los negocios y vendía sus herramientas al mejor postor.
En la noche de la venta, estaban todas las herramientas dispuestas en forma que llamaran la atención, y por cierto eran un lote siniestro: odio, celos, envidia, malicia, engaño... además de todos los implementos del mal. Pero un tanto apartado del resto, había un instrumento de forma inofensiva, muy gastado, como si hubiese sido usado muchísimas veces y cuyo precio, sin embargo, era el más alto de todos.


Alguien le preguntó al diablo cuál era el nombre de la herramienta. "Desaliento" fue la respuesta.
"¿Por qué su precio es tan alto?" le preguntaron. "Porque ese instrumento" -respondió el diablo- "me es más útil que cualquier otro; puedo entrar en la conciencia de un ser humano cuando todos los demás me fallan, y una vez adentro, por medio del desaliento, puedo hacer de esa persona lo que se me antoja. Esta muy gastado porque lo usó casi con todo el mundo, y como muy pocas personas saben que me pertenece, puedo abusar de él..."
El precio de desaliento era tan, pero tan alto que aun sigue siendo propiedad del diablo...

Una vez más voy a decirte: Ánimo, claro que puedes lograrlo, claro que tiene sentido luchar por tu felicidad, por tu paz, por tu bienestar, claro que tiene sentido. Es lo valiente y es lo correcto, no viniste al mundo a sufrir, viniste aquí para ser feliz, para alcanzar la dicha y tratar de ayudar a los demás que también la alcancen.

Vamos, no te des por vencido, tú puedes y debes ser feliz. No te dejes vencer por el desaliento.

Fuente: Motivalia